viernes, 22 de mayo de 2026

Expectativas: el pesimismo se consolida muy por encima del optimismo en las encuestas (nota publicada en CBA24N y Perfil )

Tanto la imagen del gobierno como las expectativas a futuro confirman un malestar predominante en las últimas encuestas nacionales. Según la medición más reciente de consultora Delfos, ambas variables se estabilizan en valores superiores al 60% y el horizonte a futuro mejora levemente respecto a abril, pero sin perforar el 60% de negatividad (gráfico arriba). Por otro lado, menos del 10% espera que la situación siga igual. La respuesta “empeorará respecto al año pasado” cede levemente respecto del pico de 66%, pero aun disputa la condición de ser el segundo registro más alto de la serie (junto con el de marzo pasado) desde mayo de 2025. “Dicho estado de opinión y perspectivas exponen un clima de desencanto que no encuentra respuestas en el presente, ni de cara al futuro. Se comienza a sedimentar un techo que estrecha y complica las aspiraciones oficialistas de cara a las elecciones de 2027”, amplía el informe. 

Con apenas matices, la última encuesta de Equipo Mide arroja un patrón similar: 63% de negatividad vs 33% de positividad, agrupando las respuestas por afinidad (mejor que ahora + igual de bien que ahora vs igual de mal que ahora + peor que ahora; gráfico arriba). 

Al hacer foco en las respuestas extremas, el mismo informe muestra que el pesimismo (peor que ahora) anota su valor pico en lo que va de la gestión de Javier Milei, mientras que el optimismo está apenas por encima del piso de 24% registrado en octubre de 2025 (gráfico arriba). 

A su turno, el más reciente informe de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (Espop) de la Universidad de San Andrés (Udesa) permite comparar la situación retrospectiva con la expectativa a futuro. En ambos casos, el pesimismo se impone con comodidad al optimismo, si bien con matices: más del 50% percibe que la situación empeoró tanto a nivel país como en el plano personal respecto al año pasado, mientras que la expectativa de deterioro a futuro ronda el 40% en ambas dimensiones (gráfico arriba). 

La serie evolutiva del mismo informe muestra que el pesimismo en ambas variables toca un nivel pico o está cerca de anotarlo en lo que va de la gestión Milei (gráfico arriba). El promedio de estas tres mediciones relativamente comparables en términos de expectativas arroja casi 56% de pesimismo vs 28,3% de optimismo, es decir, negatividad duplicando a la positividad. 

El más reciente informe de Proyección Consultores permite hacer una comparación similar, pero con foco en la situación económica: en los últimos meses, casi 76% percibe un deterioro o siente que está igual de mal que antes a nivel familiar, lo que triplica a quienes sienten una mejoría o que están igual de bien (gráfico arriba). En términos de expectativa a futuro, la tendencia sigue siendo desfavorable, si bien con menor gravedad: casi 62,5% de pesimismo vs 37,5% de optimismo (gráfico arriba). 

Según D´Alessio/Irol, el pesimismo en la expectativa económica para un plazo de un año en lo que va de la gestión Milei está apenas por debajo del nivel pico registrado en agosto de 2025: 56%, vs un optimismo que se ubica en el piso de la serie, 39% (gráfico arriba).

La última medición conjunta de Alaska y trespuntozero muestra el peor resultado relativo de las encuestas recientes: 61,2% de pesimismo vs apenas 17,4% de optimismo (gráfico arriba), lo que implica pico y piso de la serie, respectivamente. 

Finalmente, la más reciente encuesta de Reale-Dalla Torre (RDT) mostró una polarización creciente en la expectativa económica nacional, con crecimiento tanto del optimismo como del pesimismo, a costa del ns/nc (gráfico arriba).  El promedio de estas cuatro mediciones con foco en la perspectiva económica arroja casi 58% de negatividad vs 32% de positividad. 

