lunes, 16 de marzo de 2015

Nota publicada en suple Economía y Negocios de La Voz

NEGOCIOS 





La clase media se agranda en Argentina

Desde 2006 hasta ahora, se amplió el segmento medio de la población y se redujo el nivel más bajo. Relevamientos de datos independientes muestran convergencia.

Por Luis Dall´Aglio y Norman Berra

La comparación con el año 2006 (cuando la Asociación Argentina de Marketing renovó el índice de nivel socioeconómico, NSE) y el año 2014 arroja un neto crecimiento de la clase media y una reducción de la clase baja. El dato surge del evolutivo que muestra la clase media típica (C3) creciendo del 24 por ciento que registraba en 2006 hasta el 32 por ciento el año pasado, mientras que la sumatoria de las clases baja y marginal (D2 + E) pasó del 24 en 2006 al 19 por ciento en 2014.
Los datos correspondientes al año 2006 surgen del estudio de la Asociación Argentina de Marketing (AAM), en tanto que los del 2014 fueron obtenidos a partir de 9.474 casos relevados de manera domiciliaria en una encuesta de alcance nacional realizada por la consultora Delfos, con un error muestral de +-1,1 por ciento. Observando cómo evolucionó la clase alta top (ABC1), se aprecia que la misma apenas varió en ocho años (pasó del 6 por ciento en 2006 al 4 por ciento en 2014), y lo mismo se percibe en la media alta (C2, 14 por ciento en 2006 y 15 por ciento en 2014) y la media baja (D1, del 32 por ciento en 2006 al 30 por ciento en 2014).
Una lectura de todo el período arroja que en los últimos ocho años la pirámide del NSE a nivel nacional acusa un proceso de movilidad social ascendente, con crecimiento de la clase media y reducción de la pobreza, de lo que resulta una menor polarización social relativa. Significativamente, los datos relevados por Delfos son muy similares a los calculados por la consultora W (del especialista en consumo Guillermo Oliveto), según los cuales la clase alta top alcanza el 5,5 por ciento, la media alta el 17 por ciento, la media típica el 31 por ciento, la media baja el 30 por ciento y la baja el 16,5 por ciento.
Aunque el índice de NSE no mide directamente el poder adquisitivo sino que clasifica a los hogares en función de la ocupación de su principal sostén, la consultora W ensaya una correlación de los niveles con los ingresos familiares, el segmento ABC1 se compone de familias que cuentan con un ingreso familiar promedio de $ 66.500; el C2, en tanto, cuenta con un promedio mensual de $ 26.700, el C3 con una media de $13.260, el D1 con un promedio de $ 6.450 y el D2/E con un promedio de $ 2.900. Comparados estos datos contra las estimaciones del año pasado, surge un promedio de aumento de ingresos del 29,6 por ciento, casi 6 puntos por encima de la inflación oficial del Indec durante el 2014 (23,9%) pero por debajo de estimaciones alternativas privadas que la ubicaron entre el 30 por ciento y el 38 por ciento.
Considerando los datos de segmentación económica, la clase media estricta se corresponde con el segmento C3, es decir que tres de cada 10 argentinos pertenecen a la clase media típica. En cambio, si se contemplan criterios sociológicos, ese universo se amplía, pues si bien el segmento C2 está por encima de la clase media típica por variables económicas y poder de consumo, tiene comportamientos similares a esa clase en términos sociales, educativos y culturales. Con ese matiz, la “clase media” abarcaría al 47 por ciento del total.
Finalmente, si se considera también a la clase media baja, que sin ser clase media típica tiende a identificarse con ella (en rigor, la tiene como “aspiracional”), resultaría un universo del 77 por ciento, que coincide con el 80 por ciento de argentinos que se definen y sienten como de clase media (autopercepción que, por supuesto, va más allá de las definiciones estrictas de la estadística). 

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