viernes, 7 de agosto de 2026

El efecto mundial dejó a Javier Milei a contramano del clima de opinión mayoritario (nota publicada en CBA24N y Perfil)

Con el pronunciamiento de la Selección Nacional sobre Malvinas en el centro de la agenda, la coyuntura pos Mundial de fútbol 2026 dejó al presidente en “off side” respecto a los temas que movilizaron a los argentinos en la última semana del mega evento, lo cual explica que al cierre de julio se registraron los peores indicadores para el gobierno nacional en la serie histórica de variables clave y que esta semana el oficialismo se haya visto forzado a retirar el capítulo de venta de tierras a extranjeros del proyecto de ley en debate. Según la última encuesta realizada a nivel país por Consultora Delfos, la imagen positiva de la gestión cayó al 18%, vs una negativa del 74%. Dado que la calificación regular se mantuvo relativamente estable, la variación intermensual indica una transferencia lineal de 6 puntos de la positiva hacia la negativa (gráfico arriba).  

En cuanto a la aprobación (gráfico arriba), cedió del 28% al 22%, vs un 75% de desaprobación, de lo que resulta un saldo desfavorable de 53 puntos porcentuales (pp). Así, en ambas variables clave (imagen y aprobación), julio cerró con pisos de positividad y picos de negatividad en el evolutivo.

La más reciente medición a nivel país de trespuntozero confirmó el impacto negativo del “efecto Mundial” para el oficialismo, que quedó a contramano del clima de opinión ascendente generado desde la victoria contra Inglaterra y la exhibición del mensaje sobre Malvinas: casi 83% de los argentinos se mostraron de acuerdo con ese gesto de la Selección, vs casi 17% de desacuerdo (gráfico arriba): saldo favorable de 66 pp. Antes de esa demostración, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, se había pronunciado en sentido contrario a cualquier exhibición en esa línea. 

Esa advertencia a contramano del sentimiento popular sobre Malvinas dejó al oficialismo en una posición de notoria incomodidad luego de la victoria de la Selección Nacional ante Inglaterra y la derivación malvinense: apenas 29,4% calificó positivamente la reacción del presidente ante el gesto de los jugadores, vs 56,5% que la evaluó de manera negativa, según el mismo informe (gráfico arriba). El saldo desfavorable es de -27,1 pp.

Con apenas matices, la última encuesta nacional de Pulso Social también arrojó un abrumador apoyo a la actitud del plantel: 66%, es decir, 2 de cada 3 argentinos; apenas 8% opinó que no debieron mostrar ese mensaje, mientras que 26% comparte la causa, pero no el lugar elegido (gráfico arriba). 

Con mayor contundencia aún, la última encuesta de CEOP Latam reportó casi 84% de acuerdo con el gesto de los jugadores de desplegar esa reivindicación, vs apenas 15,2% en contrario (gráfico arriba). El saldo favorable a la Selección es de casi 69 pp.  

Según el mismo estudio, apenas 31,4% de los electores cree que al presidente Milei le importa recuperar las Malvinas (20,7% de mucho + 10,7% de algo), vs 66,2% que piensa que le importa poco (12%) o (nada 54,2%; gráfico arriba). El saldo desfavorable al gobierno es de casi -35 pp, y la negatividad duplica a la positividad. 

Los datos se inscriben en un contexto más amplio, que incluye la declarada admiración de Milei por Margaret Tatcher y su planteo de negociación con Inglaterra condicionado a la aceptación de los kelpers, entre otras cuestiones. Así, el discurso oficial quedó a contrapelo del sentir mayoritario de la opinión pública por la causa Malvinas y el apoyo al gesto de la Selección. Consistente con eso, la conversación digital en las 48 horas posteriores a la victoria sobre Inglaterra vinculadas a Milei y Malvinas arrojó un 66,7% en torno a sus declaraciones luego del triunfo, según la consultora Ad Hoc (gráfico arriba).

El monitoreo de menciones en redes sociales realizado por Reporte Digital también confirmó el impacto desfavorable para Milei: “Malvinas volvió a la agenda sin que nadie la convocara. El gesto de los jugadores contrastó con la posición oficial y expuso la interna Milei-Villarruel ante millones. El Gobierno quedó respondiendo un tema que no eligió”, amplió el informe. 

Así, todas las mediciones recientes coinciden en un punto: el “efecto Mundial” dejó al presidente en off-side, a contramano del clima de opinión dominante, lo que impregnó el debate sobre la ley de tierras y el polémico capítulo que flexibiliza la venta a extranjeros. Según Reporte Digital, la iniciativa generó un rechazo dominante, con un índice de sentimiento neto global de -48,5 (gráfico arriba).

