lunes, 26 de junio de 2017

La naturaleza de las elecciones intermedias del 2017: claves

Las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) del 13 de agosto (13-A) próximo son la previa de las elecciones legislativas generales del 22 de octubre (22-O). El carácter de legislativas nacionales (hay distritos que votan senadores y diputados nacionales, otros sólo uno de los dos cargos, amén de los cargos provinciales y locales que se votan en algunos distritos, como es el caso de provincia de Buenos Aires y Capital Federal) hace que sea necesario entender su naturaleza compleja. Veamos...

Una aproximación válida es tratar de identificar tendencias macro, como lo hizo la consultora CEOP (que dirige Roberto Bacman), en un estudio realizado recientemente, sobre una muestra de 1.200 personas de Capital Federal, Gran Buenos Aires y el interior del país. En el trabajo se respetaron las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social. Las encuestas se hicieron por teléfono. Según el estudio, un 27,7% se define como oficialista; un 45% como opositor, y un 26% se mantiene equidistante (ver datos arriba; click para agrandar). A partir de estos datos, se podría pensar que el resultado de la elección está abierto, aunque Cambiemos tiene chances de ser la primera minoría electoral nacional si logra consolidar ese casi 28% como un piso. 

Una aproximación alternativa es enfocar la elección a partir de una serie de claves. La primera de ellas pasa por entender que, al ser elecciones legislativas, tienden a la fragmentación y a la dispersión del voto, tendencia que se profundizó a partir de la crisis del 2001. Luego de la relativa normalización del calendario electoral en el 2003, sólo en las legislativas intermedias del 2005 el oficialismo gobernante sacó un porcentaje significativo del total de votos. Fue el FPV, con 41,59% al nivel nacional, con más de 25 puntos porcentuales de ventaja sobre la segunda fuerza más votada (la UCR, con 15,34%). En las legislativas de medio término del 2009, el FPV fue la primer minoría nacional (30,28%), pero el hecho de haber perdido en la provincia de Buenos Aires (por 2 puntos porcentuales) y la exigua ventaja menor a 2 puntos porcentuales en el total nacional (el Acuerdo Cívico y Social obtuvo 28,8%) hicieron que el resultado fuera leído como una derrota oficialista (sin embargo, el FPV se recompuso y ganó las presidenciales del 2011 con el histórico 54% de CFK. En 2013, el FPV volvió a ser primera minoría nacional (33,6% de los votos), pero haber perdido en PBA por más de 10 puntos a manos de Sergio Massa también dejó la impresión de una derrota oficialista, algo que finalmente se concretaría en las presidenciales del 2015 en el segundo turno electoral (ballotage). 

De lo anterior se desprende que en las elecciones intermedias, por su alta fragmentación, es muy difícil que la primera minoría se acerque al 40%. Sólo el FPV pudo hacerlo en 2005, con la economía creciendo a tasas chinas y Néstor Kirchner volando en las encuestas. Ninguna de esas dos condiciones se da hoy, por lo cual es razonable pensar que Cambiemos estará más cerca del piso del 30% que del techo del 41%, aun en caso de ganar las elecciones. También se desprende de lo anterior que las encuestas o las lecturas de tendencias articuladas a partir del resultado de la elección presidencial del 2015 (primer vuelta o ballotage) tienen poco sentido. Del 22-N al 13-A (o incluso al 22-O), hay una gran diferencia. 

Por su gravitación política, provincia de Buenos Aires decide gran parte del resultado electoral nacional. Al pesar 37% del padrón, lo que pase allí define centralmente la decodificación del resultado. Vale decir que Cambiemos necesita ganar en PBA para ganar la elección, tanto (por no decir más) que obtener la primera minoría a nivel nacional (ganar en el total nacional pero perder en PBA podría generar un efecto “derrota”, como le pasó al FPV en 2009 y 2013). Una victoria de CFK en esa provincia, o de Sergio Massa, podría precipitar la pelea por la sucesión peronista de cara al turno presidencial del 2019 y poner en crisis la gobernabilidad para Cambiemos. Como hemos visto, hasta ahora las encuestas no permiten descartar una victoria de la oposición en ese distrito (y hasta hay algunas que ubican a Cambiemos en tercer lugar). 

viernes, 23 de junio de 2017

PASO: una mirada a otros distritos antes del cierre de listas

La serie de entradas dedicada a provincia de Buenos Aires (PBA) tiene un fundamento estadístico-electoral: PBA pesa el 37% del padrón nacional, por lo cual el resultado allí define gran parte de la decodificación de los comicios. No obstante, previo al cierre de listas de precandidatos a las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), vale la pena un repaso por otros distritos que tienen un peso gravitante. Veamos: 

