viernes, 30 de octubre de 2026

En Córdoba, Javier Milei fideliza su núcleo duro: ¿anticipo preelectoral de 2027?

En la provincia de Córdoba, Javier Milei obtuvo en octubre de 2023 el 33% de los votos y fue escoltado por Juan Schiaretti (28,5%); Patricia Bullrich se ubicó tercera, con 22,3%, Sergio Massa cuarto (13,2%) y Myriam Bregman quinta, con 13,2%. Luego, en la segunda vuelta de noviembre de ese año, el libertario superó a Massa por 74% a 26%. A dos años de la primera vuelta presidencial, la más reciente encuesta presencial de Grupo Feedback arrojó que la imagen positiva del actual presidente se ubica algo por debajo del núcleo duro representado por aquel tercio referencial: la calificación favorable es de 25,6%, mientras que la negativa roza el 45% y la opinión regular alcanza 29,5% (gráfico arriba). 

En tanto, según el mismo informe su intención de voto es de 29,3%, con lo cual se ubica en el mismo orden de magnitud del resultado de octubre de 2023 (considerando el margen de error muestral). Así, Milei casi triplica a Axel Kicillof, quien roza el 10%. Bregman, Mauricio Macri y la vicepresidenta Victoria Villarruel protagonizan un empate técnico a tres bandas: todos rondan el 5%. Sin embargo, casi un cuarto de los electores de la provincia se muestra indeciso y 13,3% votaría en blanco o no votaría a ninguno, lo que pone de manifiesto que la carrera preelectoral resulta prematura para la maduración de la agenda política en la opinión pública.  

Más allá de esa limitación, la tendencia que reportó Grupo Feedback en Córdoba resulta significativa, dado que esta provincia es un bastión libertario desde 2023. Que Milei se ubique en torno al 30% de intención de voto a nivel local resulta consistente con la reciente proyección nacional de CB Global Data relevada vía online (CAWI): en un escenario competitivo de varios candidatos, el presidente alcanza 27,1% de intención de voto; con hipótesis de ruptura de la coalición oficialista, Bullrich obtiene 8,5%. Por el lado de la principal fuerza opositora, Kicillof ronda el 17%, vs 12,1% de un candidato cristinista. Completa el top 5 Bregman (7,3%), con casi 15% de indecisos (gráfico arriba).  

Una medición alternativa a nivel provincial realizada mediante CAWI por Dialogía reportó casi un 45% de imagen positiva para la gestión de Milei, vs casi 55% de negativa (gráfico arriba). Eso arroja un saldo desfavorable que ronda los 10 puntos porcentuales (pp). 

Dialogía no midió intención de voto, sino permeabilidad electoral: aun así, el “voto seguro” de Milei replica, con apenas matices, el umbral en torno al 30% que se observa en la encuesta de Grupo Feedback, confirmando que el presidente lograría fidelizar su núcleo duro. Si se considera el “podría votarlo”, proyecta hasta 48,2% (gráfico arriba).

Ese 48% se confirma en el escenario de ballotage, vs 34,4% del gobernador bonaerense (gráfico arriba). En síntesis: 1) en la provincia de Córdoba, Milei cuenta hoy con una intención de voto que fideliza su tercio 2) de cara a un eventual ballotage, aparece por debajo de su performance en 2023 3) en octubre, la tendencia en Córdoba aparece como un proxy del escenario nacional en la hipótesis de una doble fractura en el oficialismo (con el presidente teniendo que enfrentar a Bullrich) y en la principal fuerza opositora (con Kicillof compitiendo con un candidato apoyado por CFK) 4) la carrera electoral todavía presenta un alto nivel de incertidumbre 5) Milei conserva competitividad, pero su desempeño potencial en un ballotage es inferior al de 2023; esto sugiere que mantiene capacidad de expansión, aunque sin reproducir la contundencia de su victoria anterior.

viernes, 23 de octubre de 2026

Javier Milei se aferra al control de la inflación pero la agenda social está cambiando, según las últimas encuestas (nota publicada en CBA24N y Perfil)

