lunes, 5 de septiembre de 2016

Efectos socioeconómicos: entre los datos duros y las encuestas (2)

Otro dato duro que permite mensurar los efectos socioeconómicos que ha generado en estos meses la gestión de Cambiemos son los del empleo: desde la asunción de Mauricio Macri a la presidencia, se perdieron 115.281 empleos privados. El dato surge de las cifras aportadas por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que administra la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip). En diciembre de 2015, el Estado contabilizó 6.243.245 empleados registrados. En junio pasado,  la cifra cayó a 6.127.964, lo que implicó una pérdida de 115.281 asalariados formales, o sea, 1,84% de total (ver datos arriba; click para agrandar). El informe revela que la caída a junio es ininterrumpida desde febrero pasado, mes en el que se crearon 8.523 empleos. Los datos oficiales se conocieron la semana pasada, cuando el Ministerio de Trabajo de Jorge Triaca decidió difundir a un sector de la prensa el reporte correspondiente al cierre del primer semestre, en el relevamiento titulado "Situación y evolución del trabajo asalariado en el sector privado. Datos a junio de 2016". La información proveniente de datos duros permite entender por qué en las encuestas la desocupación ocupa el podio de los principales problemas percibidos por los argentinos, un cambio nítido con respecto a la agenda social durante las gestiones de Cristina Fernández de Kirchner, cuando el problema aparecía relegado entre las preocupaciones.

Visto interanualmente (es decir, respecto a junio de 2015), el descenso llegó a 84.955, lo que significa una caída del 1,4%. En la comparación intermensual entre junio y mayo de 2016, la baja fue de 12.517 ocupados. Si a ese mismo cotejo se le agrega la estacionalidad que calcula la cartera laboral, la pérdida es algo menor: 9.576. "Se trata de una desaceleración importante de la caída respecto a meses anteriores", justificó el Ministerio dirigido por Triaca. A nivel rubros, construcción es el más afectado: entre junio de 2015 y el mismo mes de 2016 se dieron de baja 60.068 obreros. "La reducción del número de asalariados formales en la construcción representa más del 60% de la caída observada en el total de los trabajadores registrados en empresas privadas", destacó el documento. Le siguen la industria manufacturera, con 32.384 pérdidas; las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, con 14.245; y el campo, donde la agricultura, ganadería y la silvicultura se desprendió de 7.211 trabajadores rurales (esto, pese a que muchas medidas oficiales del actual gobierno fueron en beneficio de ese sector). Por contrapartida, donde más se incrementó el trabajo fue en las actividades de comercio y reparaciones (10.234) y servicios sociales y de salud (10.008).

Según el informe oficial, "La evolución mensual desestacionalizada del trabajo registrado muestra un comportamiento heterogéneo en las distintas jurisdicciones"La provincia de Buenos Aires (PBA) y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) son los dos distritos que más empleos perdieron en un año. En el territorio bonaerense cayeron 21.694 puestos, mientras que en la Capital Federal alcanzaron a 10.807 personas. El primer dato da un contexto de por qué PBA está entre los distritos más críticos para el oficialismo en términos de caída de la imagen positiva y, correspondientemente, en intención de voto para las legislativas de medio término de 2017. Recordemos que PBA concentra el 38% de los votos del total nacional, por lo cual “la madre de todas las batallas” tradicionalmente se libra allí, en especial en las primarias y legislativas de medio término: en 2009, el FPV sufrió en PBA la derrota (por dos puntos) de su lista encabezada por Néstor Kirchner frente a Francisco de Narváez, mientras que en 2013 la derrota fue más abultada (Sergio Massa batió a Martín Insaurralde por unos 13 puntos). Hoy, todas las encuestas muestran a Cambiemos perdiendo ese distrito frente al Frente Renovador de Massa o frente a fórmulas del FPV. 

Por contrapartida, en 7 provincias se advierte "cierto crecimiento" (La Rioja, Santiago del Estero, Salta, Chaco, Neuquén, La Pampa y Jujuy); en tres, la cantidad de asalariados se mantuvo "prácticamente constante" (Corrientes, Santa Cruz y Misiones); y en las otras 14, el trabajo registrado se "contrajo". Según Trabajo, "se considera como unidad de análisis al trabajador y no al puesto de trabajo: esto significa que se cuantifica el número de trabajadores asalariados registrados, independientemente de la cantidad de puestos que ocupe cada uno de ellos". Para los casos de pluriempleo, con más de un puesto de trabajo registrado por persona, se optó por tener en cuenta el cargo de salario más alto. Para mensurar el total de pérdidas de puestos de trabajo desde la llegada de Mauricio Macri al poder, estos números deben complementarse con los del sector no registrado o empleo informal (difíciles de mensurar) y con las disminuciones del empleo público que, según el propio Gobierno, totalizaron 10.921. Sin embargo, en los próximos meses el número de despedidos del Estado podría crecer sensiblemente, toda vez que hay 114.962 mil trabajadores rotulados "bajo análisis" en un documento en el cual el Gobierno Nacional proyectaría una nueva ola de recortes hacia fin de año. Se trata del informe "Programa de Análisis de Dotación del Personal", que fue girado por Modernización a los 20 ministerios y los cinco organismos descentralizados que conforman el Poder Ejecutivo con el objetivo de "establecer la dotación óptima del personal". 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada