lunes, 24 de julio de 2017

PASO en PBA: convergencia de mediciones y matices

De todos modos, hay que decir que la mayoría de las mediciones de intención de voto de cara a las PASO en la provincia de Buenos Aires (PBA) no convergen hacia el escenario 4 (en el cual CFK lidera y el segundo puesto es disputado entre Sergio Massa y Esteban Bullrich) ni en el quinto (que ubica al candidato de Cambiemos tercero, por detrás de CFK y Massa). En general, lo que se observa en las diversas encuestas es una primacía de CFK, a veces con una diferencia estadísticamente significativa sobre Cambiemos y otras en situación de empate técnico. Gran parte de las dudas sobre cuál es hoy la situación más representativa de la intención de voto de los bonaerenses es que las cifras suelen variar cuando se miden los candidatos “mano a mano” (dado que las figuras de Cristina Fernández y Sergio Massa son más fuertes que la de Bullrich) respecto a la situación en la cual se miden espacios políticos, ya que la asociación entre CFK y el Frente de Unidad Ciudadana y la alianza Cambiemos con Macri y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal son más claras que el vínculo entre el sello 1País y las figuras de Massa y Margarita Stolbizer. 

En general, en este segundo caso, se observan dos tipos de matices en los datos: 1) aquellos en los cuales el panorama queda en un empate técnico y el candidato de Cambiemos y 2) aquellos en los que la brecha a favor de CFK se mantiene por encima del error muestral, pero no es tan abultada. Por ejemplo, la última medición del CEOP ilustra esta doble situación. Realizada sobre una muestra de 2.000 casos tanto en el Gran Buenos Aires (GBA) como en el interior provincial y segmentada proporcionalmente por edad, sexo y nivel socioeconómico, la encuesta arroja que CFK aventaja a Bullrich por casi 4 puntos porcentuales (33,5% a 29,8%, una brecha estadísticamente no significativa) cuando al ministro de Educación se lo presenta como candidato del oficialismo nacional (ver datos arriba; click para agrandar). Es decir, lo que se ve es un escenario del tipo 1, con una brecha a favor de CFK pero reducida, al punto que perfila un empate técnico. En cambio, si no se hace hincapié en su asociación con el oficialismo, Bullrich no llega al 27% y queda más lejos de Cristina, quien obtiene una ventaja en torno a los 7 puntos porcentuales, estadísticamente significativa aunque menor a los dos dígitos que veíamos en algunos estudios anteriores. 

En tercer lugar, rezagado, se ubica Sergio Massa (18,8%), aunque manteniendo un segmento importante del electorado. Más lejos le sigue Florencio Randazzo (4,7%), quien a tenor de estos datos quedaría en situación desfavorable de cara a la pelea por el liderazgo en el espacio pan-peronista (y en situación de empate técnico con la izquierda liderada por Néstor Pitrola). Algunos datos clave que arroja el informe de CEOP apuntan que casi todos los candidatos empiezan a tener techos bajos (no sólo CFK), porque hay trazos gruesos en buena parte de la población. En ese marco, haciendo foco en las dos principales fuerzas, 7 de cada 10 bonaerenses dicen que la economía está mal o muy mal (ver datos abajo: click para agrandar), lo que plantea un techo para cualquier candidato de Cambiemos, mientras que la mitad de los ciudadanos cree que el kirchnerismo es “una vieja forma de hacer política”, lo cual establece un techo para la fuerza de CFK, Unidad Ciudadana. En ese marco, se puede conjeturar que mientras el eje económico (enfocar el contraste entre el presente y el pasado haciendo hincapié en el malestar socioeconómico actual) es el principal fuerte de CFK, mientras que el eje político (enfocar el contraste entre el presente y el pasado haciendo hincapié en la superación del “populismo”) estructura el discurso del oficialismo. 

