lunes, 14 de agosto de 2017

Pos-PASO: una lectura en perspectiva (1)

Decíamos en la entrada final Pre-PASO: “Un promedio de la serie final en provincia de Buenos Aires da 34,0% para CFK, 31,4% para Bullrich, 19,0% para Massa y 5,6% para Randazzo, lo cual da una brecha de 2,6 puntos porcentuales a favor de la ex presidenta que ubica el escenario en un escenario de empate técnico (too close to call) similar a la ventaja que en 2009 obtuvo el opositor Francisco de Narváez ante el FPV”. Los resultados del escrutinio provisorio ratificaron ese pronóstico de empate técnico: con el 95,68%, Esteban Bullrich de Cambiemos alcanzó 34,19% y CFK 34,11%, una diferencia de 0,08 que deja abierto el resultado final al escrutinio definitivo que se inicia el martes. Sergio Massa quedó lejos, con 15,53%, y Florencio Randazzo llegó al 5,90%. 

Dado que la entrada de datos fue reduciendo progresivamente la diferencia a favor de Cambiemos, no sería extraño que se diera en PBA un escenario similar al de Santa Fe, donde con el 97,97% de lo escrutado el kirchnerista Agustín Rossi aventaja a Cambiemos por 27,87% a 27,13%, es decir 0,74%. También en esa provincia Cambiemos había arrancado arriba en los cómputos. En nuestras entradas Pos-Paso, dijimos que el mapeo oficialista que daba a ambos distritos por ganados era demasiado optimista, y los datos de ayer lo confirmaron. 

En CABA, al contrario, decíamos que la tendencia aparecía claramente favorable a Cambiemos en función de los sondeos conocidos, y ayer se confirmó: con el 99,4% de lo escrutado, la lista oficialista alcanzó 49,55%, seguida por la kirchnerista, con 20,73%, y Evolución (13,05%). En Córdoba, que el mapeo de Cambiemos ubicaba dentro de la zona gris (“ganables”), la tendencia favorable a Cambiemos a la que nos referimos en este blog también se confirmó: 44,51% (sumando la lista “oficial” de Héctor Baldassi, que alcanzó 37,66%, y la “disidente” de Dante Rossi que alcanzó 6,84%), contra 28,58% de Unión por Córdoba y 9,89% de la kirchnerista. Así, el repaso de los 4 principales distritos que hicimos en este blog se confirmó. 

Las otras provincias que el mapeo oficialista daba por ganadas eran Jujuy, Mendoza, Corrientes, Santa Cruz (de ninguna de ellas teníamos encuestas para analizar) y La Rioja, de la cual dijimos que presentaba una tendencia desfavorable a Cambiemos sobre la base del único sondeo del que disponíamos, que daba 42% al justicialismo y 29% a Cambiemos. Ese pronóstico también se confirmó ayer: con el 98,34% escrutado, el Frente Justicialista Riojano alcanzó 43,51% y Cambiemos 32,41%, lo cual sumó esta provincia a la lista de las perdidas por el oficialismo, tal como anticipamos oportunamente.

viernes, 11 de agosto de 2017

PASO: PBA versus perspectiva nacional (2)

A partir de la última serie de encuestas conocidas el jueves 10/8 en PBA sumamos 5 mediciones no incluidas en la entrada anterior. Se trata de los estudios de Opinaia, Management & Fit, Aresco y Analogías, realizados entre el 8 y el 10 de agosto (ver datos arriba; click para agrandar), más otra del CEOP (ver datos abajo; click para agrandar). Un promedio de esta serie final da 34,0% para CFK, 31,4% para Bullrich, 19,0% para Massa y 5,6% para Randazzo, lo cual da una brecha de 2,6 puntos porcentuales a favor de la ex presidenta que ubica el escenario en un escenario de empate técnico (“too close to call”) similar a la ventaja que en 2009 obtuvo el opositor Francisco de Narváez ante el FPV. Si construimos con estas 4 mediciones una quinta serie y la sumamos a los promedios de las 4 series anteriores, obtenemos 33,6% para CFK, 29,0% para Bullrich y 19,1% para Massa, es decir, una brecha de 4,6 puntos porcentuales a favor de la ex presidenta, más amplia que el cálculo anterior pero estadísticamente no significativa; con todo, el escenario en principio parece desfavorable a Cambiemos en el distrito más gravitante del total nacional. 

En CABA, al contrario, la tendencia parece claramente favorable a Cambiemos en función de los sondeos conocidos. No contamos con datos recientes de encuestas de Jujuy, Mendoza ni Corrientes, provincias que Cambiemos dio por ganadas en el mapeo que repasamos en el post anterior. Ese mapeo también daba por ganadas Santa Fe, La Rioja y Santa Cruz. No contamos con datos recientes de encuestas de Santa Cruz, pero según las dos que vimos de Santa Fe en el post anterior, el escenario, disperso, aparece más bien desfavorable a Cambiemos. En el caso de La Rioja, sólo tenemos referencias de un estudio reciente de la encuestadora IOPPS, que sobre 3.500 casos en toda la provincia le otorgó en senadores nacionales una ventaja a la lista justicialista de 42%, contra 29% de Julio Martínez (Cambiemos) y 12,5% de Teresita Luna (kirchnerismo), antes de la impugnación judicial a la candidatura de Carlos Menem. Por supuesto, no es lo mismo contar con varias mediciones para hacer un promedio que tener una sola (como es el caso de La Rioja) o dos (como en Santa Fe), pero a tenor de los datos disponibles ambas provincias podrían sumarse a la lista de 10 que el gobierno daba por perdidas en lugar de contar como potenciales victorias. Dentro de esas 10 provincias “rojas”, 4 son administradas por partidos "provinciales": Río Negro (Alberto Weretilneck), Neuquén (Omar Gutiérrez), Santiago del Estero (clan Zamora) y Misiones (Closs-Passalacqua). En otras 6, Cambiemos se da por perdedor frente a figuras del espacio pan-justicialista: Formosa (Gildo Insfrán), La Pampa (Carlos Verna), Chubut (Mario Das Neves), Catamarca (Lucía Corpacci) Tierra del Fuego (Rosana Bertone) y San Juan (Sergio Uñac). 

Por otro lado, estaba la zona gris: entre las "ganables" Cambiemos cuenta a Córdoba (por los datos disponibles, la situación está cerca de un empate técnico, con lo cual el objetivo es "cumplible", pero no seguro como en CABA), San Luis, Tucumán, Entre Ríos, Salta (distritos de los que no tenemos datos de encuestas recientes) y Chaco, de donde tampoco tenemos datos de encuestas recientes referidas a las PASO nacionales, pero sí el antecedente de las PASO provinciales que mostraron una clara ventaja a favor del justicialismo, con lo cual este distrito podría sumarse a la cuenta de los desfavorables para Cambiemos. Es cierto que la tendencia puede ser diferente en la elección nacional, pero si no lo fuera, sería otro elemento por el cual tanto Chaco como La Rioja (donde el justicialismo también sacó ventaja en las primarias distritales) podrían sumarse a los distritos desfavorables a Cambiemos. 

Así, al objetivo del 35% nacional el gobierno le suma ganar en 10 provincias, que significaría duplicar las ganadas en la primera vuelta de 2015, cuando Mauricio Macri obtuvo 34,3% de los votos y se impuso en Capital, Córdoba, Entre Ríos, Mendoza y Santa Fe. En ese turno, Sergio Massa ganó en Jujuy y Adolfo Rodríguez Saá en San Luis, mientras que en los demás ganó el FPV con Daniel Scioli. En el balottage, Macri alcanzó el 51,3% pero sumó pocos distritos a los 5 que había ganado en octubre: Jujuy, San Luis, La Pampa y La Rioja. Sintetizando los datos disponibles, el panorama a favor del gobierno sólo es nítidamente claro en CABA, aparece reñido (aunque levemente favorable) en Córdoba y disperso (aunque levemente desfavorable) en Santa Fe. 



jueves, 10 de agosto de 2017

PASO: PBA versus perspectiva nacional (1)

Una de las principales razones que alimenta el optimismo del gobierno de Mauricio Macri de cara a las PASO del domingo 13-A es que la lista de Cambiemos es la única “nacional”. Salvo en CABA (vaya paradoja) y más allá de algunos matices distritales (en Córdoba el radical Dante Rossi se presenta con un segundo sello de Cambiemos y compite con Héctor Baldassi, y en Santa Fe Jorge Boasso compite desde fuera), el frente oficialista se presenta unificado en la mayoría de los distritos. En cambio, el justicialismo está fragmentado y las dos figuras opositoras nacionales de mayor peso (CFK y Sergio Massa) concentran su principal capital político en PBA, pero su articulación en el resto del país es heterogénea. 

En ese marco, Cambiemos aspira a ser la primera minoría nacional, condición que podría lograr incluso perdiendo en provincia de Buenos Aires (como sucedió con el kirchnerismo en 2009 y 2013): de esa manera podría tratar de quitarle relevancia a la elección bonaerense (potencialmente adversa) para capitalizar el resultado agregado a nivel nacional. El objetivo de Cambiemos es lograr 35% nacional, un punto porcentual más que en 2015, y sacarle 20 puntos de ventaja a la segunda fuerza. Ese umbral fue definido en un mapeo en el cual el oficialismo definió 8 provincias donde cree que ganan, 10 que dan por perdidas y 6 restantes que quedan en zona gris. Esa hoja de ruta da por ganadas a las provincias que gobierna Cambiemos: Buenos Aires (PBA), Capital (CABA), Jujuy, Mendoza y Corrientes. Como venimos viendo, PBA no puede darse por ganada. En las dos series de encuestas que vimos en los post anteriores la diferencia a favor de CFK oscila entre 5 y 7 puntos porcentuales. Como síntesis, podemos tomar el promedio de mediciones elaborado por Rouvier sobre la base de su propio estudio y otras 12 encuestas, que arroja 33,7% para CFK, 28,5% para Bullrich, 19,3% para Massa, 5,7% para Randazzo y 2,6% para Pitrola (ver datos arriba; click para agrandar). La diferencia de 5,2 puntos porcentuales a favor de CFK no puede considerarse definitiva, pero presenta la contienda como en principio desfavorable para Cambiemos en el distrito que concentra el 37% del total de electores a nivel nacional. 

