viernes, 1 de mayo de 2026

Un 1 de mayo con el trabajo en crisis, según las últimas encuestas (nota publicada en CBA24N y Perfil)

Este 1 de mayo deja una postal para la preocupación: contar con trabajo ya no garantiza llegar a fin de mes. Según la última encuesta nacional de consultora Delfos,  4 de cada 10 argentinos buscan otro trabajo, porque sus ingresos no les alcanzan (gráfico arriba). La mayor afectación se da entre adultos jóvenes menores de 50 años: casi 80 (gráfico abajo), es decir, la mayor proporción de población económicamente activa (PEA). Amplía el informe: “Las personas que demandan otro trabajo se encuentran principalmente en el Gran Buenos Aires (GBA), en el Noreste Argentino (NEA, 19%) y en el Noroeste Argentino (NOA, 17%)”

Este dato se da en un contexto en que la proporción de argentinos a los que no les alcanzan sus ingresos llegó al pico de la serie en el último año (gráfico arriba): 52%, 4 puntos porcentuales (pp) arriba en términos interanuales, es decir, respecto a abril de 2025 (48%). En tanto, aquellos que llegan con lo justo cayeron al piso de la serie evolutiva: 31%. Aquellos a quienes sus ingresos les alcanzan y pueden ahorrar se ubican en un promedio de 18% en el último año. 

Consistente con ese dato, la más reciente encuesta nacional de Atlas Intel & Bloomberg arrojó  que en la mitad de las familias argentinas hay más de un trabajo o fuente de ingreso (gráfico abajo). 

Sobre esa proporción, el 61% decidió buscar otra fuente de ingreso para poder llegar a fin de mes (gráfico abajo), lo que confirma la vulnerabilidad socioeconómica que afecta a este segmento.

El informe reporta que a casi 54% no le alcanza su ingreso actual para cubrir los gastos básicos del hogar (un 27,1% genera deudas y casi la misma proporción se ajusta cada mes), vs 23,3% a quienes les alcanza con lo justo; apenas 23% tiene capacidad de ahorro (gráfico abajo). 

Haciendo foco en Córdoba, la última medición realizada en la provincia por Varianza Consultora reportó que casi 22% de los comprovincianos tiene dos o más trabajos y que casi 27,3% está en búsqueda de un segundo trabajo (gráfico abajo). 

Mientras que a nivel país el 52% responde que no les alcanzan sus ingresos para llegar a fin de mes, en Córdoba casi 51% responde en la misma línea, lo que confirma que se trata de un fenómeno transversal en estos dos niveles (gráfico abajo). Por otro lado, casi 38% dice que cubre los gastos básicos con sus ingresos, mientras que apenas 11,4% llega a fin de mes y se da algunos gustos o bien cubre sus gastos y ahorra. 

Profundizando en los datos provinciales, casi 2 de cada 3 trabajadores cordobeses cree que su carga laboral es excesiva en relación a la remuneración que recibe (gráfico abajo). En tanto, casi 15% cree lo contrario.  

Finalmente, una mayoría de casi 51% es pesimista respecto a la reforma laboral y cree que la norma sancionada empeorará su situación (gráfico abajo). Los optimistas no llegan a los dos dígitos (5,45%), mientras que poco más de un tercio se ubica en una posición intermedia y casi 10% ns/nc.  

En síntesis: 

1) las últimas encuestas nacionales arrojan que entre el 40% y el 50% de los argentinos necesitan un segundo trabajo para llegar a fin de mes

2) eso es consistente con una coyuntura en la cual a una mayoría no les alcanzan sus ingresos para llegar a fin de mes a nivel país

3) en Córdoba, casi la mitad de los trabajadores está en la misma situación (ya tiene un segundo trabajo, o lo está buscando)

4) a nivel provincia, también existe una mayoría superior al 50% que no llega a cubrir los gastos básicos con sus ingresos

5) en Córdoba, más de la mitad es pesimista respecto al impacto de la reforma laboral recientemente sancionada

6) el trabajo ya no garantiza cubrir gastos básicos, predomina la insuficiencia de ingresos y el pluriempleo va en aumento, lo que perfila una situación crítica a nivel país que también impacta en Córdoba.

jueves, 30 de abril de 2026

El 52% de los argentinos no llega a fin de mes y aumenta el endeudamiento (nota publicada en Perfil)

El 52% de los argentinos asegura que no llega a fin de mes, según un relevamiento reciente de la consultora Delfos. El dato, correspondiente a abril de 2026, evidencia un deterioro sostenido de la situación económica en lo que va del año.