Según Roberto Bacman, titular del CEOP, la ex presidenta “se ha convertido en la principal referente del segmento opositor: en esta encuesta se detectó que la imagen positiva de CFK asciende al 88,6% entre los que se consideran opositores y el 69,1% de tales opositores ya tiene decidido votarla”. Así, el consultor considera que CFK todavía tiene espacio para crecer, ya que opinan bien de ella algo más del 42% de los electores bonaerenses: si se toma la frase “a Cristina se la ama o se la odia”, la ex presidenta todavía tiene un tramo para avanzar entre los que la quieren. Respecto al candidato de Cambiemos, Bullrich aún tiene un desconocimiento del 17% e incluso entre quienes lo conocen no tiene un perfil claro, pero cuenta con espacio para crecer, dado que hasta ahora dicen que lo votarían ocho de cada 10 electores afines al oficialismo. Según el consultor, “está claro que si quieren potenciar a Bullrich van a necesitar de María Eugenia Vidal y de Mauricio Macri como sostén de la campaña. Desde el punto de vista ideológico, el 95,7% lo vota en tanto representa la mejor manera de erradicar la corrupción y las prácticas de la vieja política, y como refuerzo, curiosamente, un 54,8% no reconoce la crisis económica, y por el contrario, la perciben como positiva”.



miércoles, 19 de julio de 2017

PASO en PBA: nuevos escenarios posibles y riesgos para el oficialismo

En el post anterior sintetizábamos tres panoramas alternativos que surgían de las encuestas en provincia de Buenos Aires: 1) uno de 1-2-3 nítido que hemos visto en algunos estudios, donde el orden usual es CFK-Bullrich-Massa (liderazgo de la ex presidenta) 2) otro de empate técnico entre CFK y Bullrich, que implica polarización y deja relegado a Massa 3) otro es el de triple empate entre CFK, Bullrich y Massa. En las últimas encuestas conocidas surgieron dos escenarios posibles más. En el cuarto escenario, CFK lidera y el segundo puesto es disputado entre Sergio Massa (1País) y Esteban Bullrich (Cambiemos), como surge del estudio de Hugo Haime que ubica a esos contendientes con 30,4%, 26,9% y 25,1%, respectivamente. 

En tanto, el quinto escenario pone a Bullrich tercero, por detrás de Massa y CFK. Se trata de una medición del consultor Raúl Aragón, sobre mayores de 16 años residentes en la provincia de Buenos Aires en condiciones de votar, con una muestra aleatoria simple de 1.801 casos efectivos, con reposición y ponderada por cuotas de género, nivel socioeconómico y rango de edad, con proporcionalidad según peso poblacional. El error muestral es de +-2,1% y la recolección de datos se hizo por sistema CATI con un cuestionario cerrado, entre el 12 y el 18 de julio de 2017. Esta encuesta ubica al candidato de Cambiemos tercero (221,%), por detrás de CFK (32,1%) y Massa (26,3%). En cuarto lugar se ubica Florencio Randazzo (Cumplir), con un 4,6%. Le siguen Néstor Pitrola por el FIT, con el 4,1%, y Fernando 'Pino' Solanas, con el 2%. Los 'indecisos' trepan hasta el 8,2% (ver datos arriba; click para agrandar).

Estos dos escenarios alternativos son los dos peores para el oficialismo, pues implican la posibilidad de que Cambiemos quede tercero en el distrito que concentra el 37% de los electores en todo el país. Esto implicaría 1) un fracaso de la estrategia de “polarización” (que, a tenor de algunas acciones y análisis, ahora Cambiemos estaría tratando de replantear) y 2) que esta vez Massa sería más “tapón” para Cambiemos que para las chances de la ex presidenta (es decir, que Cambiemos y 1País comparten gran parte de sus potenciales electores, y que eso favorece a la ex presidenta). Que CFK y Massa queden en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) del 13 de agosto en un orden 1-2 complicaría la estrategia oficialista de apostar a una polarización con la ex presidenta de cara a octubre, puesto que Massa saldría en busca del votante de Cambiemos para tratar de polarizar él con Cristina. Asimismo, ese 1-2 podría acelerar la disputa en el espacio opositor al presidente Mauricio Macri, casi como una antesala de la carrera presidencial del 2019, con un polo kirchnerista en el cual CFK saldría fortalecida, y un polo peronista no K en el que podrían articularse los gobernadores del PJ no kirchneristas con Massa. Esa pelea, sumada a la presencia de CFK en el Senado, complicaría la gobernabilidad para los dos últimos años de mandato de Macri. 

