domingo, 13 de septiembre de 2026

A 11 años del “experimento outsider” que estuvo cerca de dar un batacazo en Córdoba (nota publicada en Perfil)

Por Diego Caniglia

Cuando a las 22:30 del domingo 13 de septiembre de 2015 la Junta Electoral dio a conocer los datos oficiales de la elección, la sorpresa se terminó de apoderar de todos. Con más del 60% de los votos escrutados, lo que a la tarde ya se vislumbraba a través de boca de urna y mesas testigo, a la noche era una realidad: Tomás Méndez realizaba una elección para intendente histórica, alcanzando el 23% de los votos, una cifra a la que nunca un candidato por fuera de las fuerzas tradicionales había llegado y tampoco lo lograría hasta la actualidad.

Ese domingo, Ramón Mestre se impuso con el 32%, lo que amplifica el resonante caudal de votos que logró el periodista. Más datos: con su movimiento ADN, Méndez ganó en 70 escuelas y se impuso en Villa El Libertador. Además, superó por varios cuerpos a Tito Dómina y Luis Juez.

Aquella noche de hace once años, el experimento de que un outsider pudiera acceder al poder de la segunda ciudad más importante del país fue una posibilidad. Con el paso del tiempo, Méndez se alejó de la política y, tras múltiples denuncias en su contra, se radicó en Buenos Aires. La pregunta que surge después de aquella experiencia es por qué en Córdoba no surge una figura por fuera de la política capaz de aglutinar el apoyo de los desencantados con la política y, más aún, cuando el fenómeno a nivel nacional muestra los casos de Dante Gebel, Daniel Hadad y Jorge Brito.

“Córdoba tiene una política más institucionalizada que el promedio nacional. Ninguno de los outsiders que se presentaron en los últimos 20 años logró consolidarse en el escenario político provincial”, sostiene Norman Berra, de Delfos Consultora.

“Al contrario, las candidaturas en Córdoba se caracterizan por la vigencia de actores que tienen mucha trayectoria política y se han presentado en repetidos turnos electorales, no solo en el oficialismo (Schiaretti, Llaryora), sino en la oposición, desde distintas posiciones del espectro político ideológico, como Luis Juez y Liliana Olivero, desde la izquierda”, agrega Berra.

Un espacio que nadie llena

Berra sugiere mirar algunas encuestas (una de Sicchar en particular), que muestra que “el 35% de los cordobeses no simpatiza con ningún partido político, lo que en teoría muestra un espacio de representación vacante que podría dar lugar a nuevos emergentes”. “Sin embargo, cuando se mide intención de voto, las mismas encuestas muestran un porcentaje de indecisos en torno al 10%, muy por debajo de ese tercio de representación vacante. Más allá de que ahí puede haber un efecto de inercia, ya que se ofrecen opciones de respuesta guiada y no abiertas o espontáneas, el dato grafica la dificultad de capitalizar el déficit representacional por fuera de los actores políticos más formales”.

Bien porteño

Ahora bien, ¿el de los outsiders es un fenómeno más nacional que provincial? “Sí, la política nacional en los últimos 20 años ha enfrentado severas crisis de representación que han generado ventanas de oportunidad a outsiders y nuevas figuras emergentes. Además del 2001, que dio lugar a una debacle nacional de la UCR que hasta ahora parece irreversible, las sucesivas decepciones con la experiencia de los gobiernos de Cambiemos entre 2015-2019 y del Frente de Todos entre 2019 y 2023 abrieron el camino a la irrupción de figuras disruptivas, entre las cuales el actual presidente Javier Milei es la muestra de más peso simbólico, pero no la única. En la actual coyuntura, el desgaste y la decepción con Milei han abonado el terreno para ensayos políticos como Dante Gebel, Daniel Hadad y Jorge Brito, entre otras figuras”, sostiene Berra.

Más allá de los hechos puntuales en los que se vio involucrado Méndez a partir de su trabajo como periodista, que no se haya consolidado como espacio político no representa una sorpresa para Berra. “En una política cuya institucionalización está por encima del promedio nacional y el de otras provincias, consolidar un espacio requiere de una persistencia que ninguno de los outsiders surgidos en Córdoba demostró, lo que aplica tanto a Méndez como a otros casos”, sostuvo.

link a nota completa: https://www.perfil.com/noticias/cordoba/a-11-anos-del-experimento-outsider-que-estuvo-cerca-de-dar-un-batacazo-en-cordoba.phtml

viernes, 11 de septiembre de 2026

Cómo impactó el “giro malvinizador” de Javier Milei en las últimas mediciones (nota publicada en CBA24N y Perfil)

