viernes, 4 de marzo de 2011

Europa, foco de inestabilidad (2)


Encuestas recientes arrojan que un tercio de los españoles temen perder su trabajo en los próximos meses: según la Randstat Workmonitor un 32,4% de los ibéricos consultados expresan ese temor. El estudio realizado en 27 países (recabó la opinión de 45.158 personas durante 2010) ubica a España como el quinto país más negativo, con un porcentaje mucho mayor que Alemania (19,7%), Suecia y Francia (17,5%) o incluso Estados Unidos (30,6%). Para peor, la crisis parece haber despertado viejos fantasmas: José Francisco Cali Tzay, relator del Comité por la Eliminación de la Discriminación Racial de las Naciones Unidas para España, alertó que los inmigrantes "suelen ser considerados chivos expiatorios en la presente crisis económica, los designan responsables de la falta de empleo, una propaganda xenófoba, y eso se lee en la prensa".

La cantidad de morosos en España ese país está en el mayor nivel desde 1995: aumentó en diciembre pasado 5,81% del total de créditos concedidos por entidades de ese país. Los créditos de dudosa cobranza treparon a 107.173 millones de euros en el último mes de 2010, dato que agrava la inquietud sobre la banca española, algunas de cuyas entidades están muy expuestas (el temor a una caída de Portugal es fuerte).

La postal de bancos en débil situación se repite en otros países: en el mes de febrero, el pequeño banco danés Amagerbanken se declaró en quiebra al no poder cumplir los requisitos de solvencia obligatorios y aceptó ser intervenido por el Estado, que ahora cerrará la entidad. Se trata del décimo banco de Dinamarca que cae en manos del Estado por la crisis financiera de 2008-2009, pero puede convertirse en un caso testigo por una sencilla razón: bonistas e los inversores privados (accionistas, tenedores de bonos y depositantes) sufrirán una quita del 41%, acorde al nuevo marco europeo de rescate privado de entidades (hasta el momento, se habían lanzado rescates para evitar el pánico bancario bajo el criterio de privatizar las ganancias y socializar las pérdidas, esquema en el Estado garantizaba el 100% de los depósitos y bonos).

Por contrapartida, mientras en países como España y Dinamarca cunde la desconfianza, los empleados chinos, indios y suizos piensan que la situación económica de sus empresas se desarrollará positivamente durante este 2011. Ese optimismo es algo más moderado cuando se trata del salario: los trabajadores de Argentina y México son quienes muestran expectativas más altas para 2011, previendo un aumento de salarios y una mejora de sus condiciones laborales.

Dentro de la eurozona, la contracara de la crisis que afecta a países como España, Grecia, Portugal, Reino Unido e Irlanda, entre otros, la ofrece Alemania, el país que más creció tras la crisis financiera, con un incremento en 2010 en su PBI de 3,6% ( el mayor desde la reunificación del país en 1991), favorecida por el fuerte aumento de las exportaciones y la recuperación de la demanda interna. En el último trimestre de 2010, Alemania registró el mayor nivel de empleo desde la reunificación del país, con un total de 41,04 millones de personas con trabajo regular y declarado, un 1,04 % más que en las mismas fechas de 2009, según la Oficina Federal de Estadística (Destatis).

Sin embargo, el año electoral en Alemania (que tendrá 7 citas regionales a las urnas) comenzó con un abultado triunfo del opositor Partido Socialdemócrata (SPD) en Hamburgo (48,3% de votos, 14,2 puntos porcentuales más que hace tres años), donde la Unión Cristianodemocrata (CDU) de la canciller, Angela Merkel, registró el peor resultado de su historia (sufrió una fuerte caída de más de 20 puntos hasta el 21,9%). Si bien era un triunfo previsible, el SPD obtuvo una inesperada y abrumadora mayoría absoluta que le permitirá gobernar en solitario en uno de sus feudos más tradicionales y refuerza al partido de cara a las próximas citas electorales de marzo en Sajonia-Anhalt, Renania-Palatinado y Baden-Württemberg.

La victoria del SPD complica al gobierno de la canciller federal, Angela Merkel, en Berlín, pues suma 4 votos opositores en el Bundesrat, la cámara alta. Hasta el momento, los partidos de la coalición de Merkel contaban con una minoría de tan sólo un voto en la cámara encargada de sancionar los más importantes proyectos de ley. Los analistas políticos coinciden en que el resultado de Hamburgo no es extrapolable a nivel nacional y atribuyen la elevada del SPD a factores locales, aunque no puede soslayarse el malestar que ha provocado en los contribuyentes el costo de los paquetes de rescate a países de la eurozona en problemas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario