miércoles, 4 de septiembre de 2019

De la coalición electoral a la construcción de una nueva mayoría (2)



En el posteo anterior sobre este tema planteábamos la hipótesis de que la unificación de la oferta electoral que implica el Frente de Todos (kirchnerismo + peronismo + massismo) se había articulado eficazmente con la unificación de la demanda electoral. La fractura que afectó al espacio pan-peronista desde la elección de medio término del 2013 (con la fragmentación entre los trabajadores formales respecto a los informales y desocupados) se habría suturado al calor de la crisis y el malestar socioeconómico generados por la gestión Cambiemos, en especial desde 2018. Así, los sectores de trabajadores formales medios que en el ballotage de 2015 habían votado por el aspiracional y la promesa de "podemos vivir mejor" (entre otras) que Cambiemos hizo en aquella campaña, en esta habrían ejecutado un "voto castigo" contra el malestar socioeconómico generado por la gestión de Mauricio Macri y el incumplimiento de esa y de otras promesas (como la de eliminar Ganancias para los trabajadores, resolver la inflación, etc). 




Así, uno de los clivajes de la PASO de agosto pasado sería el clasista o, en sentido más amplio, el socioeconómico, lo que algunos analistas han graficado cruzando el voto con indicadores de necesidades básicas insatisfechas (NBI; ver datos arriba, click para agrandar) y con el ingreso (ver datos abajo; click para agrandar), donde se advierte que en las zonas relativamente más castigadas se impuso el Frente de Todos y en las relativamente más favorecidas lo hizo Juntos por el Cambio. Otro clivaje de la elección fue el etario, ya que los segmentos de electores relativamente más jóvenes eran los que pesaban más en el padrón, y el resultado del 1-A sugiere que se inclinaron mayoritariamente por la fuerza opositora, como ya indicaban los estudios preelectorales anteriores a las primarias. 





En este marco, casi todos los sondeos posPASO que venimos repasando en este blog (salvo el más reciente de Rouvier & Asociados) coinciden en marcar de cara a la elección general de octubre una ampliación de la diferencia a favor de la fórmula opositora. Según la última encuesta publicada por Federico González & Asociados, la lista del Frente de Todos que componen Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner alcanza intención de voto del 55,1%, mientras que los candidatos de Juntos por el Cambio, Mauricio Macri y Miguel Pichetto, llegan al 32,5% (ver datos al inicio del posteo; click para agrandar). 


La proyección es con indecisos y sobre votos positivos, e implica que la elección se resolvería sin necesidad de ballotage. En la intención de voto lineal, los Fernández alcanzan 51,2%, mientras que Macri-Pichetto retroceden al 30,2%. La asignación de indecisos hace avanzar al Frente de Todos al 53,6%, mientras que Juntos por el Cambio sigue por debajo del resultado obtenido en las PASO (31,6%). De hecho, aún excluyendo el voto en blanco, el oficialismo queda algo por debajo del caudal que alcanzó en las primarias: 32,5% vs 32,94%, si bien esa diferencia de 0,44 pp es estadísticamente no significativa (ver datos arriba; click para agrandar). 



Por su parte, Lavagna-Urtubey retroceden al 6,1%, caudal que les basta para duplicar a la izquierda que encabeza Nicolás del Caño. Esos movimientos se dan dentro de un panorama donde la polarización trepa del 82,43% que vimos en las PASO (suma del caudal de las dos fuerzas más votadas, 49,49% de Frente de Todos y 32,94% de Juntos por el Cambio) a 87,6% (ver datos arriba; click para agrandar). Sin embargo, esa polarización más intensa se distribuye asimétricamente, pues mientras el Frente de Todos avanza, el oficialismo se muestra estancado; una perspectiva preocupante de cara a la elección general. 

lunes, 2 de septiembre de 2019

Ola ganadora y desplazamiento de las expectativas hacia la oposición


La contundente derrota del oficialismo en las PASO de agosto (49,49% para el Frente de Todos vs 32,94% para Juntos por el Cambio, una brecha de 16,55 puntos porcentuales) generó un efecto poselectoral nítido: una ola ganadora a favor de Alberto y Cristina Fernández (es decir, percepción de que ellos son los que tienen más chances de ganar la elección en octubre, más allá de que el encuestado los vote o no) y un desplazamiento de las expectativas de mejora a favor de la oposición en desmedro del oficialismo. Estos fenómenos se ponen en evidencia en varias mediciones que venimos repasando en este blog. Veamos: en el caso de la reciente encuesta de Gustavo Córdoba & Asociados, casi 60% cree que Alberto Fernández será el próximo presidente, más que duplicando la creencia a favor de Mauricio Macri logrará la reelección (26,5%; ver datos arriba, click para agrandar).