Según Raúl Aragón, en estas legislativas "se vota desde la necesidad, desde el deseo o desde la demanda. Desde la necesidad, vota el que no tiene para comer. El que vota desde la demanda es el que tiene la tranquilidad de llegar a fin de mes pero que demanda más transparencia. El voto del deseo es el que vota por un futuro mejor". Para el consultor, "hay una debilidad en el discurso oficialista, porque el hambre es una percepción concreta, inmediata, objetiva", mientras que "es muy difícil que yo perciba la corrupción en el sentido que afecta a mi vida directamente. La posición discursiva de Cambiemos es muy débil frente la posición discursiva de Unidad Ciudadana”. En síntesis, el especialista apuntó que "en materia discursiva, Unidad Ciudadana saca ventaja, en segundo lugar aparece 1País y abajo aparece Cambiemos buscando un discurso que lo fortalezca. No lo tienen y eso explica que en todas las encuestas tengamos primero a Unidad Ciudadana (...) la única forma que las inversiones vengan y Cristina salga del tablero es que sea tercera. Cristina tercera no es posible. Hoy se ve a una Cristina primera y si eso se da finalmente, este gobierno tiene serios problemas”, profundizando así la idea de que un resultado adverso complicaría el futuro de la gestión de Macri.

viernes, 14 de julio de 2017

Nota publicada en suple Tendencias de La Voz

Enterate qué se viene en materia de realidad aumentada


  •  Tecno  > realidad aumentada

Por Norman Berra (Especial)

Cómo la RA agrega valor a las experiencias. Casos destacados.

La realidad aumentada (RA), es decir, la superposición de elementos virtuales al entorno real (de modo que lo que la persona ve es una combinación de contenido de esos dos tipos) gana terreno en diversos ámbitos. Según Ignacio Perrone, gerente de Investigación Digital Transformation de Frost & Sullivan, la RA revolucionará la vida cotidiana y los negocios y los usuarios llegarán a interactuar con ella de modo tan natural como hoy lo hacen con un celular.

http://www.lavoz.com.ar/tecno/enterate-que-se-viene-en-materia-de-realidad-aumentada



jueves, 13 de julio de 2017

PASO en PBA: hipótesis electorales y tres escenarios posibles

Si seguimos combinando promedios y hacemos jugar los dos surgidos de escenarios bien diferentes (construidos, relativamente, con un par de encuestas, las de Analogías y Dicen, que muestran escenarios nítidos de 1-2-3 y otro par que muestra situaciones de triple empate, las de GyV y M&F), tenemos como resultado 33,3% para CFK, 25,6% para Esteban Bullrich (Cambiemos), 20,2% para Sergio Massa (1País) y 4,5% para Florencio Randazzo. Nuevamente, la diferencia a favor de CFK de casi 8 puntos porcentuales (7,7) resulta estadísticamente significativa, mientras que la brecha de 5,4 puntos porcentuales entre Cambiemos y 1País es significativa, pero menos. 