Ante una inflación mensual asemetada en torno al 2% mensual desde mayo pasado, el gobierno nacional sigue apostando al control de la suba de precios como principal argumento electoral de cara al turno nacional 2027, pero la opinión pública ya no acompaña mayoritariamente el desempeño del oficialismo en esa materia, en medio de una agenda social que está cambiando. Según la última encuesta realizada a nivel país por Hugo Haime & Asociados, una mayoría del 53% de los electores opina que la inflación no está controlada y que los ingresos no alcanzan, mientras que un tercio cree que sí está controlada, pero aun así los ingresos no bastan; apenas 14% se muestra optimista en ambos ítems (gráfico arriba).  

En este marco, según el mismo informe un abrumador 78% prefiere una política económica orientada a mejorar los ingresos de la población, vs 22% que está de acuerdo con mantener la política anti inflacionaria actual (gráfico arriba). Como se observa, el aval está por debajo del núcleo duro de La Libertad Avanza/LLA (el tercio que votó a Milei en las primarias de agosto de 2023 y la primera vuelta presidencial del mismo año) y ronda la mitad del voto obtenido por LLA + aliados en la elección de medio término de hace un año (casi 41%). 

Con matices en la forma de medir, pero dentro de la misma tendencia, la última encuesta nacional de las consultoras Alaska+trespuntozero arrojó que 23% de los argentinos prefiere mejorar los salarios, lo que prácticamente quintuplica al casi 5% que se inclina por bajar la inflación (gráfico arriba). 

Confirmando el cambio de prioridades en la agenda social, un tercio plantea como principal problema económico de su metro cuadrado personal que los ingresos no le alcanzan, mientras que la inflación no aparece en ese top 10 de demandas (gráfico arriba). 

Consistente con esos datos, la más reciente encuesta de Analogías arrojó que la proporción de quienes priorizan salarios y empleo duplican a quienes prefieren la estabilidad de precios: 61,5% vs 30,2% (gráfico arriba). En este caso, el aval a la política del oficialismo replica el núcleo duro de LLA. La segmentación sociodemográfica confirma el predominio de la vía a favor de estimular la demanda según las variables sexo, edad y nivel educativo. 

En la misma línea, la última medición de Proyección Consultores mostró a los bajos ingresos personales y familiares como la principal preocupación actual, muy por encima de la inflación/los precios: 51,3% a 29,2%, respectivamente (gráfico arriba).

El más reciente informe de la Universidad de San Andrés (Udesa) también mostró a los bajos salarios muy por encima de la inflación en el ranking de principales problemas del país (gráfico arriba). 

Lo mismo arrojó el último informe de Zentrix: una mayoría de 50,1% para ingresos/salarios, vs casi 13% para inflación, entre las principales preocupaciones actuales (gráfico arriba). 

El último informe de Management & Fit mostró a los bajos ingresos en el top 3 de problemas personales dentro de un ranking en el que no figura la inflación (gráfico arriba). 

Finalmente, la encuesta de Celag publicada este jueves 22 de octubre reportó que los bajos ingresos casi duplican a los precios altos dentro de los principales problemas económicos percibidos actualmente: 37,4% vs casi 19% (gráfico arriba). 

En síntesis: 

1) la agenda económica se desplaza de la inflación hacia los ingresos. Aunque el gobierno nacional mantiene el control de precios como eje de su estrategia, la principal preocupación social pasa a ser la insuficiencia de los salarios y los ingresos personales y familiares.

2) el control de la inflación pierde capacidad de legitimación política, mientras se perfila una demanda mayoritaria de cambio en las prioridades económicas. 

3) la tendencia se confirma en distintas consultoras y mediciones, que coinciden en ubicar los salarios, los ingresos y el empleo por encima de la inflación como prioridades. La convergencia refuerza la consistencia del cambio de agenda.

