lunes, 14 de junio de 2021

Qué sabemos y qué no sabemos de la elección que viene, según las encuestas (columna publicada en CBA24N)

La opinión pública y las tendencias preelectorales son volátiles, y por lo tanto cada vez más difíciles de medir. A tres meses de las elecciones primarias, abiertas y simultáneas (PASO) previstas para el 12 de septiembre según el cronograma consensuado entre oficialismo y oposición, es oportuno repasar qué sabemos y qué no respecto a la próxima elección en Córdoba. Lo primero a considerar es que nuestra provincia, a diferencia de otros distritos, este año sólo vota senadores y diputados nacionales y no legisladores provinciales, por lo cual los comicios de medio término tienden a nacionalizarse. Las últimas encuestas de consultora Corinto realizadas entre abril y mayo en la ciudad lo confirman: 61% de los electores votará pensando en lo que pasa en el país (gráfico arriba). 


Profundizando el dato, el apoyo a una lista asociada al presidente Alberto Fernández oscila en un promedio del 25%, mientras que una lista opositora al Frente de Todos tiende a crecer cuando bajan los indecisos (gráfico arriba). Si consideramos que el FdT obtuvo 22,3% de los votos de diputados nacionales en octubre de 2019 en nuestra provincia, hoy el 25% se ubica en el mismo orden de magnitud considerando el error muestral de estos estudios. Algo muy similar arroja el último estudio provincial de Zuban Córdoba & Asociados, según el cual una lista del FdT conformada por Carlos Caserio y Olga Riutort podría rondar el 21% de los votos (gráfico abajo). En ese marco, Juntos por el Cambio rondaría el 37% con una fórmula Mario Negri-Ramón Mestre, ubicándose aún lejos del 51,3% obtenido por la lista de diputados nacionales de JxC en octubre de 2019. 


Podríamos decir que esto es lo que sabemos a partir de las regularidades estadísticas que es posible detectar en las encuestas que miden actitud electoral e intención de voto. Ahora bien, hay mucho que no sabemos: por ejemplo, cómo puede impactar la pandemia del Covid-19 en la afluencia electoral, algo que tiene el potencial de alterar el voto y la distribución del caudal de cada fuerza, y con ello el resultado. Históricamente, Argentina ha sido uno de los países latinoamericanos con índices más altos de participación electoral tanto en elecciones presidenciales como legislativas, situación que también aplica a la provincia de Córdoba.  

Según datos oficiales, en las elecciones de medio término del 2017 la participación ciudadana en las PASO de agosto fue del 70,3% y en las generales rondó el 74,8%, un valor similar al 76,7% de participación a nivel nacional. Sin embargo, la pandemia podría llevar a los cordobeses a no participar de los comicios de medio término en la magnitud tradicional: según la encuesta provincial realizada por la consultora Delfos en mayo pasado (mes en el que hubo picos en torno a los 2.500 casos diarios), sólo el 54,6% de los cordobeses afirmaba que concurriría a las urnas en ese contexto. Eso implica unos 15,7 puntos porcentuales menos que en las elecciones primarias de 2017, guarismo similar al obtenido en la medición de abril pasado (gráfico arriba). 

Peor aún, la brecha respecto de la última cifra oficial se agranda sustancialmente cuando se les pregunta a los cordobeses si participarían de los comicios en el caso de que coincidieran con un nuevo pico de Covid-19. Ante esa posibilidad, sólo el 41,7% de los electores afirmó que asistiría a sufragar en ese contexto (gráfico arriba). A pesar de que esa cifra representa una leve mejora respecto de las registradas en el estudio de abril, el incremento no resulta estadísticamente significativo y aún se encuentra casi 29 puntos porcentuales por debajo de la concurrencia alcanza en las PASO de 2017. Así, los guarismos sugieren una regularidad estadística en torno al 40% de cara al turno electoral de este año. Considerando que hace pocas semanas Córdoba tuvo picos de casos de coronavirus entre los 4.500 y 5.500 casos diarios, no es descabellado pensar que la participación de los electores cordobeses en las elecciones nacionales de medio término podría contraerse entre 15 y 30 puntos porcentuales con respecto a los comicios de 2017, lo cual puede tener un impacto enorme en los resultados. 