Esa solidez de CFK en las encuestas parece contrariar una de las hipótesis preelectorales en danza: que el hecho de que el peronismo vaya dividido en provincia de Buenos Aires favorece a Cambiemos. Un argumento en favor de las chances de una victoria de CFK en provincia de Buenos Aires de cara a las primarias abierta, simultáneas y obligatorias (PASO) es uno en el que coinciden dos consultores ubicados en dos perspectivas ideológicas bien diferentes, Rosendo Fraga y Artemio López. Según Fraga, “el voto anti kirchnerista también va dividido en tres: a Cambiemos, a Massa y Stolbizer, y a Randazzo. El eje de la campaña oficialista está dirigido a la corrupción del kirchnerismo, pero para el voto del conurbano ese no es un argumento. Deberían apuntalar a una política social, que es su mayor debilidad (…) el 70% del conurbano está viviendo bajo administraciones municipales que responden a Cristina y La Matanza, en votos efectivos, equivale a las seis provincias más chicas de Argentina". Respecto a la estrategia del gobierno para polarizar con la ex mandataria, Fraga apuntó. "El escenario en el que estamos, es en el que el Gobierno quiso estar: confrontando con Cristina y con el peronismo dividido. El Gobierno está jugando a todo o nada. Polarizar con Cristina tiene sus riesgos, pero en esa estrategia ya no hay tiempo de retroceder"

Esa línea interpretativa articula con el enfoque según el cual CFK ya habría drenado todo el voto filo-FPV de su ex ministro, con lo cual ya no habría “división” sino que ella liderando el Frente de Unidad Ciudadana estaría aglutinando el total de la intención de voto del espacio pan-peronista/FPV. Así lo explica el sociólogo Hilario Moreno, director de la consultora Dicen (recordemos que su medición pone a CFK al tope con 42%, por arriba de todas las encuestas conocidas): "el kirchnerismo se mueve con un piso del 37%, que fue lo que Scioli sacó como candidato a presidente en 2015 (…) Las opciones anti-K no están concentradas y ese es un universo que ronda el 45%. En estos meses hemos medido que cuando cae Cambiemos, suben Massa-Stolbizer; hay unos siete puntos que van y vienen dentro del antikirchnerismo. En febrero, Randazzo medía cerca de 10 puntos; seis de ellos eran, digamos, 'kirchneristas'. Al confrontar ahora desde afuera, esos votos se fueron a Cristina. Se separaron y Cristina se quedó con la casa, los pibes y el auto. Randazzo se quedó con 3 o 4 puntos. Nuestros grupos focales indican que el exministro es bien visto por parte del electoral antikirchnerista”, graficó. 

Así, que la oferta anti-K esté dispersa en tres listas le estaría dando a la ex presidenta una chance cierta de imponerse en las primarias. Cuál sería el realineamiento posterior de cara a octubre, ya es otro cantar, pues dependería no sólo de la ubicación sino de los guarismos que logre cada lista en las PASO. Es cierto que el gobierno apuesta a que el eje corrupción lo favorezca y perjudique a CFK, pero no es menos cierto lo que señalan Fraga y otros analistas: que la agenda de la corrupción compite con la de la crisis económica en los sectores de clase media y baja del conurbano bonaerense, el núcleo del padrón electoral donde la ex presidenta aparece como más fuerte. Según los especialistas Miguel De Luca y Andrés Malamud, las primarias tendrán una función de “primera vuelta” y de cara a octubre “el efecto será la concentración (en vez de fragmentación) del voto y la reducción del número de partidos”. Esto contradice nuestra tesis general de que las elecciones legislativas tienden a la fragmentación, al menos para el caso de PBA (puede seguir siendo válida en otros distritos, y también para el total nacional): de ser así, entonces octubre tendería a una polarización entre quienes obtengan el 1 y 2 en las PASO.  