4) la persistencia de ingresos insuficientes limita el respaldo social a la política económica vigente. De cara al turno electoral 2027, la capacidad de mostrar mejoras tangibles en salarios y condiciones de vida aparece como una variable central para sostener el apoyo electoral.

5) el desafío electoral de Milei será traducir la relativa estabilidad de precios en mejoras concretas en el metro cuadrado del poder adquisitivo.

viernes, 16 de octubre de 2026

El liderazgo opositor de cara a 2027, según las últimas mediciones (nota publicada en CBA24N y Perfil)

El peronismo encara la fecha emblemática del 17 de octubre con una fuerte interna que incluye la disputa por la candidatura presidencial en el turno electoral 2027. ¿Qué dicen las últimas mediciones sobre percepción de liderazgo en la principal fuerza opositora? El último informe de Ad Hoc repasó el impacto digital de las figuras más relevantes: el mes pasado, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, más que duplicó las menciones de Cristina Fernández de Kirchner (580 mil vs 248 mil). “Durante septiembre, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires recolectó más menciones que CFK, Bregman y Massa juntos”, destacó el documento (gráfico arriba). El mandatario también obtuvo más menciones que la movilización convocada en ese por las organizaciones sociales y fuerzas de la izquierda en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), ratificando así su protagonismo en redes. 

Pasando del monitoreo de redes a las últimas encuestas nacionales que midieron el liderazgo en la oposición, la última medición de Trends arrojó que Kicillof más que triplica al candidato presidencial del peronismo en 2023, Sergio Massa, en términos de preferencias: 58% vs 17%, respectivamente (gráfico arriba), una ventaja de 41 puntos porcentuales (pp). Luego, aparecen en empate técnico Guillermo Moreno y Juan Grabois, precandidato en las primarias de 2023, y cierra el lote Miguel Pichetto (ex candidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio en 2019) con 1%. 


A su turno, Equipo Mide reportó en septiembre que el gobernador de Buenos Aires casi duplica a la ex presidenta CFK en liderazgo opositor percibido: 33% vs 18%, respectivamente (gráfico arriba), una ventaja de 15 pp. Luego, se registra un empate lineal entre Myriam Bregman (izquierda) y Mauricio Macri (PRO), con 4%; cierra el top 5 Massa, con 2%. Cabe destacar que un 27% responde “ninguno, la oposición no tiene un líder”, lo que deja un espacio vacante  potencialmente capitalizable para disputar hacia 2027. 

En tanto, el informe QMonitor de agosto mostró ventaja para el gobernador bonaerense en términos de principal dirigente opositor percibido, pero dentro de una disputa más pareja: Kicillof 29% vs CFK 22% (gráfico arriba), una brecha estadísticamente significativa de 7 pp. Massa cierra el podio con 8%, mientras que Bregman y el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro completan el top 5 con 4% y 3%, respectivamente.  En este caso, un 21% no sabe, lo que también implica un terreno en disputa. 

Ese mismo mes, Synopsis midió el liderazgo opositor percibido en dos niveles: en el electorado general, Kicillof obtuvo sobre CFK una ventaja estadísticamente significativa de casi 9 pp, con 30,4% sobre 21,7%. Bregman quedó en empate técnico con la actual vicepresidenta Victoria Villarruel (ambas en torno al 7%), mientras que Macri cerró el top 5 con 5% (gráfico arriba). En cambio, entre votantes de Fuerza Patria, la ventaja de Kicillof sobre CKF se redujo a 4,5 pp, quedando en empate técnico; Bregman alcanzó los 2 dígitos y duplicó a Villarruel, quien rozó el 5%. 

Finalmente, la última encuesta nacional de DC Consultores indagó la creencia acerca de a quién elegiría CFK como candidato presidencial del peronismo para 2027: en este caso, Massa rozó el 31%, duplicando al ex ministro Wado de Pedro (15,4%), quien aparece en empate técnico con Kicillof (casi 12%); cierra el lote el ex gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, con 8,2% (gráfico arriba). Sin embargo, una primera minoría de 34,1% se dispersa en otras respuestas, lo que sugiere que la voluntad de la ex presidenta en carácter de “gran electora” (impedida de ser candidata por un fallo judicial) no termina de quedar clara para una gran parte de los votantes. 