En síntesis: 

1) el pesimismo social y económico se consolidó como clima predominante en las principales encuestas nacionales, con niveles de negatividad que superan al optimismo

2) la percepción de deterioro económico personal y nacional alcanza niveles récord o cercanos a los máximos de la gestión Milei, especialmente en indicadores vinculados a expectativas económicas

3) las tendencias convergentes confirman un desencanto extendido tanto sobre el presente como sobre el futuro inmediato

viernes, 15 de mayo de 2026

Las expectativas de desinflación se diluyen en las encuestas nacionales (nota publicada en CBA24N y Perfil)

Según el Indec, los precios al consumidor aumentaron 2,6% en abril con respecto a marzo y 32,4% interanual. Así, acumularon un alza de 12,3% en el primer cuatrimestre de 2026, mientras que el presupuesto preveía 10,1% para todo el año. Está claro que esa previsión no se cumplirá y que la desinflación ya no es el activo que supo ser para el oficialismo: la encuesta realizada por consultora Delfos a nivel país en abril arrojó que 2 de cada 3 argentinos no creen que el presidente Javier Milei logre reducir la inflación aún más, vs 29% que cree que sí (gráfico arriba). El pesimismo en la materia llegó al nivel pico de la serie interanual, mientras que el optimismo tocó un nivel piso, que se ubica en el mismo orden de magnitud del voto duro de La Libertad Avanza (LLA), el 30% que votó a Milei en las primarias de agosto de 2023 y la primera vuelta del mismo año. La desconfianza sobre el relato económico oficial implica un quiebre. “Cuando más de siete de cada 10 dicen no creer en la inflación del Indec y dos tercios no creen que el Gobierno pueda reducirla aún más, se rompe una pieza clave del dispositivo político libertario: la idea de que, aunque cueste, `lo peor ya pasó`. A partir de ahí, el sacrificio deja de percibirse como inversión a futuro y empieza a vivirse como pérdida sin compensación clara”, amplió el informe.

La bisagra se produjo en febrero de 2026, luego de que el gobierno abortó la actualización metodológica prevista, lo que derivó en la renuncia del titular del Indec, Marco Lavagna: ese mes, el pesimismo trepó por arriba del 50%. En el informe, la asociación entre pesimismo y crisis de confianza se evidencia en el ascenso ininterrumpido de quienes no le creen a la inflación que publica el Indec: 13 puntos porcentuales (pp) entre febrero y abril (de 59% a 72%), al tiempo que se desplomó 9 pp el dato de confianza en el mismo lapso (gráfico arriba).

En la misma línea, la última encuesta de QMonitor reportó que casi 2 de cada tres argentinos creen que el gobierno no está logrando controlar la inflación, vs 29% que sí (gráfico arriba). El dato negativo resulta el más alto desde febrero pasado, mientras que el optimismo se mantiene amesetado por debajo del umbral del 30%. 


Consistente con eso, el mismo informe muestra que menos del 30% cree que los precios aumentaron poco o nada en el último mes, vs 73% que piensa que aumentaron mucho o bastante (gráfico arriba). El último mes con el optimismo en el umbral del 40% fue diciembre de 2025. 


En ese contexto, la inflación vuelve a ingresar entre las principales preocupaciones de los argentinos, con 22% de participación (gráfico arriba), según la última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés (Espop/Udesa).

En la misma sintonía, la última medición de la consultora Reale-Dalla Torre muestra que la inflación se mantiene en el top 5 de principales preocupaciones ciudadanas, amesetada en torno al 35% de menciones entre marzo y abril (gráfico arriba).

El más reciente estudio de Atlas Intel & Bloomberg también mostró un rebote de las menciones a altos precios/inflación a partir de febrero pasado (gráfico arriba), con lo cual el problema se consolida en el top 3 de las principales preocupaciones.

El último informe del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (Ietse) anticipó hace 10 días el dato oficial publicado ayer por el Indec, al proyectar 2,63% de inflación (gráfico arriba). “La persistencia inflacionaria, combinada con la caída del salario real, impacta de forma directa sobre los hogares, especialmente en los segmentos de ingresos bajos y medios, limitando severamente su capacidad de consumo. Abril de 2026 consolida una tendencia preocupante: la desaceleración inflacionaria no responde a un proceso de recuperación económica, sino a la contracción del consumo”, destacó el documento. En este marco, las expectativas de una desinflación “virtuosa” (es decir, no atada a una recesión) se diluyen. “Se observa una ruptura en la promesa de futuro. El 68% no cree que Milei vaya a mejorar la situación del país durante su mandato; el 66% cree que el país estará peor que el año pasado; el 66% no cree que pueda bajar más la inflación; y 72% no cree en los datos del INDEC sobre inflación.  Es decir: el Gobierno no sólo pierde apoyo presente, sino también autoridad para narrar el futuro y credibilidad para explicar el presente”, concluye Delfos en su informe.

