viernes, 13 de marzo de 2015

Se abrió la boca del yacaré… entre los encuestadores (1)

La apertura de la boca del yacaré es una expresión acuñada por los encuestadores para graficar el momento exacto en el que los desempeños de dos candidatos se van en la dirección opuesta: mientras uno comienza a transitar una curva ascendente, el otro cae. Este fenómeno es de gran interés en el proceso electoral del 2015, dado que entre los múltiples interrogantes planteados para las primarias de agosto sobresale cómo se resolverá la puja por la candidatura al interior del espacio pan-oficialista: hasta el momento, se presume que los protagonistas de esta competencia serían el gobernador bonaerense Daniel Scioli y el ministro Florencio Randazzo, habida cuenta de que las encuestas muestran a los precandidatos alternativos a ellos (Agustín Rossi, Aníbal Fernández, Sergio Urribarri, Jorge Taiana, entre otros) lejos en las mediciones de intención de voto (en el caso del diputado nacional Julián Domínguez, se da por hecho su pase a provincia de Buenos Aires, con lo que quedaría fuera de la carrera presidencial). Es previsible que ese escenario saturado de precandidatos en el FPV siga sincerándose hacia un achique entre los realmente competitivos. En cuanto a las encuestas, mientras algunas muestran una ventaja palpable de Scioli sobre Randazzo, otras hablan de un empate técnico entre ambos: se insinúa una apertura de la boca del yacaré… entre las consultoras. Repasaremos esta controversia en próximas entradas. 

La otra disputa, no de menor interés, se da por el liderazgo opositor entre el líder del PRO Mauricio Macri y el del Frente Renovador, Sergio Massa. Como ambos comparten el espacio que adversa con el oficialismo, hay entre ambos una suerte de juego suma 0: cuando uno sube, el otro se estanca o tiende a bajar, y viceversa. Esto es muy visible en las mediciones: las encuestas que muestran a Massa primero ubican a Macri segundo o tercero, y viceversa (quién está midiendo bien y quién se equivoca, aún no se puede percibir de manera categórica). En algunas encuestas ya se insinúa que se abre la boca del yacaré entre Macri y Massa, a beneficio del primero; otras aún mantienen escenarios más cercanos al triple empate entre ambos y Scioli. Esta controversia ya la hemos repasado en entradas anteriores, y volveremos sobre ella.  

Con respecto a la otra fuerza opositora de envergadura (FAUNEN), detonada desde adentro principalmente (pero no solamente) por Elisa Carrió y el titular del radicalismo Ernesto Sanz, hoy no cuenta con un candidato suficientemente competitivo para poner en riesgo las chances del jefe de gobierno porteño y del tigrense de contender por el puesto de opositor más favorecido contra quien surja como el candidato oficialista más votado en las primarias (PASO). Entre el PRO, el Frente Renovador y el FAUNEN no puede decirse, propiamente, que se haya abierto ninguna boca del yacaré: ya en 2014 las encuestas mostraban a los precandidatos de ese frente bien lejos de la pelea principal. El FAUNEN siempre sufrió de una saturación de precandidatos (Ernesto Sanz, Julio Cobos, Elisa Carrió, Hermes Binner, “Pino” Solanas) de los cuales sólo dos tenían mediciones que los transformaban en expectables: Binner y Cobos. Como se sabe, el socialista se bajó en la última semana, Carrió y Sanz (como figuras, muy lejos de la pelea mayor en todas las encuestas conocidas) apuran una alianza con el PRO para conservar protagonismo y por lo que ellos entienden en términos de estrategia electoral, Cobos resiste esa misma alianza. Solanas no se bajó de la carrera presidencial, pero ninguna medición indica que haya cambiado su condición de candidato no competitivo. 

Si bien una alianza de la UCR con el PRO podría generar una ruptura por el ala de centroizquierda, es dudoso que eso reflote las chances de Solanas, toda vez que Binner ya postuló a Margarita Stolbizer como su potencial sucesora. Pino quedaría desairado si la dirigente bonaerense del GEN, que se resiste a competir nuevamente por la gobernación de Buenos Aires, acepta el desafío de reemplazar al líder socialista por una candidatura de centroizquierda. El reto para la dirigente del GEN sería superar el 5% promedio que alcanzaba Binner en las encuestas nacionales (por cierto, muy lejos del 17% que obtuvo el socialista en las presidenciales del 2011, cuando fue el segundo candidato más votado detrás de CFK, que ganó con el 54%). En este marco, el Congreso radical de este fin de semana se plantea como una suerte de sinceramiento, donde la posición de buscar un acuerdo electoral con el PRO podría imponerse por sobre las estrategias alternativas de sostener candidatos propios del radicalismo o la de ir a una gran primaria opositora que incluyera también al massismo. Pase lo que pase luego de este evento, difícilmente el FAUNEN pueda reinstalar un candidato suficientemente fuerte en los próximos meses. Con esto, aquella presunción de algunos analistas de que las encuestas inflaban a Macri y Massa y desinflaban artificialmente al FAUNEN se reveló errada: el FAUNEN implosionó, repitiendo la historia del Acuerdo Cívico y Social antes de las elecciones presidenciales del 2011. 

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