clima de opinión: todas las encuestas en un sitio
Concepto acuñado por el filósofo inglés Joseph Glanvill, el clima de opinión nos rodea. Existen ciencias para medirlo, pero también hay lugar para lo inesperado, tal como el aleteo de una mariposa en Pekín puede desatar un huracán en México que contraríe el pronóstico del tiempo. Este blog de tendencias de opinión pública e influencia social pretende aportar elementos al "sensor cuasiestadístico" con que sondeamos el ambiente y ser un foro para intercambiar puntos de vista.
domingo, 8 de marzo de 2026
sábado, 7 de marzo de 2026
Imagen de gestión, aprobación y carrera electoral en las últimas encuestas (nota publicada en Perfil)
El cierre del primer bimestre del año arrojó una alineación de variables clave como imagen del gobierno, aprobación e intención de voto en las últimas encuestas nacionales. Según el reciente informe de Consultora Delfos, en febrero se repitió la postal de enero: la imagen positiva de la gestión presidencial se estabilizó en torno al 40% (gráfico arriba), en el mismo orden de magnitud del voto obtenido por La Libertad Avanza (LLA) + aliados a nivel nacional en las elecciones de medio término de octubre de 2025: 40,7%. Al mismo tiempo, la imagen negativa se consolidó en 50% y la regular (primer nivel de malestar) en 8%, con lo cual la negatividad acumuló poco menos del 60%.
Consistente con eso, el saldo de aprobación vs desaprobación muestra un resultado negativo de 10 puntos porcentuales (pp) en febrero: 44% vs 54% (gráfico arriba). Es decir, las actitudes políticas invierten el resultado del ballotage de 2023, cuando Milei obtuvo 55,6% de los votos vs 44,4% de Sergio Massa. Con todo, la foto de febrero en esta variable fue casi idéntica a la de octubre de 2025, cuando el oficialismo se impuso en la elección de medio término, lo que confirma que el rechazo al gobierno no encuentra un actor político con suficiente volumen como para capitalizar el malestar.
Con apenas matices, la última medición de Atlas Intel & Bloomberg mostró una imagen positiva de gestión por debajo del 40%, negativa arriba de 50% y una tendencia a la polarización de opiniones, a costa de la imagen regular (gráfico arriba). La negatividad llegó al nivel pico de la serie histórica desde la medición de marzo de 2024 (primer marzo del gobierno que asumió a fines de 2023).
En la misma línea, la aprobación rondó el 41,5%, mientras que la desaprobación creció hasta 55,3% (gráfico arriba), de lo que resulta un saldo desfavorable de casi 14 pp. Con matices menores respecto al informe de Delfos, nuevamente la aprobación se ubica en el mismo orden de magnitud del voto a LLA + aliados en octubre de 2025.
Otros dos estudios nacionales recientes replicaron estos patrones. Según Synopsis, la evaluación positiva del gobierno nacional alcanzó 38,5% en febrero, con 54% de negatividad y 7,3% de opinión regular (gráfico arriba).
Por su lado, Hugo Haime reportó una aprobación de 41% vs una desaprobación de 57% (gráfico arriba), de lo que resulta un saldo negativo de 16 pp. En conjunto, el promedio de las tres mediciones señaladas arroja casi 38% de calificación positiva vs 52,3% de negativa, y 42,1% de aprobación vs 55,4% de desaprobación. Las diferencias no resultan estadísticamente significativas entre variables, lo que confirma la regularidad estadística y muestra tendencia a la alineación, con positividad en torno al 40% y negatividad consolidada por encima del 50%.
Cuando se pasa a analizar la intención de voto, el patrón se replica, con apenas matices: la positividad deriva en una permeabilidad a votar al oficialismo en 2027 ubicada apenas por debajo del 40% (28,4% de seguro votaría + 11,1% de podría votar), vs una impermeabilidad en casi 51%, según la última encuesta de CB Global Data. El 39,5% acumulado de LLA se ubica en el mismo orden de magnitud del caudal obtenido por oficialismo + aliados en octubre de 2025, mientras que el 28,4% replica el núcleo duro libertario, el 30% que votó por Javier Milei en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) de agosto de 2023 y la primera vuelta presidencial del mismo año.