A su turno, la más reciente medición nacional de la consultora Proyección permite analizar el evolutivo de ese dato y cómo la ola ganadora a favor de los Fernández se disparó 14,5 pp después del 11 de agosto, pasando del 47,2% a casi el 62% (ver datos arriba; click para agrandar). Por su parte, según la encuesta más reciente de OhPanel que también citamos oportunamente en un posteo anterior, la brecha en este indicador de ola ganadora es aún mayor: 62% vs 21% (ver datos abajo; click para agrandar). Así, más allá de los matices, todas estas mediciones coinciden en que la ola ganadora favorece al candidato opositor en una proporción que oscila en alrededor del 60%, vs un promedio de casi 26% para Macri. 




Una distribución similar aunque menos intensa a favor del candidato opositor se observa al indagar la expectativa positiva a futuro: 53,4% cree que Alberto Fernández mejorará la situación económica y política del país, vs 30,1% que aún deposita expectativas de mejora en Mauricio Macri (ver datos abajo; click para agrandar). 



Asimismo, se detecta que tanto la expectativa en Fernández como en Macri se ubican en el orden de magnitud de la intención de voto para ambos de cara a octubre, que es del 51,7% vs 33,7% según el promedio de las 8 mediciones mediciones conocidas PosPASO que venimos revisando en recientes posteos. 



Las respectivas expectativas positivas también aparecen alineadas con la imagen positiva de ambas figuras: 56,2% para Fernández vs 34,3% para Macri (ver datos arriba y abajo; click para agrandar).  


Por otro lado, esa inercia a favor del candidato opositor también contagia a los electores que no participaron de las primarias: según la medición realizada por la consultora Proyección en provincia de Buenos Aires que revisamos en un posteo reciente, el 55,3% de ellos se inclina a votar por el Frente de Todos vs 30,4% que lo haría por el oficialismo, lo cual implica que la diferencia entre ambas fuerzas podría ampliarse en ese distrito clave (ver datos abajo; click para agrandar). 



A la hora de atribuir responsabilidades por el recrudecimiento de la crisis socioeconómica pos PASO, en cambio, las tintas siguen recargadas sobre el gobierno: según otro estudio de la misma consultora que citamos recién pero en este caso a nivel nacional, casi el 35% cree que el dólar subió por intención del gobierno, vs 26,3% que asocia la suba al triunfo opositor (ver datos abajo; click para agrandar). 



Profundizando en el análisis, también resulta desfavorable para el gobierno la expectativa respecto a su capacidad de controlar la crisis y terminar su mandato de manera ordenada: según la encuesta telefónica realizada por Ricardo Rouvier & Asociados entre el 20 y el 26 de agosto pasados, la mitad de los electores no confía en que Macri logrará hacerlo, vs 33,5% que sí (ver datos abajo; click para agrandar). El estudio se basó en una muestra nacional de 1.200 casos, con un margen de error de +-2,8%. 


Este pesimismo se agrava en materia de expectativas económicas, que se dispararon  a un pico de negatividad del 62,2% en agosto pasado; al mismo tiempo, el optimismo quedó en un piso del 27,6% en la serie histórica. Analizando el evolutivo desde 2015, la percepción de fin de ciclo deviene evidente, ya que se ha invertido el perfil de las expectativas: el presidente Mauricio Macri arrancó su mandato con 60,4% de expectativas positivas y 22,4% de pesimismo, y hoy este supera el 60% mientras que el optimismo se derrumbó al 27,6% (ver datos abajo; click para agrandar). Como clave, el quiebre se dio tempranamente: ya en el 2do trimestre de 2016, las expectativas negativas rebasaron a las positivas, y esa brecha se profundizó desde enero de 2018.  

viernes, 30 de agosto de 2019

De la coalición electoral a la construcción de una nueva mayoría (1)