En diálogo con Punto a Punto Radio, el analista Norman Berra explicó que el indicador mostró un crecimiento constante en los últimos meses. “En enero de 2026 el 35% decía que no le alcanzaba, en febrero subió al 40%, en marzo al 49% y ahora en abril llegó al 52%”, detalló.

El salto implica un aumento de 17 puntos porcentuales en apenas cuatro meses, lo que marca, según el especialista, “un agravamiento muy sensible” de la situación económica. En paralelo, el porcentaje de personas que logra ahorrar se mantiene estable en torno al 20%, sin mejoras significativas.

“El dato muestra que cada vez más gente no llega, mientras cae el grupo que llega con lo justo. Hay un deterioro claro en el metro cuadrado de los electores”, sostuvo Berra.

Consultado sobre la interpretación oficial que vincula la situación con cambios en los hábitos de consumo, el analista fue crítico. “No aparece un aumento del ahorro en los datos. Lo que crece es la cantidad de personas a las que no les alcanza”, afirmó.

Berra señaló que otros estudios muestran que una parte importante de la población recurre a préstamos para cubrir gastos. “Hay gente que a mitad de mes ya se quedó sin ingresos y tiene que financiarse como puede”, explicó.

En la misma línea, el relevamiento indagó sobre la percepción del rumbo económico del país. El 53% consideró que la dirección es incorrecta, en un dato que se alinea con el nivel de insatisfacción económica registrado. “Hoy hay un núcleo duro que acompaña al gobierno, pero una mayoría está en una posición crítica. La paciencia social empieza a mostrar señales de agotamiento”, concluyó el analista.


viernes, 24 de abril de 2026

Relaciones exteriores y alineamiento internacional de Milei: qué dicen las encuestas (nota publicada en CBA24N y Perfil)

La Casa Rosada programó una visita a Tel Aviv o Jerusalén cada 9 meses desde diciembre de 2023, y periódicamente confirma su alineamiento con Estados Unidos e Israel en materia de relaciones exteriores. ¿Cómo impacta esto en las encuestas nacionales? Según la última medición de consultora Delfos, desde marzo pasado el apoyo en esa dimensión perforó el umbral del 30%, vs una mayoría sostenida por arriba del 50% que opina que la dirección trazada es incorrecta (gráfico arriba). El saldo desfavorable es de 25 puntos porcentuales (pp) en abril. En su informe de marzo, cuando se produjo el quiebre, Delfos profundizaba el análisis: “En las últimas semanas hubo un contexto internacional cargado de información vinculada a una guerra lejana que Milei se encargó diariamente de traer a una ya cotidiana vida complicada de los argentinos. En la opinión pública argentina, la política exterior suele impactar cuando se vuelve traducción de otros climas: sensación de riesgo, sobreactuación ideológica, pérdida de prudencia o alejamiento de una tradición diplomática más equilibrada. En este sentido, el frente internacional amplifica una crítica más general: que el Presidente aparece más cómodo en la escena global o en la guerra simbólica que en la resolución de problemas concretos de la vida cotidiana”.

La más reciente encuesta de satisfacción política y opinión pública de la Universidad de San Andrés (Espop/Udesa) arrojó que 31% está satisfecho con la política exterior, vs 59% de insatisfacción (gráfico arriba). Eso arroja un saldo desfavorable de 28 pp, con la negatividad casi duplicando a la positividad, pese a que ese aspecto de la política es uno de los “menos peores” en términos relativos, dentro de un panorama de malestar generalizado.  

En tanto, según QMonitor una mayoría de 52% cree que el próximo gobierno debería eliminar la alianza con Estados Unidos, lo que duplica a quienes prefieren continuar con esa política: 25%. Como intermedio, 14% plantea una continuidad en esa línea, pero con cambios (gráfico arriba). 

