domingo, 15 de marzo de 2015

Nota publicada en suple Tendencias de La Voz

TENDENCIAS 

¡Otra que Minecraft!

Tecnología aplicada a la arquitectura. Desarrollos que aportan a la ejecución de obras y proyectos. 
Por Norman Berra*

El aporte de las soluciones de software y tecnologías innovadoras enriquece continuamente las actividades y los procesos en construcción y arquitectura. Hacemos un repaso por algunas de ellas: 
http://www.lavoz.com.ar/tendencias/otra-que-minecraft



viernes, 13 de marzo de 2015

Se abrió la boca del yacaré… entre los encuestadores (1)

La apertura de la boca del yacaré es una expresión acuñada por los encuestadores para graficar el momento exacto en el que los desempeños de dos candidatos se van en la dirección opuesta: mientras uno comienza a transitar una curva ascendente, el otro cae. Este fenómeno es de gran interés en el proceso electoral del 2015, dado que entre los múltiples interrogantes planteados para las primarias de agosto sobresale cómo se resolverá la puja por la candidatura al interior del espacio pan-oficialista: hasta el momento, se presume que los protagonistas de esta competencia serían el gobernador bonaerense Daniel Scioli y el ministro Florencio Randazzo, habida cuenta de que las encuestas muestran a los precandidatos alternativos a ellos (Agustín Rossi, Aníbal Fernández, Sergio Urribarri, Jorge Taiana, entre otros) lejos en las mediciones de intención de voto (en el caso del diputado nacional Julián Domínguez, se da por hecho su pase a provincia de Buenos Aires, con lo que quedaría fuera de la carrera presidencial). Es previsible que ese escenario saturado de precandidatos en el FPV siga sincerándose hacia un achique entre los realmente competitivos. En cuanto a las encuestas, mientras algunas muestran una ventaja palpable de Scioli sobre Randazzo, otras hablan de un empate técnico entre ambos: se insinúa una apertura de la boca del yacaré… entre las consultoras. Repasaremos esta controversia en próximas entradas. 

La otra disputa, no de menor interés, se da por el liderazgo opositor entre el líder del PRO Mauricio Macri y el del Frente Renovador, Sergio Massa. Como ambos comparten el espacio que adversa con el oficialismo, hay entre ambos una suerte de juego suma 0: cuando uno sube, el otro se estanca o tiende a bajar, y viceversa. Esto es muy visible en las mediciones: las encuestas que muestran a Massa primero ubican a Macri segundo o tercero, y viceversa (quién está midiendo bien y quién se equivoca, aún no se puede percibir de manera categórica). En algunas encuestas ya se insinúa que se abre la boca del yacaré entre Macri y Massa, a beneficio del primero; otras aún mantienen escenarios más cercanos al triple empate entre ambos y Scioli. Esta controversia ya la hemos repasado en entradas anteriores, y volveremos sobre ella.  

Con respecto a la otra fuerza opositora de envergadura (FAUNEN), detonada desde adentro principalmente (pero no solamente) por Elisa Carrió y el titular del radicalismo Ernesto Sanz, hoy no cuenta con un candidato suficientemente competitivo para poner en riesgo las chances del jefe de gobierno porteño y del tigrense de contender por el puesto de opositor más favorecido contra quien surja como el candidato oficialista más votado en las primarias (PASO). Entre el PRO, el Frente Renovador y el FAUNEN no puede decirse, propiamente, que se haya abierto ninguna boca del yacaré: ya en 2014 las encuestas mostraban a los precandidatos de ese frente bien lejos de la pelea principal. El FAUNEN siempre sufrió de una saturación de precandidatos (Ernesto Sanz, Julio Cobos, Elisa Carrió, Hermes Binner, “Pino” Solanas) de los cuales sólo dos tenían mediciones que los transformaban en expectables: Binner y Cobos. Como se sabe, el socialista se bajó en la última semana, Carrió y Sanz (como figuras, muy lejos de la pelea mayor en todas las encuestas conocidas) apuran una alianza con el PRO para conservar protagonismo y por lo que ellos entienden en términos de estrategia electoral, Cobos resiste esa misma alianza. Solanas no se bajó de la carrera presidencial, pero ninguna medición indica que haya cambiado su condición de candidato no competitivo. 