lunes, 7 de junio de 2021

La agenda social en las encuestas (columna publicada en CBA24N)

Con el mes de junio corriendo ya en el calendario, se impone un repaso de la agenda social en las encuestas nacionales y provinciales. Existen algunos matices en las mediciones. El último estudio realizado a nivel país por la consultora Analogías mide las preocupaciones de manera guiada, es decir, presentando al encuestado un abanico de opciones, pero excluyentes (se acepta una sola respuesta, por lo cual la suma da 100%). En ese caso, la inflación roza el 25% de las respuestas, escoltada por el temor a un colapso del sistema de salud (casi 20%) y contagiarse de coronavirus en tercer término (casi 15%), en empate técnico con desempleo (14,5%). Las demás preocupaciones no llegan al 10% individualmente (gráfico arriba). Cuando se abre el dato por variables duras, inflación hace picos entre varones (casi 28%), el segmento etario de 30 a 44 años (27,3%) y electores universitarios (29,4%; gráfico abajo). 

En general, no hay diferencias estadísticamente significativas por franja de problemas, ya que el error muestral al abrir el dato por variables es mayor que el general (+/-2%). Al pasar de esa apertura al evolutivo (gráfico abajo), el acumulado de preocupaciones sanitarias y el de preocupaciones socioeconómicas se alternan el primer lugar en función de la fuerza del Covid-19: cuando la primera ola comenzó a ceder, descendieron las sanitarias en favor de las socioeconómicas, pero en abril de 2021 la segunda ola emparejó la situación. Actualmente, hay una brecha de apenas 5,1 puntos porcentuales entre ambas, contra 4,3 pp en abril (en ambos casos, una diferencia estadísticamente no significativa). 

La última encuesta nacional de OhPanel! indaga las preocupaciones de manera diferente: se puede responder por cada área de manera no excluyente. Más allá de ese matiz, nuevamente inflación aparece al tope (65%), escoltada por pobreza y desocupación/desempleo (ambas con 59%). Inseguridad cierra el podio (53%) y las demás preocupaciones no llegan individualmente al 50% (gráfico abajo). Dentro del top, el evolutivo sólo arroja una variación estadísticamente significativa en desocupación/desempleo, con una suba de 11 pp respecto a abril pasado (de 48% a 59%).  

D`Alessio Irol/Berensztein también mide de manera no excluyente, como OhPanel! Al igual que en ese informe, inflación está al tope (84%), y luego aparece un segundo lugar muy disputado entre la incertidumbre económica, inseguridad/delincuencia y el impacto económico del coronavirus, todas con entre 66% y 62% (gráfico arriba). Después viene un pelotón de otros tres problemas, en empate técnico en torno al 50%. En cuanto a matices, se advierte que en los primeros cuatro problemas (los que superan el umbral del 60%), la preocupación es relativamente menor entre los electores afines al Frente de Todos que entre los cercanos a Juntos por el Cambio y otras fuerzas. 


Finalmente, en la última encuesta de Udesa (que también mide de manera no excluyente), inflación aparece al tope con un total de 42%, seguida de cerca por corrupción (37%). Luego, hay un triple empate técnico entre delincuencia/robos/inseguridad, pobreza y falta de trabajo, entre 33% y 30% (gráfico abajo). Si más allá de los matices en la forma de medir hacemos foco en las recurrencias de esos cuatro estudios, inflación ocupa el top 1 en todos e inseguridad está en el top 4 en tres informes, mientras que pobreza y desempleo están en el top 4 en dos de los cuatro informes. Respecto al coronavirus es donde hay más dispersión en las mediciones, ya que algunas consultoras dividen el aspecto sanitario del impacto económico de la pandemia, pero aun con esa consideración está en el top 5 en tres de cuatro estudios, con lo cual podemos considerarlo legítimamente como el quinto problema de mayor preocupación actual.  