Puntualizando en el conflicto Estados Unidos-Israel vs Irán, según la última encuesta de consultora Vozna, una abrumadora mayoría de 72% prefiere que Argentina se mantenga neutral, vs apenas 15,2% que avala el alineamiento con ambos países que pregona el presidente Javier Milei (gráfico arriba). Esto es consistente con la línea histórica del país en relaciones exteriores. 

La misma tendencia aparece con nitidez en la reciente medición de consultora Escenarios: 72% a favor de la neutralidad, vs menos de 17% en apoyo al alineamiento que sostiene Milei (gráfico arriba). Consistente con eso, para 2 de cada 3 electores la posición de Milei en el conflicto no representa a todos los argentinos, según la última encuesta de Zuban Córdoba (gráfico abajo). Aquí, el saldo desfavorable es de 46 pp. 

Esa mayoría nítida de dos tercios en contra se confirma en el estudio realizado por Hugo Haime en marzo pasado: 66,4% está en desacuerdo con el apoyo de Milei a Estados Unidos e Israel en la guerra contra Irán (gráfico abajo). El saldo desfavorable es de casi 40 pp. 


Profundizando en el análisis, la encuesta realizada por Atlas Intel & Bloomberg en marzo pasado arrojó que casi dos tercios de los argentinos evalúan como negativo el alineamiento expresado por las afirmaciones de Milei respecto a la guerra (gráfico abajo). 

Finalmente, según Escenarios, más del 60% de los argentinos cree que el conflicto puede afectar a nuestro país (gráfico abajo). “El estudio revela una opinión pública argentina que combina distancia estratégica, percepción alta de riesgo global y una lectura fuertemente material del conflicto. No aparece una ciudadanía movilizada por afinidades ideológicas con los actores en disputa, sino una sociedad pragmática que traduce la geopolítica en términos de costo de vida y estabilidad. La neutralidad es la respuesta mayoritaria, pero no como principio doctrinario: es una forma de gestión del riesgo”, concluye el documento.

En síntesis: 

1) predomina una evaluación negativa de la política exterior actual; la mayoría de los argentinos desaprueba el alineamiento internacional del gobierno, con niveles de rechazo superiores al 50% y saldos negativos que rondan entre 25 y 30 pp

2) existe una fuerte preferencia por la neutralidad internacional; cerca del 70% de la población considera que Argentina debería mantenerse neutral en el actual conflicto, lo que refleja una continuidad con la tradición diplomática histórica del país

3) el actual alineamiento tiene bajo apoyo social, sólo una minoría (entre 15% y 25%) la respalda, vs más de la mitad que propone abandonar esa estrategia

4) la política exterior se percibe desconectada de las preocupaciones cotidianas; parte del rechazo se explica porque la ciudadanía percibe que el gobierno prioriza la agenda internacional por sobre la resolución de problemas internos

5) la opinión pública adopta una postura pragmática frente a los conflictos globales, más que por afinidades ideológicas, los evalúa en función de su impacto en la economía y la estabilidad del país. 

viernes, 17 de abril de 2026

La aprobación al gobierno nacional retrocede hacia su núcleo duro (nota publicada en CBA24N y Perfil)


Zona de alerta: las últimas encuestas nacionales ubican la aprobación del gobierno por debajo del 40%, y en algunos casos más cerca del umbral del 30% que se corresponde con su núcleo duro de votantes, el 30% eligió a Javier Milei en las primarias de 2023 y la primera vuelta del mismo año. Según la medición más reciente de consultora Delfos, poco menos de un tercio aprueba la gestión, vs 67% que la desaprueba (gráfico arriba). Así, la negatividad más que duplica a la positividad. Como se advierte en la serie evolutiva, el quiebre se produjo entre febrero y marzo pasados, cuando la brecha desfavorable saltó de -10 puntos porcentuales (pp) a -30 pp.  “La primera tendencia es la consolidación de un piso duro de rechazo. La negativa de gestión se instala por encima de 60 puntos y la aprobación cae a 32%, mientras la actitud de aguante se reduce a 31%. En paralelo, 68% se ubica entre quienes se sienten defraudados o quienes nunca tuvieron expectativas en Milei. Esto sugiere que el oficialismo conserva un núcleo firme, pero pierde capacidad de contención sobre votantes más instrumentales o pacientes”, amplía el informe.  