Hace 30 días, escribimos en este espacio: “el gobierno no tomó nota del cambio de humor popular desde la exhibición del mensaje ‘Las Malvinas son argentinas’, subestimó la espiral ascendente de opinión que se generó ahí y escaló en estos días con el debate parlamentario por la ley de tierras”. Hace una semana, haciéndose eco de la presión que el presidente de Estados Unidos Donald Trump ejerce sobre el Reino Unido con Malvinas como excusa, el presidente Javier Milei apuntó a capitalizar la ola de nacionalismo pos Mundial con un “giro malvinizador”. ¿Qué dicen las últimas mediciones al respecto? Según la encuesta nacional de la consultora Management & Fit (gráfico arriba), el llamado a la unidad que el mandatario hizo en su discurso en cadena nacional hace una semana generó baja confianza/credibilidad: 56,4% le cree/confía poco o no, vs 41,7% que le cree/confía mucho o algo, lo que arroja un saldo desfavorable de casi 15 puntos porcentuales (pp).  

Según el mismo informe, para una primera minoría de casi 44% la imagen de Milei no cambió después del anuncio del pasado jueves 3 de septiembre, mientras que para casi 18% mejoró y para 36,5% empeoró (gráfico arriba). El saldo resultante es desfavorable en casi 19 pp. 

Asimismo, una clara mayoría (61,1% de los electores a nivel país) atribuye el giro a una conveniencia política, vs casi 25% que lo asocia a convicciones (gráfico arriba). Ese guarismo se ubica por debajo del 30% que votó a Milei en las primarias de 2023 y la primera vuelta de octubre del mismo año, lo que indica que la credibilidad en el cambio de posicionamiento se ubica por debajo del núcleo duro referencial de La Libertad Avanza. Aquí, el saldo desfavorable es de 36,4 pp.

En la misma línea, la última encuesta nacional de Analogías arrojó que 61% cree que Milei defiende poco o nada la causa Malvinas, vs casi 31% que cree que la defiende mucho o bastante; el saldo desfavorable es de 30,1 pp. El cruce por variables sociodemográficas (género, edad y nivel educativo) muestra opiniones críticas mayoritarias transversales (gráfico arriba). 

A su turno, el relevamiento de sentimiento social en redes sociales que realizó Monitor Digital luego de la cadena nacional arrojó que la jornada del 3 de septiembre cerró con un sentimiento neto de -67 puntos, dentro de una conversación marcadamente negativa. La serie analizada registró además un deterioro acumulado del 24,5% (gráfico arriba). “Javier Milei consiguió recuperar Malvinas como tema propio, pero todavía no consiguió convertirlo en capital reputacional en el debate de las redes sociales. La cadena nacional produjo agenda, sin dudas, pero no entusiasmo. Y quizá el dato político más incómodo sea justamente ese: el Presidente dedicó buena parte del mensaje a sostener que Malvinas está por encima de los partidos, pero casi una de cada dos conversaciones digitales terminó siendo clasificada precisamente como una cuestión atravesada por la grieta política”, concluyó el informe.

En tanto, el monitoreo de redes realizado por Pulso Escucha (gráfico arriba) mostró al rechazo 3 pp por arriba del apoyo: “47% rechaza el anuncio, 43% lo apoya, 10% duda. La noche fue del apoyo (48%); la madrugada y la mañana del viernes, del rechazo (53%). Antes de la cadena el apoyo era 27%”, destacó el informe.

“El Gobierno gana la conversación cuando el tema es la causa nacional, la grieta con el kirchnerismo y las sanciones a las petroleras. La pierde cuando se discute a Trump, la ley de 2011 y la base naval, donde ni los propios celebran”, sintetizó el análisis.

Finalmente, el monitoreo de Reputación Digital detectó que, de las últimas seis conversaciones en redes, Malvinas fue la única que motorizó una mejora del humor, con una incidencia favorable de 0,39 (gráfico arriba). Sin embargo, en el conjunto, el saldo negativo es de 0-52 vs un positivo de +0,43, lo que arroja un neto desfavorable de -0,09.  

El informe destacó que Malvinas subió el humor 9 puntos en una semana: no logró cambiar la negatividad predominante, pero la amortiguó al menor nivel del año. Sin embargo, en términos proyectivos, Reporte Digital evaluó que se trata de un impacto a corto plazo. “La predicción: en octubre Malvinas vuelve a menos de 3% y el gobierno necesita otro tema”, pronosticó (gráfico arriba). En la misma línea, la consultora Ad Hoc apuntó: "Tras el pico de conversación digital sobre la causa Malvinas del viernes pasado, el volumen de menciones al tema descendió un 78% el lunes. El impacto en el volumen de publicaciones sobre Javier Milei también baja. ¿Efecto de corto plazo?"