El escrutinio definitivo estiró la ventaja del Frente de Todos sobre Juntos por el Cambio a más de 4 millones de votos y dejó a la fuerza opositora al borde del 50% (ver datos arriba; click para agrandar). El dato confirma que la unión del kirchnerismo, el peronismo y el massismo forjó la coalición electoral más competitiva. Además, ese frente va camino a construir una nueva mayoría, dado que si supera el 50% de los votos en octubre no sólo habrá definido la elección presidencial en primera vuelta con holgura (el requisito constitucional es 45%+1), sino que habrá dejado de ser primera minoría electoral para transformarse en mayoría neta (con más de la mitad de los votos). El resultado de las primarias dejó a los Fernández a apenas 0,51 pp del 50%. La última vez que un presidente había triunfado en primera vuelta con más del 50% fue en la histórica elección de 2011, cuando CFK rebasó el 54%. Así, el resultado sugiere que la unificación de la oferta electoral que implica el Frente de Todos (kirchnerismo + peronismo + massismo) se articuló eficazmente con la unificación de la demanda electoral: al parecer, la fractura que afectó al espacio pan-peronista desde la elección de medio término del 2013 (con la fragmentación entre los trabajadores formales respecto a los informales y desocupados) se suturó al calor de la crisis y el malestar socioeconómico generados por la gestión Cambiemos, en especial desde 2018. 



El objetivo de rebasar el 50% está al alcance del Frente de Todos, según todas las encuestas conocidas hasta ahora. En los posteos anteriores revisamos los datos de las consultoras FGA, CEOP, Clivajes, Trespuntozero y Gustavo Córdoba & Asociados: en esos 5 estudios, los Fernández superan el 50% y la brecha sobre Macri-Pichetto oscila entre los 15 puntos porcentuales y los 21,6 pp. En la misma línea, la medición más reciente de Proyección Management & Consultoría sobre una muestra de 1.200 casos registra casi 51% de intención de voto para Alberto y Cristina Fernández, vs casi 34% para la fórmula de Juntos por el Cambio (ver datos arriba; click para agrandar). La brecha es de 17,2 pp, mayor a los 16,55 pp que arrojó el escrutinio definitivo. Según el estudio, el 47,3%  por ciento de aquellos que no votaron en las PASO elegirán al Frente de Todos en los comicios de octubre, mientras que el 45,8% afirma que votará a Juntos por el Cambio, lo cual insinúa que, aunque crezca la participación entre las primarias y la primera vuelta, el oficialismo no logrará recortar la brecha de cara a octubre. 



En la misma línea, el estudio más reciente de la consultora OhPanel ubica al Frente de Todos con 50% de intención de voto, vs 31% para Juntos por el Cambio (ver datos arriba; click para agrandar). La brecha es de 19 pp. Mientras el oficialismo aparece con menor caudal que en las PASO (-1,94 pp, lo que en rigor es una diferencia estadísticamente no significativa), el Frente de Todos aparece estable (+0,51 pp). El análisis de las demás listas arroja que el Frente Despertar resulta el más afectado por la polarización, retrocediendo a apenas el 1% (en las primarias había superado el 2%). Dentro de este panorama, la única medición reciente que tiene algún matiz distintivo es la de Rouvier & Asociados, que muestra al Frente de Todos estable y a Juntos por el Cambio en 36,6% (+3,66 pp más que en las PASO; ver datos abajo, click para agrandar). 



Si hacemos un promedio de las 8 mediciones conocidas PosPASO, obtenemos 51,7% para el Frente de Todos vs 33,7% para Juntos por el Cambio, una ventaja de 18 pp. Por otro lado, si al resultado del escrutinio definitivo por distrito le agregamos las encuestas realizadas por la consultora Proyección en provincia de Buenos Aires (PBA, 55,3% para los Fernández vs 31,8% para Macri-Pichetto) y Ciudad Autónoma en Buenos Aires (CABA, 38,4% vs 46,3%, respectivamente) y el promedio de encuestas en provincia de Córdoba (datos propios más mediciones IVR de colegas), obtenemos en nuestra provincia una media aritmética de 56,1% para Macri-Pichetto vs 33,1% para Alberto y Cristina Fernández. Proyectando esas tendencias sobre el resultado de las PASO por distrito, el promedio resultante da 50,7% para el Frente de Todos vs 33,9% para Juntos por el Cambio; una brecha de 16,8 pp. En síntesis, en ambos promedios el Frente de Todos aparece superando el 50%. 

