lunes, 1 de marzo de 2021

Por qué fracasó el 27F (columna publicada en CBA24N)



La escasa convocatoria de la protesta contra el gobierno convocada el sábado 27 de febrero, que trascendió más por la bochornosa puesta en escena de sacos mortuorios (algo que fue rechazado incluso por dirigentes opositores como Martín Lousteau) puso en evidencia, una vez más, una errada lectura del contexto por parte de Juntos por el Cambio (JxC). Como planteamos en la columna anterior, no se puede calibrar adecuadamente el impacto del “Vacunagate” sobre la base de mediciones sesgadas como la de Management & Fit que repasamos en esa oportunidad. En rigor, el plan de vacunación del gobierno nacional venía con altos niveles de valoración positiva (superiores al 60% en el promedio de las encuestas), con lo cual tenía “resto” para caer más allá del descontado impacto negativo del affaire. Por otro lado, el hecho de que la infidencia de Horacio Verbitsky se adelantó a las tapas de los medios opositores permitió la rápida reacción presidencial: con el pedido de renuncia al ex ministro de Salud Ginés González García el mismo viernes en que trascendió el hecho, Alberto Fernández logró amortiguar parte del costo político potencial. En ese marco, un sondeo realizado por la encuestadora Analía del Franco en el conurbano bonaerense (Gran Buenos Aires, GBA) reveló un elevado apoyo a la actuación del presidente en el caso de las “Vacunas VIP”. Según el informe, en términos acumulados casi 69% (68,8%) pondera de manera positiva su desempeño en el affaire, contra un 28,5% por ciento que lo califica de manera desfavorable (gráfico arriba). Por su parte, a nivel nacional, el último estudio de Zuban Córdoba reportó que el 76,1% de los electores argentinos está de acuerdo con el pedido de renuncia a Ginés González García (gráfico abajo), un guarismo aún superior al registrado en el conurbano bonaerense (bastión del Frente de Todos, FdT). 



A los efectos de ponderar a nivel nacional el desgaste real ocasionado por el “Vacunagate” en las opiniones respecto al plan de vacunación sin el sesgo con el que midió el tema M&F, podemos comparar el resultado reportado por Zuban Córdoba en su informe previo al affaire con el más reciente, realizado luego del hecho: en enero pasado, el 50,1% calificaba de manera positiva el plan de vacunación, versus 36,5% que lo calificaba de manera negativa (gráfico abajo).



El último estudio de esa consultora, realizado a fines de febrero, arroja para el plan de vacunación 50,1% de calificación positiva (estable) vs 43,9% de negativa. Así, después del affaire hay una suba de 7,4 puntos porcentuales en la evaluación desfavorable, con lo que a corto plazo el impacto del “Vacunagate” se traduce en una distribución de opiniones que replica la grieta, tal como anticipamos en la columna anterior: quienes califican de manera favorable al plan de vacunación superan el 50%, lo que se ubica en el orden de magnitud del voto oficialista en octubre de 2019 (48,24%), mientras que quienes lo califican de manera negativa se ubican en el orden de magnitud del caudal de JxC en los mismos comicios (40,28%).



Otro error de lectura por parte de JxC es no haber tenido en cuenta el efecto virtuoso del “Vacunagate”: paradójicamente, la “vacunación VIP” transformó en aspiracional la posibilidad de vacunarse, lo que demolió la resistencia a vacunarse sobre la que se venía montando la campaña opositora desde que en noviembre de 2020 comenzaron a llegar las primeras noticias sobre el desembarco de la Sputnik V. En enero pasado, la propensión a vacunarse rozaba el 50% y se ubicaba en el mismo orden de magnitud del voto al FdT en octubre de 2019, mientras que ahora roza el 70%. Por contrapartida, el casi 28% que decía que no se vacunaría en enero pasado se desplomó a 16,4% a fines de febrero (gráfico arriba). 