En síntesis:

1)      la inflación acumulada en el primer cuatrimestre de 2026 ya superó la previsión oficial para todo el año, debilitando el principal activo económico del gobierno

2)      crece el pesimismo social; alrededor de dos tercios de los argentinos no creen que el gobierno de Javier Milei pueda seguir reduciendo la inflación

3)      la confianza en los datos del Indec cayó con fuerza desde febrero de 2026, tras la crisis que derivó en la salida de Marco Lavagna

4)      la inflación volvió a ubicarse entre las principales preocupaciones ciudadanas, impulsada por la persistencia de aumentos de precios y la caída del salario real

5)      la relativa desaceleración inflacionaria actual de abril no se percibe como una mejora económica sostenible, sino como resultado de la contracción del consumo en un marco recesivo.

viernes, 8 de mayo de 2026

El malestar económico llegó a un nivel pico en las encuestas (nota publicada en CBA24N)

La economía doméstica perfora la paciencia política y la tolerancia al sacrificio entra en zona de riesgo: durante buena parte del ciclo del presidente Javier Milei, una porción del electorado aceptó costos inmediatos a cambio de una expectativa de orden macroeconómico que parece diluirse en los últimos meses. Según la última encuesta nacional de consultora Delfos, en abril un acumulado de casi 70% de los argentinos tuvo dificultades para afrontar los gastos económicos mensuales (suma de muy probable + probable), vs 31% de baja o nula probabilidad (gráfico arriba). El evolutivo interanual muestra al valor desfavorable en el pico de la serie, más que duplicando al favorable. “La base material del malestar es evidente. Aún no se observa una sociedad en crisis terminal, pero sí una mayoría que vive bajo presión constante: salarios que no alcanzan, imposibilidad de ahorrar, ajuste de consumos, endeudamiento, desempleo y cierre de empresas aparecen una y otra vez como motivaciones de evaluación negativa o pesimista. No es un malestar abstracto: es una situación concreta de pérdida de capacidad para sostener la vida mensual”, amplía el informe.

En la misma línea, la más reciente encuesta nacional de Atlas Intel & Bloomberg reportó malestar mayoritario en tres dimensiones de la economía: la doméstica/familiar (58%), la del país (68%) y a nivel del mercado de trabajo (74%). En los tres casos, los saldos resultantes son ampliamente desfavorables: de -36 puntos porcentuales (pp) a -64 pp (gráfico arriba).

Peor todavía, la negatividad del presente genera pesimismo a futuro: el mismo informe muestra expectativas desfavorables en las tres dimensiones medidas, con saldos negativos que oscilan entre -19 pp y -25 pp (gráfico arriba). El optimismo se ubica entre 30% y 34%, es decir, en el mismo orden de magnitud del voto duro de La Libertad Avanza (LLA) en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) de agosto de 2023 y la primera vuelta presidencial del mismo año. 

¿Qué sucede en Córdoba, bastión de LLA desde 2023? Según la última encuesta provincial de consultora Zentrix, una primera minoría del 41% califica de manera negativa su situación económica actual, vs poco menos de un tercio que la evalúa de manera positiva; por otro lado, casi 27% la define como neutra (gráfico arriba). La negatividad está apenas por debajo de los niveles pico de meses anteriores, pero claramente se despegó del optimismo en abril.  

En ese marco, casi 77% de los cordobeses dice que con sus ingresos no llega más allá del 20 de cada mes, vs apenas 23,1% acumulado entre quienes llegan bien y pueden ahorrar (gráfico arriba). Esto pone en evidencia lo ajustado de la situación económica de los comprovincianos, que termina de manifestarse en que 84,4% siente que su poder adquisitivo se deterioró en el último año, según la reciente medición de consultora Varianza en este distrito clave (gráfico abajo). 