En síntesis:

1) Kicillof obtuvo una clara ventaja sobre las demás figuras en términos de menciones en redes sociales en septiembre pasado.

2) el gobernador bonaerense también se impone como candidato preferido y líder opositor percibido, si bien con matices en las distintas mediciones.

3) sólo queda rezagado cuando se indaga el candidato preferido por CFK, lo cual resulta consistente con la situación de la interna y el perfil propio que Kicillof viene construyendo desde 2023. 

4) con todo, existe un espacio opositor todavía vacante y disputable, lo que abre una ventana de oportunidad para otras figuras hacia el turno 2027.

viernes, 9 de octubre de 2026

A un año de las elecciones, cómo está el mapa ideológico a nivel país (nota publicada en CBA24N y Perfil)

Dentro de un año, el país estaría a punto de celebrar la primera vuelta presidencial. Un enfoque alternativo al de medir la intención de voto mediante encuestas nacionales es sondear la autoidentificación ideológica de los electores argentinos: según el último informe de las consultoras Alaska y Trespuntozero, entre las respuestas positivas una primera minoría de casi 25% se define como peronista, 16,4% como mileísta, casi 11% como kirchnerista, casi 5% macrista y otro tanto de izquierda (gráfico arriba). Fuera del top 5, aparece un residual radical en torno al 3% y la mitad de esa proporción se define como antimileísta. Si agrupamos por un criterio de proximidad, tenemos 35,5% de peronismo + kirchnerismo, 24,4% de mileístas + Juntos por el Cambio (macristas + radicales): en este caso, la oposición aventaja por 11,1 puntos porcentuales al conglomerado cercano al oficialismo, pero al existir casi un 27% que no se identifica de ninguna manera, cualquier extrapolación a tendencia electoral deviene en impracticable.

El cruce por voto en la primera vuelta de 2023 confirma los clivajes previsibles en los dos candidatos principales: casi 50% de votantes de Sergio Massa se autoidentifican como peronistas, casi 32% como kirchneristas y casi 11% no se identifican ideológicamente. En tanto, el voto a Javier Milei se compone de casi 49% de mileístas, casi 3% de macristas, otro tanto de radicales y casi 29% sin identificación (gráfico arriba). 

En tanto, el último informe de consultora Escenarios reportó entre las respuestas positivas una primera minoría de casi 22% de peronistas, casi 13% de kirchneristas, casi 10% de libertarios, casi 8% de liberales y 4,3% de radicales (gráfico arriba). Si agrupamos por proximidad con el mismo criterio anterior, el resultado es 34% de peronistas + kirchneristas vs casi 22% de libertarios + liberales + radicales; la brecha a favor del conglomerado opositor es de 12,1 pp. Nuevamente, por fuera de esos dos polos queda un 26,4% de electores independientes y otros segmentos, entre los que se destaca un 7% de “centristas” y varios grupos minoritarios que rondan entre 2% y 3%.  Con los matices del caso, ambos informes confirman al peronismo como la primera minoría identitaria entre las respuestas positivas, y un segundo puesto disputado por mileístas/libertarios (entre 10%-16,4%) y kirchneristas (entre 11%-12,5%). El radicalismo, claramente diluido, queda por debajo del 5% en ambos informes, mientras que la izquierda ronda entre 2,1%-4,6%.

El informe de Escenarios va un paso más allá y mide la clásica escala ideológica izquierda vs derecha: en este caso, una primera minoría de casi 29% se ubica en el centro, mientras que la derecha neta (10) casi triplica a la izquierda neta: 18,1% vs 6,6% (gráfico arriba). En este caso, casi 11% dice no saber cómo ubicarse, muy por encima del cuarto de electores (y más) que no se identifica de ninguna manera, lo que sugiere que una gran porción de esos electores tiende a ubicarse en el centro del espectro ideológico. 

