clima de opinión: todas las encuestas en un sitio
Concepto acuñado por el filósofo inglés Joseph Glanvill, el clima de opinión nos rodea. Existen ciencias para medirlo, pero también hay lugar para lo inesperado, tal como el aleteo de una mariposa en Pekín puede desatar un huracán en México que contraríe el pronóstico del tiempo. Este blog de tendencias de opinión pública e influencia social pretende aportar elementos al "sensor cuasiestadístico" con que sondeamos el ambiente y ser un foro para intercambiar puntos de vista.
miércoles, 1 de abril de 2026
viernes, 27 de marzo de 2026
El endeudamiento de los hogares impacta en la gestión Milei (nota publicada en CBA24N y Perfil)
El ajuste sigue sin dar respiro a la economía doméstica de los argentinos: según el último relevamiento nacional del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (Ietse), en marzo casi el 92% de los hogares tienen deudas, vs 8,3% que no (gráfico arriba). Esa situación está claramente vinculada a la marcha de la gestión presidencial de Javier Milei, ya que más de la mitad de esas deudas (54%) viene de 2025 y 8,5% se contrajo en lo que va del año, lo que acumula casi 63% del total en el lapso del actual gobierno (gráfico abajo).
En la misma línea, el último estudio de la consultora QMonitor (gráfico abajo) arrojó que en febrero pasado 61% percibía que su endeudamiento personal o familiar había aumentado mucho o bastante en el último año (pico de la serie evolutiva en las últimas cinco mediciones), vs apenas 22% que reportó una disminución (piso de la serie).
En tanto, la más reciente encuesta de consultora Tendencias detectó que 2 de cada 3 hogares (66,5%) está endeudado, con algunos matices: 15,2% muy, casi 27% algo y 24,4% con deudas “planificadas, manejables”. Por otro lado, 28,1% no tiene deudas (gráfico abajo). El promedio de las dos mediciones comparables (Ietse y Tendencias) arroja que el endeudamiento afecta a casi 80% del total de las familias.A más corto plazo
(lapso de los últimos 6 meses), consultora Zentrix reportó que más de la mitad
de los argentinos (56,4%) tomó una deuda o crédito. De esa proporción, casi 90%
enfrenta dificultades de pago (gráfico abajo). Esto es consistente con un
endeudamiento creciente a partir del segundo semestre de 2025 y con la suba de
la morosidad financiera.
En ese marco de deudas contraídas durante el curso de la gestión Milei, por primera vez desde el cambio de gobierno a fines de 2023 se invierte la atribución de responsabilidades sobre la situación económica del país: una primera minoría de 47% dice que la crisis se debe a las decisiones tomadas recientemente por el actual presidente, vs casi 42% que culpa a la gestión de Alberto Fernández (gráfico abajo). Si bien la brecha de 5,3 puntos porcentuales desfavorable al oficialismo no resulta estadísticamente significativa dado un error muestral de +/-3,5%, el giro es claro en la serie evolutiva desde enero de 2024 (el primero pleno del mandato libertario).
Ese cambio es más nítido en el informe de Tendencias: 43,3% atribuye más los problemas de la economía al gobierno de Javier Milei, vs 33,3% que lo asocia a la herencia recibida (gráfico abajo). En este caso, el saldo desfavorable es de 10 pp, estadísticamente significativo dado un error muestral de +/-1,7%. Por otro lado, casi 15% divide las responsabilidades por la situación actual.
En síntesis:
1)
1) el endeudamiento de los hogares es masivo y generalizado; las encuestas nacionales recientes muestran niveles extremadamente
altos de deudas, lo que refleja una fuerte presión sobre la economía doméstica.
2) 2) el endeudamiento es reciente
y asociado al contexto actual; una proporción
significativa de las deudas se contrajo durante 2025 y 2026, indicio de que el
fenómeno está directamente vinculado a la coyuntura económica vigente.
3) 3) aumenta la percepción de
deterioro financiero en los hogares; la mayoría de los
argentinos percibe que su nivel de endeudamiento creció y ha llegado a niveles
pico.
4) 4) las deudas son difíciles de
afrontar; una gran parte de quienes las contrajeron recientemente
tiene problemas para pagarla, lo que sugiere sobreendeudamiento y es
consistente con el aumento de la morosidad financiera.
5)
5) hay un cambio en la atribución de responsabilidades políticas; ahora, una primera minoría comienza a responsabilizar al gobierno
actual por la crisis económica, marcando un giro en la opinión pública.
viernes, 20 de marzo de 2026
El impacto del ajuste económico en las expectativas (nota publicada en CBA24N y Perfil)
Luego del “respiro” que le dio al gobierno nacional el mes de enero, en febrero la economía volvió a poner en primer plano que la crisis y el ajuste impactan en el metro cuadrado de los electores: según la encuesta realizada en todo el país por Consultora Delfos, a una primera minoría del 40% de los argentinos no le alcanzan sus ingresos, mientras que casi la misma proporción llega “con lo justo”; apenas 20% tiene poder de ahorro (gráfico arriba). Como se observa en la serie longitudinal, el segmento de familias que viven con una economía doméstica relativamente holgada ronda el 20% desde el segundo semestre de 2025, mientras que casi 80% vive “apretado” o enfrenta niveles de dificultad.