En síntesis:

1) el malestar económico alcanzó niveles récord a nivel nacional, lo que refleja una fuerte presión sobre la economía doméstica

2) la tolerancia social al ajuste parece haber llegado a un límite, ya que la expectativa de mejora macroeconómica que sostenía parte del apoyo político al gobierno comenzó a debilitarse 

3) las percepciones negativas abarcan tanto la economía familiar como la situación del país y el mercado laboral, con saldos ampliamente desfavorables y expectativas futuras predominantemente pesimistas 

4) en Córdoba también predomina una visión negativa de la situación económica actual, con evaluaciones desfavorables y altos niveles de dificultad para llegar a fin de mes 

5) el deterioro del poder adquisitivo es una percepción generalizada entre los cordobeses.

viernes, 1 de mayo de 2026

Un 1 de mayo con el trabajo en crisis, según las últimas encuestas (nota publicada en CBA24N y Perfil)

Este 1 de mayo deja una postal para la preocupación: contar con trabajo ya no garantiza llegar a fin de mes. Según la última encuesta nacional de consultora Delfos,  4 de cada 10 argentinos buscan otro trabajo, porque sus ingresos no les alcanzan (gráfico arriba). La mayor afectación se da entre adultos jóvenes menores de 50 años: casi 80 (gráfico abajo), es decir, la mayor proporción de población económicamente activa (PEA). Amplía el informe: “Las personas que demandan otro trabajo se encuentran principalmente en el Gran Buenos Aires (GBA), en el Noreste Argentino (NEA, 19%) y en el Noroeste Argentino (NOA, 17%)”

Este dato se da en un contexto en que la proporción de argentinos a los que no les alcanzan sus ingresos llegó al pico de la serie en el último año (gráfico arriba): 52%, 4 puntos porcentuales (pp) arriba en términos interanuales, es decir, respecto a abril de 2025 (48%). En tanto, aquellos que llegan con lo justo cayeron al piso de la serie evolutiva: 31%. Aquellos a quienes sus ingresos les alcanzan y pueden ahorrar se ubican en un promedio de 18% en el último año. 

Consistente con ese dato, la más reciente encuesta nacional de Atlas Intel & Bloomberg arrojó  que en la mitad de las familias argentinas hay más de un trabajo o fuente de ingreso (gráfico abajo). 

Sobre esa proporción, el 61% decidió buscar otra fuente de ingreso para poder llegar a fin de mes (gráfico abajo), lo que confirma la vulnerabilidad socioeconómica que afecta a este segmento.

El informe reporta que a casi 54% no le alcanza su ingreso actual para cubrir los gastos básicos del hogar (un 27,1% genera deudas y casi la misma proporción se ajusta cada mes), vs 23,3% a quienes les alcanza con lo justo; apenas 23% tiene capacidad de ahorro (gráfico abajo). 

Haciendo foco en Córdoba, la última medición realizada en la provincia por Varianza Consultora reportó que casi 22% de los comprovincianos tiene dos o más trabajos y que casi 27,3% está en búsqueda de un segundo trabajo (gráfico abajo). 

Mientras que a nivel país el 52% responde que no les alcanzan sus ingresos para llegar a fin de mes, en Córdoba casi 51% responde en la misma línea, lo que confirma que se trata de un fenómeno transversal en estos dos niveles (gráfico abajo). Por otro lado, casi 38% dice que cubre los gastos básicos con sus ingresos, mientras que apenas 11,4% llega a fin de mes y se da algunos gustos o bien cubre sus gastos y ahorra. 

Profundizando en los datos provinciales, casi 2 de cada 3 trabajadores cordobeses cree que su carga laboral es excesiva en relación a la remuneración que recibe (gráfico abajo). En tanto, casi 15% cree lo contrario.  

Finalmente, una mayoría de casi 51% es pesimista respecto a la reforma laboral y cree que la norma sancionada empeorará su situación (gráfico abajo). Los optimistas no llegan a los dos dígitos (5,45%), mientras que poco más de un tercio se ubica en una posición intermedia y casi 10% ns/nc.  