Cuando pasamos a las encuestas provinciales, el último estudio de la consultora Tendencias mide las preocupaciones de manera guiada y excluyente. Los resultados del informe muestran al trabajo al tope de las preocupaciones de los cordobeses, con 30,6%. La salud y la pandemia llegan al 24,5%, mientras que corrupción roza el 16%; inseguridad no llega al 10% (gráfico abajo). 

 

La consultora Pulso Social ofrece un abanico guiado de cuatro problemas (excluyentes) en su estudio más reciente: coronavirus se ubica primero con 32%, seguido muy de cerca por inseguridad (29%) e inflación (28%), lo que es un triple empate técnico. Pobreza apenas supera el 10%. La apertura entre Capital e Interior muestra leves matices, estadísticamente no significativos en coronavirus y pobreza y de mayor interés en inseguridad e inflación (gráfico abajo).  


Finalmente, el estudio más reciente de la consultora Zuban Córdoba y Asociados en nuestra provincia también mide de manera excluyente. Inseguridad aparece al tope, con 25,1%, le sigue desocupación con 15,6%, y luego hay un empate técnico entre suba de tarifas con 11,6% y pobreza con 10%; los demás problemas no llegan individualmente al 10% (gráfico abajo). 


La apertura por Capital e Interior (gráfico abajo) ofrece en este caso más matices de los que vimos en el estudio de Pulso Social. Claramente, la inseguridad preocupa mucho más en Capital (31,1% vs casi 20%), mientras que con la desocupación sucede lo inverso (12,8% vs 18%, respectivamente). Hay diferencias menores en otros ítems, estadísticamente no significativas si se considera que el error muestral general es de +/-3,7% (y por lo tanto es mayor al dividir la muestra en Capital vs Interior).  

En síntesis, más allá de los matices que vimos en los tres  estudios en nuestra provincia, el hecho de que todos midan las preocupaciones de manera excluyente (una sola mención) nos permite construir un promedio de la participación de cada una en la agenda social cordobesa: inseguridad e inflación, que aparecen en los tres informes, alcanzan una media de 20,8% y de 17,4%, respectivamente. Salud/pandemia y coronavirus, por un lado, corrupción por otro y finalmente pobreza por separado aparecen en dos de tres informes, con un promedio de 28,2%, 13,4% y de 10,5%, respectivamente, con lo que se cierra el top 5 de problemas provinciales. 


lunes, 31 de mayo de 2021

Llegó el Día D, el informe de Dossier 360 con las 10 claves al cierre del mes de mayo

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Córdoba y CABA, de cara a las PASO en las encuestas (columna publicada en CBA24N)

El promedio de las encuestas realizadas en provincia de Buenos Aires (PBA) muestra al Frente de Todos (FdT) con 36% de intención de voto vs 26% para Juntos por el Cambio (JxC). Esa desventaja de 10 puntos porcentuales en el distrito que más pesa (38%) en el electorado nacional y donde JxC ganó en la elección de medio término de 2017 lleva a esa fuerza a redoblar la apuesta en Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y provincia de Córdoba, dos distritos clave en los que se impuso en los últimos turnos electorales nacionales. Más allá de los matices (en CABA, bastión del PRO, gobierna, mientras que en Córdoba el PJ provincial se mantiene invicto desde 1999), ambas plazas presentan desafíos en común para JxC. En primer término, una superabundancia de precandidatos. Conscientes de las dificultades que presenta PBA, varios protagonistas de la derrota del 2019 no quieren sufrir un nuevo revés y este año aspiran a liderar las listas en CABA: entre ellas, el ex presidente Mauricio Macri, la ex ministra y titular del PRO Patricia Bullrich y la ex gobernadora de PBA, María Eugenia Vidal. Sin embargo, CABA es gobernada por Horacio Rodríguez Larreta, con aspiraciones presidenciales para 2023 y deseos de que la lista distrital la encabece un candidato de su equipo. Las última encuesta de Analogía (gráfico arriba) realizada allí muestra que el jefe de gobierno sufrió un costo político por la judicialización del DNU nacional de restricciones sanitarias pero mantiene un diferencial positivo de imagen a favor de casi 22 puntos porcentuales, con una positiva de casi 60% y una negativa de 38%. 