Podemos seguir sumando encuestas, para ajustar el escenario y tratar de detectar hacia dónde hay convergencia y ver cuál de los tres panoramas alternativos es el que más se da. Los ordenemos: 1) un escenario posible es el de 1-2-3 nítido que hemos visto en algunos estudios, donde el orden usual es CFK-Bullrich-Massa (liderazgo de la ex presidenta). 2) otro escenario posible es el de empate técnico entre CFK y Bullrich, que implica polarización y deja relegado a Massa 3) otro es el de triple empate entre CFK, Bullrich y Massa. Si a las 4 encuestas revisadas hasta ahora agregamos una quinta, la de M&R Asociados (dirigida por Gustavo Marangoni), sobre una muestra de 1.204 casos relevados entre el 25 y el 28 de junio, vemos un escenario del tipo 2, es decir, empate técnico entre la ex presidenta y el oficialismo: un 34,8% de intención de voto para CFK (Unidad Ciudadana), un 34,3% para Esteban Bullrich (Cambiemos), un 15,6% para Sergio Massa (1País), un 4,6% para Florencio Randazzo y 3,3% para Néstor Pitrola (Frente de Izquierda). Según este trabajo, en el Gran Buenos Aires, donde la recesión económica impacta más, la adhesión a Cristina Fernández trepa a un 38% y Bullrich baja a un 31%. En el interior, donde la economía es básicamente sostenida por el campo, Cambiemos sube a 41 puntos y el apoyo a CFK baja a un 27%. Como matiz, en este estudio se midieron los binomios de senadores y diputados nacionales, con sus respectivas cabezas de lista (ver datos arriba; click para agrandar). 

lunes, 10 de julio de 2017

PASO en PBA: consideraciones entre mediciones

En el post anterior citábamos una encuesta de Dicen donde CFK alcanzaba un 42% de intención de voto contra 26% de Esteban Bullrich, 14% de Sergio Massa y apenas 3% para Florencio Randazzo. Si esta medición se acercara al resultado de las PASO, implicaría que 1) CFK casi que repetiría su performance de las legislativas de medio término del 2005, cuando sacó 44%, contra 19% de Hilda “Chiche” Duhalde 2) con esa victoria, el kirchnerismo zanjó la disputa por el predominio dentro del PJ con el duhaldismo; ahora, zanjaría la discusión al interior del espacio pan-peronista, al aventajar al candidato del PJ, Florencio Randazzo, por una cifra aún más abultada que la obtenida en 2005 3) al mismo tiempo, estaría propinando una derrota contundente a Cambiemos en el distrito más gravitante del país (con 37% del total del padrón nacional) 4) si en 2005 la victoria de CFK fue posible por una gestión presidencial que volaba en las encuestas (la de Néstor Kirchner) y por una economía que crecía a tasas chinas, esta vez su performance se alimentaría de un nivel de malestar cuya intensidad se advierte en diversas encuestas de consumo y de variables socioeconómicas, pero que hasta ahora no se traduce en ninguna encuesta de intención de voto fuera de la de Dicen, ya que todos los demás estudios conocidos hasta ahora ponen a CFK por debajo del 40% de intención de voto y con una diferencia sobre Cambiemos menor a los 16 puntos porcentuales. 

Aunque canta como un mirlo blanco, ¿estará bien orientada esta medición de Dicen, captando una sintonía entre la comunidad que consume y la que vota que ninguna otra consultora captó hasta ahora, o las tendencias estarán más cerca de los otros sondeos conocidos? Algunas consideraciones adicionales podrían complementar la tesis de “sintonía entre la comunidad que consume y que vota”, para darle un marco a las cifras de Dicen que la dieran visos de ser plausible. Según el consultor Ricardo Rouvier, “en las elecciones legislativas del 2009 y 2013, en la provincia de Buenos Aires, se impusieron candidatos opositores (con presencia también de voto peronista) que operaron como castigo al oficialismo en coyunturas desfavorables. En el segundo y tercer cordón se gestó territorialmente la derrota del kichnerismo, hoy es allí donde Cristina reúne mayor adhesión”. Es decir, hoy CFK tendría su mayor fortaleza en los distritos en los que del FPV fue derrotado en los dos comicios de medio término anteriores, un dato clave. Asimismo, según Rouvier, “lo que las encuestas señalan es que si el binomio Massa/Stolbizer perdiera votos lo haría mayoritariamente favoreciendo a Cambiemos. Es decir, que a Cristina no le conviene que se caiga Massa; y si le conviene, en cambio, a Cambiemos”. Aquí, la diferencia con los antecedentes se da en relación al 2015, ya que en las PASO y la primera vuelta de ese año Massa fue más un “tapón” para el FPV y para Daniel Scioli que para Cambiemos, mientras que esta vez, a tenor de lo que sostiene Rouvier, estaría sucediendo lo contrario. 

