En marzo de 2019, el ex presidente Mauricio Macri reconoció el momento crítico que atravesaba la economía argentina y anticipó que si ganaba la reelección las políticas del Gobierno nacional se aplicarían en la misma dirección, pero con una mayor velocidad en un eventual segundo mandato. La historia es conocida: Juntos por el Cambio fue derrotado en las primarias y la primera vuelta de ese año. Sin embargo, aunque el “segundo tiempo” de Macri nunca llegó, la gestión de Javier Milei está haciendo realidad lo de ir en la misma dirección a mayor velocidad que Cambiemos durante su mandato: luego de aplicar un ajuste mucho mayor en su primer año de gobierno, antes de terminar el primer trimestre de 2025 anunció la negociación de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), algo que Macri recién hizo en 2018 y luego de haber ganado la elección de medio término. Aunque el actual presidente plantea la necesidad y urgencia de acordar con el FMI, esa concreción podría ser un “salvavidas de plomo”: según la última encuesta nacional realizada por la Universidad de San Andrés (Udesa), el Fondo tiene una imagen positiva de 23% vs una negativa de 55% (gráfico arriba), es decir que la desfavorable casi duplica a la favorable.
En la misma línea y con apenas matices en las cifras, la más reciente medición de la consultora Zuban Córdoba reportó casi 30% de imagen positiva vs 63,1% de negativa (gráfico arriba). En ambos casos, el diferencial de imagen del Fondo es muy desfavorable.
En la provincia de Buenos Aires (PBA), el distrito de mayor peso electoral a nivel país (con 37% del padrón), también la imagen negativa del Fondo duplica a la positiva: casi 63% vs 30,3% (gráfico arriba), según la última medición realizada allí por la consultora Analogías.
En este marco, el acuerdo divide opiniones: la más reciente encuesta de Mercados & Estrategia reportó que 44,4% lo considera fundamental para estabilizar la economía del país, vs 48,5% que lo rechaza (gráfico arriba). El diferencial resulta negativo en 4,4 puntos porcentuales.
A su turno, la última medición nacional de Equipo Mide arroja polarización de actitudes: 45% de acuerdo con la necesidad planteada por Milei en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso vs 44% en desacuerdo (gráfico arriba), un empate técnico.
Según la encuesta nacional más reciente de Zuban Córdoba, el resultado es peor al considerar que eso involucra un nuevo préstamo: casi 64% se muestra en desacuerdo, vs un acuerdo de 34,2% (gráfico arriba). Aquí, el saldo es desfavorable en casi 30 pp. Entre los votantes de Sergio Massa en el ballotage el rechazo roza la unanimidad (casi 97%), mientras que ronda el tercio entre los de Milei.
Según Analogías, en PBA el desacuerdo trepa al 64,4% y casi cuadruplica al acuerdo (gráfico arriba).
También resulta cuestionado el instrumento elegido por Milei para conseguir el aval al acuerdo: un decreto de necesidad y urgencia (DNU), en lugar de la aprobación en las cámaras del Congreso Nacional. La encuesta nacional más reciente de Synopsis Consultores reportó que entre quienes están al tanto de eso el 55,1% se mostró en desacuerdo con la decisión, vs casi 37% que se mostró de acuerdo (gráfico arriba). El saldo desfavorable es de 18,3 pp.
Adicionalmente, un entendimiento con el Fondo con crédito de por medio confirma la percepción de crisis económica: según Zuban Córdoba, 62% está de acuerdo con que pedir el préstamo es una señal de que la economía del país está muy mal, vs casi 34% que opina lo contrario (gráfico arriba). Esto arroja un saldo negativo de 28,1 pp. Incluso entre los votantes de Milei en el ballotage esa percepción es alta: 44,6%, en empate técnico con el desacuerdo.
En la misma línea, casi 69% acuerda con que los préstamos del Fondo siempre han sido perjudiciales para el país, vs 28,2% que no opina así (gráfico arriba). Aquí, el saldo desfavorable es de casi 41 pp. Nuevamente, incluso entre los votantes de Milei en la segunda vuelta esa percepción es alta: 44,6%, en empate técnico con el desacuerdo.
En la misma línea, en PBA Analogías reportó que 54,4% hace un balance negativo de la relación de Argentina con el Fondo desde que Macri volvió a tomar deuda en 2018, vs casi 17% que la valoró positivamente (gráfico arriba). El saldo desfavorable es de 37,5 pp. En síntesis: 1) el análisis de estas encuestas recientes coincide en que el Fondo tiene mala imagen 2) la necesidad de un acuerdo con el FMI polariza opiniones, pero la tendencia promedio es claramente desfavorable al planteo del gobierno nacional, lo cual se profundiza cuando se considera que se instrumenta vía DNU y que acordar involucra un nuevo préstamo 3) acudir al Fondo se asocia con un contexto de economía vulnerable y crisis, con lo cual la concreción puede ser un “salvavidas de plomo” para la gestión Milei.