En tanto, según Proyección Consultores, su imagen positiva en CABA es de 53,5% vs una negativa de 32,5% (gráfico arriba), lo que arroja un saldo de +18,3 pp. Si hacemos un promedio de ambas mediciones, tenemos una positiva de 56,7% y una negativa de 36,6%, lo que arroja un saldo de +20,1 pp. Una de las figuras de su gabinete que suena como precandidato para las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) es el ministro de Salud Fernán Quirós, que tiene un saldo de imagen de +27,3 pp, como resultante de una positiva de 52,4% y una negativa de 25,1%. 

En cambio, en el distrito donde fue jefe de gobierno Macri tiene un saldo negativo: -16,5 pp, fruto de una positiva de 37,1% vs una negativa de 53,6% (gráfico abajo). 

Bullrich también tiene un diferencial desfavorable, aunque menor: -7,1 pp, resultado de una positiva de 40,7% y una negativa de 47,8% (gráfico abajo). 


A su turno, Vidal registra un empate técnico entre imagen positiva y negativa: 45,7% vs 44,1%, respectivamente (gráfico abajo); la brecha de +1,6 pp no resulta estadísticamente significativa. 


En síntesis, los datos favorecen la posibilidad de que el jefe del distrito, Rodríguez Larreta, negocie desde una posición de relativa fuerza, dado que lidera las encuestas de imagen y que su potencial delfín también mide mejor en esa variable que otros aspirantes. Sin embargo, aunque el promedio de las encuestas en CABA muestra que JxC lidera con 43% a 22% la medición por sellos, el reciente estudio de Proyección arroja que mientras esa fuerza todavía no alcanza el caudal que obtuvo en 2017 (51%), el FdT rebasaría el que obtuvo Unidad Ciudadana ese año: de casi 22% se proyecta hasta 28,1% en su último informe (gráfico abajo). 

Para más datos, la medición por candidatos individuales muestra al frente a Leandro Santoro, con 23,3%, mientras que se registra un empate técnico entre Bullrich (16,3%), Vidal (14,4%) y Quirós (11,1%; gráfico abajo). 


Santoro también alcanza un módico diferencial de imagen favorable de +7,3 pp, como resultado de una positiva de casi 34% vs una negativa de 26,6% (gráfico abajo)


Así, Santoro aventaja en imagen e intención del voto al ex candidato a jefe de gobierno de CABA por el FdT, Matías Lammens, que tiene un diferencial de imagen desfavorable de -5 pp como resultado de una positiva de 32,2% vs una negativa de 37,2% (gráfico abajo)

En resumen, si bien CABA se perfila como un distrito favorable para JxC, la superabundancia de precandidatos sugiere un arduo proceso de negociación interna para el armado de listas entre Larreta, el ala dura del PRO (representada por Macri y Bullrich) y la ex gobernadora de PBA, Vidal. Esa puja desafía la posibilidad de que JxC repita la performance del 2017, mientras que el FdT aparece con un precandidato casi natural a encabezar la lista y con chances de mejorar el resultado del 2017. Similar panorama se observa en Córdoba: el promedio de las encuestas recientes ubica a JxC con 29,5% de intención de voto, vs 16% para el FdT y otro tanto para Hacemos por Córdoba (HxC), lo que posiciona al último estudio de Pulso Social como el más representativo de la serie, con 31%, 17% y 14%, respectivamente. Asimismo, una lista liberal ronda el 6% y Encuentro Vecinal un 3% (gráfico abajo). 