En síntesis: 

1) las últimas encuestas nacionales arrojan que entre el 40% y el 50% de los argentinos necesitan un segundo trabajo para llegar a fin de mes

2) eso es consistente con una coyuntura en la cual a una mayoría no les alcanzan sus ingresos para llegar a fin de mes a nivel país

3) en Córdoba, casi la mitad de los trabajadores está en la misma situación (ya tiene un segundo trabajo, o lo está buscando)

4) a nivel provincia, también existe una mayoría superior al 50% que no llega a cubrir los gastos básicos con sus ingresos

5) en Córdoba, más de la mitad es pesimista respecto al impacto de la reforma laboral recientemente sancionada

6) el trabajo ya no garantiza cubrir gastos básicos, predomina la insuficiencia de ingresos y el pluriempleo va en aumento, lo que perfila una situación crítica a nivel país que también impacta en Córdoba.

jueves, 30 de abril de 2026

El 52% de los argentinos no llega a fin de mes y aumenta el endeudamiento (nota publicada en Perfil)

El 52% de los argentinos asegura que no llega a fin de mes, según un relevamiento reciente de la consultora Delfos. El dato, correspondiente a abril de 2026, evidencia un deterioro sostenido de la situación económica en lo que va del año.



En diálogo con Punto a Punto Radio, el analista Norman Berra explicó que el indicador mostró un crecimiento constante en los últimos meses. “En enero de 2026 el 35% decía que no le alcanzaba, en febrero subió al 40%, en marzo al 49% y ahora en abril llegó al 52%”, detalló.

El salto implica un aumento de 17 puntos porcentuales en apenas cuatro meses, lo que marca, según el especialista, “un agravamiento muy sensible” de la situación económica. En paralelo, el porcentaje de personas que logra ahorrar se mantiene estable en torno al 20%, sin mejoras significativas.

“El dato muestra que cada vez más gente no llega, mientras cae el grupo que llega con lo justo. Hay un deterioro claro en el metro cuadrado de los electores”, sostuvo Berra.

Consultado sobre la interpretación oficial que vincula la situación con cambios en los hábitos de consumo, el analista fue crítico. “No aparece un aumento del ahorro en los datos. Lo que crece es la cantidad de personas a las que no les alcanza”, afirmó.

Berra señaló que otros estudios muestran que una parte importante de la población recurre a préstamos para cubrir gastos. “Hay gente que a mitad de mes ya se quedó sin ingresos y tiene que financiarse como puede”, explicó.

En la misma línea, el relevamiento indagó sobre la percepción del rumbo económico del país. El 53% consideró que la dirección es incorrecta, en un dato que se alinea con el nivel de insatisfacción económica registrado. “Hoy hay un núcleo duro que acompaña al gobierno, pero una mayoría está en una posición crítica. La paciencia social empieza a mostrar señales de agotamiento”, concluyó el analista.


viernes, 24 de abril de 2026

Relaciones exteriores y alineamiento internacional de Milei: qué dicen las encuestas (nota publicada en CBA24N y Perfil)

La Casa Rosada programó una visita a Tel Aviv o Jerusalén cada 9 meses desde diciembre de 2023, y periódicamente confirma su alineamiento con Estados Unidos e Israel en materia de relaciones exteriores. ¿Cómo impacta esto en las encuestas nacionales? Según la última medición de consultora Delfos, desde marzo pasado el apoyo en esa dimensión perforó el umbral del 30%, vs una mayoría sostenida por arriba del 50% que opina que la dirección trazada es incorrecta (gráfico arriba). El saldo desfavorable es de 25 puntos porcentuales (pp) en abril. En su informe de marzo, cuando se produjo el quiebre, Delfos profundizaba el análisis: “En las últimas semanas hubo un contexto internacional cargado de información vinculada a una guerra lejana que Milei se encargó diariamente de traer a una ya cotidiana vida complicada de los argentinos. En la opinión pública argentina, la política exterior suele impactar cuando se vuelve traducción de otros climas: sensación de riesgo, sobreactuación ideológica, pérdida de prudencia o alejamiento de una tradición diplomática más equilibrada. En este sentido, el frente internacional amplifica una crítica más general: que el Presidente aparece más cómodo en la escena global o en la guerra simbólica que en la resolución de problemas concretos de la vida cotidiana”.