Esa negatividad también tiene que ver con la “batalla cultural” que el gobierno perdió en este debate. Como expresó el consultor Lucas Romero: “En términos de encuadres, el Gobierno pasó de querer aparecer presentando una ley para proteger la propiedad privada y promover así la inversión privada, a aparecer impulsando una ley de entrega de tierras y recursos nacionales a extranjeros. La derrota comunicacional es total”. Eso se aprecia claramente en el gráfico arriba, donde el eje que predomina es “extranjerización”. 

La misma pérdida del encuadre oficial fue confirmada por el informe de QSocial, que puso de manifiesto la mayor eficiencia discursiva de la etiqueta “extranjerización” (gráfico arriba). El estudio de QSocial profundiza además en la articulación entre los conceptos Mundial/Selección/Fútbol con la soberanía territorial, con Malvinas como puente de la conversación (gráfico abajo).

La dinámica resultante generó una asimetría digital desfavorable al oficialismo: 70,2% de rechazo explícito a la reforma, vs casi 1% defensa del proyecto (gráfico abajo). En síntesis, el gobierno no tomó nota del cambio de humor popular desde la exhibición del mensaje “Las Malvinas son argentinas”, subestimó la espiral ascendente de opinión que se generó ahí y escaló en estos días con el debate parlamentario por la ley de tierras.  


viernes, 31 de julio de 2026

Polarización y escenario estricto de intención de voto en las últimas encuestas (nota publicada en CBA24N y Perfil)

Las últimas encuestas nacionales perfilan un panorama con tendencia a la polarización en la intención de voto de cara al turno electoral 2027 y estricto para las aspiraciones de reelección del presidente Javier Milei: según la última medición de Consultora Delfos, en un escenario por precandidatos Axel Kicillof ronda el 33%, vs 30% de Milei; Myriam Bregman alcanza 9%, el ex presidente Mauricio Macri 6% y la actual vicepresidenta Victoria Villarruel 5,3%, mientras que el ex gobernador de Córdoba y candidato presidencial en 2023, Juan Schiaretti, llega a 2,4% (gráfico arriba). Luego, aparecen tres candidatos en torno a 1%, o menos. Eso perfila un empate técnico entre el peronismo filo K y La Libertad Avanza (LLA), dado que la brecha de 2,6 puntos porcentuales (pp) a favor de la fuerza opositora no resulta estadísticamente significativa. El panorama de polarización simétrica requeriría de una segunda vuelta para definir la presidencia si la elección fuera hoy. 

En un escenario alternativo con menos precandidatos (gráfico arriba), la brecha a favor de Kicillof se estira hasta 4,1 pp (casi 35% a casi 31%); Bregman avanza hasta rondar el 10%, Macri roza el 8% y Schiaretti el 4%. Se confirma el panorama de polarización simétrica y la necesidad de un ballotage para consagrar al nuevo presidente si la elección fuera hoy. 

En un escenario aún más acotado de figuras (gráfico arriba), Kicillof ronda el 36% vs casi 34% de Milei; Bregman se mantiene en 10,2%, mientras que Schiaretti alcanza 5,1%. La brecha a favor del principal candidato opositor es de apenas 1,8 pp pero, aun en ausencia de Macri (referente del PRO, que hoy es aliado del gobierno nacional) se mantiene el panorama de polarización simétrica y la necesidad de un ballotage para definir la presidencia si la elección fuera hoy. 

La más reciente encuesta de Realle-Dalla Torre (RDT) midió un escenario de mayor fragmentación: Milei como candidato oficialista llega a 29,3%, la vicepresidenta Victoria Villarruel compitiendo por su cuenta a casi 5% y el peronismo aparece dividido en tres precandidatos (Kicillof casi 17%, Sergio Massa casi 6%, Juan Grabois 1,3% y Sergio Uñac 1,5%). Por otro lado, Bregman desde la izquierda roza el 7%, y el candidato de un espacio nuevo ronda 12% (gráfico arriba). La suma lineal de figuras peronistas acumula 24%, con lo cual la brecha a favor de LLA sería de 5,3 pp, estadísticamente no significativa. Nuevamente, se requeriría una segunda vuelta para definir la disputa por la presidencia. 

En tanto, la última medición de QMonitor arrojó un empate lineal para Milei y Kicillof (ambos con 28%), 11% para Bregman y 7% para Schiaretti (gráfico arriba). Aquí, la polarización es absolutamente simétrica y también forzaría una segunda ronda electoral para consagrar al nuevo presidente. 