A favor de la tesis oficialista, la diferencia se estrecha un poco en el promedio de las últimas seis mediciones conocidas: según Circuitos, CFK alcanza 35,2%, Bullrich 30,9% y Massa 18,1%; según Elypsis, la tendencia es 32%, 31% y 15%; según OPSM, 33%, 32,7% y 22,7%; según Analía del Franco, 33,9%, 31,1% y 12,9%; según CEOP, 34,3%, 30,1% y 20%. Sin embargo, en el más reciente de todos los estudios, el IVR de la consultora M&R realizado entre el 5 y el 7 de agosto, la ex presidenta llega a 38,6%, Bullrich a 31,8%, Massa a 15,7%, Randazzo a 4,1% y Pitrola a 3,7%, mostrando así una brecha de casi 7 puntos entre CFK y Cambiemos, en rigor 6,8%, similar a la brecha de 7,8 puntos porcentuales que veíamos en el estudio de M&F y estadísticamente significativa (ver datos abajo; click para agrandar). Con todo, si tomamos el conjunto de estas seis encuestas, obtenemos un promedio de 34,5% para CFK y 31,3% para Bullrich, una brecha de 3,2 puntos porcentuales que pone a la disputa en zona de empate técnico. 

Si el oficialismo fuera derrotado en la PASO del domingo a manos de CFK en PBA por una diferencia así, el gobierno nacional podría evocar el “perdimos por poquito” del por entonces candidato y ex presidente Néstor Kirchner cuando quedó a 2,6 puntos porcentuales de Francisco de Narváez en esa provincia (en cambio, si la diferencia fuera más amplia, como la que se ve en la encuesta de M&R, ya sería otro cantar). Con todo, más allá del resultado en términos estadísticos, está claro que Cambiemos preferiría ganar el domingo en PBA, por el impacto político que una victoria de la ex presidenta podría tener. Si hacemos un promedio de las últimas tres series de encuestas para incluir 18 estudios realizados en ese distrito, el resultado es 33,5% para CFK, 28,6% para Bullrich y 19,7% para Massa, es decir una brecha de casi 5 puntos porcentuales en favor de la ex presidenta. Por supuesto, a tres días de la elección, si consideramos que alrededor del 20% de los electores define su voto en las últimas 72 horas, no podemos dar por cerradas las tendencias ni descartar vuelcos de último momento. 




miércoles, 9 de agosto de 2017

PASO: perspectiva en los principales distritos

Uno de los datos llamativos del estudio de M&F que citamos en el post anterior es  que muestra una gran diferencia entre la intención de voto a precandidatos a senadores y a diputados nacionales. Por caso, en Unidad Ciudadana, mientras que CFK-Taiana alcanzan 30,9%; la economista Fernanda Vallejos obtiene 19,1%. En sentido inverso, en Cambiemos, donde la boleta que postula a Graciela Ocaña llega a 27,6%, mientras que Bullrich-González al 23,1%. En tanto, en 1País, Massa y Stolbizer alcanzan 22,7% en el tramo senadores nacionales, mientras que en diputados Felipe Solá llega al 14%. No obstante, los analistas consideran que en la elección nunca se registra tanto nivel de corte de boleta y que la tracción debería darse desde la candidatura más importante (la de senador nacional) hacia las demás (ver datos arriba; click para agrandar). En síntesis, en el distrito que concentra el 37% de los electores del total nacional, el escenario asoma complicado para Cambiemos según la medición de M&F. 

En tanto, la medición de esa misma consultora en provincia de Córdoba muestra un escenario de empate técnico: Héctor Baldassi (Cambiemos) alcanza 30,4%, contra 29,2% de Martín Llaryora (UPC) y 9,1% de Pablo Carro, del frente kirchnerista Córdoba Ciudadana. Así, el escenario en el segundo distrito más gravitante del total nacional (8,7% de los electores) aparece reñido según Management & Fit y abierto según la consultora Delfos: los datos propios que indican que  a una semana de las PASO el 45% de los cordobeses aún no tenía definido su voto, porcentaje que se divide entre los “más o menos decididos” (22%) y quienes no están “para nada decididos” (23%). A su turno, M&F también relevó Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Allí, la lista de Vamos Juntos, con Elisa Carrió, lidera con 40,8% de intención de voto, seguida por el 20,7% por ciento de Unidad Porteña con Daniel Filmus. La lista de Evolución, de Martín Lousteau, queda tercera con el 16,8%, 1País (Matías Tombolini) 4,3% y el FIT 3,1%. Ninguno registró grandes variantes en el último mes. En este sentido, pese a no ir como frente Cambiemos, CABA se consolidaría como un bastión del oficialismo; en todo caso, habría que ajustar la lectura si es que el resultado final se ubica por debajo del 46,7% que obtuvo Cambiemos en las PASO del 2015. Ese distrito pesa el 7,9% del total nacional, por lo tanto su resultado también es gravitante en la general (aunque mucho menos que el de PBA) y favorable al oficialismo. 

De Santa Fe se divulgaron dos estudios, uno de Analogías y otro cercano al gobierno provincial. Según el primero, Agustín Rossi (kirchnerista, del Frente Justicialista Santafesino) alcanza 20,4%; en el mismo frente, Alejandra Rodenas alcanza 11,2%. El candidato de Cambiemos, Albor Cantard, llega a 14,1%; Luis Contigiani, del Frente Progresista que gobierna esa provincia, 12,4%, y Jorge Boasso (radical disidente de Cambiemos que se postula por Fuerza para el Cambio),  a 11,9%. El otro estudio ubica a Rossi con 16,1%, Cantard 12,2%, Contigiani 13,9%, Rodenas 4,7% y Boasso 5%. El promedio de ambas mediciones arroja 18,2% para Rossi, 13,1% para Cantard, 13,1% para Contigiani, 8% para Rodenas y 8,5% para Boasso. Así, en el tercer distrito más gravitante (8,4% del total nacional), la contienda aparece dispersa y en principio desfavorable para Cambiemos. En Rosario (el distrito más gravitante de esa provincia), en tanto, una medición mostró primero a Boasso con 20,5% (ver datos abajo; click para agrandar). 

La suma de estos cuatro distritos en el total nacional es de 62%. En este repaso, sólo uno de ellos arroja una clara tendencia a favor de Cambiemos: CABA. Córdoba aparece reñida, al igual que Santa Fe, aunque en la primera Cambiemos tiene más chances de ganar que en la segunda, a tenor de las cifras que revisamos, pues en Santa Fe el frente oficialista enfrenta al justicialismo, al oficialismo gobernante y a una lista radical disidente, lo que complica sus chances. En PBA, como venimos revisando, está por detrás por una diferencia estadísticamente significativa en la serie en la que se inscribe la encuesta de M&F y por una brecha menor en otra serie de encuestas. En la próxima entrada revisaremos las últimas tendencias en ese distrito clave antes de la veda electoral. 


martes, 8 de agosto de 2017

PASO en PBA: mediciones con 1-2-2 (despolarización)

Que el promedio de las ocho encuestas que tomamos en el post anterior arroje 35,5% para CFK, 30,6% para Bullrich/Cambiemos y 16,7% para Massa es un dato clave, pues sugiere una confirmación (provisoria, hasta que las urnas hablen) a la tesis de que las PASO en provincia de Buenos Aires (PBA) podrían resolverse a favor de la candidata con el piso más sólido (CFK), independientemente de la potencialidad de los techos. En ese marco se pueden leer las últimas acciones de campaña de Cambiemos en PBA, trasladando a Elisa Carrió (candidata en Capital Federal y en su momento “vetada” para provincia) y sumando a la gobernadora María Eugenia Vidal para apuntalar a Bullrich y polemizar con CFK. Una lectura interpretativa de esas reacciones (poner "toda la carne en el asador" o, para usar una metáfora futbolística, "todos a la cancha") sería que el gobierno asumió el impacto que podría tener un voto castigo en un distrito que ha visto del cambio su faz más desfavorable, encaramando así a CFK como la herramienta de esa expresión. 

Un 35,5% de promedio para CFK en PBA resulta plausible a la luz de los antecedentes históricos: el mediáticamente demonizado Aníbal Fernández obtuvo en las elecciones generales de gobernador del 2015 un 35,2%, aunque ese guarismo le significó perder la gobernación ante María Eugenia Vidal. A su turno, Daniel Scioli obtuvo en las PASO presidenciales de ese mismo año 39,5% (en la primera vuelta de octubre, bajó a 37,1%). En ese marco, la posibilidad de que la ex presidenta rompa el techo de los 35 puntos porcentuales no es descabellada. Un promedio simple del voto a gobernador y el presidencial del FPV en las PASO da 37,2%, dato que coincide casi exactamente con el que arrojó en su momento la encuesta de M&R para CFK, aunque ese mismo estudio le dio a Bullrich un 34,1%. Recientemente, Fernando Zack, director de Analogías, dio por hecho que la ex mandataria “logra perforar hacia arriba su intención de voto y alcanza ya el 35% dentro de un escenario de polarización, porque Cambiemos y Cristina se van a llevar más del 70% de los votos”. Asimismo, Zack apuntó que "puede haber una especie de voto castigo y que es difícil que a CFK le hagan daño las denuncias de corrupción".

