viernes, 31 de mayo de 2013

Balance: una década de política K (1)

El kirchnerismo llegó al poder en un panorama de crisis política y económica, con apenas 22% de los votos después de la defección de Carlos Menem (principal responsable político de la convertibilidad) del ballotage, quien había obtenido 24% en la primera vuelta de abril de 2003 pero temía sufrir una derrota arrasadora en la segunda vuelta. En ese panorama de legalidad pero legitimidad acotada, el kirchnerismo se lanzó a la reconstrucción del poder presidencial, mermado por la fragilidad política en la que había naufragado el gobierno de la Alianza victoriosa en 1999, y a la recuperación de la política como discurso ordenador y de la militancia como herramienta de construcción política (especialmente a través de la juventud), encontrando ambas dimensiones lesionadas por la entronización del neoliberalismo de mercado en la década del ´90 y su consecuencia política, la esterilización de la militancia.

Con esos recursos, el kirchnerismo acaba de celebrar 10 años de gobierno, un logro no menor dado el contexto de partida. Para eso apostó fuerte, confirmando una tradición del peronismo a fortalecer el hiperpresidencialismo. Fue el recurso para gobernar un país “que tiene una crisis política que ya dura más de una década, que ha hecho desaparecer la vida partidaria, en donde han gobernado dos presidentes que habían perdido las elecciones en voto popular -Eduardo Duhalde completó el mandato de Fernando de la Rúa, quien le había ganado las elecciones; Kirchner perdió con Menem- y en donde los candidatos se eligen a dedo desde el vértice del poder en lugar de surgir de la base”, como lo expresó en su momento Ignacio Zuleta desde Ámbito.

La experiencia del kirchnerismo en el poder también se apoyó en la designación de una nueva Corte Suprema, en la ampliación de derechos, en el apoyo a la nulidad de las leyes de amnistía (indultos y obediencia debida) y los reclamos de las organizaciones de víctimas del terrorismo de Estado, el impulso al matrimonio igualitario y el combate a la represión y otras formas de violencia. En ese marco, tanto como en el de la reconstrucción de la autoridad presidencial, la década K ha sido de fortalecimiento institucional.

Por otro lado, la década K también se caracteriza por una impronta populista que, con frecuencia, se traduce en jugar el límite de la institucionalidad e incluso en la erosión de otras instituciones necesarias (entre ellos, organismos de control), un rasgo que no sólo caracterizó a las primeras presidencias de Perón sino que hace al clima de época en diversas latitudes. Zuleta lo expresó así: “la opción preferencial por el populismo ha convertido a la dirigencia política en grandes caminadores de cornisa. Entienden que la inutilidad de las instituciones los fuerza a desarrollar formas de relación con el público por encima de mediadores clásicos -congresos, jueces, periodistas, organizaciones de la sociedad civil-. Eso ocurre en estas costas tercermundistas, pero también en los países desarrollados, cuyos mandatarios están obligados a enfrentar crisis descomunales que los obligan a gobernar al límite de la legalidad, según la teoría que desarrolló el secretario del Tesoro de Barack Obama, Tim Geithner (…)  El concepto de gobernar en el límite de la legalidad lo justificó este funcionario como la herramienta clave para que su Gobierno enfrentase las consecuencias de la crisis financiera que estalló en 2008 y que se tramitó con estatizaciones de empresas que fueron denunciadas como aberraciones socialistas en la cuna del capitalismo contemporáneo. El recurso a gobernar por encima de las organizaciones de la sociedad civil parece, en el calor de la pelea, la búsqueda de abrigo en el público, dueño de la soberanía popular, contra los mestureros -lobbistas, empresarios, políticos de la vieja política, etc.- que sólo defienden sus intereses (…) Gobernar en esas condiciones es un alarde de fuerza inevitable, pero también exhibe una debilidad, no sólo de las instituciones, sino también de los dirigentes a los que esas instituciones deberían proteger”.