Repasemos otras mediciones recientes posteriores a la definición de los candidatos de cada fuerza. La consultora González y Valladares realizó durante el primer fin de semana de julio un relevamiento en provincia de Buenos Aires con encuestas presenciales y telefónicas, sobre una muestra de 800 casos con un margen de error de +/- 3,54%. De acuerdo a ese estudio, la fórmula CFK-Taiana alcanza 29,7% de intención de voto; Massa-Stolbizer 26,1% y Bullrich-González 24,1%, en tanto que Randazzo-Casamiquela llegan a 5,2% (ver datos arriba; click para agrandar). La diferencia entre la lista más votada y la segunda es de 3,6 puntos porcentuales, por lo tanto estadísticamente no significativa, mientras que la brecha entre Massa y Bullrich es de 2 puntos porcentuales, con lo cual estamos en un escenario cercano al triple empate, bien diferente al que vimos en los estudios de Analogías y Cambiemos, donde CFK obtenía ventajas de casi 10 puntos porcentuales entre candidatos (y empate técnico entre emblemas cuando se medía FCC y Cambiemos) y 16 puntos porcentuales, respectivamente. Además, mientras en aquellos estudios el segundo lugar correspondía al oficialismo (con diferencias de entre 8 y 12 puntos porcentuales sobre la fórmula de 1País), aquí hay un empate técnico entre esos binomios por el segundo lugar, incluso con una luz de ventaja mínima para la fórmula que encabeza el tigrense. En lo que sí coincide esta medición con las demás es en poner cuarto y lejos de la pelea principal a Randazzo, separado de CFK por casi 25 puntos porcentuales, una distancia que minimiza sus chances de liderar una suerte de "renovación" en el espacio pan-peronista. 

Otra medición que muestra una situación de “triple empate” es la de Management & Fit. Sobre una muestra de 2.000 casos, según la encuesta la fórmula Bullrich-González alcanza 28,5% de intención de votos, CFK-Taiana 27,8%, Massa-Stolbizer 24,1% y Florencio Randazzo 5,4% (ver datos abajo; click para agrandar). La diferencia entre 1 y 2 es de 0,7 puntos porcentuales, por lo tanto estadísticamente no significativa, y la diferencia entre 2 y 3 es de 3,7 puntos porcentuales, tampoco considerable. Con todo, en términos cualitativos, esta es la primera de 4 encuestas revisadas hasta ahora que pone a Bullrich en situación de paridad con CFK (en la medición de Analogías sólo había paridad en la medición por sellos). Si hacemos un promedio de las primeras dos mediciones (Analogías + Dicen), obtenemos 37,9% para CFK, 25% para Bulrich y 15,4% para Massa, es decir, un nítido liderazgo de la ex presidenta, con Cambiemos como claro segundo. En cambio, si el promedio lo hacemos con las mediciones de GyV y M&F, el resultado es 28,8% para CFK, 26,3% para Bullrich y 25,1% para Massa: aquí, la ventaja a favor de CFK deja de ser significativa, y además Cambiemos ve amenazado su segundo lugar a manos de 1País. 


miércoles, 5 de julio de 2017

PASO en PBA: una medición que muestra casi un dejá vu del 2005

Mientras que la medición de candidatos realizada por Analogías en provincia de Buenos Aires le otorga a CFK una ventaja de casi 10 puntos porcentuales sobre los de Cambiemos, (33,8% a 24,1%, 9,7 puntos), una medición de la consultora Dicen (dirigida por Hilario Moreno) estira la diferencia a 16 puntos porcentuales: 42% para la fórmula encabezada por la ex presidenta, 26% para la liderada por Esteban Bullrich, 14% para el binomio que tiene al tope de la boleta a Sergio Massa y apenas 3% para la fórmula del PJ encabezada por Florencio Randazzo (ver datos arriba; click para agrandar).