En síntesis: 

1) el giro “malvinizador” de Milei no logra generar un salto de credibilidad

2) respecto al cambio de posicionamiento, predomina la lectura de conveniencia política antes que las de las convicciones

3) Malvinas recupera centralidad temática, pero no consigue transformarse en capital reputacional para Milei; las redes se mantienen mantienen en terreno negativo

4) en algunas mediciones aparece un leve efecto positivo, pero coyuntural y limitado al corto plazo.

viernes, 4 de septiembre de 2026

Escenarios electorales en las últimas encuestas nacionales (nota publicada en CBA24N y Perfil)

El gobierno nacional trata de eliminar las primarias que deberían celebrarse dentro de un año bajo la hipótesis de que podría ganar la elección presidencial en primera vuelta en dos situaciones posibles: 1) alcanzando una primera minoría con el 45% de los votos 2) alcanzando una primera minoría del 40% y más de 10 puntos de ventaja sobre su escolta. ¿Aparece alguna de esas dos situaciones en las encuestas nacionales que midieron escenarios por precandidatos en agosto? Según la última medición de Consultora Delfos, en el primer escenario con varias figuras se registra un  empate técnico entre la intención de voto de Axel Kicillof (32,3%) y la de Javier Milei (31,2%). Myriam Bregman roza el 8%, Mauricio Macri el 6%, Victoria Villarruel el 5% y Juan Schiaretti el 3%, mientras que otras tres figuras rondan el 1% (gráfico arriba). “El escenario electoral se estructura alrededor de una polarización competitiva entre Fuerza Patria/Kicillof y La Libertad Avanza/Milei. No aparece por ahora una tercera fuerza con capacidad real de romper esa dinámica”, destaca el informe.

En un segundo escenario más acotado (con menos competidores en juego), Kicillof ronda el 34% y Milei el 32%, Bregman ronda el 9%, Macri el 7% y Schiaretti el 5% (gráfico arriba). Se mantiene la situación de polarización relativamente simétrica entre el oficialismo y la principal fuerza opositora. “El PRO pierde autonomía electoral. Macri conserva una adhesión limitada y, cuando queda fuera de la oferta, una parte importante de sus votantes parece orientarse hacia Milei. Villarruel mantiene capacidad para retener una porción del voto oficialista, pero su ausencia tampoco produce por sí sola un triunfo de Milei. Actúa más como factor de fragmentación que como alternativa presidencial consolidada. Provincias Unidas y Schiaretti no logran todavía traducir su posicionamiento federal en volumen nacional. Schiaretti crece cuando se reduce la oferta, pero continúa en niveles insuficientes para disputar centralidad. Bregman conserva un espacio propio, aunque retrocede en agosto y pierde peso en los escenarios más amplios. Su electorado parece más consolidado ideológicamente que expansivo”, amplía el análisis. En ninguno de estos dos escenarios se verifica una hipótesis favorable al triunfo del oficialismo en primera vuelta. 

La última encuesta nacional de Consultora Tendencias muestra un panorama similar a los escenarios de Delfos: leve ventaja de Kicillof (casi 34%) sobre Milei (32,4%), por una diferencia estadísticamente no significativa que resulta en un empate técnico y polarización simétrica. Bregman alcanza los 2 dígitos, en torno al 10%, y Schiaretti roza el 7% (gráfico arriba).  Tampoco aquí se advierte un escenario favorable a la hipótesis de triunfo oficialista en primera vuelta. 

La más reciente medición de Proyección Consultores ubica arriba a Milei (36,3%) sobre Kicillof (32,3%), pero confirma el empate técnico y la polarización simétrica; Bregman roza el 8% y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, el 4% (gráfico arriba). De nuevo, no se perfila un escenario favorable a la hipótesis de triunfo oficialista en primera vuelta. 

A su turno, la última encuesta de Reale-Dalla Torre midió varios precandidatos, de lo que resultó un escenario muy fragmentado: Milei 29,2%, Kicillof 18,3%, Sergio Massa con casi 9%, la vicepresidenta con casi 7%, Bregman rozando el 5%, Grabois en casi 2% y otras cuatro figuras en un rango entre casi 1% y 1,5% de intención de voto (gráfico arriba). Tampoco aquí surge un escenario favorable al triunfo oficialista en primera vuelta.  