Este aspecto del kirchnerismo nos conduce a otro, sustancial también para interpretar esta década: en el prólogo de su libro "Kamikazes, los mejores peores años de la Argentina", Reynaldo Sietecase señala que, desde el año 2003, tanto Néstor como Cristina Kirchner eligieron ejercer el poder en base a la confrontación. “Por esa razón la década kirchnerista puede ser narrada también en base a sus peleas. Los militares, la oposición, las entidades del campo, el grupo Clarín, un sector de la Justicia y Hugo Moyano, son apenas algunos nombres de batallas que permanecen con resultado abierto”. Es otro válido y posible balance de la década K, que incluso amerita una lectura del proceso político que recupere algunos elementos planteados por Ernesto Laclau respecto a los conceptos de hegemonía y antagonismo:  “una fuerza social particular asume la representación de una totalidad (…) El concepto de hegemonía supone un campo teórico dominado por la categoría de articulación y antagonismo (...) “Es sólo a través de la negatividad, de la división y el antagonismo que una formación puede constituirse como horizonte totalizante. No puede haber política radical sin la identificación de un adversario”.

16 comentarios:

  1. Mi opinión al respecto sobre el un festejo de un gobierno que comenzó, no con el consentimiento merecido por la gente, ya que los números reflejan una minoría, reconociendo un trabajo de años donde la nación supo ganarse a la gente de distintas ideologías políticas y ahora tener el alto margen de votos. un gobierno que mas allá de jugar al limite de lo inconstitucional en el abuso de su mayoría de poder superando esos limites que en este caso como menciona "Tim Geithner" no vendría a ser el caso de este país ya que viene de una década manejándose por el mismo gobierno.
    Esas mismas peleas sin resolver son tapadas pero no solucionadas con grupos políticos que resignan su capacidad de ganar y que no imponen una solución coherente sobre el problema que esta pasando como por ej: el gobierno de la provincia planteo la idea de una boleto gratuito con una buena propaganda en la cual gano votos (según lo que me parece) de un sector en el cual siempre estuvo en conflicto como fueron los docentes.
    Con tantos conflictos importantes tan claros como los mencionados podrían hacerse fuerte ante este gobierno.
    emanuel matias albarracin

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  2. Desde mi punto de vista, estos 10 años me marcaron y se que van a dejar una huella dentro mio hasta el día en que me muera. Comencé la década como creo que la empezamos todos en este país. Hijo de madre docente y padre quinielero, el mango apenas alcanzaba para lo justo y necesario, por más que mi mamá trabaje a triple turno (mañana, tarde y noche). Fueron épocas duras, que por suerte me tocó navegarlas desde la niñez, y gracias al esfuerzo de mi familia no la sentí tan de cerca. Pero viéndolo ahora, ya más maduro y a la distancia, veo lo difícil que era. Llevávamos el típico nivel de vida que el menemismo le ofrecía a la clase media trabajadora, vivíamos con lo justo, con sueldos que rara vez superaban el día 26 de cada mes. En esos tiempos no existía la posibilidad de ahorrar sino que, por lo contrario, todos los meses terminábamos endeudados con el almacén de Matilde, en la esquina de casa. Recuerdo que mi mamá después de 10 años de trabajo, allá por el 96, pudo comprarse su primera motocicleta, china o japonesa, por supuesto, y tan chica que si queríamos ir los 3 juntos (con mi hermana) no entrábamos. Pero bueno, para mi mamá era el gran logro de su vida hasta entonces por lo que le había costado juntar el mango para poder comprarse esa "motito". También hubo algo que a mi me marcó mucho, que fue tener que dejar tenis porque no alcanzaba para pagar esos $28 (recuerdo la cifra exacta) por mes. Tengo la imagen del profesor que fue a mi casa (no porque yo fuese ningún Nalbandian, sino porque también era su trabajo y vivía de eso) a preguntar por qué yo no iba a hacer tenis ese año, y tuvimos que decirle que era porque no podíamos pagarlo y terminé llorando en mi habitación.
    En fin, cuando llegó el nuevo milenio, todo estaba en esos parámetros.
    Y de repente, llegó el kirchnerismo. Asumió como presidente un flaco, narizudo y vizco, que el único recuerdo que tengo de ese momento es de pensar: "¡Cómo este tipo, con esa pinta, va a ser presidente de Argentina!". Obviamente, tenía 14 años, no entendía ni me interesaba en absoluto la política. De hecho mi generación fue la última tal vez en crecer dentro del marco de la "anti-política" que instaló el neoliberalismo. Y desde ese entonces, la situación empezó a cambiar. Fue un proceso que mientras lo vivía mucho no lo percibía, pero se notaba. De repente mi mamá empezó a comprarme zapatillas buenas, entré en la adolescencia justo en el momento en que empezó a haber más "andá a comprarte" y menos "que te dure!". Llegaron mis 15 años y me regalaron una moto 0km y, para que se note el cambio, de industria nacional, más grande y mejor que aquella primera "motito" de los '90. Paulatinamente todo iba mejorando. Nos pudimos comprar nuestro primer auto, un Ford Escort, usado, modelo 2001. De ahí saltamos al primer 0km. Mientras tanto los roperos se llenaban, las alacenas siempre repletas, se empezó a escuchar en casa palabras como "ahorros" o "plazo fijo". Después vinieron las primeras vacaciones de la familia (sin que nos lleven mis abuelos), a Mar del Plata. Posterior a eso, el segundo 0km, un Ford Focus, auto que nunca pensé que iba a tener. De repente, en el patio de casa, una pileta, de cemento, con todas las letras. Y en el medio de este lío mi hermana se fue a estudiar a Córdoba, y había que mantenerla allá, después me fui yo, y así fue que se sumaron todos los gastos de un departamento en Nueva Córdoba. Mi mamá y su pareja viajaron por primera vez juntos. Y los avances llegan hasta el invierno pasado en el que fuimos a Mendoza porque mi mamá quería que, de su mano, mi hermana y yo conociéramos la nieve. (sigue)

