sábado, 22 de mayo de 2010

¡ Por fin un gobernante que escucha a la gente!


Perdón por el chiste, pero desde que lo escuché quería replicarlo. Ahora me pongo serio. ¿Qué efectos puede tener en la opinión pública el procesamiento de Mauricio Macri en la causa que lleva adelante el juez Norberto Oyarbide por escuchas ilegales, y que se ha transformado en un dolor de muelas para el dirigente PRO?

Primera posibilidad. Los argumentos defensivos de Macri hacen foco en que la causa fue "armada" por el kirchnerismo (más precisamente, por Néstor Kirchner). De alguna manera, aquí la apuesta del jefe de gobierno porteño es "victimizarse" y que la causa no afecte sus chances electorales como eventual candidato presidencial en 2011. Estaríamos aquí en presencia de un efecto neutro en términos de opinión pública, donde Macri no saldría afectado, ni tampoco beneficiado.

Un segundo efecto posible sería que la causa lo beneficie, posicionándolo como la alternativa política más visible al kirchnerismo. ¿Podría ser como la "causa efedrina" que no perjudicó la suerte del candidato Francisco de Narváez en su compulsa contra Néstor Kirchner en la legislativa del 2009, y quizá hasta lo benefició? Esto último, por supuesto, no puede aseverarse con certeza, es un interrogante y una posibilidad.

A favor de esta segunda posibilidad está el dato objetivo que de Macri es uno de los pocos opositores que está gestionando un gobierno, factor que en la elección del 2011 puede pesar ya que se vota presidente, un cargo ejecutivo (los otros "presidenciables" de la oposición que hoy tienen gestión para mostrar son Hermes Binner, Mario Das Neves y Alberto Rodríguez Saá). Alfonsín hijo, Carrió y Solanas carecen de ese atributo, mientras que Cobos, Solá, Duhalde y Reutemann gestionaron en su momento, pero hoy no lo hacen.

En contra de esa posibilidad está el dato de que Oyarbide no es Faggionato Márquez (el juez a cargo de la causa efedrina, hoy destituido), el hecho de que la Cámara Federal ha ratificado hasta ahora lo actuado por el juez Oyarbide, y en tercer término el aval dado por el dirigente de la AMIA, Sergio Burstein (una de las víctimas de las escuchas ilegales) al procesamiento.

Finalmente, una tercera posibilidad es que la causa vulnere seriamente los planes presidenciales de Macri en 2011, profundizando la caída de su imagen y afectando su intención de voto. En este marco, datos de consultores como Graciela Römer hablan de una caída en la imagen pública de Macri en los últimos meses, antes del procesamiento decidido por Noberto Oyarbide.

Más lejos en el tiempo, hay que considerar que el resultado obtenido por el jefe de gobierno en la legislativa del 2009 no fue bueno: su candidata Gabriela Michetti obtuvo poco más de 30 por ciento, unos 16 puntos porcentuales menos que Macri como jefe de gobierno en 2007, en tanto que Pino Solanas, un auténtico candidato "tapado" (trepó en las encuestas aceleradamente en el último mes) rondó el 25 por ciento.

Habrá que ver cómo evoluciona la causa en los próximos meses, y qué impacto tiene en la misma en la opinión pública.

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