En la misma línea, otra de las mediciones realizadas en lo que va de abril ubica a la aprobación en 36%, vs una desaprobación de 61% (gráfico arriba). La serie evolutiva de la encuesta Espop de la Universidad de San Andrés (Udesa) muestra a la aprobación de Milei firmemente ubicada por debajo de la del ex presidente Mauricio Macri desde mediados del año pasado, lo que resulta una referencia comparable, dado que Cambiemos/Juntos por el Cambio formó parte de la coalición “espontánea” que llevó a Milei al poder en segunda vuelta en 2023. En tanto, el actual presidente supera en aprobación a su antecesor Alberto Fernández, electo en primera vuelta por un frente con el peronismo como eje (gráfico abajo).   

Otra señal de alerta proviene de distritos clave: según el último Termómetro Psicosocial y Económico del Observatorio de Psicología Social y Aplicada de la Universidad de Buenos Aires (OPSA/UBA), en el conglomerado Ciudad Autónoma de Buenos Aires (AMBA) + provincia de Buenos Aires (PBA), la aprobación a la gestión presidencial es de 32%, vs una desaprobación de 68% (gráfico abajo). Eso arroja un saldo desfavorable de -36 pp, con la negatividad más que duplicando a la positividad.  

Finalmente, en Córdoba, que fue bastión de Milei desde 2023, la aprobación apenas perfora el umbral del 40%: 39,3% vs una desaprobación de 53,4%, según la última encuesta provincial de Zentrix (gráfico abajo). En términos relativos, el oficialismo todavía tiene un acompañamiento importante, pero lejos de los niveles que supo ostentar unos meses atrás.  

“El principal riesgo para el Gobierno es que la desaprobación racional termine alimentando todavía más la imagen negativa emocional. Ese pasaje ya empezó. Cuando la sociedad concluye que la gestión no funciona y, además, siente que quien gobierna la maltrata o la desprecia, el deterioro se vuelve más profundo y menos reversible”, destaca una de las conclusiones centrales de Delfos. En síntesis:

1) la aprobación al gobierno ya se ubica por debajo del umbral del 40% a nivel nacional, que era la referencia del resultado electoral de 2025 (40,7%). La negativa no sólo predomina, sino que parece consolidarse como un “piso duro” difícil de revertir

2) eso sugiere que el aval retrocede hacia sus votantes duros, debilitando el acompañamiento al oficialismo: el pase desde una primera minoría a un tercio intenso siembra de riesgos el tránsito de la gestión

3) el apoyo se está reduciendo básicamente a su base más fiel de votantes, perdiendo respaldo de sectores más moderados o “instrumentales”.

4) En AMBA + PBA + Córdoba se concentran más de la mitad de los electores a nivel país (aproximadamente 53%); en esos conglomerados, la aprobación también cede, si bien con los matices apuntados

5) El debilitamiento en distritos clave y estratégicas, incluso en territorios que antes eran fuertes para el oficialismo, representa un riesgo político relevante.


viernes, 10 de abril de 2026

Encuestas: Manuel Adorni se transformó en un lastre para Javier Milei (nota publicada en CBA24N y Perfil)

El doble rol de Manuel Adorni como vocero del gobierno nacional y jefe de Gabinete se transformó en un “doble lastre” para el oficialismo: las últimas encuestas nacionales coinciden en que su mala imagen está permeando en la gestión presidencial. Según la más reciente medición de consultora Trends, entre febrero y marzo de 2026 la opinión negativa de Adorni creció 16 puntos porcentuales (pp), mientras que la positiva cayó 11 pp (gráfico arriba). 

En tanto, la serie evolutiva de Zuban Córdoba arrojó que la imagen negativa del funcionario creció casi 11 pp en términos interanuales (de febrero de 2025 a abril de 2026), mientras que la positiva se desplomó 21,2 pp (gráfico arriba). 

En la misma línea, la serie evolutiva del último informe de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (Espop) de la Universidad de San Andrés muestra que la imagen positiva del funcionario fue la que más cayó en los últimos meses (gráfico arriba), hasta acumular 26% de evaluación favorable vs 57% de desfavorable. Eso arroja un saldo negativo de -31. 