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  3. (...)Cualquiera que lee esto te dice "y, más conforme no puede estar esa docente con los avances que tuvo en una década". Sin embargo no. Y este gobierno y sus incansables batallas también tienen que ver con esto. A ver, para introducirme en el tema netamente político primero debo contextualizarlos: yo soy oriundo de Marcos Juárez, ciudad del interior de Córdoba netamente agropecuaria, con un nivel socioeconómico bastante alto y un perfil político bien liberal. Y mi familia no es la excepción. Por tanto no es fácil terminar apoyando a este gobierno desde esa burbuja en la que vivía. Pero, ¿qué pasó? La 125. Ese famoso decreto fue mi puerta de entrada al mundo de la política. Fue lo que me llevó por primera vez a plantearme cosas, a interrogarme sobre la realidad: ¿Cómo podía ser que gente que yo conocía, que sabía que eran millonarios, estaban cortando rutas? ¿cómo podía ser que por culpa de esa gente en el supermercado no había productos en las góndolas, o los que habían estaban carísimos? Y lo que era peor, ¿¡encima los tenía que apoyar?! Porque desde los medios era el mensaje que llegaba. Ellos eran los buenos, la presidenta la mala, y eso era la realidad no había otra opción. Y en mi ciudad el mensaje era "todos con el campo". Incluyendo el de mi familia. Sin embargo, yo recordaba haber acompañado a mi mamá a manifestarse en las calles para que le paguen el sueldo, durante el gobierno de Angeloz, y ahí no había habido ninguno de los millonarios que ahora estaban pidiendo que todos los apoyen. Entonces ahí empezó mi planteo: ¿cuál era la verdad? ¿lo que yo pensaba o lo que todo mi entorno decía?
    Y, para poner un poco de la teoría en mi comentario, ni el espiral del silencio pudo con mi testarudez. Yo cuando estoy seguro de algo no cambio de parecer. Y en ese entonces veía todo muy claro, a pesar de que todos me decían que veían otra cosa. Y eso es, tal vez, lo que más le agradezco y le voy a agradecer al kirchnerismo, siento que me hizo abrir los ojos. Ojo, no para pasar a tenerlos tapados por ellos o a estar enceguecido por el fanatismo, sino que me los hizo abrir hacia dentro mio. Me enseñó a cuestionarme las cosas, a preguntarme sobre lo que veo, sobre lo que pienso, sobre lo que dicen y sobre lo que digo. A partir de ahí, empecé a ver el mundo de otra manera literalmente. Y ahora me encuentro en un lugar al cual estoy orgulloso de ocupar y al que pienso defender con uñas y dientes, porque en él me siento bien. Siento que desde acá estoy haciendo las cosas bien, siento que ya nadie va a poder imponerme implícitamente qué pensar o cómo pensar. Creo que, en lo político, la sociedad argentina en su conjunto le tiene que agradecer al kirchnerismo que se hayan caído muchas caretas, que se sepa quién es quién y que se sepa desde dónde hablan todos, empezando por los periodistas. Siempre digo que prefiero una sociedad que sospeche de todos antes que una que se crea todo como se lo dan. Ya no escucharemos más a nadie decir "es verdad, si salió en la tele!". Y eso, para mi, es un gran triunfo.
    No me quiero extender más en hablar de todas las políticas de derechos humanos y de ampliación de derechos que comparto con este gobierno. Simplemente quisiera cerrar con decir que todos estos cambios que me tocó vivir a mi personalmente, aunque parezca mentira, empezaron con ese flaco, vizco, narizudo, desarreglado que entró a una casa rosa, a 600 km de la mía, pero que, desde allí, logró transformar la realidad y...me cambió la vida.