Córdoba. Pesa un 8,7% del total nacional. Contamos con un sondeo propio (Consultora Delfos), que muestra un escenario de alta dispersión después de que el ex gobernador José Manuel De la Sota declinara competir. Hay una ventaja de 4 puntos porcentuales para el candidato de Unión por Córdoba: 19,5% Martín Llaryora, sobre 15,5% de Héctor Baldassi, de Cambiemos, con casi 29% de indecisos (ver datos arriba; click para agrandar). Con una ventaja estadísticamente no significativa (4 puntos, contra un error muestral de +-2,3%) y alto nivel de indecisos, el escenario está abierto. A diferencia del 2015, Cambiemos no la tiene fácil, porque no compite contra un kirchnerismo que casi siempre (salvo 2011) fue débil en el distrito, sino contra UPC, que gobierna Córdoba desde 1999. Así, esta provincia es una incógnita de cara al cierre de listas. Habrá que esperar a las mediciones luego de la definición de candidatos.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Pesa 7,9% del total nacional. Según una encuesta de la consultora CEOP, el oficialismo porteño (que no va como Cambiemos en ese distrito) alcanza 42,4% de intención de voto. En segundo lugar aparece el frente opositor construido por el kirchnerismo, con 24,4%. Relegado a un tercer puesto, aparece el ex embajador Martín Lousteau, con 13,7%. El Frente de Izquierda llega al 4,9% y detrás se ubica el Frente Renovador, con 4,2%, en tanto que un 2,4%  votaría por otros candidatos y un 8% se mostró indeciso. Por su parte, según la consultora Hugo Haime, el oficialismo lograría el 43,5%, el FPV 18,9%, Lousteau, 17,5%, Autonomía y Libertad (de Luis Zamora) un 5,5% y el FIT un 4,8%. Relegado, el Frente Renovador alcanza un 4,6%, el voto en blanco 3,1% y no sabe o no contesta, un 2%. Haciendo un promedio de ambas mediciones, el oficialismo alcanza 42,9%, el FPV 21,6% y Lousteau 15,6%, por lo cual CABA tiende a confirmarse como un bastión del oficialismo, salvo que las mediciones una vez definidos los candidatos muestren modificaciones sensibles. 

Tucumán. Pesa 3,6% del total nacional. Según la consultora Quality Latinoamérica, un 37% se inclina por la lista del PJ (que gobierna la provincia) y un 31% por la de Cambiemos, que podría encabezar José Cano. Un 14% de los votantes se inclinaría por un candidato de la oposición alternativa a Cambiemos (FR/GEN) y el número de indecisos asciende a 18% (ver datos debajo: click para agrandar). Con matices, el escenario es similar al de la provincia de Córdoba; ventaja para el oficialismo local de 6 puntos porcentuales, estadísticamente no decisiva, pero insinuando que Cambiemos corre desde atrás. De todos modos, el distrito queda como incógnita de cara al cierre de listas. Habrá que esperar a las mediciones luego de la definición de candidatos. No contamos con datos de Santa Fe, que pesa 8,3% y donde la situación es particular, pues parte del radicalismo rompió el frente con el socialismo gobernante para sumarse a Cambiemos y otra parte se mantiene dentro de la coalición oficialista que gobierna desde 2007, ni de Mendoza (pesa 4,2% en el total nacional), donde gobierna el radicalismo, ni de Entre Ríos (3,2% del total nacional). De todos modos, juntos, estos 6 distritos tienen menos votantes que PBA sola, lo cual justifica nuestro foco como analistas. 



martes, 20 de junio de 2017

PBA: últimos escenarios antes del cierre de listas

Con el cierre de listas a la vuelta de la esquina (se conocerán el próximo fin de semana), resulta oportuno repasar cuatro mediciones pendientes (tres de las cuales son bien recientes) en la estratégica provincia de Buenos Aires (PBA). La primera que revisaremos es de la consultora M&R/Query Argentina. Si bien esta medición fue realizada al cierre del mes pasado, la tomamos en el análisis en reemplazo de la última de Aresco, que no divulgó sus datos exactos pero sí que presentan una distribución 30-30-22 que es similar a la reportó M&R/Query Argentina. Se trata de un relevamiento de 2.123 casos en la PBA. En el escenario con CFK, la ex presidenta alcanza 33,1% contra 33,5% de la dupla oficialista Esteban Bullrich-Facundo Manes (Cambiemos), 17,1% de Massa-Stolbizer y 5,1% de Randazzo Domínguez. La situación es de empate técnico entre la dupla del FPV (ahora Frente de Unidad Ciudadana) y Cambiemos, que se disputan la primer minoría, dado que la diferencia entre ambos (0,4 puntos porcentuales) es estadísticamente no significativa. Massa queda tercero, relegado de una pelea que aparece polarizada, mientras que Randazzo se ubica muy lejos de la disputa mayor y a 28 puntos porcentuales de CFK, lo cual merma sus chances de pelear por el liderazgo del espacio pan-peronista. 