Comparada con la medición de Analogías, esta coincide en mostrar un panorama de 1-2-3 nítido, aunque con diferencias entre cada posición que no sólo son estadísticamente significativas, sino también más amplias: 16 puntos porcentuales entre CFK y Bullrich (contra casi 10 en el estudio de Analogías) y 12 puntos porcentuales entre este y Massa (contra 7,3 puntos porcentuales en aquella medición). En el caso de Randazzo, la intención de voto que alcanza es aún más marginal que en el sondeo de Analogías; queda a 39 puntos porcentuales de CFK, una performance que refuerza la idea (coincidente en prácticamente todos los estudios que venimos revisando) de que la dinámica política estaría dejando a la lista del ex ministro con un voto residual, al punto que podría terminar en paridad con la izquierda. Claramente, de confirmarse esos números, sus chances de liderar una renovación en el espacio pan-peronista serían casi nulas. 

En tercer término, al igual que las mediciones de Hugo Haime, Polldata y Analogías que revisamos recientemente, esta encuesta de Dicen muestra en la serie evolutiva una consolidación de CFK contra estancamientos y retrocesos de los demás candidatos principales: la ex presidenta pasa de 40% a 42% entre las últimas dos mediciones, mientras que Bullrich pasa de 25% a 26% y Massa de 16% a 14%. Más que las variaciones (estadísticamente no significativas en este caso), lo que resulta sugestivo es observar el mismo patrón cualitativo en 4 mediciones diferentes. 

Como ya planteamos oportunamente, un 42% para CFK implicaría que la ex presidenta podría en la práctica repetir la elección que logró Sergio Massa en las legislativas del 2013, pero con chances de mayor diferencia sobre el segundo (fue de 12 puntos porcentuales sobre Martín Insaurralde, el por entonces candidato del FPV, que llegó al 31%; en esta medición de Dicen, la brecha alcanza los 16 puntos porcentuales). Entre las encuestas conocidas, esta es la única en la cual la ex presidenta se despega con una ventaja tan abultada del resto. Como antecedente, recordemos que en las legislativas de medio término del 2005 en PBA, CFK derrotó a Hilda "Chiche" Duhalde por 44% a 19% (25 puntos porcentuales). Esa victoria categórica dirimió la puja por el liderazgo en el espacio pan-peronista a nivel nacional, pero se dio con Néstor Kirchner volando en las encuestas y la economía del país creciendo a tasas chinas, por lo cual a priori parece difícil que la líder del flamante Frente de Unidad Ciudadana pudiera repetir una performance así. Si bien en la medición de Dicen la diferencia es menos contundente que la que logró CFK en 2005, una victoria de esas proporciones en un distrito que gobierna Cambiemos implicaría un duro revés para el oficialismo, dada la importancia estratégica de PBA y su peso en cantidad de electores dentro del total nacional. 

martes, 4 de julio de 2017

Nota publicada en suple Tendencias de La Voz

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lunes, 3 de julio de 2017

Paso en PBA: empate técnico por emblema en la primera medición luego del cierre de listas