No obstante, hay cuatro mediciones que arrojan resultados bien diferentes a los de las ocho encuestas anteriores: si bien coinciden en ubicar primera a CFK, muestran una pelea pareja por el segundo lugar, perfilando así un escenario del tipo 1-2-2. Es el caso del estudio de González y Valladares, donde Cristina Fernández de Kirchner llega a 30,1%, Sergio Massa alcanza 25,1% y Esteban Bullrich 24,7% (ver datos arriba; click para agrandar). A su turno, según Prognosis, CFK alcanza 28,9%, Bullrich 23,7%, Massa 23%, Randazzo 3,1% y Pitrola 3,5%. En la misma línea, Polis Baires ubica a Cristina Fernández con 31,6%, a Bullrich con 27,3%, a Massa con 28,9%, a Randazzo con 2,1% y a Pitrola con 4,2% (ver datos abajo; click para agrandar). Finalmente,  la consultora Management & Fit muestra un panorama similar: 30,9% para CFK contra 23,1% a Bullrich (casi 8 puntos porcentuales de diferencia, 7,8). Como dato clave, este trabajo registra una caída de los votantes de Cambiemos y un crecimiento de los indecisos durante el último mes: mientras que Unidad Ciudadana pasó del 27,8% al 30,9%, Cambiemos bajó 28,5% al 23,1% (5,4 puntos porcentuales). La proporción es casi la misma que la que crecieron los indecisos, que pasaron del 3,7% al 8,2% por ciento. El frente 1País de Massa insinúa una baja (del 24,1% al 22,7%), mientras que Randazzo registra un 4,8%, el FIT 3,6%, Izquierda al Frente 2,4%y Solanas 0,6%. 

Si el promedio lo hacemos entre estas cuatro mediciones, Cristina Fernández de Kirchner llega a 30,4%, en tanto que Esteban Bullrich alcanza 23,8% y Sergio Massa 24,9%. A diferencia de la serie anterior de 8 estudios, aquí CFK se ubica por debajo del umbral del 35%, pero su ventaja sobre Bullrich se estira de casi 5 puntos porcentuales a casi 7 (6,6), mientras que el segundo lugar aparece reñido (en situación de empate técnico), redondeando así un panorama 1-2-2. Aunque el resultado para CFK es más bajo que en la serie anterior, la performance de Cambiemos es peor, pues queda más lejos de CFK y con chances de perder el segundo lugar a manos de Massa.  Sin dudas, este escenario sería muy desfavorable para el gobierno nacional.   



lunes, 7 de agosto de 2017

PASO en PBA: mediciones con 1-2-3 (polarización)

Decíamos en el post anterior que en las últimas encuestas de PBA se detectaban dos movimientos: 1) CFK consolidándose como primera en todas las mediciones y sacando una ventaja más nítida sobre Bullrich/Cambiemos y 2) mientras en algunas encuestas se insinúa una “apertura de la boca del yacaré” entre Bullrich y Massa, otras muestran una relativa paridad. Repasemos esos sondeos.

Según Aresco, el panorama es 32,1% para CFK, 30,1% para Bullrich, 20,8% para Massa, 6,4% para Randazzo y 4,8% para Pitrola (ver datos arriba; click para agrandar). A su turno, según CEOP, CFK tiene 34,4%, Bullrich 30,3%, Massa 18,7%, Randazzo 5,45 y Pitrola 2,7%. Según el trabajo de CEOP, de Roberto Bacman, la expresidenta Cristina Fernández amplió su porcentaje en intención de voto (34,4%), superando por más de cuatro a Esteban Bullrich (30,3%), el cabeza de la lista de Senadores de Cambiemos. En el tercer lugar figura el diputado nacional y precandidato a senador de 1País, Sergio Massa, con un 18,7%. En tanto, el precandidato por el Frente Justicialista, Florencio Randazzo, consigue apenas del 5,4%. El Frente de Izquierda (FIT), aparece en quinto lugar (2,7%). Según Circuitos, CFK alcanza 34,6%, Bullrich 31,2%, Massa 16,7%, Randazzo 5,3% y Pitrola 5,5%. A su turno, según Opolit, CFK alcanza 33,5%, Bullrich 31,5%, Massa 20,3%, Randazzo 6% y Pitrola 2%. Podemos agrupar estas cuatro mediciones bajo el siguiente elemento en común: CFK tiene entre 32% y roza el 35%.

Por otro lado, existen cuatro mediciones en las que la ex presidenta supera el umbral del 35%. Según Analogías, CFK tiene 35,7%, Cambiemos 31% (Bullrich como candidato tiene menos, 24,5%, Massa 14,4%, Randazzo 3,9% y Pitrola 3,6%. Según Rouvier & Asociados, CFK 35,1%, Bullrich 31,8%, Massa 13,7%, Randazzo 9,7% y Pitrola 2,5%. El evolutivo de esta última medición muestra a CFK, Bullrich, y Randazzo creciendo, y a Massa en retroceso, aunque esos movimientos son más cualitativos que cuantitativos, ya que las variaciones son estadísticamente no significativas (ver datos abajo; click para agrandar). Según la consultora M&R, CFK llega a 37,4%, Bullrich a 34,1%, Massa a 14,1%, Randazzo a 3,9% y Pitrola a  3,4%. A su turno, la consultora Dicen muestra el escenario más holgado de todos para la líder del Frente de Unidad Ciudadana: 40,9%, contra 24,6% de Bullrich, 15% de Massa, 4% de Randazzo y 1,5% de Pitrola. 

En ese marco, hay consenso en los consultores en que CFK está primera. La “grieta” pasa por saber si el escenario es de 1-2-3 nítido (con Bullrich segundo y Massa tercero) o si hay un empate técnico en el segundo lugar entre estos dos (es decir, un escenario 1-2-2). En estas ocho mediciones, el escenario es un claro 1-2-3: un promedio de ellas arroja 35,5% para CFK, 30,6% para Bullrich/Cambiemos y 16,7% para Massa. Así, la ventaja que saca la ex presidenta sobre el oficialismo alcanza roza los 5 puntos porcentuales (4,9). Si bien estadísticamente está en el límite de la significatividad, es mucho mayor a la que veíamos en la serie anterior de encuestas (1,5 puntos porcentuales). Asimismo, la brecha entre Bullrich/Cambiemos y Massa/1País es nítida: casi 14 puntos porcentuales (13,9) y estadísticamente significativa. 


jueves, 3 de agosto de 2017

PASO en PBA: ¿3 tercios, dos tercios y un cuarto, o un tercio y dos cuartos?

Cuando la medición de Haime se acota al conurbano bonaerense, la ventaja para CFK es mayor (alcanza 34,6%) y Bullrich cae al tercer lugar, con 17,5%, por detrás de Massa (26,8%). Esta tendencia es muy desfavorable para el gobierno: un resultado tan contundente allí podría ser casi irremontable, ya que el GBA involucra a 8,5 millones de electores de los 11 millones que viven en toda la provincia, es decir, el 77% del padrón de PBA (ver datos arriba; click para agrandar). La incidencia del conurbano (uno de los conglomerados más golpeados por el modelo de Cambiemos) también se hace manifiesta en mediciones generales de la provincia de Buenos Aires, según las cuales tanto la imagen positiva de Mauricio Macri como la de la gobernadora María Eugenia Vidal han caído entre 5 y 10 puntos en las últimas semanas.

En los números de Haime no se ve un escenario de polarización (CFK puntea, en tanto que Bullrich y Massa están parejos), y su análisis profundiza esa línea interpretativa: “si uno suma a Massa, más Randazzo, más la izquierda, totalizan un 40% del total. Y nosotros percibimos, por ejemplo, que en Cambiemos hay un 28% que llamamos adherentes críticos, es decir que por ahora apoyan a Bullrich pero podrían cambiar. De manera que no todo es blanco o negro. La avenida del medio existe”. Ese “40% del total” al que se refiere Haime implica que la suma de CFK + Cambiemos podría no llegar al 70% de umbral convencional definido para hablar de polarización. En los guarismos de Haime, el panorama oscila entre dos escenarios: a) tres tercios aproximados para cada precandidato y b) un tercio para CFK y dos cuartos para Bullrich y Massa, respectivamente, aplicando el margen de error. La ex presidenta tiene ventaja de cara a las PASO pero también tiene chances Bullrich, en la medida en que lograra drenar parte de la intención de voto de Massa para acercarse a CFK; en sentido contrario, las chances del tigrense pasan por sostener su caudal frente a ambos (de mínima) y tratar de mermar el de Bullrich para disputar el segundo lugar (de máxima). En los números de las encuestas de González y Valladares se ve un patrón parecido: CFK arriba con 29,7%, Massa y Bullrich parejos (26,1% y 24,1%, respectivamente); lo mismo se observa en la encuesta de Prognosis, que ubica a CFK primera con 30,4%, a Massa con 27,8% y a Bullrich con 23,8%. Estas tres mediciones son las más relativamente más desfavorables para Cambiemos, porque ponen a su candidato tercero, si bien en empate técnico con el líder de 1País. 

Algunos estudios señalan que Cambiemos y 1País comparten entre sí más potenciales electores que los que se disputan CFK y Massa, con lo cual la ex presidenta podría recortarse arriba con una luz de ventaja si los otros dos contendientes se bloquean mutuamente en un juego de “suma cero” (donde uno sube cuando el otro baja). Eso le daría chances de imponerse en las PASO y trasladaría el foco de interés a quién ocupe el segundo lugar, dado que el realineamiento posterior de cara a las elecciones de octubre puede variar mucho en función de 1) la distancia que CFK le saque al segundo candidato más votado (ya sea Bullrich o Massa) 2) quién sea el segundo candidato más votado 3) la distancia que el segundo candidato más votado le saque al tercero más votado (es decir, la distancia que Bullrich le saque a Massa, o viceversa). 