La segunda medición es de Poll data, sobre una muestra de 855 casos en PBA, con un margen de error de +/-3,4% (ver datos arriba; click para agrandar). Presenta a CFK como «front runner», superando por 6 puntos porcentuales a la fórmula de Cambiemos en el escenario en el que se la mide como candidata: 32,4% a 28,1%, mientras que Massa llega a 20,5% y Randazzo a 7,1%. Cuando se introduce un escenario con Florencio Randazzo por el PJ, se observa que el ex ministro capta parte de la intención de voto de CFK, Sergio Massa e indecisos, pero, según Poll data, con un porcentaje bajo como para hacer estimaciones precisas de flujo de votos, ya que apenas duplica el margen de error.  Con todo, perfila un escenario en el cual la pelea está más bien polarizada entre CFK y Cambiemos, mientras que Massa queda tercero. Pero, a diferencia del estudio de M&R/Query Argentina, la diferencia entre la ex presidenta y el oficialismo es más sustantiva. 

El tercer estudio es de Hugo Haime. En ese se exploran 6 opciones, con y sin CFK y con y sin Florencio Randazzo. Lo que diferencia a esta medición de las anteriores, relativamente polarizadas, es que en casi todos, la pelea se plantea de a tres: la ex presidenta o Scioli, Massa/Stolbizer y Bullrich/Manes por Cambiemos, todos con entre 24% y 32% de intención de voto, es decir, cerca del empate técnico si se tiene en cuenta el margen de error. Nos detenemos en el escenario en el que juegan tanto CFK como Randazzo, para facilitar la comparación con los estudios anteriores: CFK-Scioli 30,4%, Bullrich-González 25,1%, Massa-Stolbizer 26,9% y Randazzo-Domínguez 5,4%. En resumen, hay una leve brecha a favor de la ex presidenta sobre Massa (3,5 puntos porcentuales, no estadísticamente significativa), que además le saca a Randazzo una ventaja apabullante de 25 puntos porcentuales.  

El cuarto estudio es de la consultora Synopsis (ver datos abajo; click para agrandar). El relevamiento se realizó entre el 11 y 12 de junio, en el Gran Buenos Aires (GBA) y las principales ciudades del interior bonaerense (La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil, San Nicolás y Junín), sobre una muestra de 1.093 casos, con un margen de error de +/- 3%. La firma sondeó tres escenarios, variando el candidato del kirchnerismo: Cristina, Daniel Scioli y Verónica Magario. Nuevamente, haremos foco en el escenario en el que juegan tanto CFK como Randazzo, para facilitar la comparación con los estudios anteriores: CFK-Scioli 29,8%, Bullrich-González 26%, Massa-Stolbizer 16,2% y Randazzo-Domínguez 5%. En resumen, hay una leve brecha favorable a la ex presidenta sobre Massa (3,8 puntos porcentuales, estadísticamente no significativa ), y ella nuevamente le saca a Randazzo una ventaja categórica de casi 25 puntos porcentuales. Dato clave: en este estudio, los indecisos llegan a 11,9%, mientras que en las tres encuestas anteriores no llega los dos dígitos; 8% en MR&Query, 4,8% en Poll data y 3,6% en Haime. 

En síntesis, si hacemos un promedio de estos cuatro estudios, tenemos 31,4% para CFK, 28,2% para Bullrich (Cambiemos), 20,2% para Massa y 5,7% para Randazzo. La diferencia entre la ex presidenta y el oficialismo es de 3,2 puntos porcentuales, es decir, estadísticamente no significativa, lo cual implica un empate técnico. Massa aparece tercero, puesto que la diferencia con Cambiemos es de 8 puntos porcentuales y estadísticamente significativa (aunque para nada decisiva, no sólo porque las listas aún no están confirmadas sino por el tiempo que falta para las PASO del 13 de agosto). En cambio, la diferencia de casi 26 puntos entre CFK y Randazzo sí aparece demasiado abultada como para que el ex ministro pueda amenazar el liderazgo de la ex presidenta en el espacio pan-peronista. 



viernes, 16 de junio de 2017

PBA: escenarios con ventaja para Massa

Así como la consultora Dicen muestra una ventaja muy nítida de la fórmula liderada por Cristina Fernández sobre sus contrincantes( 43% a 20%-20% a favor del FPV por sobre Cambiemos y el FR/GEN), otro estudio reciente se diferencia de los que venimos revisando por arrojar también una ventaja nítida, pero en este caso para la fórmula liderada por Sergio Massa. Se trata de la encuesta realizada por la consultora Raúl Aragón y Asociados, que indagó dos escenarios hipotéticos con los posibles candidatos a senadores nacionales en provincia de Buenos Aires (PBA).