Al agrupar por proximidad, Escenarios reporta casi 21% de izquierda-centroizquierda, 32,1% de centro y casi 37% de derecha-centroderecha (gráfico arriba), lo que implica una disputa pareja entre estas dos expresiones por la primera minoría. Profundiza el informe: “la autoubicación ideológica está inclinada hacia la derecha (36,6% contra 20,6% de izquierda), las etiquetas explícitamente de  izquierda no llegan al 7% de la población y, entre quienes dicen haber cambiado de manera de pensar en los últimos años, son más los que se corrieron a la derecha (20,2%) que a la izquierda (13,7%). Pero si por ‘izquierdización’ se entiende la revitalización de una cultura que valora un rol positivo del estado y el igualitarismo en materia económica, los datos también son inequívocos: siete de cada diez argentinos quieren que el Estado intervenga más para reducir  desigualdades, que la educación y la salud sean públicas y gratuitas aunque cueste más impuestos, y dos de cada tres prefieren la igualdad a la libertad individual como valor ordenador. Ese ‘sentido común’ no es nuevo ni es de izquierda en el sentido partidario del término: es la matriz histórica de la cultura política argentina, que la experiencia libertaria no logró desplazar  y que hoy, con el gobierno en su punto más bajo de confianza, vuelve a expresarse con nitidez. Lo que el estudio muestra, en síntesis, es una sociedad que demanda Estado en lo económico, orden en lo securitario y moderación en lo cultural”.

Finalmente, al cruzar la escala con las etiquetas, el resultado es que los peronistas muestran un reparto simétrico entre la izquierda (casi 32%) y el centro (un tercio), los kirchneristas se inclinan más hacia la izquierda (casi 60%), los liberales con la derecha (casi 88%) y aún más los libertarios (casi 95%). Agrega el informe: “siete de cada diez personas que se ubican a la izquierda son peronistas o kirchneristas. Las tres etiquetas de la izquierda no peronista (de izquierda, socialista, progresista) explican apenas un quinto de la izquierda autopercibida, y los independientes otro 8%. Visto desde el otro lado, el kirchnerismo es la etiqueta que más se ubica a la izquierda entre las de peso (59,6%), mientras que el peronismo a secas se reparte entre izquierda (31,6%), centro (33,3%) y una quinta parte que no sabe ubicarse: el peronista promedio no se piensa como un hombre de izquierda. En el espejo, los libertarios (94,5%), liberales (87,8%) y conservadores (81,5%) se ubican a la derecha con una homogeneidad que ninguna etiqueta del otro campo alcanza. La derecha argentina es ideológicamente compacta; la izquierda es un ala del peronismo más una franja pequeña de identidades doctrinarias”.

En síntesis:

1) el peronismo conserva la primera minoría identitaria, con cerca de un cuarto de los electores que se autoidentifican positivamente, mientras que el mileísmo/liberalismo aparece como segundo espacio, aunque con menor peso individual.

2) la oposición presenta una ventaja agregada sobre el oficialismo, tanto en la agrupación por proximidad partidaria como en la escala ideológica, aunque la magnitud de esa ventaja convive con un importante segmento de independientes y electores sin identificación.

3) la derecha constituye el espacio ideológicamente más compacto, con una fuerte concentración de libertarios, liberales y conservadores en ese polo; en contraste, la izquierda aparece más fragmentada y fuertemente vinculada al peronismo y al kirchnerismo.

4) el centro mantiene un peso decisivo en el mapa ideológico; cerca de tres de cada 10 electores se ubican allí, y una proporción significativa de quienes no adhieren a una identidad partidaria podría tender a posicionarse en ese espacio.

5) el mapa ideológico combina una inclinación hacia la derecha con una persistente demanda de Estado y protección social; predominan posiciones de derecha en la autoubicación, pero siete de cada 10 argentinos sostienen la necesidad de mayor intervención estatal para reducir desigualdades y valoran la educación y la salud públicas.