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    1. Da gracias que tu mamá no es docente de pcia de buenos aires

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  4. ¡Qué el durkheimiano cite a Laclau 0_0 más más más queremos más!



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  5. Yendo al tema comunicación, quien comentó en la entrada anterior de modo crítico la necesidad de contextualizar por NSE y "nivel cultural" (?) los mensajes se equivocaba. Los mensajes deben ser uno corto y conciso: con fuerte pregnancia y contagio, y recordación (pegadizo).
    Donde “pegar” es toda una decisión.
    El aniversario, "la década ganada" es un claim político muy asertivo, seguramente será lo que use el oficialismo en estas legislativas. Esta sólido porque resignifica el desgaste de un modo esperanzador y les permite omitir comparaciones al pasado 2012, al menos así funcionó en la apertura de sesiones de este año.

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  6. Gracias Emanuel y Fede por sus aportes, Marina también por el pedido (seguramente en la próxima entrada de este tema) y Álvaro, por el rico testimonio que has compartido con nosotros!

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  8. Gastón Paredes - Turno Mañana2 de junio de 2013, 8:36

    Leer este post me hizo reflexionar sobre un hecho que me tomó por sorpresa en estos 10 años de Gobierno K. Me refiero a la Reelección de Cristina Fernández de Kirchner. En principio trataré de desligarme de mi posición tomada, tratando de ser lo más objetivo posible. Recuerdo que al momento de la elección, era mi primera vez en el sufragio, por lo que decidí informarme de los partidos políticos que me interesaban, ya sea por lo que estudié a lo largo de mi vida, o por los consejos que me daban mis familiares. En esos tiempos, corrían fuertes rumores de que se avecinaba un cambio en las elecciones ya que mucha gente estaba disconforme con el Gobierno. Sobre todo porque en la gestión anterior habían ocurrido casos claves que parecían alejar a la gente de la representación K. La mayoría de los Medios de Comunicación, o al menos los más fuertes y consumidos por la Sociedad, no hacían balances positivos y casi le daban a uno la seguridad de que se acabaría por fin el mandato K. Todo lo contrario ocurrió cuando cerró el Escrutinio: Cristina se imponía nuevamente como Presidente de la Nación con el 54% de los votos. En ese momento me pregunté: ¿Qué ocurrió si al parecer todo indicaba que la mayoría no estaba conforme con el Gobierno? Tiempo después me encontré con una Teoría que me explicaría lo ocurrido, denominada "La Espiral del Silencio". Esta teoría indica que las personas se relacionan en micro climas de opinión. Por un lado está el micro clima que compartimos con personas que comparten ciertas características similares a nosotros, y así sucesivamente. Existe también un Gran Clima de Opinión creado por los Medios de Comunicación, que muchas veces con su poder mediático creen poder influenciar en la opinión de las personas. Lo que ocurre en estos casos, es que si aparentemente la opinión más débil era la de que el Gobierno K podía ganar, que había que votarlos, mucha gente lo Silenció formando parte del grupo que prefirió callarse ante la masa. En un menor porcentaje quedaría aquella gente que defendía sus ideales. Pero como silenciar, no significa no hacer, sino no decir y el Voto en Argentina, entre otras cosas, es Secreto, en las urnas se tradujeron muchos de esos votos que habían sido silenciados y así se dio el nuevo triunfo de los Kirchner.
    Básicamente entender La Espiral del Silencio, significó para mi la comprensión de la existencia de Climas de Opinión y masas que actúan de diferentes maneras: De forma "ascendente" o de forma "descendente".