Como en CABA, la versión cordobesa de JxC también tiene una superabundancia de precandidatos con aspiraciones de encabezar la lista, que arranca por el tramo de senador nacional: Ramón Mestre, Mario Negri y Rodrigo de Loredo por la Unión Cívica Radical (UCR), Luis Juez por el Frente Cívico, Héctor Baldassi, Soher el Sukaria y Laura Rodríguez Machado por el PRO, junto con el extrapartidario y delfín de Macri, Gustavo Santos. El reciente paso del ex presidente por el distrito agitó la política provincial: a nivel general, el último estudio de Zuban Córdoba arrojó que un 34,5% de los electores cordobeses se inclina por la opción de que la UCR mantenga su autonomía sin aliarse con nadie, mientras que casi 28% prefiere que mantenga su alianza con el PRO y la Coalición Cívica; por otro lado, 15,1% se inclina por aliarse al “ala blanda” del PRO y apenas 6,5% por asociarse al “ala dura” (gráfico abajo)



Si bien esto no implica un escenario de ruptura (al interior de los electores radicales casi la mitad se inclina por mantenerse dentro de la alianza y el 53,3% de los cambiemitas se pronuncia en el mismo sentido), la proliferación de figuras hace difícil que se pueda alcanzar una lista de unidad. 

Ese factor, junto a la competencia de HxC (que no tendría mayores problemas en consensuar su lista de unidad) y la concurrencia de otras dos listas “por derecha”, una libertaria y otra de Encuentro Vecinal, complican las chances de que JxC repita su performance del 2017, cuando obtuvo 48,5% en Córdoba. Paradójicamente o no tanto, según Pulso Social la proyección de JxC mejoraría ante una “lista única” del PJ (HxC+FDT, gráfico abajo), hipótesis que hoy está casi descartada.




lunes, 24 de mayo de 2021

FMI y vacunas: la mirada argentina en las encuestas (columna publicada en CBA24N)

Uno de los temas centrales de la agenda de mayo fue la gira presidencial en Europa, atravesada por dos “issues” clave: recabar apoyo de diversos líderes internacionales de cara a las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por la deuda que contrajo el gobierno de Cambiemos y las gestiones por vacunas contra el Covid-19. Esto amerita un repaso de la opinión pública argentina en ambas variables de acuerdo a encuestas nacionales. Según un estudio reciente de la consultora Acierto, el 55,2% de los electores está de acuerdo con la afirmación del presidente Alberto Fernández de que el gobierno de Macri fue irresponsable al tomar deuda con el FMI, mientras que casi 45% está en desacuerdo (gráfico arriba). Esto arroja un saldo de 10,4 puntos porcentuales favorable a la posición presidencial, que también puede entenderse desde que el acompañamiento a su postura excede en casi 7 puntos porcentuales al caudal obtenido por el Frente de Todos (FdT) en octubre de 2019 (48,24%), mientras que la contraria está en el orden de magnitud de los votos de Juntos por el Cambio (JxC) en la misma fecha (40,28%; la diferencia de 4,52 pp no resulta estadísticamente significativa). El mismo informe arroja que el 53,4% se muestra de acuerdo con denunciar por administración fraudulenta al ex presidente Macri y a sus funcionarios por la deuda externa tomada con el FMI durante su mandato, mientras que 46,6% se muestra en desacuerdo (gráfico abajo), replicando de manera similar la distribución de opiniones de la variable anterior, más allá de los matices (en ese caso, el saldo a favor de la postura presidencial se reduce a casi 7 puntos porcentuales). 