Según el consultor Rosendo Fraga, "Cambiemos y Cristina tienen tercios. Massa tiene un cuarto. No son tres tercios: son dos tercios y un cuarto. Tanto Cambiemos o Cristina necesitan cuatro, cinco o seis puntos más para afianzar su victoria. Ambos van a trabajar sobre el electorado de Massa". En este marco, el nivel de resistencia que muestre Massa sería la clave para trabar o destrabar la elección: si 1País comienza a resignar votos a favor de Cambiemos, en algún momento de la campaña debería advertirse en las curvas de intención de voto del promedio de las encuestas un movimiento convergente: una “apertura de la boca del yacaré”, es decir, un momento en el cual Bullrich comience a despegarse de Massa, subiendo a costa del tigrense. En ese marco, en las últimas encuestas comenzaron a detectarse dos movimientos: 1) CFK se consolida como primera en todas las mediciones, sacando una ventaja más nítida sobre Bullrich/Cambiemos y 2) mientras en algunos estudios se insinúa una “apertura de la boca del yacaré” entre Bullrich y Massa, en otras se sigue viendo una relativa paridad. Esto sugiere una confirmación (provisoria) a la tesis de que las PASO en PBA podrían resolverse a favor de la candidata con el piso más sólido (CFK), independientemente de la potencialidad de los techos. 

martes, 1 de agosto de 2017

PASO en PBA: polarización versus despolarización

Luego del paréntesis del post anterior en el cual contextualizamos la coyuntura a partir de dos índices nacionales (de Confianza en el Gobierno y de Confianza del Consumidor, ICC e ICG), retomamos el análisis de tendencias electorales en provincia de Buenos Aires (PBA). Decíamos que hacer un promedio de las cinco mediciones a las que nos referimos en el post anterior arrojaba dos resultados: 1) un empate técnico entre el Frente de Unidad Ciudadana y Cambiemos y 2) un escenario de polarización, puesto que dos las principales fuerzas superan el umbral del 30% (disputándose la primera minoría el FUC, con 32,4%, y Cambiemos, con 30,9%), en tanto que la tercera roza el 20% (1País alcanza el 18,7%). 

Más allá de las limitaciones y de la covarianza (cualquier punto de más que se le estime a un candidato X es un punto de menos a otro/s candidatos), no se verifica en el promedio de esas cinco mediciones un panorama de tres tercios aproximados, ni tampoco de dos tercios y un cuarto (para lo cual Massa tendría que oscilar en torno al 25%. Un panorama de tres tercios aproximados (o de dos tercios y un cuarto) serían compatibles con un escenario de “despolarización”, dado que en estos dos casos la suma de las dos fórmulas más votadas no llegaría al 70% (establecido convencionalmente como punto de corte para indicar polarización). 

Existen algunas mediciones recientes que muestran escenarios así, como la de Hugo Haime y Asociados. Según esta encuesta, CFK alcanza 31,7% de intención de voto, Esteban Bullrich 26,2%, Sergio Massa 24% y Florencio Randazzo 6,4% (ver datos arriba; click para agrandar). La diferencia de 5,5 puntos porcentuales entre Cristina y el candidato de Cambiemos es mayor al error muestral, pero no tan contundente, en tanto que Bullrich y Massa están en empate técnico (sólo los separan 2,2 puntos). Se puede decir que se perfila un escenario “despolarizado”. Un dato clave es que Haime no advierte en sus encuestas diferencias sensibles entre preguntar intención de voto por Bullrich o por el candidato del oficialismo, algo que sí se ve en otros estudios. “Hay colegas míos que le calculan un aumento a Bullrich porque dicen que hay una parte del electorado que no sabe que es el candidato de Cambiemos. Es una hipótesis de trabajo. La respeto, pero es una hipótesis. Nosotros preguntamos directamente por Bullrich como candidato de Cambiemos y en una pregunta inmediatamente posterior le agregamos que es el candidato de Macri y Vidal. No nos da una notoria diferencia. Apenas medio punto. Y yo creo que tiene que ver con ese techo que percibe nuestra encuesta: si el 64% dice que hay que votar para limitar a Macri, eso marca un techo para el oficialismo. Es un techo incluso más bajo que el de Cristina. Además, es un porcentaje que está en sintonía con otros dos datos de la encuesta: el 65% sostiene que gobierna para los ricos y el 61% dice que el gobierno va en dirección equivocada”, apunta Haime (ver datos abajo; click para agrandar).

Esta línea interpretativa se suma a la expuesta oportunamente por el director del CEOP, Roberto Bacman, según el cual no sólo CFK tiene un techo marcado, sino también los otros contendientes principales. Según el analista Ezequiel Rudman, “Cambiemos no sólo subestimó a Cristina de Kirchner sino también la volatilidad del electorado bonaerense. Ni en agosto ni en octubre estará Aníbal Fernández como archinémesis de Vidal o, en este caso, de Esteban Bullrich.  A diferencia de Cristina que arrancó con un techo y piso similar, el colectivo oficialista Cambiemos empezó la campaña con un piso de 30/35% pero sin techo. La estrategia proselitista anti peronista de identificar a todo el pan PJ con las siete plagas que azotan a la Argentina, en un contexto de inflación, recesión y pérdida de empleo, ahuyentó al electorado peronista, casi 70% del padrón. La Casa Rosada construyó así su propio ´corralito´ electoral”. En ese marco, el principal riesgo que presenta el escenario para el oficialismo es que la elección primaria podría resolverse más por la solidez de los pisos (donde CFK parece tener ventaja) que por la potencialidad de los techos (donde hoy ninguno de los tres actores principales parece sacar ventaja competitiva).


lunes, 31 de julio de 2017

Confianza en el Gobierno y Confianza del Consumidor en clave electoral (2)

En la entrada anterior analizábamos una convergencia en la caída de los índices de Confianza del Consumidor (ICC) y de Confianza en el gobierno (ICG). El ICG se confecciona con base en una encuesta de 1.200 casos que se presenta en una escala que varía entre un mínimo de 0 y un máximo de 5. En la última medición, el ICGH tocó su valor piso en lo que va de la gestión de Mauricio Macri (ver datos arriba; click para agrandar), pero más que ese dato aislado lo que resulta clave es cómo ambos índices fueron aproximándose. 

Ese desgaste en la confianza en el gobierno acompasado con el empeoramiento de las expectativas económicas también había sido advertido oportunamente por el periodista Marcelo Zlotogwiazda al comparar el Índice de Optimismo que elabora Management & Fit con el Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella. En ese marco, “la comunidad que consume y que vota” (como reza nuestra premisa de análisis) viene mostrándose bastante más pesimista que el año pasado y ese deterioro del humor social se plasmó tanto en las cuestiones políticas que mide el Índice de M&F como en el que elabora la UTDT, confirmando que el malestar socioeconómico fue impregnando las evaluaciones políticas y que la convergencia de esas dimensiones complica al oficialismo. Esto confirma la línea interpretativa de que gran parte del “aguante” a la gestión Cambiemos pasaba por las expectativas a futuro (“segundo semestre”) y el contraste con el pasado, más que por los beneficios (poco tangibles) del cambio en la situación presente (con especial vulnerabilidad en el flanco económico). 

Ya en el segundo semestre “que no fue” del 2016 se había visto una fuerte caída en las expectativas, que las acercó a la magra percepción del presente (apenas 30,1 en la medición que Zlotogwiazda tomó como referencia). En tanto, la variable Nivel de Vida Alcanzado bajó de 50,7 en abril de 2016 a 41,6 al cierre del período analizado. En esa caída del Índice de Optimismo Político incidieron la disminución de las expectativas tanto como la evaluación sobre la situación actual. En el período analizado, el componente del índice que más cayó fue la apreciación sobre la eficiencia del gasto público, que bajó 25 puntos porcentuales hasta 35,8. También descendió 17,8 puntos la opinión sobre la gestión general de Gobierno (hasta 28,1), y la percepción respecto a la fortaleza del liderazgo presidencial (cedió 16 puntos hasta 33,1). La imagen de la honestidad del Gobierno acompañó la misma tendencia declinante (de 49,9 en abril del año pasado a 36,5). Teniendo en cuenta las encuestas preelectorales que venimos viendo en provincia de Buenos Aires, no sorprende que en el Gran Buenos Aires se detecte un pesimismo mayor que en el resto del país: los dos índices de optimismo se ubicaron unos 4 puntos debajo del promedio nacional y los habitantes de GBA puntuaron su nivel de vida en 35,2, es decir 6,4 puntos menos que el total nacional. En sentido contrario, los porteños se mostraron algo más optimistas que en el resto del país (lo cual también puede ayudar a explicar por qué allí las encuestas favorecen a Cambiemos por diferencias en torno a los 20 puntos porcentuales sobre el kirchnerismo). 

“El deterioro del humor social también queda en evidencia en el Índice de Confianza del Consumidor que elabora el Centro de Investigaciones en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella, que en junio fue de 42 en una escala 0-100 con una fuerte caída del 8,1 por ciento respecto del mes anterior. La comparación con un año atrás da como resultado un descenso del 1,2 por ciento, aunque la comparación con junio de 2015 muestra una baja del 16,8 por ciento. No hay duda de que alguna correlación existe entre los niveles de optimismo y confianza y la intención de voto, aunque la medida de esa causalidad sólo va a poder conocerse la noche en que se abran las urnas”, evaluó Zlotogwiazda. De todas las variables medidas en el período de referencia, sólo una se ubicó por encima de 50 en la escala 0-100: expectativas sobre el ingreso. En cambio, la variable con peor resultado fue la expectativa sobre precios. Con todo, según el periodista, aunque valores del orden de 30 o 40 en una escala 0-100 no son números altos, “hay que tener en cuenta que porcentajes de ese orden bien pueden alcanzar para ganar una elección legislativa”. Sin embargo, dos datos recientes encienden luces amarillas: el primero, que la expectativa sobre el ingreso no se corresponde con la realidad de la coyuntura: la semana pasada, el Ieral de Fundación Mediterránea reveló una caída real de la masa salarial de 3,3% en el primer semestre de 2017. El segundo, que la expectativa pesimista sobre precios sí se vio confirmada por una floja performance del gobierno nacional en materia de control de la inflación, ya que el alza de precios acumulada en el primer semestre ascendió al 11,8%. Para julio, las estimaciones giran en torno al 2%, lo cual implicaría unos 14 puntos de inflación en los primeros siete meses del año (tornando así inviable el cumplimiento del objetivo oficial de 17% para todo el 2017). 