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  9. Un hombre poco conocido llamado Nestor Kirchner se convirtió un 25 de mayo de 2003 en presidente de la república Argentina con únicamente el 22% de los votos. Nestor que había gobernado durante 12 años la provincia de Santa Fe, logró sacar al país de uno de los peores momentos históricos luego del colapso económico de 2001-2002. Años mas tarde, sucede algo que verdaderamente llamó la atención, recuerdo que tiempos próximos a las elecciones como siempre sucede, se comienzan a analizar los diferentes partidos, la gente habla a cerca de que le parecen los distintos candidatos y lo curioso y novedoso fue la llegada al poder de su esposa Cristina Fernández de Kirchner y porque digo que fue algo novedoso, porque se predecía un cambio en el gobierno debido a la desconformidad de la gente frente al gobierno.Me acuerdo en ese momento, reunión que había, reunión en que se tocaba el tema y que supuestamenete nadie iba a votar a los Kirchner, era casi un hecho que no ganaban. Pero lo que paso es lo que establece: "La teoría del Espiral del Silencio" la misma parte del supuesto básico de que la mayor parte de las personas tienen miedo al aislamiento y, al manifestar sus opiniones primero tratan de identificar las ideas, para luego sumarse a la opinión mayoritaria o consensuada. como las personas buscamos ser aceptadas muchas veces nos expresamos de acuerdo a las opiniones de la mayoría. Por este motivo fue algo que sorprendió a muchos, incluso ami me paso que al parecer, antes de las elecciones nadie votaba al gobierno K hasta que los resultados de las elecciones demostraron todo lo contrario. ¿Qué había sucedido? como al parecer el grupo mayoritario estaba en contra del gobierno kirchnerista muchos decidieron callarse ante esta gran mayoría. Sin embargo, en un grupo mas pequeño estaba aquella gente que sostenía su pensamiento. Entonces, lo que se produjo fue básicamente un Espiral del Silencio.
    Es importante ademas tener en cuenta que la principal fuente de información fueron los medios de comunicación y estos ayudan a definir el clima de opinión sobre determinados asuntos. Un clima de opinión actúa como un fenómeno de contagio ya que la opción mayoritaria se extiende mas rápido por toda la sociedad.
    Finalmente para la sorpresa de todos, Fernández se impuso con el 54% de los votos en las elecciones del 2011, con lo que conquistó un segundo mandato y la mayoría en ambas cámaras del Congreso.

    Betiana Sona. Turno Mañana

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  10. La deKada

    Me sostengo de los casos que ya están publicados, varios comentaron su "sorpresa" a la hora de ver el conteo final en las elecciones de 2011, en mi caso el asombro no tuvo lugar.
    Mi grupo de amigas estaba constituido por 10 chicas de clase media, media alta, estamos hablando de una muestra muy pequeña para el total del universo de votantes, aún así el ejemplo sigue sirviendo, 3 de ellas iban a votar a Cristina, y cuando se les preguntaba ¿Y tu familia? De las 3 posibles votantes 2 declaraban que sus hermanos/padres también la iban a votar. No fue cuestión solo de ver a las "encuestadas" solas, si no que sus círculos cercanos también daban indicios de las elecciones. Recuerdo que siempre decían "Los de mi facu la mayoría hablan bien de Cristina", y eso también daba pistas de cuan cercana estaba la presidenta a la re elección.
    No se si llamar espiral del silencio a lo que paso en las elecciones, Bourdie habla de la opinión ilustrada, aquella que esta constituida por los medios legítimos, periodistas, escritores, entre otros. Es una opinión que se postula como "publica" siendo que en realidad hablan unos pocos por muchos, es poner en la voz de todos lo que unos pocos dijeron o dicen. Ojo no habló de un publico adormecido frente a los efectos de la televisión moderna, hablo de encuestas mal formuladas, por ejemplo un radio X, durante la época de elecciones, abre líneas telefónicas para que se comuniquen sus oyentes y digan a quien van a votar, a partir de esta premisa se saca un total, que dice que va a ganar Binner (por ejemplo). Como esta radio es "reconocida", el conductor es legitimado, y hasta muchas veces parece ser dueño inmanente de la verdad, el resultado de la encuesta es reproducido por su publico fiel, ¿Por que? Porque el resultado de esa encuesta lo dio la Radio X, y por eso es fiable. No porque se dijo el margen de error, o por que es una encuestadora confiable. Es más, la equivocación de esta radio, para continuar con el ejemplo, esta en el hecho que su muestra es un público de determinadas características, y como si fuera poco esta dejando mucha muestra afuera. Aún así el taxista que escucha esta radio, o ve tal programa de TV, reprodujo la gran encuesta generando que la opinión ilustrada se vuelva la pública, cuando faltaba mucho "publico" por encuestar.
    Ni hablar, si la radio X, antes de la encuesta hablo bien de tal o cual candidato, estaría o estuvo guiando, influyendo la encuesta. Bajo esta premisa, es que yo comprendo la base de que hoy el kirchnerismo este cumpliendo 10 años en el poder, habiendo causado sorpresa en muchos.