Si bien una alianza de la UCR con el PRO podría generar una ruptura por el ala de centroizquierda, es dudoso que eso reflote las chances de Solanas, toda vez que Binner ya postuló a Margarita Stolbizer como su potencial sucesora. Pino quedaría desairado si la dirigente bonaerense del GEN, que se resiste a competir nuevamente por la gobernación de Buenos Aires, acepta el desafío de reemplazar al líder socialista por una candidatura de centroizquierda. El reto para la dirigente del GEN sería superar el 5% promedio que alcanzaba Binner en las encuestas nacionales (por cierto, muy lejos del 17% que obtuvo el socialista en las presidenciales del 2011, cuando fue el segundo candidato más votado detrás de CFK, que ganó con el 54%). En este marco, el Congreso radical de este fin de semana se plantea como una suerte de sinceramiento, donde la posición de buscar un acuerdo electoral con el PRO podría imponerse por sobre las estrategias alternativas de sostener candidatos propios del radicalismo o la de ir a una gran primaria opositora que incluyera también al massismo. Pase lo que pase luego de este evento, difícilmente el FAUNEN pueda reinstalar un candidato suficientemente fuerte en los próximos meses. Con esto, aquella presunción de algunos analistas de que las encuestas inflaban a Macri y Massa y desinflaban artificialmente al FAUNEN se reveló errada: el FAUNEN implosionó, repitiendo la historia del Acuerdo Cívico y Social antes de las elecciones presidenciales del 2011. 

jueves, 12 de marzo de 2015

Hipótesis preelectorales (2)

Según el consultor Carlos Fara, la ventaja de Daniel Scioli sobre Florencio Randazzo es difícil de revertir, aun cuando se retiren de la carrera preelectoral otros precandidatos alternativos del FPV. Veamos su análisis: “Aun suponiendo que todos los otros postulantes internos se retiren, estamos hablando de un escenario de 7 a 3. Randazzo puede avanzar? Sí, a expensas de sus compañeros políticos. Pero Scioli no está retrocediendo. Quedan 4 meses para tomar una decisión, ya que el 20 de junio se cierra la presentación de pre candidaturas. Supongamos que efectivamente Randazzo creció 4 puntos en 2 meses. Eso significa que proyectando puede pasar de 11 a 19 en junio. No alcanza. Supongamos que el ministro de transporte sube a razón de 1 punto por semana (algo poco usual), en 4 meses podría estar en 31 puntos. Tampoco alcanza. Sobre todo porque Scioli no está perdiendo espacio. De modo que deberíamos ver un ascenso notable de Randazzo dentro de la primaria, y una caída formidable del gobernador bonaerense para pensar en la posibilidad de que Florencio sea el elegido. Pero la presidenta lo está apoyando. Le tira flores a Florencio como la semana pasada con la denuncia de los buitres sobre su enriquecimiento. O se le dedican a los trenes los spots del Fútbol para Todos”

Según Fara, la otra razón por la cual Randazzo marcha por detrás de Scioli tiene que ver con lo que llamamos volumen político: el gobernador ya es una figura nacional, el ministro todavía está en camino de serlo y su referencia es todavía más bien metropolitana. ”Randazzo posee una performance mejor en la zona AMBA y las ciudades entre 100.000 y 500.000 habitantes, en el sector medio y alto, y entre los que se definen simpatizantes del Frente para la Victoria (Scioli expande su diferencia entre los que se identifican con el PJ y los independientes). Pero no puede decirse que uno parezca más kirchnerista que el otro (…)  Por otro lado, si Scioli no es el precandidato oficial, tiene la libertad de armar su fórmula como le guste o convenga. Seguramente con un representante de los gobernadores peronistas. En ese caso, la jefa no podría condicionarlo. ¿Cristina lo dejaría con semejante grado de autonomía política? Difícil de imaginar. Scioli puede perder sin ella, pero no puede ganar sin ella”.