Confianza en el Gobierno y Confianza del Consumidor en clave electoral (1)

Más allá del enfoque de Enrique Zuleta Puceiro, si hacemos un promedio de las 5 mediciones citadas en el post anterior (Synopsis, Opina Argentina, Polldata, Taquion y OPSM) obtenemos 32,4% para CFK, 30,9% para Bullrich y 18,7% para Massa, ratificando así un panorama de empate técnico, ya que la diferencia entre la ex presidenta y el candidato del oficialismo es de 1,5 puntos porcentuales, menor al error muestral. En el caso de que las tendencias electorales se mantuvieran así de parejas hasta el día de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) del 13 de agosto, se aplicaría la expresión “too close to call”, es decir, elecciones demasiado reñidas para poder anticipar el resultado final (lo que, para el caso, implica que las chances de que se imponga CFK son equivalentes a las posibilidades de que se imponga Bullrich). 

La última vez que hubo una elección de medio término así de reñida en provincia de Buenos Aires fue en 2009, cuando Francisco de Narváez (opositor) se impuso a Néstor Kirchner y Daniel Scioli del FPV (este último, como candidato “testimonial” por su buena imagen como gobernador de la provincia) por 34,7% a 32,2%. ¿Es posible que CFK sea este año la opositora que se imponga al oficialismo en las PASO (el resultado en octubre es un albur) por una diferencia similar a la del 2009 (es decir, en torno a los 2 puntos)? Algunos elementos de contexto alimentan esta especulación. Recientemente, el periodista Ernesto Tenembaum apuntó que en el primer semestre del 2017 la confianza del consumidor cayó un 8,5%, ubicándose así al mismo nivel que el peor momento de los 12 años kirchneristas, precisamente cuando Francisco de Narváez derrotó a Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires por 2,5 puntos porcentuales. La ventaja que muestra el promedio de las encuestas a favor de CFK sobre Cambiemos resulta consistente con ese antecedente. “El Índice de Confianza del Consumidor está en los niveles más bajos desde principios del 2003, compitiendo de igual a igual con lo que sucedía en 2009”, remarcó Tenembaum (ver datos arriba; click para agrandar). 

Al mismo tiempo, la Confianza en el Gobierno cayó 9,5%, lo que alimenta la hipótesis de complicación en las perspectivas electorales del gobierno de Cambiemos, puesto que ambos indicadores convergen en lugar de mantenerse separados, como sucedió durante mucho tiempo de la gestión de Mauricio Macri. “Lo lógico es que las expectativas dependan de la situación actual de la persona encuestada. Si a alguien le va bien, es razonable que crea que todo va a mejorar, o viceversa. Sin embargo, en la era macrista las curvas se separaron de manera muy tajante. La mayoría de los argentinos estaban mal pero creían en el futuro: las expectativas buenas convivían con una realidad angustiante. Y de eso se derivaba la buena imagen del Gobierno: era quien podría solucionar los problemas del presente. Eso parece haber cambiado en los últimos meses. Se habría terminado ‘el aguante’, para usar un término del sociólogo Eduardo Fidanza. Las expectativas bajaron abruptamente y, con ella, la imagen del oficialismo", evaluó Tenembaum.

Como dato consuelo para el oficialismo, Tenembaum evaluaba que el nivel de Confianza en el gobierno se situaba en un lugar promedio entre el que tenía Cristina cuando ganó con el 54% y cuando Daniel Scioli fue derrotado fue derrotado en segunda vuelta por Mauricio Macri. “Dado que Cambiemos no aspira a obtener grandes mayorías, ese dato puede ser definitorio en los próximos meses”, apuntaba. Sin embargo, en la última medición el ICG volvió a caer, marcando el mínimo histórico en lo que va de la gestión Macri. Así, alcanzó un valor de 2,24 en julio, con un descenso de 1,9% en el último mes y una caída interanual de 17%, si bien se ubica un 24% por encima del nivel observado en el último mes del gobierno de CFK. ¿Podrá Cambiemos capitalizar ese contraste? "Al votar, las personas evalúan la gestión de un Gobierno. Es raro que voten al oficialismo porque se opone al Gobierno anterior. En ese razonamiento están los límites de la estrategia anticristinista. Tal vez, a último momento, Cristina vuelva a juntarle votos a Macri. Pero el Gobierno debería dar razones positivas para votarlo y la percepción de que eso ocurra cae abruptamente en las últimas mediciones”, apuntaba Tenembaum.  

viernes, 28 de julio de 2017

PASO en PBA: mediciones con polarización y empate técnico

Mientras la medición de CEOP que citamos en el post anterior arroja que CFK aventaja a Bullrich por casi 4 puntos porcentuales (33,5% a 29,8%, una diferencia estadísticamente no significativa) y la de Analogías por lista muestra una diferencia de 3,5 puntos porcentuales (34,8% a 31,3%), otras encuestas muestran escenarios aún más apretados y en la zona del empate técnico (considerando el error muestral). Así, según la consultora Synopsis, CFK alcanza 32,5% de intención de voto, contra 30,1% de Esteban Bullrich, 18% de Sergio Massa, 5,6% de Florencio Randazzo y 4,2% de Néstor Pitrola. En tanto, un sondeo de Opina Argentina muestra una contienda más cerrada aún. Este estudio se basó en una muestra de 2.017 casos en Primera Sección, Tercera Sección, Bahía Blanca, La Plata,Mar del Plata, San Nicolás, Tandil, Olavarría, Chivilcoy, 9 de Julio, Chascomús, Bolivar, Coronel Pringles, General Pinto, Dorrego, Carlos Casares, Urdampilleta, General Guido, Pila y Las Violetas. La metodología utilizada para relevar datos fue mixta: encuestas telefónicas a hogares (con sistema IVR) y coincidentales en Gran Buenos Aires (GBA). Los resultados fueron 33% para CFK, 32% para Bullrich, 17% para Massa, 6% para Randazzo y 4% para Pitrola. 

Otras tres mediciones también muestran un panorama polarizado y de empate técnico entre la candidata del Frente de Unidad Ciudadana y el de Cambiemos. Veamos: según PollData, CFK alcanza 28,4% y Bullrich 27,5%, con Massa en 21,5% y Randazzo en 7%. La consultora Taquion, que trabaja con la Universidad Abierta Interamericana y la firma Axonier, relevó entre el 28 de junio y el 2 de julio la tendencia electoral sobre una muestra de 1.605 casos, con un margen de error de +- 2,4%.  Los resultados fueron 34,8% para CFK, 33,2% para Bullrich, 17,7% para Massa, 4,6% para Randazzo y 2,2% para Pitrola. En tanto, según OPSM, CFK alcanza 33,4%, Bullrich 31,9%, Massa 19,4% y Randazzo 7,4% (la medición más alta para el ex ministro de todas las que revisamos hasta ahora). Esta encuesta se basó en una muestra de 1.000 casos, todos mayores de 16 años, de ambos sexos, en condiciones de votar. Se relevaron en 35 localidades de la provincia de Buenos Aires, distribuidas en los tres cordones del Conurbano y el Interior, con un margen de error de +/- 3,1% (ver datos arriba; click para agrandar).

Aunque sus guarismos son similares a los de los cuatro estudios que citamos aquí, el consultor Enrique Zuleta Puceiro, director de OPSM, plantea una mirada alternativa más allá de las cifras: según él, no existe un escenario de polarización porque "hay terceras opciones que vienen creciendo (…) La elección no se ha polarizado, hay un 25% del electorado que está votando a las terceras opciones que vienen creciendo. Massa pasó en los últimos 15 días de un 16 a un 19% y Randazzo de un 4% a un 7,4%”, indicó el consultor, quien agregó que “con los mismos votos CFK mejora el porcentaje frente a Bullrich que desciende porque Cambiemos llevaba 36 a 30, para cuando confirmaron los candidatos con la posibilidad de la despolarización de la mano de Massa y Randazzo”. Zuleta Puceiro admitió que “tiende a haber dos grandes fuerzas dominantes pero que no van a polarizar”, y explicó que CFK dice "no me voten a mí, vótense ustedes" y el oficialismo decidió no polarizar porque hizo una mala evaluación al creer que presentándose como "somos eficientes, hacemos las cosas, decimos la verdad, la gente los iba a votar y no es así, la gente no le cree a los políticos sino que vota con otras consideraciones". Respecto al apoyo al gobierno, el analista remarcó que “hay un 60% de la población que quiere un cambio que tiene que ver con la apertura económica, con la competitividad, con innovación, con reformas estructurales en salud, tributarias (…) “no me parece que Cambiemos haya podido expresar esa agenda en los hechos, por lo que la gente sigue queriendo esa salida, pero no tiene en claro que el gobierno sea la garantía de que eso fuera a ocurrir”.