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    1. Perdon no aclare: Catalina Bonacossa Turno Mañana

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  11. Al leer esta publicación fue inevitable volver a recordar lo vivido en estos años de gobierno kirchnerista, pero más específicamente lo sucedido en el 2011, año en que nuestra presidenta fue reelecta. Muchos ciudadanos se quejaban de la gestión que estaba llevando adelante Cristina Fernández de Kirchner y se tenía la convicción de que la misma no iba a ser reelegida por el pueblo argentino. Pero para asombro de algunos y la alegría de otros tantos, el gobierno K volvió a ganar en la urnas. Al principio se me hacía difícil poder entender como era que la presidenta había ganado las elecciones nuevamente, pero lo que más me costaba entender era como la gente, que tanto se quejaba de la gestión presidencial, había votado nuevamente a la misma persona para ser la representante del pueblo argentino. Con el tiempo, gracias a las charlas con personas mayores y entendidas en el tema, y con las clases tomadas en la facultad comprendí un poco más el motivo del fenómeno vivido en 2011. Por un lado comprendí, que hoy en día no hay una oposición fuerte y unificada que represente a los ciudadanos y que sea capaz de hacer frente a la propuesta oficialista. Por otro lado, gracias a la teoría del espiral del silencio (Elisabeth Noelle-Neuman) pude comprender que los hombres somos susceptibles a la presión social y que ante esta situación optamos por silenciar nuestro punto de vista y nos amoldamos a la voz de la “mayoría”. Muchas veces por miedo o temor a ser rechazados o “castigados” decidimos no dar nuestro punto de vista e ir con la masa.
    Además comprendí que la masa electoral es muy cambiante y está influenciada constantemente por diversidad de factores que la llevan a comportarse de esta manera. Podemos ver como hay cuatro tipos de modelos de votos (tradición sociológica, tradición psicológica, perspectiva de voto racional y modelo de clima de opinión) que conviven dentro de una misma comunidad pero en donde siempre van a predominar alguno de dichos modelos. Según mi parecer en la Argentina que vivimos hoy en día, hay un fuerte predomino de la perspectiva de voto racional y del modelo de clima de opinión, en donde se plantea que el voto de la gente se va a ver influenciada por los medios, los factores a corto plazo y las campañas políticas.