Aunque no se ha conocido una encuesta de Fara en estas semanas, sí circuló un estudio de Raúl Aragón (ver gráfico arriba), según el cual de cara a las primarias Macri obtendría el 23,9% de los votos (sería el candidato más votado) con Massa en segundo lugar (19,6 %) y Scioli en tercero, con el 13,2%. Después de Scioli, el candidato alternativo más votado del espacio pan-oficialista sería Florencio Randazzo, con 8,3%. Del análisis se desprende que Scioli sumaría luego de las primarias los puntos porcentuales obtenidos por los precandidatos alternativos del FPV (8,3 de Randazzo, 0,3 de Agustín Rossi, 1 de Sergio Urribarri y 0,2 de Julián Domínguez, quien antes del cierre de la encuesta de Aragón aún no había ensayado su pase de distrito para competir como precandidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires). Por su parte, Macri captaría el 3,3% que obtendría Elisa Carrió en las PASO. Esto perfilaría para la primera vuelta un 27,2% para el PRO y un 23% para el FPV (ya que el voto disperso en las PASO se aglutinaría para la elección general de octubre detrás del candidato vencedor, que según esta encuesta sería Scioli), trazando así un escenario en el que el Frente Renovador de Massa podría quedar afuera de un eventual ballotage (si bien las diferencias no resultan estadísticamente significativas, dado que si Scioli sumara los 8,3 puntos porcentuales de Randazzo pero no lo guarismos de las demás figuras del FPV quedaría en 21,6%, contra 21,4% de Massa). 

Esta encuesta se realizó vía telefónica en todo el país, sobre una muestra de 3.000 personas. Según Aragón, el mayor crecimiento de Macri en estos meses se dio en provincia de Buenos Aires, donde antes figuraba tercero y ahora pasó a estar segundo muy cerca de Sergio Massa, que de acuerdo al consultor sigue liderando la intención de voto en el distrito bonaerense. Por otro lado, el estudio sigue mostrando entre Scioli y Randazzo una visible brecha y estadísticamente significativa a favor del gobernador (5 puntos, contra un error muestral reportado de +- 1,8%). En este punto, según Aragón Scioli sigue al frente en la “interna” del FPV, aunque Randazzo descontó distancia. En otro orden, de cara a las PASO porteñas, según Aragón en la disputa al interior del gobernante PRO la senadora Gabriela Michetti está 8 puntos arriba de Horacio Rodríguez Larreta y suma 4 puntos más que en su última medición. El apoyo abierto de Macri a Rodríguez Larreta en detrimento de Michetti, y el más solapado pero creciente de Cristina Fernández a Randazzo frente a Scioli, permiten arriesgar una conjetura: el hecho de que las PASO no sean internas propiamente dichas, sino elecciones primarias a padrón totalmente abierto, fortalece relativamente las chances de las figuras que miden mejor entre los electores independientes que aquellas más propias del "riñón" de los respectivos oficialismos. No obstante, en las próximas entradas contrastaremos esta línea de análisis con datos de encuestas recientes según las cuales Randazzo y Scioli ya estarían en situación de empate técnico. 

martes, 10 de marzo de 2015

Hipótesis preelectorales (1)

En la entrada anterior planteábamos la hipótesis de que a priori Margarita Stolbizer, la dirigente que el renunciante Hermes Binner propuso para sustituirlo como precandidato potencial del espacio de centroizquierda, debería medir menos que el ex gobernador y ex candidato a presidente del socialismo, toda vez que Stolbizer es una figura de volumen político más bonaerense que nacional. Si bien en ese distrito ha hecho elecciones dignas (buen antecedente, toda vez que es el más gravitante), su falta de conocimiento a nivel nacional conspira en principio contra sus chances en una eventual carrera presidencial. Como información de antecedente (previa a tener mediciones de su performance ahora como precandidata presidencial), retengamos el dato de que en febrero pasado una encuesta realizada por Poliarquía la mostró tercera en intención de voto para gobernador en la provincia de Buenos Aires, con 12%, por detrás del ex diputado nacional Martín Insaurralde (del FPV, quien regresó a la intendencia de Lomas de Zamora), con 16%, y Francisco de Narváez (ahora enrolado en el Frente Renovador de Massa), con 15%). Antes de eso, una encuesta de Analogías la había ubicado primera con 17%, escoltada por el dirigente lomense con 14,6% y el titular de Anses, Diego Bossio (FPV), con 13%. 