La encuesta de OPSM también brinda algunos datos clave sobre la percepción de la coyuntura: en ese marco, 43,2% de cada 10 bonaerenses tienen una mirada negativa sobre la situación actual (24,3% cree que las cosas van “mal” y 18,9% que van “muy mal”), contra apenas 18,2% que tienen una mirada positiva (17,6% las ve “bien” y sólo 0,6% “muy bien”). No obstante, al oficialismo aún lo ayuda la expectativa a futuro, pues el 53,1% cree que las cosas mejorarán. En cuanto al apoyo a la gestión del oficialismo, hay las opiniones están divididas y polarizadas: 50,6% está a favor y 47,4% en contra (la brecha de 3,2 puntos porcentuales es estadísticamente no significativa), pero la evaluación del desempeño de Macri tiene un sesgo más bien negativo: 33% lo califica como positivo o muy positivo, y 38,8% como negativo o muy negativo. Si bien la diferencia de casi 6 puntos porcentuales (5,8%) no puede considerarse contundente, inclina el campo hacia una evaluación desfavorable, lo que podría complicar las chances del oficialismo, ya que tradicionalmente en provincia de Buenos Aires las elecciones se nacionalizan (limitando así las posibilidades de que la imagen de la gobernadora María Eugenia Vidal, mejor que la de Macri aunque también en descenso, pueda traccionar a favor de Bullrich). 

jueves, 27 de julio de 2017

Nota publicada en suple Tendencias de La Voz

Cómo la impresión 3D se aplica a la construcción

  •  Tecno  > Impresión 3D

Por 
Novedades recientes en un campo que crece exponencialmente.

Impulsada por el avance tecnológico, la impresión 3D avanza hacia nuevas áreas de aplicación para optimizar procesos. Conforme gana eficiencia y accesibilidad, las empresas comienzan a emplearla para la fabricación en diversos rubros. 

Uno de los campos en los que ha presentado más avances es la construcción. Veamos algunas novedades recientes.

http://www.lavoz.com.ar/tecno/como-la-impresion-3d-se-aplica-la-construccion







miércoles, 26 de julio de 2017

PASO en PBA: matices entre la medición por candidatos y la medición por lista

Además de la del CEOP que citamos en el post anterior, otra encuesta que ilustra la diferencia entre medir candidatos y medir fuerzas es la de Analogías. Se trata de un relevamiento en la provincia de Buenos Aires, con 2.700 casos telefónicos. Cuando se miden candidatos, la fórmula liderada por CFK alcanza 34,7% de intención de voto, contra 24,8% de Esteban Bullrich, 16,2% de Sergio Massa y 5% de Florencio Randazzo. En este caso, la diferencia entre la ex presidenta y el candidato oficialista es de casi 10 puntos porcentuales (9,9), estadísticamente significativa; Bullrich se ubica como claro segundo, con una ventaja de 8,6 puntos sobre Massa. Así, hay un nítido panorama de 1-2-3, sin empate técnico y sin polarización, puesto que la primera minoría corresponde claramente a CFK (ver datos arriba; click para agrandar)

La situación cambia cuando se mide por espacios: allí, el Frente de Unidad Ciudadana (FUC) llega al 34,8% (estadísticamente, lo mismo que mide Cristina como candidata), pero Cambiemos mejora la performance que tenía su candidato y llega a 31,3%, con lo cual la diferencia entre ambos frentes se reduce a 3,5 puntos porcentuales. La lista de Massa y Stolbizer, 1País, queda en 11,9%, menos de lo que mide Massa como figura, y Cumplir (Randazzo) alcanza 4,7% de intención de voto. Así, pasamos de un escenario 1-2-3 despolarizado en la medición por candidatos a uno de empate técnico y polarizado entre el FUC y Cambiemos, que se disputan la primera minoría, mientras que la tercera fuerza queda relegada (ver datos abajo; click para agrandar), y todo dentro de la encuesta de la misma consultora Analogías. 

Esa encuesta también relevó la imagen del presidente Mauricio Macri. El resultado fue un diferencial negativo de 7,7 puntos porcentuales, dado que la positiva es de 45,2% y la negativa de 52,9%, con una alta concentración de respuestas en el malestar de mayor nivel de intensidad: 28,9% de los electores bonaerenses dice que tiene muy mala imagen del presidente. En el caso de la gobernadora María Eugenia Vidal, la imagen positiva es de 55,7% y la negativa de 41,7%, lo que arroja un diferencial favorable de 14 puntos porcentuales. A diferencia de Macri, aquí las respuestas tienden a concentrarse en el segmento más intenso favorable: la suma de las respuestas “muy buena” y “buena” alcanza 43%, contra 31,6% del acumulado de las respuestas “mala” y “muy mala”. En el caso de CFK, la imagen está dividida: 37,5% de positiva (sumando las respuestas “muy buena” y “buena”), contra 42% de negativa (acumulado de respuestas “mala” y “muy mala”), lo que da un diferencial negativo de 4,5 puntos (algo mejor que el de Macri, pero peor que el de Vidal). El problema para el oficialismo es que tradicionalmente las elecciones en PBA se “nacionalizan”, con lo cual a la hora de votar termina ponderando más (ya sea de manera positiva o negativa) la imagen presidencial que la del gobernador del distrito (recordar que el FPV perdió en PBA la elección de medio término del 2009 por dos puntos ante el fugaz Francisco de Narváez, aun llevando al ex presidente Néstor Kirchner al tope de la lista y al por entonces gobernador Daniel Scioli como candidato testimonial, por su buena imagen en los sondeos). Y, a tenor de estos datos de Analogías, la imagen negativa del presidente es mayor que la de la ex presidenta.

En cuanto a la percepción de la coyuntura, casi dos tercios (64,8%) de los bonaerenses perciben que la situación económica del país se ha deteriorado respecto a la de hace dos años, acumulando las respuestas “igual de mala” (17,6%), “peor” (21,9%) y “mucho peor” (25,3%), mientras que un 33,2% la ve favorablemente, sumando las respuestas “igual de buena” (8,5%), “mejor” (14,3%), y “mucho mejor” (10,4%). Aquí, la “grieta” es evidente entre los polos opositor y oficialista: mientras que los votantes del Frente de Unidad Ciudadana (FUC/CFK) creen en casi un 93% que la situación económica es peor, en sentido inverso el 78% de quienes tienen intención de votar a Cambiemos perciben una mejoría. A su turno, las expectativas a mediano plazo también muestran un sesgo negativo: un 41% de los bonaerenses esperan que la situación económica del país mejore en el próximo año (o que sea “igual de buena”), contra un 53,2% que estima que empeorará o será “igual de mala”, lo cual arroja un diferencial negativo de 12,2 puntos porcentuales. En este sentido, a diferencia de lo que sucede en otros distritos, en PBA la expectativa no traccionaría lo suficiente para favorecer al oficialismo. 



lunes, 24 de julio de 2017

PASO en PBA: convergencia de mediciones y matices

De todos modos, hay que decir que la mayoría de las mediciones de intención de voto de cara a las PASO en la provincia de Buenos Aires (PBA) no convergen hacia el escenario 4 (en el cual CFK lidera y el segundo puesto es disputado entre Sergio Massa y Esteban Bullrich) ni en el quinto (que ubica al candidato de Cambiemos tercero, por detrás de CFK y Massa). En general, lo que se observa en las diversas encuestas es una primacía de CFK, a veces con una diferencia estadísticamente significativa sobre Cambiemos y otras en situación de empate técnico. Gran parte de las dudas sobre cuál es hoy la situación más representativa de la intención de voto de los bonaerenses es que las cifras suelen variar cuando se miden los candidatos “mano a mano” (dado que las figuras de Cristina Fernández y Sergio Massa son más fuertes que la de Bullrich) respecto a la situación en la cual se miden espacios políticos, ya que la asociación entre CFK y el Frente de Unidad Ciudadana y la alianza Cambiemos con Macri y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal son más claras que el vínculo entre el sello 1País y las figuras de Massa y Margarita Stolbizer. 

En general, en este segundo caso, se observan dos tipos de matices en los datos: 1) aquellos en los cuales el panorama queda en un empate técnico y el candidato de Cambiemos y 2) aquellos en los que la brecha a favor de CFK se mantiene por encima del error muestral, pero no es tan abultada. Por ejemplo, la última medición del CEOP ilustra esta doble situación. Realizada sobre una muestra de 2.000 casos tanto en el Gran Buenos Aires (GBA) como en el interior provincial y segmentada proporcionalmente por edad, sexo y nivel socioeconómico, la encuesta arroja que CFK aventaja a Bullrich por casi 4 puntos porcentuales (33,5% a 29,8%, una brecha estadísticamente no significativa) cuando al ministro de Educación se lo presenta como candidato del oficialismo nacional (ver datos arriba; click para agrandar). Es decir, lo que se ve es un escenario del tipo 1, con una brecha a favor de CFK pero reducida, al punto que perfila un empate técnico. En cambio, si no se hace hincapié en su asociación con el oficialismo, Bullrich no llega al 27% y queda más lejos de Cristina, quien obtiene una ventaja en torno a los 7 puntos porcentuales, estadísticamente significativa aunque menor a los dos dígitos que veíamos en algunos estudios anteriores. 

En tercer lugar, rezagado, se ubica Sergio Massa (18,8%), aunque manteniendo un segmento importante del electorado. Más lejos le sigue Florencio Randazzo (4,7%), quien a tenor de estos datos quedaría en situación desfavorable de cara a la pelea por el liderazgo en el espacio pan-peronista (y en situación de empate técnico con la izquierda liderada por Néstor Pitrola). Algunos datos clave que arroja el informe de CEOP apuntan que casi todos los candidatos empiezan a tener techos bajos (no sólo CFK), porque hay trazos gruesos en buena parte de la población. En ese marco, haciendo foco en las dos principales fuerzas, 7 de cada 10 bonaerenses dicen que la economía está mal o muy mal (ver datos abajo: click para agrandar), lo que plantea un techo para cualquier candidato de Cambiemos, mientras que la mitad de los ciudadanos cree que el kirchnerismo es “una vieja forma de hacer política”, lo cual establece un techo para la fuerza de CFK, Unidad Ciudadana. En ese marco, se puede conjeturar que mientras el eje económico (enfocar el contraste entre el presente y el pasado haciendo hincapié en el malestar socioeconómico actual) es el principal fuerte de CFK, mientras que el eje político (enfocar el contraste entre el presente y el pasado haciendo hincapié en la superación del “populismo”) estructura el discurso del oficialismo. 