La más reciente encuesta de satisfacción política y opinión pública de la Universidad de San Andrés (Espop/Udesa) arrojó que 31% está satisfecho con la política exterior, vs 59% de insatisfacción (gráfico arriba). Eso arroja un saldo desfavorable de 28 pp, con la negatividad casi duplicando a la positividad, pese a que ese aspecto de la política es uno de los “menos peores” en términos relativos, dentro de un panorama de malestar generalizado.  

En tanto, según QMonitor una mayoría de 52% cree que el próximo gobierno debería eliminar la alianza con Estados Unidos, lo que duplica a quienes prefieren continuar con esa política: 25%. Como intermedio, 14% plantea una continuidad en esa línea, pero con cambios (gráfico arriba). 

Puntualizando en el conflicto Estados Unidos-Israel vs Irán, según la última encuesta de consultora Vozna, una abrumadora mayoría de 72% prefiere que Argentina se mantenga neutral, vs apenas 15,2% que avala el alineamiento con ambos países que pregona el presidente Javier Milei (gráfico arriba). Esto es consistente con la línea histórica del país en relaciones exteriores. 

La misma tendencia aparece con nitidez en la reciente medición de consultora Escenarios: 72% a favor de la neutralidad, vs menos de 17% en apoyo al alineamiento que sostiene Milei (gráfico arriba). Consistente con eso, para 2 de cada 3 electores la posición de Milei en el conflicto no representa a todos los argentinos, según la última encuesta de Zuban Córdoba (gráfico abajo). Aquí, el saldo desfavorable es de 46 pp. 

Esa mayoría nítida de dos tercios en contra se confirma en el estudio realizado por Hugo Haime en marzo pasado: 66,4% está en desacuerdo con el apoyo de Milei a Estados Unidos e Israel en la guerra contra Irán (gráfico abajo). El saldo desfavorable es de casi 40 pp. 


Profundizando en el análisis, la encuesta realizada por Atlas Intel & Bloomberg en marzo pasado arrojó que casi dos tercios de los argentinos evalúan como negativo el alineamiento expresado por las afirmaciones de Milei respecto a la guerra (gráfico abajo). 

Finalmente, según Escenarios, más del 60% de los argentinos cree que el conflicto puede afectar a nuestro país (gráfico abajo). “El estudio revela una opinión pública argentina que combina distancia estratégica, percepción alta de riesgo global y una lectura fuertemente material del conflicto. No aparece una ciudadanía movilizada por afinidades ideológicas con los actores en disputa, sino una sociedad pragmática que traduce la geopolítica en términos de costo de vida y estabilidad. La neutralidad es la respuesta mayoritaria, pero no como principio doctrinario: es una forma de gestión del riesgo”, concluye el documento.

En síntesis: 

1) predomina una evaluación negativa de la política exterior actual; la mayoría de los argentinos desaprueba el alineamiento internacional del gobierno, con niveles de rechazo superiores al 50% y saldos negativos que rondan entre 25 y 30 pp

2) existe una fuerte preferencia por la neutralidad internacional; cerca del 70% de la población considera que Argentina debería mantenerse neutral en el actual conflicto, lo que refleja una continuidad con la tradición diplomática histórica del país

3) el actual alineamiento tiene bajo apoyo social, sólo una minoría (entre 15% y 25%) la respalda, vs más de la mitad que propone abandonar esa estrategia

4) la política exterior se percibe desconectada de las preocupaciones cotidianas; parte del rechazo se explica porque la ciudadanía percibe que el gobierno prioriza la agenda internacional por sobre la resolución de problemas internos

5) la opinión pública adopta una postura pragmática frente a los conflictos globales, más que por afinidades ideológicas, los evalúa en función de su impacto en la economía y la estabilidad del país. 

viernes, 17 de abril de 2026

La aprobación al gobierno nacional retrocede hacia su núcleo duro (nota publicada en CBA24N y Perfil)