La más reciente encuesta de Pulso Social mostró un panorama algo mejor para Milei: 35% vs 28% de Kicillof, 8% de Bregman y 5% de Schiaretti (gráfico arriba). De todos modos, la brecha de 7 pp favorable al oficialismo haría necesaria e una segunda vuelta para definir la presidencia, en un escenario además muy abierto, con 1 de cada 4 electores indecisos. 

Si pasamos de las encuestas con precandidatos a las que miden sellos, ¿qué sucede? Según la última medición de Proyección Consultores, hoy se registra un empate técnico entre LLA y Fuerza Patria (FP, kirchnerismo+peronismo): casi 35% vs casi 34%, respectivamente. Si el PRO compitiera con sello propio rondaría el 7%, mientras que la izquierda duplicaría el caudal de Provincias Unidas (4,3% a 2,1%). Teniendo en cuenta que en las elecciones de octubre pasado el oficialismo aliado al sello amarillo obtuvo casi 41%, queda claro que necesitaría sostener esa coalición para lograr una ventaja significativa sobre una oposición pan peronista-kirchnerista que tampoco tiene su unidad garantizada (más bien, al contrario). 

La última encuesta de la Universidad de San Andrés (Udesa) coincidió en plantear un empate técnico por la primera minoría: kirchnerismo 25% vs 24% LLA. También hay un triple empate técnico entre el Frente de Izquierda, el PRO y Provincias Unidas, todos en torno al 3%-4% de intención de voto. En este caso, los indecisos rondan el 22%, lo que deja el panorama aún más abierto (gráfico arriba). 

Por su parte, la última encuesta de Equipo Mide (gráfico arriba) arrojó 31% para LLA, 16% para el kirchnerismo y 15% para el peronismo no K; de sumarse linealmente ambos, alcanzarían 31%, con lo cual el oficialismo necesitaría una alianza con el PRO para llegar al 35% y obtener cierta ventaja sobre el principal frente opositor. La izquierda alcanzaría 7%, mientras que Provincias Unidas y la UCR empatan con un 1% marginal. En este caso, hay 15% de indecisos. 

En síntesis: 

1) con apenas matices de porcentajes, las últimas mediciones perfilan una intención de voto polarizada, con brechas estadísticamente no significativas en la disputa por la primera minoría

2) el panorama de empate técnico (con las dos principales fuerzas lejos de los requisitos para imponerse en primera vuelta) forzaría un ballotage para definir la presidencia si la elección fuera hoy

3) ante este panorama, el gobierno nacional apuesta a la ingeniería electoral con un menú de opciones (eliminar las elecciones primarias y ofrecer colectoras a algunos gobernadores, entre otras) para forzar a potenciales aliados (en especial, del PRO) a no presentar listas propias y tratar de fragmentar a la oposición pan peronista, a efectos de que la actual interna kicillofismo vs cristinismo decante en más de una fórmula competidora en 2027. 

viernes, 24 de julio de 2026

Pese a la desinflación, el consumo sigue resentido (nota publicada en CBA24N y Perfil)

 


El pasado 1° de julio, el Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (Ietse) publicó su Informe Económico y Social correspondiente a junio de 2026, en el que adelantó una inflación del 1,87% (gráfico arriba). El pasado martes 14 de julio, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) oficializó el dato de ese período: 1,9%, lo cual confirmó la precisión y exactitud de la medición de ese organismo local. Así, el índice de precios al consumidor (IPC) aumentó 33,5% interanual y acumuló un alza de 16,8% en el primer semestre del año. “Sin perjuicio de la mejora observada en la dinámica inflacionaria, resulta importante señalar que la inflación continúa erosionando el poder adquisitivo de los ingresos reales. En consecuencia, la desaceleración de los precios aún no se traduce en una recuperación efectiva de los indicadores sociales ni del consumo de los hogares”, amplió el documento.

Para más datos, la consultora especializada Equilibra estimó que la inflación de junio habría llegado al 2,1% con la canasta que el gobierno nacional suspendió en febrero, cuando se produjo la intervención que detonó la salida de Marco Lavagna del Indec. De haberse actualizado la medición tal como estaba previsto, el acumulado hasta junio pasado hubiera sido del 18% en lugar del 16,8% informado el martes pasado. Como los hogares experimentan la inflación real (no la reportada), la economía doméstica sigue sufriendo: según el reciente informe del Observatorio Social y Cultural para el Desarrollo Sostenible, ya en 2025 la cantidad de hogares del Gran Córdoba que compraron en cuotas o por fiado llegaron a un nivel récord del 62% en la serie evolutiva desde 2004 (gráfico arriba). “La transformación en el contexto de crisis actual -en el que 6 de cada 10 hogares utiliza este mecanismo- parece estar en la finalidad o el uso de este medio de pago: mientras que en períodos previos se habría usado para procesos de capitalización y como mecanismo de acceso a bienes durables, en los últimos años la compra a crédito habría mutado a mecanismo de provisión para compra de alimentos y consumos ordinarios”, profundizó el informe.