Al igual que en las mediciones de Hugo Haime y Polldata que citamos antes, los estudios de Analogías mostraban una consolidación de CFK: de la encuesta anterior a la más reciente, la ex presidenta pasaba de 30,9% a 33,8% (+2,9 puntos porcentuales), en tanto que la lista liderada por Esteban Bullrich pasaba del 23,7% al 24,1% (+ 0,4 puntos porcentuales), la encabezada por Sergio Massa del 17,6% al 16,8% (-0,8 puntos porcentuales) y la de Florencio Randazzo de 7% a 4,5% (-2,5 puntos porcentuales). Nuevamente podemos decir que, más allá de las variaciones estadísticamente no significativas, los tres estudios longitudinales coinciden en un patrón: CFK primera, consolidada o con un leve crecimiento, contra un estancamiento (o leves retrocesos) tanto de su “competidor” dentro del espacio pan-peronista (Randazzo) como de sus adversarios de Cambiemos y Un País (ver datos arriba; click para agrandar). 

Según el informe de la consultora, el apoyo a la fórmula de CFK aparece inversamente correlacionado con el nivel educativo y se fortalece especialmente en los electores jóvenes (16-29 y 30-44 años). Inversamente, la fórmula de Esteban Bullrich tiene mejores registros entre los entrevistados con estudios superiores y el segmento etario de mayores de 60 años. La fórmula de Massa, en tanto, decrece en intención de voto conforme baja la edad. Como dato clave, la encuesta también midió intención de voto por emblemas políticos; en ese caso, el resultado fue que “Unidad Ciudadana retiene el liderazgo que manifestaba en el escenario previo, alcanzando el 33,5%, aunque con una mucha mayor paridad respecto a Cambiemos, que supera el 31% de intención de voto. De esta forma, el Frente Un País, en este escenario, queda relegado por la polarización a un tercer puesto menos competitivo. El frente de Randazzo, nuevamente, se ubica por debajo del 5% de intención de voto” (ver datos abajo; click para agrandar). 

Aquí, vemos un empate técnico entre el oficialismo (donde la medición destaca que la lista de Cambiemos tiene el aval del presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal) y la lista de CFK, puesto que la diferencia de 2,5 puntos porcentuales es estadísticamente no significativa. Comparando con la medición de candidatos, se aprecia que CFK y Randazzo miden prácticamente lo mismo que sus flamantes sellos (33,8% vs 33,5% y 4,5% vs 4,3%, respectivamente), mientras que la performance de Cambiemos es mejor que la del binomio que encabeza Bullrich (31,4% vs 24,1%, una suba de 7,3 puntos porcentuales). En tanto, Massa mide apenas mejor que el sello Un País (16,8% vs 13,2%, una diferencia de 3,6 puntos porcentuales). Según el informe, “nuevamente, el voto a Unidad Ciudadana crece en jóvenes y adultos de 16 a 44 años y en los segmentos de menor nivel de instrucción, a la inversa de Cambiemos, que se fortalece entre mayores de 60 años y en sectores con formación universitaria. La intención de voto de los espacios que encabezan Cristina y el Presidente se mantienen estables en los últimos meses, capturando entre ambos el 60-65%”.

Nuevamente, la diferencia de 29,2 puntos porcentuales entre los sellos de CFK y Randazzo que arrojan estos datos resulta contundente de cara a la disputa por el liderazgo del espacio pan-peronista, que acumula un 37,8% de intención de voto si se suman linealmente los guarismos de ambos candidatos. Igual que destacábamos en el post anterior, esa cifra coincide de manera casi exacta con el promedio de votos (38,5%) que obtuvo el Frente para la Victoria en PBA entre las PASO y la primera vuelta presidencial del 2015 (40% y 37,1%, respectivamente), lo cual insinúa una regularidad estadística. La lista de Cambiemos (31,4%) casi empata con los votos obtenidos por Macri en la primera vuelta presidencial de ese año (32,9%). En cambio, la de Un País está significativamente por debajo del caudal obtenido por Massa en las PASO y la primera vuelta (20,6% y 22,4%), lo cual implica una debilidad relativa de su sello respecto a los otros tres, dentro de los principales. La izquierda, a su turno, no varía entre esas dos formas de medir.