Según Roberto Bacman, titular del CEOP, la ex presidenta “se ha convertido en la principal referente del segmento opositor: en esta encuesta se detectó que la imagen positiva de CFK asciende al 88,6% entre los que se consideran opositores y el 69,1% de tales opositores ya tiene decidido votarla”. Así, el consultor considera que CFK todavía tiene espacio para crecer, ya que opinan bien de ella algo más del 42% de los electores bonaerenses: si se toma la frase “a Cristina se la ama o se la odia”, la ex presidenta todavía tiene un tramo para avanzar entre los que la quieren. Respecto al candidato de Cambiemos, Bullrich aún tiene un desconocimiento del 17% e incluso entre quienes lo conocen no tiene un perfil claro, pero cuenta con espacio para crecer, dado que hasta ahora dicen que lo votarían ocho de cada 10 electores afines al oficialismo. Según el consultor, “está claro que si quieren potenciar a Bullrich van a necesitar de María Eugenia Vidal y de Mauricio Macri como sostén de la campaña. Desde el punto de vista ideológico, el 95,7% lo vota en tanto representa la mejor manera de erradicar la corrupción y las prácticas de la vieja política, y como refuerzo, curiosamente, un 54,8% no reconoce la crisis económica, y por el contrario, la perciben como positiva”.



miércoles, 19 de julio de 2017

PASO en PBA: nuevos escenarios posibles y riesgos para el oficialismo

En el post anterior sintetizábamos tres panoramas alternativos que surgían de las encuestas en provincia de Buenos Aires: 1) uno de 1-2-3 nítido que hemos visto en algunos estudios, donde el orden usual es CFK-Bullrich-Massa (liderazgo de la ex presidenta) 2) otro de empate técnico entre CFK y Bullrich, que implica polarización y deja relegado a Massa 3) otro es el de triple empate entre CFK, Bullrich y Massa. En las últimas encuestas conocidas surgieron dos escenarios posibles más. En el cuarto escenario, CFK lidera y el segundo puesto es disputado entre Sergio Massa (1País) y Esteban Bullrich (Cambiemos), como surge del estudio de Hugo Haime que ubica a esos contendientes con 30,4%, 26,9% y 25,1%, respectivamente. 

En tanto, el quinto escenario pone a Bullrich tercero, por detrás de Massa y CFK. Se trata de una medición del consultor Raúl Aragón, sobre mayores de 16 años residentes en la provincia de Buenos Aires en condiciones de votar, con una muestra aleatoria simple de 1.801 casos efectivos, con reposición y ponderada por cuotas de género, nivel socioeconómico y rango de edad, con proporcionalidad según peso poblacional. El error muestral es de +-2,1% y la recolección de datos se hizo por sistema CATI con un cuestionario cerrado, entre el 12 y el 18 de julio de 2017. Esta encuesta ubica al candidato de Cambiemos tercero (221,%), por detrás de CFK (32,1%) y Massa (26,3%). En cuarto lugar se ubica Florencio Randazzo (Cumplir), con un 4,6%. Le siguen Néstor Pitrola por el FIT, con el 4,1%, y Fernando 'Pino' Solanas, con el 2%. Los 'indecisos' trepan hasta el 8,2% (ver datos arriba; click para agrandar).

Estos dos escenarios alternativos son los dos peores para el oficialismo, pues implican la posibilidad de que Cambiemos quede tercero en el distrito que concentra el 37% de los electores en todo el país. Esto implicaría 1) un fracaso de la estrategia de “polarización” (que, a tenor de algunas acciones y análisis, ahora Cambiemos estaría tratando de replantear) y 2) que esta vez Massa sería más “tapón” para Cambiemos que para las chances de la ex presidenta (es decir, que Cambiemos y 1País comparten gran parte de sus potenciales electores, y que eso favorece a la ex presidenta). Que CFK y Massa queden en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) del 13 de agosto en un orden 1-2 complicaría la estrategia oficialista de apostar a una polarización con la ex presidenta de cara a octubre, puesto que Massa saldría en busca del votante de Cambiemos para tratar de polarizar él con Cristina. Asimismo, ese 1-2 podría acelerar la disputa en el espacio opositor al presidente Mauricio Macri, casi como una antesala de la carrera presidencial del 2019, con un polo kirchnerista en el cual CFK saldría fortalecida, y un polo peronista no K en el que podrían articularse los gobernadores del PJ no kirchneristas con Massa. Esa pelea, sumada a la presencia de CFK en el Senado, complicaría la gobernabilidad para los dos últimos años de mandato de Macri. 

Según Raúl Aragón, en estas legislativas "se vota desde la necesidad, desde el deseo o desde la demanda. Desde la necesidad, vota el que no tiene para comer. El que vota desde la demanda es el que tiene la tranquilidad de llegar a fin de mes pero que demanda más transparencia. El voto del deseo es el que vota por un futuro mejor". Para el consultor, "hay una debilidad en el discurso oficialista, porque el hambre es una percepción concreta, inmediata, objetiva", mientras que "es muy difícil que yo perciba la corrupción en el sentido que afecta a mi vida directamente. La posición discursiva de Cambiemos es muy débil frente la posición discursiva de Unidad Ciudadana”. En síntesis, el especialista apuntó que "en materia discursiva, Unidad Ciudadana saca ventaja, en segundo lugar aparece 1País y abajo aparece Cambiemos buscando un discurso que lo fortalezca. No lo tienen y eso explica que en todas las encuestas tengamos primero a Unidad Ciudadana (...) la única forma que las inversiones vengan y Cristina salga del tablero es que sea tercera. Cristina tercera no es posible. Hoy se ve a una Cristina primera y si eso se da finalmente, este gobierno tiene serios problemas”, profundizando así la idea de que un resultado adverso complicaría el futuro de la gestión de Macri.

viernes, 14 de julio de 2017

Nota publicada en suple Tendencias de La Voz

Enterate qué se viene en materia de realidad aumentada


  •  Tecno  > realidad aumentada

Por Norman Berra (Especial)

Cómo la RA agrega valor a las experiencias. Casos destacados.

La realidad aumentada (RA), es decir, la superposición de elementos virtuales al entorno real (de modo que lo que la persona ve es una combinación de contenido de esos dos tipos) gana terreno en diversos ámbitos. Según Ignacio Perrone, gerente de Investigación Digital Transformation de Frost & Sullivan, la RA revolucionará la vida cotidiana y los negocios y los usuarios llegarán a interactuar con ella de modo tan natural como hoy lo hacen con un celular.

http://www.lavoz.com.ar/tecno/enterate-que-se-viene-en-materia-de-realidad-aumentada



jueves, 13 de julio de 2017

PASO en PBA: hipótesis electorales y tres escenarios posibles

Si seguimos combinando promedios y hacemos jugar los dos surgidos de escenarios bien diferentes (construidos, relativamente, con un par de encuestas, las de Analogías y Dicen, que muestran escenarios nítidos de 1-2-3 y otro par que muestra situaciones de triple empate, las de GyV y M&F), tenemos como resultado 33,3% para CFK, 25,6% para Esteban Bullrich (Cambiemos), 20,2% para Sergio Massa (1País) y 4,5% para Florencio Randazzo. Nuevamente, la diferencia a favor de CFK de casi 8 puntos porcentuales (7,7) resulta estadísticamente significativa, mientras que la brecha de 5,4 puntos porcentuales entre Cambiemos y 1País es significativa, pero menos. 

Esa solidez de CFK en las encuestas parece contrariar una de las hipótesis preelectorales en danza: que el hecho de que el peronismo vaya dividido en provincia de Buenos Aires favorece a Cambiemos. Un argumento en favor de las chances de una victoria de CFK en provincia de Buenos Aires de cara a las primarias abierta, simultáneas y obligatorias (PASO) es uno en el que coinciden dos consultores ubicados en dos perspectivas ideológicas bien diferentes, Rosendo Fraga y Artemio López. Según Fraga, “el voto anti kirchnerista también va dividido en tres: a Cambiemos, a Massa y Stolbizer, y a Randazzo. El eje de la campaña oficialista está dirigido a la corrupción del kirchnerismo, pero para el voto del conurbano ese no es un argumento. Deberían apuntalar a una política social, que es su mayor debilidad (…) el 70% del conurbano está viviendo bajo administraciones municipales que responden a Cristina y La Matanza, en votos efectivos, equivale a las seis provincias más chicas de Argentina". Respecto a la estrategia del gobierno para polarizar con la ex mandataria, Fraga apuntó. "El escenario en el que estamos, es en el que el Gobierno quiso estar: confrontando con Cristina y con el peronismo dividido. El Gobierno está jugando a todo o nada. Polarizar con Cristina tiene sus riesgos, pero en esa estrategia ya no hay tiempo de retroceder"

Esa línea interpretativa articula con el enfoque según el cual CFK ya habría drenado todo el voto filo-FPV de su ex ministro, con lo cual ya no habría “división” sino que ella liderando el Frente de Unidad Ciudadana estaría aglutinando el total de la intención de voto del espacio pan-peronista/FPV. Así lo explica el sociólogo Hilario Moreno, director de la consultora Dicen (recordemos que su medición pone a CFK al tope con 42%, por arriba de todas las encuestas conocidas): "el kirchnerismo se mueve con un piso del 37%, que fue lo que Scioli sacó como candidato a presidente en 2015 (…) Las opciones anti-K no están concentradas y ese es un universo que ronda el 45%. En estos meses hemos medido que cuando cae Cambiemos, suben Massa-Stolbizer; hay unos siete puntos que van y vienen dentro del antikirchnerismo. En febrero, Randazzo medía cerca de 10 puntos; seis de ellos eran, digamos, 'kirchneristas'. Al confrontar ahora desde afuera, esos votos se fueron a Cristina. Se separaron y Cristina se quedó con la casa, los pibes y el auto. Randazzo se quedó con 3 o 4 puntos. Nuestros grupos focales indican que el exministro es bien visto por parte del electoral antikirchnerista”, graficó. 