Peor todavía, el análisis por bloques políticos del mismo informe muestra un empate técnico entre Milei y el peronismo K (gráfico arriba), luego de 5 meses en los cuales el oficialismo había tenido una ventaja relativa. 

La más reciente encuesta de Equipo Mide también muestra un panorama fragmentado: 28% para Milei, 22% para Kicillof, 7% para Bregman, 6% para Massa y 5% para Villarruel; las demás figuras medidas no llegan individualmente al 4% (gráfico arriba). Tampoco aquí se perfila una victoria oficialista sin necesidad de segunda vuelta. 



De las últimas mediciones nacionales, la única donde aparece un escenario favorable al triunfo oficialista en primera vuelta es en el testeo de fórmulas que ensayaron Isasi-Burdman: 40% para el binomio Milei-Patricia Bullrich vs 23% de Kicillof-Natalia De la Sota, una ventaja de 17 puntos porcentuales que zanjaría la competencia; luego, la izquierda con Bregman-Del Caño alcanza 8%, y otras dos fórmulas potenciales se ubican por debajo del 5% de intención de voto (gráfico arriba).

En el escenario alternativo que mide el mismo informe, la ventaja oficialista se reduce a 11 pp y diluye la chance de un triunfo en primera vuelta: Milei-Sandra Petovello alcanzan 34% de intención de voto vs Kicillof-De la Sota 23%. La izquierda sostiene el 8%, mientras que otras dos fórmulas rondan el 4%-5% (gráfico arriba). En síntesis: 1) de los últimos ocho escenarios medidos a nivel nacional recientemente, en siete la elección requeriría de un ballotage para definir al nuevo presidente y sólo en uno se perfila una victoria oficialista en primera vuelta 2) desde esta mirada, apostar toda la ingeniería política a un pleno suspendiendo las primarias aparece hoy como un ejercicio en exceso voluntarista.  

viernes, 28 de agosto de 2026

Endeudamiento y morosidad: por qué esos temas coparon la agenda de agosto (nota publicada en CBA24N y Perfil)

En una perspectiva histórica, hay que retroceder más de 20 años (poscrisis de 2001) para encontrar niveles de morosidad bancaria de las familias tan altos como hoy: el pico máximo de irregularidad tocó 32,7% en septiembre de 2003 (gráfico arriba). Sin embargo, la alarma que plantea la coyuntura actual salta al incorporar al análisis el nivel de incumplimiento con proveedores no financieros de crédito (billeteras virtuales): la aceleración de la mora en ese segmento pasó de 7,3% en noviembre de 2024 a 30,1% en junio de 2026. Eso superó el máximo registro previo (27,1% en mayo de 2020, plena pandemia de Covid-19). Considerando en conjunto deudas con bancos y billeteras virtuales, la irregularidad total de las familias rondó el 16% a junio de 2026. “Al comparar la foto de junio de 2026 con febrero de 2024 (momento previo a la escalada de la irregularidad), se detecta que el sistema crediticio incorporó 2,60 millones de deudores morosos nuevos”, destacó el último informe del CEPA, basado en datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el procesamiento propio de las bases de la Central de Deudores (CENDEU). El gráfico permite advertir que el fenómeno comenzó en el tercer mes pleno de la gestión presidencial de Javier Milei y que la curva se disparó a mediados de 2025. 


¿Cómo se traducen esos datos oficiales en las encuestas nacionales? Según la reciente medición de QSocial, desde febrero de 2026 la proporción de familias que responden que aumentó su endeudamiento trepó por encima del 60%, mientras que entre junio y julio escaló hasta ubicarse en una franja entre 75% y 70% (niveles pico de la serie). En el extremo contrario, quienes dicen que disminuyó su endeudamiento cayeron a niveles piso en torno al 20% en el mismo bimestre (gráfico arriba). 

En la misma línea, la última encuesta de Management & Fit arrojó que casi 72% de las familias están endeudadas (gráfico arriba). Un tercio de ellos se endeudaron para comprar alimentos y cubrir los gastos corrientes del mes y casi 14% para afrontar otras deudas, lo que es consistente con economías domésticas ajustadas (no inversión, capitalización ni consumo de bienes durables). 

Con apenas matices, el más reciente informe de Proyección Consultores arrojó que la proporción de argentinos que tuvo que pedir dinero prestado para cubrir los gastos mensuales de su hogar ronda el 60% desde mayo pasado (gráfico arriba). El promedio del último cuatrimestre fue del 61,5%. 

En la misma línea, pero medido en un plazo de 6 meses, el monitor de Zentrix de julio pasado cifró en casi 62% la proporción de quienes tomaron una deuda o crédito; el segmento etario más expuesto fue el de 18 a 39 años: 77%, vs casi 63% en los adultos de 40 a 59 y casi 54% en los mayores de 60 (gráfico arriba).