De todos modos, Stolbizer resistía competir nuevamente en Buenos Aires, con lo cual una precandidatura presidencial podría ser una salida más que elegante para ella. Asimismo, no puede descartarse que, si la UCR define aliarse con el PRO en el Congreso del próximo sábado, los electores de centroizquierda del ya extinto FAUNEN se inclinen por la candidatura de la líder del GEN. En ese caso, el desafío para ella sería superar los registros del socialista en las encuestas (alrededor de un 5% de intención de voto en los estudios nacionales recientes). Un dirigente se baja (Binner), otra quizás se suba (Margarita), pero la lista no se acaba aquí: Julián Domínguez, precandidato del FPV a la presidencia, pasaría a competir en provincia de Buenos Aires (en sentido contrario al “ascenso” eventual de Stolbizer). En rigor, el diputado nacional nunca midió lo suficiente para tener chances de éxito en la carrera presidencial: en las encuestas de listas largas de candidatos ("todos contra todos") apenas figura, y medido en un escenario como candidato único del kirchnerismo (es decir, con todo el peso del signo FPV detrás) apenas medía 5,7%, por detrás de los opositores Sergio Massa (Frente Renovador, 31,1%), Mauricio Macri (PRO, 24,9%) y Julio Cobos (FAUNEN, 11,8%), según una encuesta de Artemio López (consultora Equis) de fines de 2014. 

De paso, estos mismos datos desmienten una afirmación recurrente en López: que lo que “mide” es el espacio. Tomada en sentido lato, evidentemente, no era así en el caso de Domínguez, pues aun medido como candidato único del FPV su performance estaba muy por debajo del sello. Sin duda, el espacio tracciona, pero tiene que haber un candidato con volumen político nacional para que eso se verifique en las encuestas, y Domínguez (claramente una figura acotada a Buenos Aires y zona metropolitana) no lo tenía: las encuestas por venir dirán si lo tiene para competir por la gobernación de Buenos Aires. Por su poco peso interno en términos de opinión pública (no hablamos de otros atributos en este blog), es difícil que su pase al costado incida en el reordenamiento interno del espacio pan-oficialista, donde sólo dos precandidatos aparecen con volumen político para la carrera presidencial, si bien con matices: el gobernador bonaerense Daniel Scioli y el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo. En todas las encuestas conocidas, incluso de aquellos consultores que plantean con todas las letras y sólidos (aunque no incontrovertibles) argumentos que Scioli no debe ser el candidato del FPV (es el caso de Artemio López), el gobernador bonaerense le saca palpable ventaja al ministro.

¿Esa ventaja puede desaparecer, o revertirse? Veamos lo que opinaba recientemente otro consultor, Carlos Fara, de esta cuestión: “Con tendencias tan consolidadas hoy a favor de Scioli y en desmedro de Randazzo es difícil que el resultado final sea distinto, más allá de los porcentajes. La pregunta del millón es si la presidenta se arriesgará a definirse por alguien que puede perder la primaria. El titular sería: ´fue derrotado el candidato de CFK´. No es negocio. La presidente le tira toda la onda, pero ¿le alcanza al ministro del Interior y Transporte para reducir la brecha con Scioli? Vamos a los números nacionales de fines de enero: Imagen positiva: Scioli 62 % vs. Randazzo 55. Intención de voto en el escenario general: Scioli 20 %, Randazzo 5. Intención de voto dentro de la primaria del Frente para la Victoria: Scioli 69 %, Randazzo 11, otros 17. En noviembre Scioli tenía 67 % y su principal adversario 7. Como se puede apreciar, no hay mucho para discutir: la diferencia es abismal”. No obstante, esto era a fines de enero, y con candidatos que ya no juegan. Como seguramente en los próximos meses (y semanas) veremos otras deserciones y “pases de distrito”, pues el problema de falta de volumen político persiste en un escenario recargado de precandidatos, estas hipótesis preelectorales aún pueden seguir siendo trabajadas.