En el caso de Fuerza Patria, la permeabilidad electoral hacia 2027 ronda el 33% (24,7% de seguro votaría + 7,8% de podría votar), vs una impermeabilidad de casi 51%, según el mismo informe. El 32,5% acumulado de FP se ubica en el mismo orden de magnitud del caudal obtenido por el panperonismo en octubre de 2025, mientras que el casi 25% replica el núcleo duro del peronismo (el casi 28% que votó por Sergio Massa o Juan Grabois en las primarias de agosto de 2023). El rechazo del 55,6% recrea con exactitud el caudal obtenido por Milei en el ballotage del mismo año.
La permeabiidad electoral por precandidatos confirma las tendencias: Milei en torno al 39%, vs el gobernador de Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, en casi 31%, lo que perfila una incipiente polarización, si bien relativamente atenuada por “terceras figuras”. Allí aparecen la vicepresidenta Victoria Villarruel, hoy abiertamente enfrentada con el oficialismo (19,4%), Guillermo Moreno (un “peronista alternativo”), Myriam Bregman de la izquierda (8,3%) y el pastor Dante Gebel, con casi 4% (gráfico arriba).
De todos modos, el escenario que mejor ajusta los pesos específicos de los precandidatos es la competencia “todos contra todos” (gráfico arriba): allí, Milei ronda el 35%, vs casi 24% de Kicillof. Como terceros actores aparecen Mauricio Macri (hoy aliado del gobierno, pero muy diluido, con el PRO apenas rondando el 7%), Moreno y el ex gobernador de Córdoba Juan Schiaretti en torno al 5%, Bregman (casi 3%) y Gebel (casi 2%). Si bien la polarización se atenúa (el oficialismo y el peronismo se repliegan hacia sus núcleos duros), se insinúa nuevamente una pelea entre LLA como vector del antiperonismo y el peronismo como principal referencia opositora. Sin Villarruel aquí, el ex presidente Macri sería una “colectora negativa” amarilla para LLA, y lo mismo podría decirse de Moreno respecto al peronismo, con lo cual la incógnita sería si en el turno electoral 2027 habrá o no PASO. Por ahora, la tendencia muestra una contienda que requerirá de segunda vuelta para resolverse.
En síntesis, se destacan estas claves:
-1) estabilidad del oficialismo en torno a su base electoral; los estudios coinciden en ubicar la positividad del gobierno cerca del 40%, nivel que reproduce casi exactamente el caudal alcanzado por el oficialismo y aliados en las legislativas de 2025. Esto sugiere que, más allá del desgaste de la gestión, el gobierno mantiene relativamente consolidado su núcleo de apoyo
-2) negatividad mayoritaria, pero políticamente dispersa; aunque la imagen negativa supera el 50% y la desaprobación se ubica por encima de la aprobación, ese malestar no se traduce por ahora en una alternativa opositora dominante. El sistema político continúa mostrando dificultades para canalizar electoralmente ese descontento
-3) persistencia de la lógica de polarización; tanto en la evaluación del gobierno como en la intención de voto emerge una tendencia a la polarización entre el oficialismo libertario y el peronismo, aun cuando aparecen terceras figuras que atenúan parcialmente esa dinámica
-4) núcleos duros consolidados en ambos polos; los datos de permeabilidad electoral muestran que tanto el oficialismo como el peronismo conservan pisos electorales relativamente estables, vinculados a sus votantes más fieles. Este fenómeno reduce la volatilidad del escenario y limita el crecimiento potencial de terceros actores
-5) escenario abierto, pero con tendencia a segunda vuelta; la fragmentación relativa de la oferta política y la magnitud de los núcleos duros sugieren que, si las tendencias actuales se mantuvieran hacia 2027, el escenario más probable sería una competencia que requiera ballotage para definirse.