    Giordano, Julieta
    Turno:Mañana

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  12. Al leer esta publicación fue inevitable volver a recordar lo vivido en estos años de gobierno kirchnerista, pero más específicamente lo sucedido en el 2011, año en que nuestra presidenta fue reelecta. Muchos ciudadanos se quejaban de la gestión que estaba llevando adelante Cristina Fernández de Kirchner y se tenía la convicción de que la misma no iba a ser reelegida por el pueblo argentino. Pero para asombro de algunos y la alegría de otros tantos, el gobierno K volvió a ganar en la urnas. Al principio se me hacía difícil poder entender como era que la presidenta había ganado las elecciones nuevamente, pero lo que más me costaba entender era como la gente, que tanto se quejaba de la gestión presidencial, había votado nuevamente a la misma persona para ser la representante del pueblo argentino. Con el tiempo, gracias a las charlas con personas mayores y entendidas en el tema, y con las clases tomadas en la facultad comprendí un poco más el motivo del fenómeno vivido en 2011. Por un lado comprendí, que hoy en día no hay una oposición fuerte y unificada que represente a los ciudadanos y que sea capaz de hacer frente a la propuesta oficialista. Por otro lado, gracias a la teoría del espiral del silencio (Elisabeth Noelle-Neuman) pude comprender que los hombres somos susceptibles a la presión social y que ante esta situación optamos por silenciar nuestro punto de vista y nos amoldamos a la voz de la “mayoría”. Muchas veces por miedo o temor a ser rechazados o “castigados” decidimos no dar nuestro punto de vista e ir con la masa.
    Además comprendí que la masa electoral es muy cambiante y está influenciada constantemente por diversidad de factores que la llevan a comportarse de esta manera. Podemos ver como hay cuatro tipos de modelos de votos (tradición sociológica, tradición psicológica, perspectiva de voto racional y modelo de clima de opinión) que conviven dentro de una misma comunidad pero en donde siempre van a predominar alguno de dichos modelos. Según mi parecer en la Argentina que vivimos hoy en día, hay un fuerte predomino de la perspectiva de voto racional y del modelo de clima de opinión, en donde se plantea que el voto de la gente se va a ver influenciada por los medios, los factores a corto plazo y las campañas políticas.

    Giordano, Julieta
    Turno mañana

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  13. Adrian Pablo Collados4 de junio de 2013, 13:05

    Primero que nada me gustaría seguir ampliando el debate sobre la "sorpresa" que generó la victoria de Cristina Kirchner en las presidenciales pasadas. A mi en particular no me tomó por sorpresa que haya ganado, sino más que nada la claridad con que lo había hecho. Por otro lado si se veían encuestas de esos tiempos la mayoría daban ganadora a Cristina y marcaban que iba a haber una diferencia amplia con el segundo (de al menos 20 puntos) quienes serían Binner o Alfonsín. Dicho esto, vale aclarar como dijeron antes que las muestras de personas con las que uno se puede relacionar no eran representativas del universo de votantes, con lo cual esas apreciaciones iban a estar "floja de papeles" por decirlo de alguna forma. En los medios de comunicación también se podía ver como generaban opiniones adversas o contrarias al gobierno de Cristina, dando a entender que ese gobierno no podía seguir al mando de Argentina con la cantidad de conflictos que había tenido. De hecho una de las mayores sorpresas es el apoyo que había tenido Cristina, ya en las primarias, por parte del campo. De hecho Clarín titula una de sus notas de la siguiente manera: "Sorpresa: también hubo voto del campo en el triunfo del kirchnerismo". Un medio que había fogoneado a diestra y siniestra el conflicto con el campo.
    Si considero, como dijeron antes, que la teoría del espiral del silencio favoreció a mal interpretar las apreciaciones personales. Ante tanto "bombardeo" opositor por parte de uno de los medios que controla la mayor cantidad de canales, programas, radios y diarios mas consumidos se podía llegar a pensar que quien opinaba a favor del gobierno iba a estar contradiciendo a la "mayoría mediática" y quedaría aislado. Además a esto se le suma que estos medios mostrarían también aquellos testimonios que no favorecieran al gobierno (como el ejemplo de la radio x).
    Concluyendo creo que este triunfo del Kirchnerismo abrió la puerta para que nos preguntemos cómo interpretar, no solo la realidad de lo que sucede día a día sino también la realidad de las opiniones y como influyen las muestras y el momento en que tomamos las muestras en el resultado final.
    Por último me gustaría cerrar con una frase que extraje de una nota que extraje del diario "La Nación" en la que un sondeo de la Consultora Giacobbe y Asociados daba ganadora a Cristina con el 53% de los votos: "La campaña electoral se desarrolla en un clima de apatía ante la presunción del triunfo de Kirchner, tras el contundente triunfo que logró en las primarias."

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  14. Gracias a todos por sus aportes, pero en lo personal coincido en que había muchas señales (entre ellas, encuestas serias) que indicaban que CFK sería reelecta incluso antes de las primarias de agosto de 2011 (claro que para verlas había que ser capaz de salir del "microclima" inmediato). Saludos!

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