martes, 27 de agosto de 2019

De las PASO a octubre: resultados y tendencias en distritos clave


En el posteo anterior veíamos que la intención de voto a nivel nacional según la consultora Gustavo Córdoba & Asociados (54,4% para el Frente de Todos vs 32,8% para Juntos por el Cambio con indecisos proyectados) estaba muy alineada con la intención de voto a presidente en provincia de Buenos Aires (PBA) según la consultora Proyección (55,3% vs 31,8%, respectivamente). Así, vale decir que PBA se estaría comportando como fuerte predictor de la elección nacional, al igual que sucedió en las PASO del 11 de agosto pasado. Como este distrito pesa el 37% en el padrón nacional, la performance del Frente de Todos en PBA y en especial en el conurbano bonaerense o Gran Buenos Aires (GBA) gravitó fuertemente en el resultado de las primarias (ver datos arriba; click para agrandar) y dejó una inercia muy favorable para el frente opositor de cara a la primera vuelta de octubre.



A eso se suma que en el segundo distrito más gravitante a nivel nacional, provincia de Córdoba (pesa 8,68% en el padrón), la performance del Frente de Todos (30,39%) también fue muy positiva, ya que adelantó a las primarias el resultado que el FPV recién había logrado en ballotage en el 2015 (ver datos arriba; click para agrandar). Aunque el binomio Macri-Pichetto también logró un buen resultado en esa provincia, con 48,18% de los votos, mejoró el resultado de las primarias de hace 4 años pero estuvo algo por debajo del 50% que había logrado aquella vez en la primera vuelta. Vale decir que los Fernández avanzaron 2 pasos (traslado del resultado de la segunda vuelta de noviembre a las PASO de agosto), mientras que Macri estuvo cerca de avanzar uno (anticipar el resultado de la primera vuelta de octubre a las primarias).



Respecto a la tendencia en el cuarto distrito de mayor peso electoral, Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), según la medición más reciente de la consultora Proyección el Frente de Todos recorta la ventaja de 11,3 puntos porcentuales que había obtenido Juntos por el Cambio en las primarias (44,71% vs 33,4%, respectivamente) a casi 8 pp, ya que los Fernández alcanzan una intención de voto de 38,4% vs 46,3% de Macri-Pichetto (ver datos arriba; click para agrandar). La encuesta fue realizada entre el 16 y el 20 de agosto en la Ciudad de Buenos Aires de manera online sobre una muestra de 409 casos, con un error muestral de +-3,5%. De esta forma, la actualización de la tendencia nacional a partir de los datos distritales (considerando el resultado de las PASO en todos los distritos según ese escrutinio más las encuestas pos PASO en PBA y CABA) da 49,7% para el Frente de Todos vs 32,9% para Juntos por el Cambio, lo que arroja una brecha de casi 17 puntos porcentuales (16,8 pp) entre ambas fuerzas.  


¿Usted cree que Mauricio Macri entendió el mensaje de las urnas?


A este contexto se suma que diversas mediciones convergen en señalar que los electores califican desfavorablemente las reacciones del oficialismo luego de las PASO, tanto como su gestión de la crisis socioeconómica recrudecida con el nuevo salto del dólar. La primera encuesta realizada de manera exprés por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP, dirigido por Roberto Bacman) para sondear como cayeron los movimientos presidenciales posteriores al domingo arrojó repercusiones muy desfavorables para el gobierno. En total se entrevistaron 1.695 personas de todo el país, respetando las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social. Según los datos, el 54,2% dijo creer que el presidente no entendió el mensaje de las urnas y un porcentaje aún mayor cree que Macri no comprende la realidad económica y social de los argentinos (ver datos arriba y abajo; click para agrandar). 



¿Ud. cree que el presidente Mauricio Macri comprende realmente la realidad económica y social de los argentinos?



También fueron desfavorables las repercusiones de la conferencia de prensa del 14-A, en la cual Macri trató de contrarrestar el efecto negativo del lunes 12: casi el 60% calificó de electoralistas a las medidas anunciadas en esa ocasión, contra poco más del 20% que dijo que apuntaban a resolver la situación económica. En síntesis, en tres issues claves posteriores a las PASO las calificaciones adversas al gobierno superan el 54%, un guarismo que está en el orden de magnitud del promedio que 5 encuestas de intención de voto posteriores a las primarias estiman para el Frente de Todos. 