lunes, 2 de marzo de 2026
sábado, 28 de febrero de 2026
El impacto de la reforma laboral en el empleo divide opiniones (nota publicada en Perfil)
En nuestra nota de la semana pasada apuntamos que la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional pasó de polarizar opiniones de manera relativamente simétrica a generar un rechazo mayoritario. Así, pese a encaminar la aprobación de la iniciativa al cierre del mes, el trámite generó costo político. Atento a un contexto muy negativo (desde el inicio de la gestión de Javier Milei en diciembre de 2023, la economía argentina registró una pérdida neta significativa de empleo registrado, y tanto datos oficiales como privados estiman una destrucción de entre 180 mil y casi 280 mil puestos de trabajo formales hasta principios de 2026, con el sector privado y la construcción como los más afectados), el oficialismo trató de instalar en la agenda una corriente de expectativa favorable a que la reforma genere puestos de trabajo. Sin embargo, las últimas mediciones nacionales muestran expectativas divididas al respecto. Según la reciente encuesta de consultora Delfos, casi 31% cree que puede generar nuevos puestos de trabajo, casi 32% piensa lo contrario y casi 25% opina que no tendrá efectos positivos ni negativos (gráfico arriba). El optimismo está en el mismo orden de magnitud del voto duro obtenido por La Libertad Avanza en 2023 (el 30% que votó por Milei en las primarias de agosto y la primera vuelta presidencial del mismo año), mientras que el pesimismo se ubica en el mismo orden de magnitud del voto a Fuerza Patria y aliados en las elecciones de medio término de octubre del año pasado. Así, el panorama es de polarización, si bien atenuada por casi un cuarto de electores “neutrales”.
Según el mismo informe, entre los electores masculinos se registra un empate técnico (optimismo de 36% y pesimismo en casi 33%), mientras que entre las mujeres el pesimismo se ubica como primera minoría (gráfico arriba). Por estudios, mientras entre aquellos de nivel bajo (menos de secundario completo) el optimismo es primera minoría, entre los de secundario completo o formación superior predomina el pesimismo.
De todos modos, el principal clivaje es el electoral: entre quienes votaron por Milei o Patricia Bullrich (integrada al oficialismo desde el inicio del gobierno a fines de 2023) la primera minoría expresa optimismo respecto a posibles efectos de la reforma laboral en la generación de puestos de trabajo, mientras que quienes se inclinaron por Sergio Massa y Myriam Bregman son mayoritariamente pesimistas (casi 70% de negatividad). En tanto, quienes votaron por Juan Schiaretti oscilan entre neutralidad y pesimismo.
Con algunos matices, la más reciente encuesta de Giacobbe también mostró opiniones divididas al respecto: casi 37% de optimistas netos vs casi 32% de pesimistas netos (empate técnico) en los extremos, y dos segmentos intermedios (11% de moderado optimismo y 18,2% de neutralidad). Los netos replican los núcleos duros de los votantes de LLA y de Fuerza Patria, con diferencias estadísticamente no significativas respecto a los caudales obtenidos por ambas fuerzas en los turnos electorales de 2023 y 2025, respectivamente.
En tanto, la última encuesta nacional de Atlas Intel & Bloomberg también arrojó opiniones divididas: 36% opinó que la reforma laboral aumentará la oferta de empleo, vs 32% que cree que la va a reducir; por otro lado, poco más de un cuarto de los electores (26%) opina que no tendrá efecto (gráfico arriba). Si hacemos un promedio de las tres mediciones que miden la variable de manera relativamente comparable, el optimismo neto ronda 34,5% vs 31,5% de pesimismo neto, empate técnico que confirma la polarización de opiniones, atenuada por “neutrales” o grises (casi 27%).
De las últimas encuestas nacionales al respecto, la única que se desvía relativamente de la regularidad estadística anterior es la de DC Consultores (gráfico arriba), lo que se explica en parte porque midió de manera diferente: por un lado, casi 35% opinó que la reforma laboral generará empleo (neto positivo), pero los demás registros se refieren a otras percepciones, con una posición intermedia de 30,3% y una negatividad acumulada de casi 35%, aunque no vinculada estrictamente a la pérdida de empleo.
Finalmente, según la medición en redes sociales de consultora Ad Hoc, el trámite en el Congreso resultó en una victoria legislativa oficialista, pero con derrota digital: tras 4 meses de balance positivo, febrero arrojó una tendencia negativa en el sentimiento de las audiencias hacia Milei. El debate en la Cámara de Diputados traccionó un 48,5% de negatividad vs 39,3% de positividad (gráfico arriba), con un saldo desfavorable de 9,2 puntos porcentuales. En síntesis, se confirma lo anticipado en nuestra columna anterior: 1) costo político para el oficialismo, pese a la victoria parlamentaria 2) opiniones divididas respecto a la posibilidad de que la reforma sancionada traccione el empleo.