Zona de alerta: las últimas encuestas nacionales ubican la aprobación del gobierno por debajo del 40%, y en algunos casos más cerca del umbral del 30% que se corresponde con su núcleo duro de votantes, el 30% eligió a Javier Milei en las primarias de 2023 y la primera vuelta del mismo año. Según la medición más reciente de consultora Delfos, poco menos de un tercio aprueba la gestión, vs 67% que la desaprueba (gráfico arriba). Así, la negatividad más que duplica a la positividad. Como se advierte en la serie evolutiva, el quiebre se produjo entre febrero y marzo pasados, cuando la brecha desfavorable saltó de -10 puntos porcentuales (pp) a -30 pp.  “La primera tendencia es la consolidación de un piso duro de rechazo. La negativa de gestión se instala por encima de 60 puntos y la aprobación cae a 32%, mientras la actitud de aguante se reduce a 31%. En paralelo, 68% se ubica entre quienes se sienten defraudados o quienes nunca tuvieron expectativas en Milei. Esto sugiere que el oficialismo conserva un núcleo firme, pero pierde capacidad de contención sobre votantes más instrumentales o pacientes”, amplía el informe.  

En la misma línea, otra de las mediciones realizadas en lo que va de abril ubica a la aprobación en 36%, vs una desaprobación de 61% (gráfico arriba). La serie evolutiva de la encuesta Espop de la Universidad de San Andrés (Udesa) muestra a la aprobación de Milei firmemente ubicada por debajo de la del ex presidente Mauricio Macri desde mediados del año pasado, lo que resulta una referencia comparable, dado que Cambiemos/Juntos por el Cambio formó parte de la coalición “espontánea” que llevó a Milei al poder en segunda vuelta en 2023. En tanto, el actual presidente supera en aprobación a su antecesor Alberto Fernández, electo en primera vuelta por un frente con el peronismo como eje (gráfico abajo).   

Otra señal de alerta proviene de distritos clave: según el último Termómetro Psicosocial y Económico del Observatorio de Psicología Social y Aplicada de la Universidad de Buenos Aires (OPSA/UBA), en el conglomerado Ciudad Autónoma de Buenos Aires (AMBA) + provincia de Buenos Aires (PBA), la aprobación a la gestión presidencial es de 32%, vs una desaprobación de 68% (gráfico abajo). Eso arroja un saldo desfavorable de -36 pp, con la negatividad más que duplicando a la positividad.  

Finalmente, en Córdoba, que fue bastión de Milei desde 2023, la aprobación apenas perfora el umbral del 40%: 39,3% vs una desaprobación de 53,4%, según la última encuesta provincial de Zentrix (gráfico abajo). En términos relativos, el oficialismo todavía tiene un acompañamiento importante, pero lejos de los niveles que supo ostentar unos meses atrás.  

“El principal riesgo para el Gobierno es que la desaprobación racional termine alimentando todavía más la imagen negativa emocional. Ese pasaje ya empezó. Cuando la sociedad concluye que la gestión no funciona y, además, siente que quien gobierna la maltrata o la desprecia, el deterioro se vuelve más profundo y menos reversible”, destaca una de las conclusiones centrales de Delfos. En síntesis:

1) la aprobación al gobierno ya se ubica por debajo del umbral del 40% a nivel nacional, que era la referencia del resultado electoral de 2025 (40,7%). La negativa no sólo predomina, sino que parece consolidarse como un “piso duro” difícil de revertir

2) eso sugiere que el aval retrocede hacia sus votantes duros, debilitando el acompañamiento al oficialismo: el pase desde una primera minoría a un tercio intenso siembra de riesgos el tránsito de la gestión

3) el apoyo se está reduciendo básicamente a su base más fiel de votantes, perdiendo respaldo de sectores más moderados o “instrumentales”.

4) En AMBA + PBA + Córdoba se concentran más de la mitad de los electores a nivel país (aproximadamente 53%); en esos conglomerados, la aprobación también cede, si bien con los matices apuntados

5) El debilitamiento en distritos clave y estratégicas, incluso en territorios que antes eran fuertes para el oficialismo, representa un riesgo político relevante.