lunes, 28 de septiembre de 2015

Una grieta que se agranda, una brecha que se achica (1)

En las entradas sobre el cierre de agosto basadas en la primera serie de 8 encuestas posteriores a las PASO del domingo 9 veíamos que el promedio “Nate Silver” de esas mediciones nos daba 38,6% para Daniel Scioli (FPV), 31,2% para Mauricio Macri (Cambiemos) y 18,8% para Sergio Massa (UNA). Por fuera de los candidatos del podio, teníamos 4,2% para Margarita Stolbizer (Progresistas), 2,4% para Nicolás del Caño (FIT) y 2% para Adolfo Rodríguez Saá (Compromiso Federal). Haciendo foco en los tres principales candidatos, la serie mostraba mayor diferencia entre el segundo y el tercero, es decir, entre Macri y Massa (12,4 puntos porcentuales en promedio) que entre Scioli y Macri (7,4% en promedio, o sea por debajo de la registrada en las primarias, que fue de más de 8 puntos, medida de frente a frente, es decir, FPV versus Cambiemos). Eso insinuaba una potencial polarización de cara a octubre: el segundo se acercaba al primero, y se alejaba del tercero.

Hasta ahora, las encuestas de septiembre muestran un cambio en esa tendencia. Si a las cuatro mediciones cuyas cifras ya citamos (De Angelis, Query, González y Valladares y Raúl Aragón) les agregamos una encuesta de Poliarquía que sitúa a Scioli con 40,8%, a Macri con 29,5% y a Massa con 20,1% y, a su turno, una encuesta del CEOP que le da al candidato del FPV 41,6%, al de Cambiemos 29,2% y al de UNA 20,2%, tenemos un panorama sensiblemente diferente. En este caso, Scioli obtiene un promedio de 39,9%, Macri de 28,8% y Massa de 21,8%. Aquí, la “grieta” entre Scioli y Macri se estira hasta 11,1 puntos porcentuales, contra los 8,6 (redondos) que habían arrojado las PASO y los 7,4 puntos de diferencia que surgían de la primera serie de 8 encuestas posteriores a las primarias. En cambio, la brecha entre Macri y Massa se achica: pasa a ser de 7 puntos porcentuales, contra los 10 que habían dejado los resultados de las primarias (ya sea que se midiera candidato a candidato o frente a frente) y muy por debajo de los 12,4 puntos promedio de diferencia entre ambos que dejaban las primeras 8 encuestas pos PASO.  

Medidas las grietas y la brecha entre serie de encuestas, las diferencias son estadísticamente significativas: entre Scioli y Macri, sube del 7,4% al 11,1%, y entre Macri y Massa cae del 12,4% al 7%. O sea, Scioli estira su ventaja sobre Macri, mientras que Massa acorta la brecha que lo separa del líder del PRO y candidato de Cambiemos. Scioli sigue siendo claramente el primero y Macri conserva su posición de segundo, pero ahora se ve amenazado por Massa. Esa situación no aparecía en los primeros 6 sondeos revisados; por ello, había allí latencia de una futura polarización Scioli-Macri, que esta segunda serie de encuestas no confirma.  

Lo que esta serie de 6 encuestas recientes sí confirma es que la ventaja del oficialismo sobre el principal opositor tiende a estirarse, mientras que Macri aparece estancado o incluso con un leve retroceso respecto a las primeras encuestas pos-PASO (y la sumatoria del voto del frente Cambiemos en las primarias). Ignacio Ramírez, director de la consultora Ibarómetro, acuñó la expresión “polarización asimétrica” para ilustrar este fenómeno: “la intención de voto a Daniel Scioli se basa esencialmente en que hay una mayoría de ciudadanos que creen que el balance de los doce años de kirchnerismo es bueno o muy bueno, y Scioli representa más la continuidad que el cambio, o una continuidad con cambios. Del otro lado, hay un amplio espectro de ciudadanos que consideran que el balance del kirchnerismo es malo o muy malo y con su voto apoyan a alternativas de cambio: la cuestión es que esos ciudadanos se dividen entre los que respaldan, principalmente, a Mauricio Macri y los que votan por Sergio Massa. Eso le permite a Scioli sacar una diferencia de importancia, aunque también aparece como el candidato con más condiciones para gobernar (…) en los últimos meses, hemos observado un voto oficialista estable e intermitencias en las preferencias del electorado opositor, lo cual ha configurado una suerte de polarización asimétrica”. Una forma de graficar este proceso es acudir a nuestra acostumbrada figura de la boca del yacaré: a tenor de estas 6 encuestas, pareciera abrirse de a poco la boca de este reptil entre Scioli y Macri y, por contrapartida, cerrarse un tanto entre Macri y Massa. 

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