En tanto, según una encuesta reciente de Clivajes Consultores, 55,2% de los electores argentinos acuerda con investigar la deuda contraída por el gobierno anterior, vs 32,2% que no acuerda; casi 13% ns/nc (gráfico abajo). Así, más allá de los matices en la manera de medir este issue, queda claro que la postura oficial en este tema recoge un apoyo mayoritario, es decir, por encima del 50% +1 de las opiniones, mientras que la posición contraria oscila entre el caudal obtenido por JxC en las PASO del 2019 (en torno al 33%) y el alcanzado en octubre del mismo año (alrededor del 40%). 

Respecto al tema vacunas, un estudio reciente de consultora Analogías en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) abordó una cuestión que crece en la agenda global: la producción de vacunas libres de patentes para que lleguen a todos los que las necesiten, sin las asimetrías que se observan hoy en plena pandemia del coronavirus. El 79,4% de los electores de ese conglomerado se mostró de acuerdo con esa postura, contra apenas 11,3% de desacuerdo; 9,3% ns/nc (gráfico abajo). Así, es abrumador el consenso a favor de la posición que ya exteriorizaron el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, su par de Rusia, Vladimir Putin, y el primer mandatario argentino, entre otros líderes partidarios de la colaboración internacional en este tema. 

Profundizando en este punto, el mismo estudio de Analogías muestra que hoy Rusia es percibida como el país que más está colaborando con la Argentina para enfrentar al Covid-19, con 42,2% de las respuestas; muy lejos aparecen Estados Unidos (7,6%), China (6,1%) y la Unión Europea (casi 5%), mientras que un 39,3% ns/nc (gráfico abajo). 


El resultado en AMBA es consistente con la tendencia general de diversas encuestas nacionales, que desde fines de 2020 vienen mostrando una confianza creciente en la Sputnik V, proceso que se aceleró luego del affaire de la vacunación VIP en febrero pasado. Así, la serie histórica de la consultora Poliarquía muestra que en mayo de 2021 el 57% de los electores argentinos tiene mucha o bastante confianza en esa vacuna, por encima de la que alcanzan Pfizer (54%), Oxford-AstraZeneca (48%) y Sinopharm (39%; gráfico abajo). La diferencia con Pfizer no resulta estadísticamente significativa (3 puntos porcentuales), pero el evolutivo deja en claro el fracaso de la campaña anti-Sputnik llevada a cabo por JxC, pues entre enero y mayo de 2021 la confianza en esa vacuna trepó 18 puntos porcentuales. 


lunes, 17 de mayo de 2021

Tendencias de la elección de medio término en las encuestas (columna publicada en CBA24N)


El pasado jueves 13 de mayo, la Cámara de Diputados abrió el debate en comisión del proyecto para postergar la fecha de las primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) del 8 de agosto al 12 de septiembre y las elecciones legislativas del 24 de octubre al 14 de noviembre por la segunda ola de coronavirus. Hubo acuerdo con la oposición de Juntos por el Cambio (JxC) y la iniciativa recibió dictamen favorable, con lo cual el oficialismo apunta a lograr la media sanción en el recinto esta semana. Así, la coyuntura impone un repaso de las tendencias de cara a la elección de medio término. El promedio ponderado de las 10 encuestas nacionales más recientes arroja 35% de actitud electoral favorable al Frente de Todos (FdT) vs 48% hacia fuerzas opositoras varias. Cuando se miden los sellos políticos, el promedio ponderado de los últimos 10 estudios arroja 34% para el FdT, 24% para JxC, 3,2% para liberales/libertarios y 2,4% para la izquierda. En este marco, la encuesta más representativa de la serie reciente es la de Clivajes Consultores, que proyecta 37,3% para el oficialismo, casi 29% para JxC, casi 8% para los liberales y 3,2% para la izquierda (gráfico arriba). 