El malestar económico permea en las expectativas a futuro: el informe muestra que el pesimismo creció 7 puntos porcentuales (pp) en un mes hasta hacerse mayoritario (52%), mientras que el optimismo (31%) se ubica en el mismo orden de magnitud del voto duro de La Libertad Avanza (LLA), es decir, el 30% que eligió a Javier Milei como candidato presidencial en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) de 2023 y la primera vuelta de octubre del mismo año.
En la misma línea, la última encuesta de consultora Explanans reportó que 52,3% de los argentinos siente que su bolsillo está peor que antes por las medidas de Milei, lo que más que duplica a quienes sienten una mejora: 23,3%. Por otro lado, para casi un cuarto de los electores (24,4%) la situación no cambió (gráfico arriba).
Como matiz, en este caso la brecha en las expectativas a futuro (gráfico arriba) arroja un saldo negativo de 3,7 pp entre optimismo (43%) y pesimismo (46,7%), que implica un empate técnico y una situación de polarización levemente asimétrica, pero con tendencia desfavorable al oficialismo, como muestra la serie evolutiva desde julio de 2024: mientras quienes esperan una mejora caen por debajo del 50% y tocan un piso cercano al 40%, quienes esperan un deterioro llegan a un techo de casi 47%.
Consistente con estos patrones, la última medición de consultora Analogías arrojó que 52,4% siente que su situación económica actual es peor que la del año pasado, lo que más que triplica a quienes perciben una mejora (casi 17%). Por otro lado, 28% cree que su metro cuadrado está igual (gráfico arriba).
El pesimismo en materia de expectativas económicas a futuro (en este caso, medido a un plazo de 2 años) supera al optimismo por una brecha desfavorable de 5,5 pp: 49,3% vs 43,8%, respectivamente (gráfico arriba). Peor todavía, el informe muestra mayorías pesimistas consolidadas por encima del 50% que creen que la pobreza y el endeudamiento de las familias van a aumentar (gráfico abajo).
Las regularidades estadísticas que surgen de ambas variables en los tres estudios mencionados (malestar promedio de 48,2% en la situación económica actual y pesimismo a futuro en un promedio de 49,3%) sugieren que el ajuste en marcha no es asertivo para la opinión pública. En esa línea, según la más reciente encuesta de Pulso Research, para el 47,2% Milei y su gobierno no están ajustando donde corresponde, mientras que 18,1% cree que sí y 30,5% tiene una opinión intermedia (gráfico abajo). La primera minoría se ubica en el mismo orden de magnitud del voto a Unión por la Patria en el ballotage de 2023: 44,4% (la diferencia de 2,8 pp entre aquel dato duro y el dato blando de la encuesta no resulta estadísticamente significativa).
Eso se confirma al medir cuáles son los sectores que se perciben como más afectados por el plan económico: un tercio responde “todos”, y completan el podio (top 3 de respuestas) trabajadores (casi 30%) y jubilados (15,1%; gráfico abajo). Menos del 8% respondió “los políticos y la casta”, lo que pone de manifiesto la pérdida de eficacia de la narrativa libertaria en este punto.
En síntesis:
1) predomina una situación económica ajustada en los hogares: cerca del 80% de los argentinos vive con lo justo o no llega a fin de mes, mientras sólo un 20% logra ahorrar, consolidando un escenario de fragilidad económica extendida.
2) el pesimismo económico se volvió mayoritario: más de la mitad tiene expectativas negativas a futuro, con un crecimiento significativo del desaliento en el último mes.
3) la percepción del impacto del ajuste es mayormente negativa: más del 50% considera que su situación económica empeoró con las medidas del gobierno, superando ampliamente a quienes perciben mejoras.
4) se consolida una brecha desfavorable para el oficialismo en expectativas: aunque con matices según la medición, el pesimismo tiende a superar al optimismo y muestra una tendencia creciente.
5) el ajuste es percibido como mal orientado y socialmente regresivo: una proporción significativa cree que no se está ajustando donde corresponde y que los principales afectados son la población en general, trabajadores y jubilados, a contramano del discurso oficial.
viernes, 13 de marzo de 2026
Encuestas: crece la desconfianza en el dato de la inflación (nota publicada en CBA24N y Perfil)
Ayer jueves 12 de marzo, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicó que los precios al consumidor (#IPC) aumentaron 2,9% en febrero de 2026 con respecto a enero y 33,1% interanual. Sin embargo, la crisis en ese organismo (detonada con la renuncia de su anterior titular, Marco Lavagna, por la decisión del gobierno nacional de suspender sin nueva fecha la actualización metodológica de la medición) sembró un manto de desconfianza: según la encuesta realizada ese mes por Consultora Delfos, casi 60% de los argentinos adultos no le cree a la inflación que publica el organismo, casi duplicando a los que sí (gráfico arriba). La confianza está en el mismo orden de magnitud del voto duro a La Libertad Avanza (LLA), es decir, el 30% que eligió a Javier Milei como candidato en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) de agosto de 2023 y la primera vuelta presidencial de octubre del mismo año.