A su turno, la más reciente encuesta de CB Global data cifró la imagen positiva de Adorni en 27,4%, vs una negativa de 67,2% (gráfico arriba). Eso arroja un saldo desfavorable de casi 40 pp. El promedio de estas cuatro mediciones nacionales comparables deja una positiva de 26,2%, vs una negativa de 63,6%: el saldo desfavorable es de -37,4, y la mala opinión más que duplica a la positiva.  

Aun peor fue el resultado que reportó consultora Innova: 26% opina que Adorni es honesto, vs 70% que lo califica como corrupto (gráfico arriba). En este caso, el saldo desfavorable es de -44 y la negatividad casi triplica a la positividad. Así, con apenas matices en las mediciones, todas convergen en que la crisis de imagen del funcionario parece irremontable. 

El costo político para el oficialismo también es nítido: según Trends, para 57% de los electores el tema Adorni empeora su imagen del gobierno nacional, vs 35% que sostiene lo contrario; apenas un marginal 3% dice que la crisis mejora su imagen de la gestión (gráfico arriba). 

Lo que las encuestas comienzan a reflejar sobre el impacto de la crisis de imagen del funcionario  en la evaluación del gobierno había sido anticipado por las redes: según el último monitoreo de sentimiento social de la consultora Ad Hoc, el mes de marzo cerró con un pico de negatividad de 52%, traccionado por los escándalos de Libra y Adorni, vs una positividad de 39% (gráfico arriba). El saldo desfavorable es de -13. 

En síntesis:

1) tanto la encuesta de Trends como la medición de redes de Ad Hoc coinciden en que el acompañamiento al gobierno perfora el umbral del 30% por este tema, mientras que la crítica resulta mayoritaria. 

2) hay consenso en el deterioro de la imagen de Adorni; todas las encuestas detectan una caída significativa de la opinión positiva sobre su figura y un aumento marcado de la negativa, con amplios saldos desfavorables y rechazo social mayoritario. 

3) afecta al gobierno de Milei; la mala imagen de Adorni no queda encapsulada en torno a su figura, sino que impregna a la gestión nacional. 

4) están cuestionadas su credibilidad y ética; hay una percepción muy negativa en términos de honestidad, con una mayoría que lo considera corrupto, lo que agrava su crisis de imagen. Eso afecta al relato del gobierno e invalida su eficiencia como vocero. 

viernes, 3 de abril de 2026

De cara al 2027: polarización simétrica en las últimas encuestas nacionales (nota publicada en CBA24N y Perfil)

En nuestra nota anterior destacamos que, por primera vez desde el cambio de gobierno a fines de 2023, se invirtió la atribución de responsabilidades sobre la situación económica del país: ahora, recae más en el gobierno de Javier Milei que en la gestión precedente. Ese giro, combinado con el desgaste sufrido por el oficialismo entre febrero y marzo, generó una situación de máxima competitividad hacia el turno electoral 2027. Según la última encuesta nacional de consultora Delfos, el presidente alcanza 34,2% de intención de voto vs 33,4% de Axel Kicillof (gráfico arriba); empate técnico. El informe muestra tres variables alineadas en el mismo orden de magnitud: 34,2% de intención de voto, 36% de imagen positiva personal y 30% de imagen positiva de gestión. “Existe un núcleo duro oficialista resistente, todavía movilizado por identidad, antagonismo y rechazo al peronismo.  Pero no se podría dar por probado que ese sea el piso definitivo. Un núcleo duro no es lo mismo que un piso estable. Si el deterioro material continúa y los problemas éticos siguen horadando la narrativa anticasta, todavía puede haber erosión adicional, sobre todo en segmentos que no se autoperciben opositores, pero sí decepcionados”, remarca el documento. En tercer término irrumpe la izquierda con Myriam Bregman (casi 8%), quien duplica al ex candidato presidencial Juan Schiaretti. 