Así, que la oferta anti-K esté dispersa en tres listas le estaría dando a la ex presidenta una chance cierta de imponerse en las primarias. Cuál sería el realineamiento posterior de cara a octubre, ya es otro cantar, pues dependería no sólo de la ubicación sino de los guarismos que logre cada lista en las PASO. Es cierto que el gobierno apuesta a que el eje corrupción lo favorezca y perjudique a CFK, pero no es menos cierto lo que señalan Fraga y otros analistas: que la agenda de la corrupción compite con la de la crisis económica en los sectores de clase media y baja del conurbano bonaerense, el núcleo del padrón electoral donde la ex presidenta aparece como más fuerte. Según los especialistas Miguel De Luca y Andrés Malamud, las primarias tendrán una función de “primera vuelta” y de cara a octubre “el efecto será la concentración (en vez de fragmentación) del voto y la reducción del número de partidos”. Esto contradice nuestra tesis general de que las elecciones legislativas tienden a la fragmentación, al menos para el caso de PBA (puede seguir siendo válida en otros distritos, y también para el total nacional): de ser así, entonces octubre tendería a una polarización entre quienes obtengan el 1 y 2 en las PASO.  

Podemos seguir sumando encuestas, para ajustar el escenario y tratar de detectar hacia dónde hay convergencia y ver cuál de los tres panoramas alternativos es el que más se da. Los ordenemos: 1) un escenario posible es el de 1-2-3 nítido que hemos visto en algunos estudios, donde el orden usual es CFK-Bullrich-Massa (liderazgo de la ex presidenta). 2) otro escenario posible es el de empate técnico entre CFK y Bullrich, que implica polarización y deja relegado a Massa 3) otro es el de triple empate entre CFK, Bullrich y Massa. Si a las 4 encuestas revisadas hasta ahora agregamos una quinta, la de M&R Asociados (dirigida por Gustavo Marangoni), sobre una muestra de 1.204 casos relevados entre el 25 y el 28 de junio, vemos un escenario del tipo 2, es decir, empate técnico entre la ex presidenta y el oficialismo: un 34,8% de intención de voto para CFK (Unidad Ciudadana), un 34,3% para Esteban Bullrich (Cambiemos), un 15,6% para Sergio Massa (1País), un 4,6% para Florencio Randazzo y 3,3% para Néstor Pitrola (Frente de Izquierda). Según este trabajo, en el Gran Buenos Aires, donde la recesión económica impacta más, la adhesión a Cristina Fernández trepa a un 38% y Bullrich baja a un 31%. En el interior, donde la economía es básicamente sostenida por el campo, Cambiemos sube a 41 puntos y el apoyo a CFK baja a un 27%. Como matiz, en este estudio se midieron los binomios de senadores y diputados nacionales, con sus respectivas cabezas de lista (ver datos arriba; click para agrandar). 

lunes, 10 de julio de 2017

PASO en PBA: consideraciones entre mediciones

En el post anterior citábamos una encuesta de Dicen donde CFK alcanzaba un 42% de intención de voto contra 26% de Esteban Bullrich, 14% de Sergio Massa y apenas 3% para Florencio Randazzo. Si esta medición se acercara al resultado de las PASO, implicaría que 1) CFK casi que repetiría su performance de las legislativas de medio término del 2005, cuando sacó 44%, contra 19% de Hilda “Chiche” Duhalde 2) con esa victoria, el kirchnerismo zanjó la disputa por el predominio dentro del PJ con el duhaldismo; ahora, zanjaría la discusión al interior del espacio pan-peronista, al aventajar al candidato del PJ, Florencio Randazzo, por una cifra aún más abultada que la obtenida en 2005 3) al mismo tiempo, estaría propinando una derrota contundente a Cambiemos en el distrito más gravitante del país (con 37% del total del padrón nacional) 4) si en 2005 la victoria de CFK fue posible por una gestión presidencial que volaba en las encuestas (la de Néstor Kirchner) y por una economía que crecía a tasas chinas, esta vez su performance se alimentaría de un nivel de malestar cuya intensidad se advierte en diversas encuestas de consumo y de variables socioeconómicas, pero que hasta ahora no se traduce en ninguna encuesta de intención de voto fuera de la de Dicen, ya que todos los demás estudios conocidos hasta ahora ponen a CFK por debajo del 40% de intención de voto y con una diferencia sobre Cambiemos menor a los 16 puntos porcentuales. 

Aunque canta como un mirlo blanco, ¿estará bien orientada esta medición de Dicen, captando una sintonía entre la comunidad que consume y la que vota que ninguna otra consultora captó hasta ahora, o las tendencias estarán más cerca de los otros sondeos conocidos? Algunas consideraciones adicionales podrían complementar la tesis de “sintonía entre la comunidad que consume y que vota”, para darle un marco a las cifras de Dicen que la dieran visos de ser plausible. Según el consultor Ricardo Rouvier, “en las elecciones legislativas del 2009 y 2013, en la provincia de Buenos Aires, se impusieron candidatos opositores (con presencia también de voto peronista) que operaron como castigo al oficialismo en coyunturas desfavorables. En el segundo y tercer cordón se gestó territorialmente la derrota del kichnerismo, hoy es allí donde Cristina reúne mayor adhesión”. Es decir, hoy CFK tendría su mayor fortaleza en los distritos en los que del FPV fue derrotado en los dos comicios de medio término anteriores, un dato clave. Asimismo, según Rouvier, “lo que las encuestas señalan es que si el binomio Massa/Stolbizer perdiera votos lo haría mayoritariamente favoreciendo a Cambiemos. Es decir, que a Cristina no le conviene que se caiga Massa; y si le conviene, en cambio, a Cambiemos”. Aquí, la diferencia con los antecedentes se da en relación al 2015, ya que en las PASO y la primera vuelta de ese año Massa fue más un “tapón” para el FPV y para Daniel Scioli que para Cambiemos, mientras que esta vez, a tenor de lo que sostiene Rouvier, estaría sucediendo lo contrario. 

Repasemos otras mediciones recientes posteriores a la definición de los candidatos de cada fuerza. La consultora González y Valladares realizó durante el primer fin de semana de julio un relevamiento en provincia de Buenos Aires con encuestas presenciales y telefónicas, sobre una muestra de 800 casos con un margen de error de +/- 3,54%. De acuerdo a ese estudio, la fórmula CFK-Taiana alcanza 29,7% de intención de voto; Massa-Stolbizer 26,1% y Bullrich-González 24,1%, en tanto que Randazzo-Casamiquela llegan a 5,2% (ver datos arriba; click para agrandar). La diferencia entre la lista más votada y la segunda es de 3,6 puntos porcentuales, por lo tanto estadísticamente no significativa, mientras que la brecha entre Massa y Bullrich es de 2 puntos porcentuales, con lo cual estamos en un escenario cercano al triple empate, bien diferente al que vimos en los estudios de Analogías y Cambiemos, donde CFK obtenía ventajas de casi 10 puntos porcentuales entre candidatos (y empate técnico entre emblemas cuando se medía FCC y Cambiemos) y 16 puntos porcentuales, respectivamente. Además, mientras en aquellos estudios el segundo lugar correspondía al oficialismo (con diferencias de entre 8 y 12 puntos porcentuales sobre la fórmula de 1País), aquí hay un empate técnico entre esos binomios por el segundo lugar, incluso con una luz de ventaja mínima para la fórmula que encabeza el tigrense. En lo que sí coincide esta medición con las demás es en poner cuarto y lejos de la pelea principal a Randazzo, separado de CFK por casi 25 puntos porcentuales, una distancia que minimiza sus chances de liderar una suerte de "renovación" en el espacio pan-peronista. 

Otra medición que muestra una situación de “triple empate” es la de Management & Fit. Sobre una muestra de 2.000 casos, según la encuesta la fórmula Bullrich-González alcanza 28,5% de intención de votos, CFK-Taiana 27,8%, Massa-Stolbizer 24,1% y Florencio Randazzo 5,4% (ver datos abajo; click para agrandar). La diferencia entre 1 y 2 es de 0,7 puntos porcentuales, por lo tanto estadísticamente no significativa, y la diferencia entre 2 y 3 es de 3,7 puntos porcentuales, tampoco considerable. Con todo, en términos cualitativos, esta es la primera de 4 encuestas revisadas hasta ahora que pone a Bullrich en situación de paridad con CFK (en la medición de Analogías sólo había paridad en la medición por sellos). Si hacemos un promedio de las primeras dos mediciones (Analogías + Dicen), obtenemos 37,9% para CFK, 25% para Bulrich y 15,4% para Massa, es decir, un nítido liderazgo de la ex presidenta, con Cambiemos como claro segundo. En cambio, si el promedio lo hacemos con las mediciones de GyV y M&F, el resultado es 28,8% para CFK, 26,3% para Bullrich y 25,1% para Massa: aquí, la ventaja a favor de CFK deja de ser significativa, y además Cambiemos ve amenazado su segundo lugar a manos de 1País.