domingo, 22 de febrero de 2026
Reforma laboral, de la polarización al rechazo en las últimas mediciones (nota publicada en Perfil)
Luego del triunfo electoral oficialista en octubre pasado, hubo un lapso en el cual el clima respecto a una reforma laboral “en abstracto” tuvo un acompañamiento relativamente favorable en la opinión pública. En diciembre, con la presentación del proyecto, eso comenzó a cambiar, y en febrero, ya en pleno debate, se consolidó el giro: la iniciativa primero polarizó opiniones y con el correr de los días creció la oposición, hasta hacerse mayoritaria. Según la última encuesta nacional de consultora Delfos, casi 32% se mostró de acuerdo con el proyecto del oficialismo cuando comenzó el tratamiento, vs 52% en desacuerdo (gráfico arriba). El saldo desfavorable es contundente: 20,2 puntos porcentuales (pp), con un nivel de acompañamiento que replica el voto duro obtenido por La Libertad Avanza (LLA) en las primarias de agosto de 2023 y la primera vuelta presidencial de octubre de mismo año (30%).
Con apenas matices, la última medición nacional de Pulso Research arrojó 35,1% de acuerdo vs 44,6% de desacuerdo (gráfico arriba). Aunque el saldo desfavorable se reduce a 9,5 pp, sigue siendo nítido.
El proyecto sólo logra niveles significativos de apoyo (superiores al 50%) entre electores que en octubre de 2023 votaron por Javier Milei o Patricia Bullrich como candidatos presidenciales, mientras que entre quienes eligieron a Sergio Massa, Myriam Bregman y Juan Schiaretti el rechazo oscila en niveles que van del 64% al 96%, según Delfos (gráfico arriba).
El clivaje político-electoral resulta así en una clave interpretativa, lo que también se pone de manifiesto en el informe de Pulso Research, que cruza las actitudes en función de voto en el ballotage 2023: 62,1% de acuerdo entre votantes de Milei, vs casi 81% de desacuerdo entre los de Massa (gráfico arriba).
Ya en pleno debate en el Congreso, la paradoja quedó aún más expuesta: aunque el Gobierno nacional logró contar con los votos para que la iniciativa avanzara tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, llegó con un déficit narrativo que no tenía en diciembre de 2025. En la cobertura mediática, según el último informe realizado por consultora Analogías, la definición del problema desplazó el eje desde la modernización hacia la disputa de poder, lo que arrojó como resultado casi 9% de posiciones editoriales pro-gobierno vs 39,2% de posiciones pro-sindical, en condiciones de disputar la primera minoría con el posicionamiento neutro: 40,1% (gráfico arriba).
De eso surge el contraste entre una reforma laboral aprobada en el Congreso (más allá del trámite pendiente en el Senado), pero con una legitimidad social disputada y en tendencia desfavorable: según el análisis conversacional realizado por Enter Comunicación, al observar la distribución en redes sociales el primer dato es la preeminencia de la neutralidad (52,7%), explicada por la masiva cobertura de los medios de comunicación nacionales e internacionales que siguieron cada minuto de la sesión de ayer y el estado de los servicios durante el paro general. Sin embargo, al filtrar lo informativo y analizar la postura de los usuarios que tomaron partido, la balanza se inclina drásticamente en sentido contrario al oficialismo. La primera minoría (casi 42%) de quienes expresaron su opinión se manifestaron en contra de la reforma laboral y a favor del paro general. La narrativa opositora se concentró en mensajes de defensa de los derechos adquiridos y fuertes cuestionamientos hacia los legisladores que votaron a favor de la reforma. Por contraste, las expresiones de apoyo al proyecto o rechazo al paro fueron marginales: apenas 5,3%. “Si bien el tema estuvo en la agenda de todos los medios, la ´calle digital´ fue ocupada casi en su totalidad por el arco opositor, mientras que el apoyo a la reforma no logró traccionar un volumen significativo de defensores activos en las plataformas sociales durante esta jornada”, destacó el informe. En síntesis, si bien el Gobierno logró avanzar con la aprobación de la iniciativa, las últimas mediciones coinciden en que el trámite generó un costo político significativo y complicó el cierre de un mes corto pero intenso, que arrancó con la polémica en el Indec.