La más reciente encuesta de CB Global Data muestra un doble empate técnico (gráfico arriba): 1) mano a mano, Milei alcanza 28,3% vs 24,2% del gobernador de Provincia de Buenos Aires; la brecha de 4,1 puntos porcentuales (pp) no resulta estadísticamente significativa dado un error muestral de +/-2,2% 2) la sumatoria de La Libertad Avanza (LLA) con Milei + Patricia Bullrich llega a 36,1%, vs 37% del acumulado entre Kicillof, Juan Grabois y Leandro Santoro  (brecha de 0,9 pp a favor de la principal fuerza opositora, no significativa en términos estadísticos). En este caso, no se mide a la izquierda, sino a María Eugenia Vidal (PRO), que alcanza 5,4%. Victoria Villarruel, actual vicepresidenta pero hoy desplazada a una posición opositora por LLA, ronda el 3%, al igual que el “outsider” Dante Gebel. 

En la misma línea, la última medición de Analogías ubica a Milei con casi 32%, vs casi 28% del peronismo (gráfico arriba). La brecha de 3,8 pp a favor del oficialismo no resulta estadísticamente significativa dado un error muestral de +/-2%, lo que implica otro empate técnico. Más allá de los matices en las cifras, las tres mediciones coinciden en mostrar una polarización simétrica entre LLA y la principal fuerza opositora.


En tanto, el reciente informe de Hugo Haime & Asociados explora dos escenarios: en el primero, con varias fuerzas políticas por separado, LLA alcanza casi 33% vs casi 23% del peronismo kirchnerista (gráfico arriba). La brecha de casi 10 pp favorable al oficialismo resulta estadísticamente significativa dado un error muestral de +/-2,9, pero aun así implica la necesidad de un ballotage para definir la elección presidencial. Una tercera lista conformada por el peronismo no K + radicalismo (UCR) + socialismo (PS) + Coalición Cívica (CC) suma 11,5%, mientras que la izquierda vuelve a rondar el 8%, como en el informe de Delfos. En el segundo escenario, LLA+PRO trepan al 37% y el peronismo unificado + UCR + PS + CC alcanzan 30,4%, mientras que la izquierda roza el 14% (gráfico arriba). Nuevamente, sería necesario resolver la elección en segunda vuelta. 

A su turno, la más reciente medición de Tendencias Consultora reporta 38,1% para Milei vs 33% para Kicillof; Bregman se consolida como tercera con 11,4%, más que duplicando al referente de Provincias Unidas (gráfico arriba). Teniendo en cuenta un error muestral de +/-1,7%, tanto el oficialismo como la principal fuerza opositora se ubican en el mismo orden de magnitud del resultado obtenido en octubre de 2025: 40,7% vs 35%, respectivamente. En este caso, la polarización resulta levemente asimétrica a favor de LLA. 

Con apenas matices, el mismo escenario se observa en la última encuesta de Proyección Consultores: casi 40% para LLA vs casi 32% para Fuerza Patria (gráfico abajo). En cualquier caso, las tendencias convergen en el sentido de que si la elección se celebrara hoy, sería necesario un ballotage para definirla. Cualquier proyección de una segunda vuelta resulta prematura sin contar con el resultado de la primera: sin embargo, según Delfos (gráfico), en ese escenario hipotético Kicillof arranca con una intención de voto muy similar a la que obtuvo Sergio Massa en noviembre de 2023 (46% vs 44,4%, respectivamente), mientras que Milei ronda el 38%, lo que sugiere una erosión del “voto blando”. 

Finalmente, el escenario contrafáctico que midieron las consultoras Alaska y Trespuntozero muestra que, por primera vez desde el cambio de gobierno, Massa aventaja a Milei por una brecha de 4,2 pp, mayor al error muestral de +/-3,1% (gráfico abajo). La diferencia no resulta estadísticamente significativa, pero implica un giro en la serie evolutiva. 

En síntesis: 1) las últimas encuestas muestran un escenario competitivo de cara al turno electoral 2027 2) en todos los casos, se consolidan dos polos, el oficialismo/LLA y el peronismo filo K, ambos competitivos como para pasar a disputar el ballotage decisivo 3) como novedad política, la izquierda se proyecta en tercer término en dos de cinco mediciones, desplazando a Provincias Unidas.


viernes, 27 de marzo de 2026

El endeudamiento de los hogares impacta en la gestión Milei (nota publicada en CBA24N y Perfil)

 

El ajuste sigue sin dar respiro a la economía doméstica de los argentinos: según el último relevamiento nacional del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (Ietse), en marzo casi el 92% de los hogares tienen deudas, vs 8,3% que no (gráfico arriba). Esa situación está claramente vinculada a la marcha de la gestión presidencial de Javier Milei, ya que más de la mitad de esas deudas (54%) viene de 2025 y 8,5% se contrajo en lo que va del año, lo que acumula casi 63% del total en el lapso del actual gobierno (gráfico abajo).