En cuanto a la situación de pago, casi 19% dice que afronta las deudas sin dificultad, mientras que 47,3% tiene problemas (casi 29% las paga con mucha dificultad + 12% se atrasó + 6,4% ya no las puede pagar). Otro tercio las paga “con alguna dificultad”. 

Casi 54% atribuye su endeudamiento a que sus ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos, mientras que 23,1% lo asocia al aumento de tarifas y servicios públicos (gráfico arriba). Eso acumula casi 77% que se endeudó para cubrir gastos corrientes. 

Según el último informe del Instituto de Estadística y Tendencias Sociales y Económicas (Ietse), a nivel país el 92,3% de los hogares tiene deudas, vs 7,7% que no (gráfico arriba). El documento explica: “una parte importante de las mediciones habituales sobre endeudamiento y morosidad se construye fundamentalmente a partir de información proveniente del Banco Central de la República Argentina (BCRA). El presente informe incorpora esa dimensión, pero además releva aquellas obligaciones que se encuentran fuera de los registros y circuitos de información del BCRA. Esta distinción resulta determinante. Del total de las deudas relevadas, el 50,7% corresponde a obligaciones deducibles mediante información del BCRA, mientras que 49,3% corresponde a deudas que no resultan deducibles a partir de esa fuente de información (…). Por lo tanto, la deuda de los hogares argentinos es sustancialmente más amplia que aquella que puede observarse exclusivamente a través de los registros financieros tradicionales. Esta consideración modifica la lectura del fenómeno: una familia puede no aparecer altamente endeudada en los registros financieros formales y, simultáneamente, encontrarse sometida a una fuerte presión económica por alquileres, servicios, impuestos, fiado, préstamos informales y otras obligaciones”.

 

El mismo informe reporta que el 78,5% de las deudas se contrajeron entre 2025 y lo que va de 2026 (gráfico arriba). Esto resulta consistente con los datos del BCRA y CENDEU, que marcan una curva ascendente desde hace un año aproximadamente. En tanto, 21,5% de las deudas tienen una antigüedad de 2 o más años. 

“El deterioro más severo aparece al analizar el estado de las obligaciones. En agosto 2026, 88,9% de las deudas relevadas se encuentra impaga o incumplida. El indicador era de 81,8% en marzo 2026, de 76% en mayo 2025 y 63% en julio 2024. En paralelo, las deudas que se encuentran en vía judicial alcanzan 41,3%, frente al 34,5% de marzo de este año, 28% de mayo 2025 y 22,2% de julio 2024. Mientras tanto, las obligaciones en condición regular representan apenas el 11,1%, frente al 18,25% registrado cinco meses antes. El conjunto de estos indicadores describe una pérdida progresiva de capacidad de cumplimiento. Ya no se trata simplemente de hogares que recurren al crédito para anticipar consumo o resolver una necesidad puntual: existe una proporción creciente que no consigue sostener el cumplimiento de sus compromisos financieros”, remarcó el informe. Así, el endeudamiento doméstico ya no es un fenómeno asociado a situaciones individuales, transitorias o coyunturales: los datos muestran una problemática de carácter estructural, cuya evolución compromete a la vez la capacidad de consumo, el ingreso disponible, la estabilidad patrimonial y las perspectivas de recuperación económica. La evolución registrada entre 2024 y agosto de 2026 indica que el problema se desplazó desde un endeudamiento predominantemente individual hacia una situación de fragilidad financiera masiva, con nítidas consecuencias económicas, sociales e institucionales. 

En síntesis: 

1) el endeudamiento de los hogares dejó de ser una estrategia puntual y pasó a expresar una fragilidad financiera estructural. El crédito se utiliza crecientemente para cubrir alimentos, servicios y gastos corrientes, ante ingresos que no alcanzan para sostener el presupuesto familiar.

2) el aumento del endeudamiento está acompañado por un deterioro generalizado de la capacidad de pago. Los datos oficiales y las encuestas convergen en señalar una expansión de la morosidad, con dificultades crecientes para cumplir las obligaciones y una fuerte aceleración de los incumplimientos recientes.

3) la problemática trasciende el sistema financiero formal y compromete la recuperación económica de los hogares. Una parte sustancial de las deudas queda fuera de los registros tradicionales, mientras crecen los incumplimientos y las situaciones judicializadas; el resultado es una fragilidad financiera masiva que afecta consumo, ingreso disponible y estabilidad patrimonial.