Teniendo en cuenta que los comicios legislativos de medio término tienden a presentar comportamientos más fragmentarios de voto que las elecciones ejecutivas, un caudal en torno al 35% del total de votos emitidos podría ser más que suficiente para resultar el espacio más votado del país. Una ventaja en torno a los 10 puntos porcentuales para el FdT sobre JxC sería mayor a la que obtuvo en la presidencial de 2019 (48,24% a 40,28%, 7,96 pp) y sugiere que JxC puede estar cediendo electores en favor de los liberales. En síntesis, un 35% de promedio para el Frente de Todos sin descontar votos en blanco, nulos e impugnados perfila que si la elección de medio término fuera hoy el oficialismo ganaría como primera minoría con alrededor del 40% de los votos válidos positivos. Se trata de un caudal similar al obtenido por Néstor Kirchner en la legislativa de medio término de 2005 en el tramo de diputados nacionales (41,59%) y en el mismo orden de magnitud de los principales triunfos oficialistas en elecciones comparables, con una brecha nítida (en torno a los 10 puntos de ventaja, al menos) sobre la segunda fuerza. Como se observa en el gráfico arriba, desde el retorno de la democracia los oficialismos obtuvieron la primera minoría electoral en 7 de 10 comicios de medio término: las excepciones fueron 1987 y 2001 (ambas con la UCR en el poder) y 1997 (durante la segunda presidencia de Carlos Menem). 


Hoy, la ventaja a favor del FdT resulta consistente con la sólida performance que el oficialismo viene mostrando en el distrito de más peso, provincia de Buenos Aires (PBA): el promedio de las encuestas en PBA arroja 36% para el Frente de Todos y 26% para Juntos por el Cambio, una brecha de 10 puntos porcentuales. Existen dos encuestas recientes que permiten aproximarnos a la tendencia, una de CB Consultora que arroja casi 31% para el FdT y 23,5% para JxC (gráfico arriba); aquí, la diferencia se estrecha a 7,2 puntos porcentuales. Otra fue realizada por Reyes Filadoro no en toda PBA sino en el Gran Buenos Aires (GBA), bastión del FDT, que duplica a JxC por 42% a 21% (gráfico abajo). 


Esto perfila que PBA volvería a tener un resultado favorable al FdT, como sucedió en las elecciones de medio término del 2005 y la presidencial de 2019. Con 37% de los electores del padrón total, esa tendencia desplaza el interés hacia Córdoba, la segunda provincia de mayor peso (alrededor del 8%) y bastión opositor en los últimos comicios nacionales. Según el promedio de las últimas 10 encuestas, JxC alcanza 27,3% de intención de voto, mientras que el FdT y Hacemos por Córdoba (HxC) rondan el 16%. Así, la encuesta más representativa de la serie es la de consultora Pulso Social, que arroja 25% para JxC, 19% para el FdT y 13% para HxC (gráfico abajo). 


Si comparamos estas tendencias con el resultado de la elección de medio término anterior, JxC está muy por debajo (alcanzó 48,5% en 2017), mientras que el FdT mejoraría la elección del Frente Córdoba Ciudadana ese año (9,7%). Es cierto que JxC tiene mucho terreno para crecer, dado que hay un promedio de casi 20% de indecisos. Sin embargo, la presencia de la lista de HxC y de listas “por derecha” (una del movimiento libertario y otra de Encuentro Vecinal) podrían limitar sus chances de repetir una performance en torno al 50% (en 2019 obtuvo 51,3%). Entonces, si bien Córdoba se perfila como un distrito en donde JxC volvería a ganar, no parece en condiciones de compensar la diferencia favorable al FdT en PBA; para más datos, según una reciente encuesta de Consultora Plebs, el 71,5% de los cordobeses que votaron por Alberto Fernández en 2019 votaría una lista del FdT este año (gráfico abajo), lo cual implica un caudal de casi 21%, similar a la performance de esa fuerza en octubre de 2019 (22,3%). En síntesis, aunque JxC se impondría en Córdoba, no es seguro que repita los resultados de las elecciones de 2017-2019 (en torno al 50%), mientras que el FdT se perfila a mejorar el resultado del 2017 y podría acercarse al del 2019.