En la misma línea, el último estudio de la consultora QMonitor (gráfico abajo) arrojó que en febrero pasado 61% percibía que su endeudamiento personal o familiar había aumentado mucho o bastante en el último año (pico de la serie evolutiva en las últimas cinco mediciones), vs apenas 22% que reportó una disminución (piso de la serie).

En tanto, la más reciente encuesta de consultora Tendencias detectó que 2 de cada 3 hogares (66,5%) está endeudado, con algunos matices: 15,2% muy, casi 27% algo y 24,4% con deudas “planificadas, manejables”. Por otro lado, 28,1% no tiene deudas (gráfico abajo). El promedio de las dos mediciones comparables (Ietse y Tendencias) arroja que el endeudamiento afecta a casi 80% del total de las familias.

A más corto plazo (lapso de los últimos 6 meses), consultora Zentrix reportó que más de la mitad de los argentinos (56,4%) tomó una deuda o crédito. De esa proporción, casi 90% enfrenta dificultades de pago (gráfico abajo). Esto es consistente con un endeudamiento creciente a partir del segundo semestre de 2025 y con la suba de la morosidad financiera.

En ese marco de deudas contraídas durante el curso de la gestión Milei, por primera vez desde el cambio de gobierno a fines de 2023 se invierte la atribución de responsabilidades sobre la situación económica del país: una primera minoría de 47% dice que la crisis se debe a las decisiones tomadas recientemente por el actual presidente, vs casi 42% que culpa a la gestión de Alberto Fernández (gráfico abajo). Si bien la brecha de 5,3 puntos porcentuales desfavorable al oficialismo no resulta estadísticamente significativa dado un error muestral de +/-3,5%, el giro es claro en la serie evolutiva desde enero de 2024 (el primero pleno del mandato libertario).

Ese cambio es más nítido en el informe de Tendencias: 43,3% atribuye más los problemas de la economía al gobierno de Javier Milei, vs 33,3% que lo asocia a la herencia recibida (gráfico abajo). En este caso, el saldo desfavorable es de 10 pp, estadísticamente significativo dado un error muestral de +/-1,7%. Por otro lado, casi 15% divide las responsabilidades por la situación actual.

En síntesis:

1)      1) el endeudamiento de los hogares es masivo y generalizado; las encuestas nacionales recientes muestran niveles extremadamente altos de deudas, lo que refleja una fuerte presión sobre la economía doméstica.

2)   2) el endeudamiento es reciente y asociado al contexto actual; una proporción significativa de las deudas se contrajo durante 2025 y 2026, indicio de que el fenómeno está directamente vinculado a la coyuntura económica vigente.

3)   3) aumenta la percepción de deterioro financiero en los hogares; la mayoría de los argentinos percibe que su nivel de endeudamiento creció y ha llegado a niveles pico.

4)    4) las deudas son difíciles de afrontar; una gran parte de quienes las contrajeron recientemente tiene problemas para pagarla, lo que sugiere sobreendeudamiento y es consistente con el aumento de la morosidad financiera.

5)      5) hay un cambio en la atribución de responsabilidades políticas; ahora, una primera minoría comienza a responsabilizar al gobierno actual por la crisis económica, marcando un giro en la opinión pública.

viernes, 20 de marzo de 2026

El impacto del ajuste económico en las expectativas (nota publicada en CBA24N y Perfil)

Luego del “respiro” que le dio al gobierno nacional el mes de enero, en febrero la economía volvió a poner en primer plano que la crisis y el ajuste impactan en el metro cuadrado de los electores: según la encuesta realizada en todo el país por Consultora Delfos, a una primera minoría del 40% de los argentinos no le alcanzan sus ingresos, mientras que casi la misma proporción llega “con lo justo”; apenas 20% tiene poder de ahorro (gráfico arriba). Como se observa en la serie longitudinal, el segmento de familias que viven con una economía doméstica relativamente holgada ronda el 20% desde el segundo semestre de 2025, mientras que casi 80% vive “apretado” o enfrenta niveles de dificultad. 