En el primer escenario, la fórmula de los líderes de “1País”, Sergio Massa y Margarita Stolbizer, se imponen con una intención de voto de casi el 31% (30,9%), un registro similar al registrado en la medición que realizó la misma consultora a comienzos de mayo. Eso la posiciona como una primera minoría nítida, dado que le saca una diferencia de ocho puntos porcentuales a la segunda fórmula con mayor intención de voto, la de Cristina Fernández y Daniel Scioli (22,9%). En este caso, el binomio del FPV cae 4 puntos porcentuales con respecto a la medición anterior, lo que algunos análisis asocian con el affaire de Scioli y su ex novia Gisela Berger. En tercer término se ubica la posible fórmula de Cambiemos, Esteban Bullrich y Gladys González, quienes alcanzan un 16,5% de los votos, con un leve crecimiento (no estadísticamente significativo) respecto del mes anterior (ver datos arriba; click para agrandar). En tanto, la fórmula Randazzo- Domínguez tiene un 10,7% de intención de voto.

Casi un 15% de quienes respondieron la encuesta realizada en la última semana de mayo y la primera de junio aún no se habían decidido acerca de qué formula votarían en el caso de que las elecciones se llevaran a cabo en la fecha en que fueron consultados. Sin embargo, aun con ese caudal de indecisos (que implica un resultado abierto), el escenario es malo para el oficialismo, puesto que Cambiemos ocupa el tercer puesto a 6,4 puntos porcentuales de CFK-Scioli (una diferencia estadísticamente significativa). Un tercer lugar en un distrito gobernador por Cambiemos y con la gravitación electoral de PBA supondría un duro revés para el presidente Mauricio Macri. El escenario perfila una primera minoría nítida por fórmula, que además supera el umbral del 30% y corresponde al frente entre Massa y Stolbizer. No obstante, esa primacía relativa se diluye si se considera el acumulado del espacio pan-peronista, que trepa al 33,6% sumando los votos de CFK-Scioli a los de Randazzo (en cuyo caso, la primera minoría queda en empate técnico entre el FR-GEN, que roza el 31%, y el peronismo). Por otro lado, así como varias encuestas ponían a Massa en tercer término, en este caso el tigrense lidera la competencia, construyendo así un escenario contrapuesto al de la tesis de la polarización entre Cambiemos y el FPV/PJ. 

El segundo escenario medido por Aragón y Asociados indaga una fórmula del FPV compuesta por la intendenta de La Matanza, Verónica Magario (en lugar de CFK) y Daniel Scioli: en ese caso, alcanzaría un 17,5% del electorado, esto es, 5,4 puntos porcentuales menos que cuando compite la ex presidenta (ver datos abajo; click para agrandar). Nuevamente lideran Massa y Stolbizer, con un 33,2% y estirando levemente su ventaja (aunque la suba, de 2,3 puntos porcentuales, no puede considerarse estadísticamente significativa), mientras que Florencio Randazzo y Julián Domínguez también mejoran levemente en intención de voto con respecto al escenario anterior, llegando al 13,1% (una suba de 2,4 puntos porcentuales, también sin significatividad en términos estadísticos). En el tercer lugar sigue estando Cambiemos, con la fórmula Bullrich/González, que alcanza el 16,6% (una variación de apenas una décima respecto al escenario anterior). En síntesis, ambas hipótesis, con y sin CFK, arrojan un panorama desfavorable para Cambiemos en el distrito electoralmente más gravitante del país. 


jueves, 15 de junio de 2017

Nota publicada en Tendencias de La Voz

Cómo la tecnología favorece el feedback en las empresas


Por Norman Berra (Especial)

Desarrollos para que la comunicación de la organización con sus trabajadores y clientes sea más fluida.

El desarrollo tecnológico facilita a las empresas el feedback de parte de sus empleados y también de sus clientes. Veamos dos ejemplos recientes:  

http://www.lavoz.com.ar/tecno/como-la-tecnologia-favorece-el-feedback-en-las-empresas