Conferencia de prensa día miércoles 14





  

lunes, 26 de agosto de 2019

Intención de voto de cara al 27-O: se intensifica la polarización (2)


En los dos posteos anteriores citábamos estudios del CEOP, FGA y Clivajes que reportaban una intensificación de la polarización asimétrica posterior al resultado de las PASO del 11 de agosto. Otras encuestas convergen en la misma línea y sugieren que el Frente de Todos podría ampliar la diferencia en torno a los 15,5 puntos porcentuales obtenida en las primarias a entre 18 pp y 20 pp en octubre. Es el caso del estudio de la firma Trespuntozero, que difundió una encuesta nacional de 1.200 casos online, con un margen de error de +/- 3,2%. Según esa encuesta, la intención de voto de la fórmula AF-CFK subió a 51,1% (unos 4,4 pp más que lo obtenido en las PASO) contra 33% del binomio oficialista, que se muestra estancado. Consenso Federal alcanza 4,5%, el Frente NOS 3%, Despertar 2,1% y la izquierda 1,1%, con 3,6% de indecisos (ver datos abajo; click para agrandar).



Por su parte, según la consultora Gustavo Córdoba & Asociados, sobre voto positivo, Alberto y Cristina Fernández alcanzan 53,2% de intención de voto vs 32,1% de Macri, Pichetto, una brecha de 21,1 pp que resolvería la elección sin necesidad de segunda vuelta (ver datos arriba; click para agrandar). Las fórmulas de derecha y de izquierda caen por debajo del 1%, según el estudio, mientras que Lavagna-Urtubey y Espert-Rosales también cederían votos respecto al caudal logrado en las PASO. 




Con proyección de indecisos, el estudio reporta que la fórmula del Frente de Todos alcanza el 54,4% y se ubica en el mismo orden de magnitud del caudal obtenido por CFK cuando logró la reelección en 2011. Sin embargo, aunque la diferencia que logra sobre Juntos por el Cambio se amplía y llega a 21,6 pp, es menor a los 37 pp que alcanzó en ese momento la ex presidenta sobre el candidato socialista Hermes Binner. El oficialismo aparece estancado en torno al 33% (ver datos arriba; click para agrandar). El estudio fue realizado entre el 22 y el 23 de agosto sobre una muestra nacional de 1.200 casos relevada vía IVR. De esa forma, si actualizamos el promedio nacional con 5 mediciones PosPASO, obtenemos 52,8% para el Frente de Todos y 33,6% para Juntos por el Cambio, una brecha de 19,2 pp.



Los primeros estudios realizados luego de las primarias en distritos clave van en la misma línea. Según un sondeo de 1.149 casos relevados online y vía paneles en la provincia de Buenos Aires realizado por Proyección, la consultora que más cerca estuvo del resultado en las PASO en esa provincia (reportó 45,1% de intención de voto para el Frente de Todos y 30,2% para Juntos por el Cambio, una diferencia de 14,9 pp a apenas 0,67 décimas de la diferencia real que arrojó el escrutinio). La tendencia ahora muestra que los Fernández aumentarían 5 pp  llegando al 55,3% de intención de voto (vs 50,65% en las PASO). A su turno, el binomio Macri-Pichetto crecería menos y llegaría a 31,8% (2 pp más del 29,8% obtenido el 11 de agosto; ver datos arriba, click para agrandar). La inercia pos PASO también se traduce en el clima de opinión plasmado en el indicador de "ola ganadora" (es decir, quién creen los electores que será el candidato ganador, más allá de a quién voten). Antes de las PASO, casi el 51% de los electores de PBA veían ganadores a los Fernández, y ahora esa creencia trepó al 69,5% (+ 18,6 pp). En sentido contrario, antes del 11-A el 36,2% veía con más chances ganadoras al oficialismo, y ahora esa percepción cayó al 24,5% (-11,7 pp; ver datos abajo, click para agrandar). El estudio de Proyección tiene un error muestral de +/- 3%. 




Recordemos que la provincia de Buenos Aires (PBA) pesa el 37,01% dentro del padrón nacional. A la espera de nuevas mediciones distritales, si tomamos el resultado de las PASO del 11 de agosto y le aplicamos la tendencia actualizada en PBA, el resultado es 49,34% para el Frente de Todos y 32,81% para Juntos por el Cambio, una diferencia de 16,53 pp estadísticamente significativa que definiría la elección presidencial en la primera vuelta, sin necesidad de ballotage.