Luego del “respiro” que le dio al gobierno nacional el mes de enero, en febrero la economía volvió a poner en primer plano que la crisis y el ajuste impactan en el metro cuadrado de los electores: según la encuesta realizada en todo el país por Consultora Delfos, a una primera minoría del 40% de los argentinos no le alcanzan sus ingresos, mientras que casi la misma proporción llega “con lo justo”; apenas 20% tiene poder de ahorro (gráfico arriba). Como se observa en la serie longitudinal, el segmento de familias que viven con una economía doméstica relativamente holgada ronda el 20% desde el segundo semestre de 2025, mientras que casi 80% vive “apretado” o enfrenta niveles de dificultad.
El malestar económico permea en las expectativas a futuro: el informe muestra que el pesimismo creció 7 puntos porcentuales (pp) en un mes hasta hacerse mayoritario (52%), mientras que el optimismo (31%) se ubica en el mismo orden de magnitud del voto duro de La Libertad Avanza (LLA), es decir, el 30% que eligió a Javier Milei como candidato presidencial en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) de 2023 y la primera vuelta de octubre del mismo año.
En la misma línea, la última encuesta de consultora Explanans reportó que 52,3% de los argentinos siente que su bolsillo está peor que antes por las medidas de Milei, lo que más que duplica a quienes sienten una mejora: 23,3%. Por otro lado, para casi un cuarto de los electores (24,4%) la situación no cambió (gráfico arriba).
Como matiz, en este caso la brecha en las expectativas a futuro (gráfico arriba) arroja un saldo negativo de 3,7 pp entre optimismo (43%) y pesimismo (46,7%), que implica un empate técnico y una situación de polarización levemente asimétrica, pero con tendencia desfavorable al oficialismo, como muestra la serie evolutiva desde julio de 2024: mientras quienes esperan una mejora caen por debajo del 50% y tocan un piso cercano al 40%, quienes esperan un deterioro llegan a un techo de casi 47%.
Consistente con estos patrones, la última medición de consultora Analogías arrojó que 52,4% siente que su situación económica actual es peor que la del año pasado, lo que más que triplica a quienes perciben una mejora (casi 17%). Por otro lado, 28% cree que su metro cuadrado está igual (gráfico arriba).
El pesimismo en materia de expectativas económicas a futuro (en este caso, medido a un plazo de 2 años) supera al optimismo por una brecha desfavorable de 5,5 pp: 49,3% vs 43,8%, respectivamente (gráfico arriba). Peor todavía, el informe muestra mayorías pesimistas consolidadas por encima del 50% que creen que la pobreza y el endeudamiento de las familias van a aumentar (gráfico abajo).
Las regularidades estadísticas que surgen de ambas variables en los tres estudios mencionados (malestar promedio de 48,2% en la situación económica actual y pesimismo a futuro en un promedio de 49,3%) sugieren que el ajuste en marcha no es asertivo para la opinión pública. En esa línea, según la más reciente encuesta de Pulso Research, para el 47,2% Milei y su gobierno no están ajustando donde corresponde, mientras que 18,1% cree que sí y 30,5% tiene una opinión intermedia (gráfico abajo). La primera minoría se ubica en el mismo orden de magnitud del voto a Unión por la Patria en el ballotage de 2023: 44,4% (la diferencia de 2,8 pp entre aquel dato duro y el dato blando de la encuesta no resulta estadísticamente significativa).
Eso se confirma al medir cuáles son los sectores que se perciben como más afectados por el plan económico: un tercio responde “todos”, y completan el podio (top 3 de respuestas) trabajadores (casi 30%) y jubilados (15,1%; gráfico abajo). Menos del 8% respondió “los políticos y la casta”, lo que pone de manifiesto la pérdida de eficacia de la narrativa libertaria en este punto.
En síntesis:
1) predomina una situación económica ajustada en los hogares: cerca del 80% de los argentinos vive con lo justo o no llega a fin de mes, mientras sólo un 20% logra ahorrar, consolidando un escenario de fragilidad económica extendida.
2) el pesimismo económico se volvió mayoritario: más de la mitad tiene expectativas negativas a futuro, con un crecimiento significativo del desaliento en el último mes.
3) la percepción del impacto del ajuste es mayormente negativa: más del 50% considera que su situación económica empeoró con las medidas del gobierno, superando ampliamente a quienes perciben mejoras.
4) se consolida una brecha desfavorable para el oficialismo en expectativas: aunque con matices según la medición, el pesimismo tiende a superar al optimismo y muestra una tendencia creciente.
5) el ajuste es percibido como mal orientado y socialmente regresivo: una proporción significativa cree que no se está ajustando donde corresponde y que los principales afectados son la población en general, trabajadores y jubilados, a contramano del discurso oficial.









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