El mismo informe muestra que la confianza en la inflación publicada por el Indec sólo supera el 50% entre votantes de Milei y Bullrich en octubre de 2023, mientras que entre los que se inclinaron por Juan Schiaretti, Sergio Massa y Myriam Bregman la desconfianza es hegemónica (supera el 80%; gráfico arriba).
Peor todavía, el pesimismo también impregna las expectativas a futuro: casi 56% no cree que el presidente Milei pueda seguir reduciendo la inflación, casi 20 puntos porcentuales (pp) por encima de quienes aún son optimistas al respecto. En este marco, el 2,9% reportado ayer queda envuelto en el descrédito: según el Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (Ietse), la inflación en Córdoba durante febrero de 2026 fue de 3,1% (gráfico abajo) utilizando tanto la metodología en uso del Indec (basada en la encuesta nacional de gasto de los hogares/ENGHo 2004/05) como la propuesta (y luego anulada) por el organismo con base en ENGHo 2017/18) cuyos resultados se mantienen similares (3,1% vs 3,02%). Esto sugiere que el dato publicado ayer podría estar subestimando el IPC real. “El dato clave hoy es que los niveles de inflación persisten por encima del 2% mensual (más cercanos al 3%) consolidando un piso de inflación estructural. El primer bimestre de 2026 acumula, según nuestros registros, un 5,7%, lo que torna improbable (sino imposible) alcanzar una inflación anual total en torno al 10%, según el objetivo trazado en el Presupuesto Nacional 2026”, destacó el informe.
A lo largo del segundo semestre de 2025, la creencia de que el dato de inflación publicado refleja adecuadamente la variación de precios que se percibe en la vida cotidiana osciló en torno o por debajo del 40%, vs una creencia desfavorable por arriba del 50% y con picos entre 60% y 70%. En enero pasado, antes de la salida de Marco Lavagna y la decisión del gobierno de suspender la actualización metodológica, el saldo desfavorable fue de 15 puntos porcentuales: 41,4% positivo vs 56,4% negativo. En febrero, la brecha se amplió a 24,2 pp: 35,9% vs 60,1% (gráfico abajo).
Que la crisis de confianza impactó en inflación esperada a futuro se confirmó en la encuesta del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella (CIF-UTDT): la expectativa de inflación a futuro para los próximos 12 meses se ubicó en febrero en 35,7% (promedio de las respuestas), una suba de 4,2 pp respecto al mes anterior (31,5%). Así, las expectativas inflacionarias se aceleraron a partir de la crisis de febrero.
En la misma línea, la última encuesta nacional de Analogías arrojó que una primera minoría de 40,3% de los argentinos cree que el Gobierno intervino en el Indec para bajar los datos de inflación, vs 25,2% que cree lo contrario (gráfico abajo). El saldo desfavorable es de 15,1 pp. Por otro lado, casi 26% no está informado del tema, y casi 9% no sabe.
El mismo informe reportó una primera minoría de casi 38% de los argentinos que espera una mayor inflación a futuro, vs 23,3% que espera una menor (gráfico abajo). El saldo desfavorable es de 14,6 pp, muy en línea con lo que vimos en la anterior variable. Por otro lado, casi 28% espera una inflación igual. En este caso, el pesimismo se ubica en el mismo orden de magnitud del voto a Fuerza Patria + aliados a nivel país en la elección de medio término de octubre de 2025: 35%.
Finalmente, según la última encuesta de consultora Explanans, casi 53% desconfía de las cifras del Indec, vs casi 45% que confía (gráfico abajo). En este caso, el saldo desfavorable es de casi 8 pp y se invierten las proporciones del voto a LLA y Unión por la Patria en el ballotage de 2023 (55,6% vs 44,4%, respectivamente) en sentido contrario al oficialismo.
En síntesis, las mediciones coinciden en que:
1) predomina la desconfianza en el dato oficial de inflación
2) la credibilidad del dato está fuertemente atravesada por la identificación político-electoral
3) la crisis en el Indec profundizó el escepticismo
4) las expectativas inflacionarias se deterioraron
5) la inflación mantiene un piso estructural alto, contrario al discurso del oficialismo y el objetivo anual planteado en el presupuesto 2026 (10%).

