El malestar económico permea en las expectativas a futuro: el informe muestra que el pesimismo creció 7 puntos porcentuales (pp) en un mes hasta hacerse mayoritario (52%), mientras que el optimismo (31%) se ubica en el mismo orden de magnitud del voto duro de La Libertad Avanza (LLA), es decir, el 30% que eligió a Javier Milei como candidato presidencial en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) de 2023 y la primera vuelta de octubre del mismo año. 

En la misma línea, la última encuesta de consultora Explanans reportó que 52,3% de los argentinos siente que su bolsillo está peor que antes por las medidas de Milei, lo que más que duplica a quienes sienten una mejora: 23,3%. Por otro lado, para casi un cuarto de los electores (24,4%) la situación no cambió (gráfico arriba). 

Como matiz, en este caso la brecha en las expectativas a futuro (gráfico arriba) arroja un saldo negativo de 3,7 pp entre optimismo (43%) y pesimismo (46,7%), que implica un empate técnico y una situación de polarización levemente asimétrica, pero con tendencia desfavorable al oficialismo, como muestra la serie evolutiva desde julio de 2024: mientras quienes esperan una mejora caen por debajo del 50% y tocan un piso cercano al 40%, quienes esperan un deterioro llegan a un techo de casi 47%. 

Consistente con estos patrones, la última medición de consultora Analogías arrojó que 52,4% siente que su situación económica actual es peor que la del año pasado, lo que más que triplica a quienes perciben una mejora (casi 17%). Por otro lado, 28% cree que su metro cuadrado está igual (gráfico arriba). 

El pesimismo en materia de expectativas económicas a futuro (en este caso, medido a un plazo de 2 años) supera al optimismo por una brecha desfavorable de 5,5 pp: 49,3% vs 43,8%, respectivamente (gráfico arriba). Peor todavía, el informe muestra mayorías pesimistas consolidadas por encima del 50% que creen que la pobreza y el endeudamiento de las familias van a aumentar (gráfico abajo). 

Las regularidades estadísticas que surgen de ambas variables en los tres estudios mencionados (malestar promedio de 48,2% en la situación económica actual y pesimismo a futuro en un promedio de 49,3%) sugieren que el ajuste en marcha no es asertivo para la opinión pública. En esa línea, según la más reciente encuesta de Pulso Research, para el 47,2% Milei y su gobierno no están ajustando donde corresponde, mientras que 18,1% cree que sí y 30,5% tiene una opinión intermedia (gráfico abajo). La primera minoría se ubica en el mismo orden de magnitud del voto a Unión por la Patria en el ballotage de 2023: 44,4% (la diferencia de 2,8 pp entre aquel dato duro y el dato blando de la encuesta no resulta estadísticamente significativa). 

Eso se confirma al medir cuáles son los sectores que se perciben como más afectados por el plan económico: un tercio responde “todos”, y completan el podio (top 3 de respuestas) trabajadores (casi 30%) y jubilados (15,1%; gráfico abajo). Menos del 8% respondió “los políticos y la casta”, lo que pone de manifiesto la pérdida de eficacia de la narrativa libertaria en este punto. 

En síntesis: 

1) predomina una situación económica ajustada en los hogares: cerca del 80% de los argentinos vive con lo justo o no llega a fin de mes, mientras sólo un 20% logra ahorrar, consolidando un escenario de fragilidad económica extendida. 

2) el pesimismo económico se volvió mayoritario: más de la mitad tiene expectativas negativas a futuro, con un crecimiento significativo del desaliento en el último mes. 

3) la percepción del impacto del ajuste es mayormente negativa: más del 50% considera que su situación económica empeoró con las medidas del gobierno, superando ampliamente a quienes perciben mejoras. 

4) se consolida una brecha desfavorable para el oficialismo en expectativas: aunque con matices según la medición, el pesimismo tiende a superar al optimismo y muestra una tendencia creciente.

5) el ajuste es percibido como mal orientado y socialmente regresivo: una proporción significativa cree que no se está ajustando donde corresponde y que los principales afectados son la población en general, trabajadores y jubilados, a contramano del discurso oficial.