viernes, 29 de mayo de 2026

La tolerancia ciudadana, al límite en las últimas mediciones nacionales (nota publicada en CBA24N)

Las últimas mediciones nacionales coinciden, con apenas matices, en un punto: la paciencia del electorado transita una zona de riesgo en términos socioeconómicos. Según la más reciente encuesta de consultora Delfos, una mayoría de 55% dice que, considerando su situación económica familiar, ya no tiene tiempo para esperar una mejora; a eso se suma otro 5% que podría esperar de 1 a 3 meses, lo que acumula 60% de “aguante” nulo o mínimo (gráfico arriba). En el otro extremo, un 24% muestra una tolerancia que va de 6 meses hasta más de un año, lo que representa el núcleo ultra duro de La Libertad Avanza (LLA) si se considera el 30% que esa fuerza obtuvo en las primarias de 2023 y la primera vuelta presidencial del mismo año. “La mayoría siente que el sueldo no alcanza, no puede ahorrar, vive ajustando consumos”, agrega el informe. 

A su turno, la última medición conjunta de las consultoras Alaska y Trespuntozero (gráfico arriba) reportó casi 54% de bajísima tolerancia social en la situación económica personal (7,6% de insostenible + 46,3% de cada vez más complicada), vs 45,5% de acumulado entre quienes dicen sostenible en el tiempo (18,2%) y quienes responden difícil, pero manejable (27,3%). En este caso, la polarización es asimétrica y desfavorable al gobierno, pero el cuadro es menos dramático respecto a lo que surge del informe anterior. 

Según Giacobbe, una primera minoría de casi 42% dice que no puede resistir nada; en el otro extremo, 27,5% responde que puede resistir 4 años (gráfico arriba). La tolerancia cero se ubica en el mismo orden de magnitud del voto a Unión por la Patria en el ballotage de 2023 (44,4%), mientras que el aguante máximo replica el voto a LLA previo a la segunda vuelta, en torno al 30%. Si hacemos un promedio de estas tres mediciones relativamente comparables, obtenemos una tolerancia entre nula y baja de casi 52% (mayoritaria) vs un “aguante” de 32,3%, lo que arroja un saldo desfavorable de casi 20 puntos porcentuales (pp). 

Este panorama se complementa con una creciente atribución de responsabilidades al actual gobierno por la coyuntura socioeconómica: según Equipo Mide, el 30% de los electores carga la pobreza en el país a la gestión de Javier Milei, vs 24% que la asigna al gobierno anterior; por otro lado, 29% la distribuye entre ambos (gráfico arriba). Sin embargo, este es el resultado relativamente menos desfavorable, como veremos. 

En la medición más reciente de Synopsis, el saldo es mucho más adverso para Milei: desde noviembre de 2024, una primera minoría por encima del 40% le asigna más responsabilidades al gobierno actual (gráfico arriba). La atribución al gobierno anterior ronda el 30% desde marzo pasado, mientras crecen quienes reparten responsabilidades entre ambas gestiones. 

Proyección Consultores mide de manera polarizada, sin la opción de dividir responsabilidades entre gobiernos, sino identificando al principal por la situación económica actual: el resultado es claramente desfavorable para el oficialismo, dado que 49,1% (poco menos de la mitad) la carga en la gestión actual, vs 34,2% que la asigna al gobierno anterior (gráfico arriba). Se replica la situación de primera minoría netamente opositora consolidada entre 45%-50%, vs una minoría oficialista en torno a un tercio de las opiniones.  

El peor resultado para el gobierno actual aparece en el informe de Alaska & Trespuntozero: pese a medir con mayor diversidad de opciones de respuesta que las anteriores consultoras, casi 64% carga las tintas en el gobierno nacional de Milei (gráfico arriba). 

Con los matices señalados, el diagnóstico de las encuestas es consistente en marcar una alerta en términos de tolerancia social y en atribuir la principal responsabilidad por la situación socioeconómica al actual gobierno. En este marco, el último monitoreo de redes sociales realizado por Reputación Digital agrega un elemento de análisis que resulta convergente con esas tendencias: según el informe, el Índice de Tolerancia Social (ITS) cruzó en mayo el umbral crítico, marcando una negatividad de casi 29 puntos (gráfico arriba). 

Cruzar el umbral de los 20 puntos de negatividad marca el tránsito de una situación de tolerancia pasiva a otra que pasa a demandar un cambio activo, destacó el reporte, que concluye: “No es un pronóstico de caída, pero sí un indicador de erosión profunda de la gobernabilidad simbólica”

En síntesis: 

1) la tolerancia social frente a la situación económica muestra un fuerte deterioro y se ubica en zona crítica

2) más de la mitad de la población considera agotada (o casi) su capacidad de esperar una mejora económica

3) existe una brecha consolidada entre un núcleo opositor mayoritario y un apoyo oficialista más reducido

4) la mayor parte de la sociedad comienza a atribuir la responsabilidad principal de la crisis económica al gobierno actual.


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