En la misma línea, la última encuesta provincial de consultora Varianza arrojó que apenas 20% de los cordobeses cuentan con ingresos mensuales que les permiten tener algún tipo de ahorro, vs casi 74% que responde negativamente (gráfico arriba). El saldo desfavorable es de 53,64 puntos porcentuales (pp), lo que confirma que el metro cuadrado de los comprovincianos padece el impacto del ajuste.


Consistente con eso, casi 72% de los cordobeses respondió que el medio aguinaldo rendirá menos que el de años anteriores, apenas 4,5% dijo que lo hará más, y 14,5% que rendirá igual (gráfico arriba).

Finalmente, el último informe de Perspectivas Sociales confirmó que la inflación se desacelera, pero el comportamiento de compra no reacciona positivamente: así, el gasto en supermercados en Córdoba cayó 3,6% interanual hasta abril pasado (gráfico arriba).

En ese marco, los recortes en el consumo no sólo son significativos, sino que la “tijera” podría seguir: en el último año, más del 50% de los cordobeses ya ajustó rubros como ropa/calzado y salidas/entretenimiento, mientras que 43% lo hizo en delivery/ comidas listas. En tanto, el top 3 de rubros en riesgo de potencial recorte lo componen ropa/calzado (45%), luego salidas/entretenimiento (32%); en tercer término, se registra un empate entre telefonía celular y delivery/comidas listas, ambas con 28% (gráfico arriba).

Esto perfila un panorama crítico, consistente con el más reciente análisis de la dinámica laboral y de empleadores en la provincia de Córdoba realizado por el Centro Cepa, según el cual durante los primeros 29 meses de la gestión de Javier Milei se desprende un marcado retroceso en los indicadores clave del empleo formal, con caídas tanto en la cantidad de empleadores como en el volumen de puestos de trabajo registrados. En la misma línea, con algunos matices, la nueva edición de la Radiografía del Comercio y los Servicios elaborada por la Cámara de Comercio de Córdoba junto al economista Alejandro Pegoraro (director ejecutivo de Politikon Chaco) advirtió que el consumo no desapareció, sino que migró hacia canales alternativos, lo que ocasionó una pérdida de empleo, empresas y participación de ese sector en la economía provincial. El comercio sigue siendo el principal sector económico de Córdoba, pero viene perdiendo peso relativo. Después de alcanzar un pico cercano al 42,8% del Producto Bruto Geográfico (PBG) en 2023, su participación descendió hasta el 39,8% durante 2025, ubicándose por debajo del promedio histórico de la última década (gráfico abajo).

Los indicadores laborales muestran similar deterioro. En 2025, el comercio y los servicios emplearon a 252.637 trabajadores formales, pero el sector perdió 0,6% puestos respecto del año anterior, una caída superior al promedio provincial. La cantidad de empresas también sigue reduciéndose: actualmente funcionan 30.805 firmas vinculadas al comercio y los servicios, y sólo durante 2025 desaparecieron 773 empresas, lo que representa una caída anual del 3,4% (gráfico abajo). Los primeros datos de 2026 muestran un deterioro persistente: durante el primer trimestre, el empleo sectorial cayó 2,5%, por encima de la media nacional y el número de empresas retrocedió 5,5%, ubicando a Córdoba entre las provincias con mayores bajas del país.



En síntesis: 1)  la desinflación no se traduce en una mejora del bienestar de los hogares; el IPC muestra una moderación, pero los ingresos siguen perdiendo poder adquisitivo, el consumo permanece deprimido y no se observa una recuperación efectiva de la economía familiar 2) los cordobeses profundizan estrategias de supervivencia financiera; el crédito y las compras en cuotas dejaron de destinarse principalmente a bienes durables para convertirse en mecanismo de financiamiento de consumos cotidianos 3) la mayoría de los hogares no tiene capacidad de ahorro, lo que refleja un deterioro persistente de su situación doméstica 4) el consumo sigue ajustándose y predomina una percepción pesimista sobre la recuperación; la caída del gasto en supermercados, la expectativa de menor rendimiento del aguinaldo y la continuidad de recortes en varios rubros muestran que, pese a la menor inflación, los hogares mantienen una conducta de compra defensiva y priorizan gastos esenciales 5) en este contexto, siguen cayendo el empleo y la cantidad de empresas en el sector comercial y de servicios de la provincia.