El retroceso de la posición anti vacunas por debajo del 20% suma un nuevo traspié en el contorsionismo discursivo de la alianza conducida por Patricia Bullrich, que pasó de denunciar al presidente por envenenamiento a reclamar por esa misma vacuna. El error de lectura de contexto se agrava al considerar que, a nivel país, la caída de la posición anti vacunas ya era visible en la serie histórica de Management & Fit: entre noviembre de 2020 y enero de 2021, la propensión a vacunarse creció 13,7 puntos porcentuales (de 36,3% a 50%), mientras que el rechazo insinuó un descenso en torno al 20% luego de haber hecho un pico de 24,1% en diciembre pasado (gráfico arriba). El contexto sugiere que el “Vacunagate” aceleró este proceso, lo que paradójicamente beneficia al gobierno nacional luego del escándalo, ya que demuele la campaña anti vacunas de la oposición más dura. Probablemente este sea otro error de la campaña de JxC bajo la conducción de Bullrich: correrse tanto hacia la derecha del espectro político que terminó por disputar agenda y referentes con el movimiento libertario, incluso los más reaccionarios entre ellos. 



Esta tendencia visible a nivel nacional también se verificaba en la provincia de Córdoba antes del “Vacunagate”: según la serie evolutiva de Consultora Delfos, entre noviembre de 2020 y febrero de 2021 la propensión a vacunarse creció 17 puntos porcentuales (de 46% a 63%), mientras que el rechazo cayó 6 puntos porcentuales (de 31% a 25%; gráfico arriba). Cuando se compara la propensión por segmentos etarios, se observa que mientras en los grupos de 18 hasta 65 años la afirmativa ronda entre el 56% y el 63%, en los mayores de 65 (núcleo duro de los votantes de JxC en todo el país y también en Córdoba) la intención de vacunarse ya trepaba al 81% antes del “Vacunagate” (gráfico abajo). En síntesis, los datos de las encuestas disponibles limitaban de antemano las posibilidades de éxito de una protesta que no acertó en el timing ni en las consignas.




https://www.cba24n.com.ar/opinion/por-que-fracaso-el-27f_a603cf6a94dc0c70470f0fe93



viernes, 26 de febrero de 2021

El "VacunaGate" y la grieta en las encuestas nacionales (columna publicada en CBA24N)



En las últimas dos columnas repasamos encuestas de Ricardo Rouvier & Asociados y del CEOP que medían el desempeño del gobierno nacional en relación a la compra y aplicación de vacunas contra el Covid-19. Según el promedio de ambos estudios, un 66,2% evaluaba de manera favorable el plan de vacunación versus 31,9% que lo evaluaba de manera desfavorable. Es decir, dos de cada tres electores apoyaban al gobierno en esta variable, lo que confirmaba nuestro análisis preliminar de que en este tema había una grieta atenuada con un apoyo claramente mayoritario. Asimismo, ese acompañamiento se ubicaba en el mismo orden de magnitud de quienes se sentían informados respecto a la campaña de vacunación (71,7%), mientras que las opiniones negativas estaban cerca de la proporción de quienes se sentían poco o nada informados al respecto (casi 27%), según la última medición que la consultora Zuban Córdoba hizo de esa variable a nivel nacional (gráfico arriba).



Sin embargo, esas tendencias eran previas al affaire del “Vacunagate” que estalló el viernes pasado y que llevó al presidente Alberto Fernández a desplazar al ex ministro de la cartera de Salud, Ginés González García, por su presunta participación en la gestión de vacunas para personas influyentes. Lamentablemente, la primera encuesta respecto de este tema, realizada por la consultora Management & Fit, incurrió en un error común cuando se mide de apuro (o a la carta): preguntas sesgadas. Como puede apreciarse en el gráfico de arriba, en la introducción al interrogante cargó el fraseo con el dato referido a la “vacunación VIP” (etiqueta mediática), lo cual genera el sesgo que en metodología de investigación en ciencias sociales se denomina “respuesta de deseabilidad social”: aplicada al caso, la etiqueta “vacunación VIP” con el fraseo medido arrastra las respuestas de la muestra hacia la negatividad, de lo que resulta que casi 61% responde de manera desfavorable sobre el plan de vacunación, vs apenas 27,1% que responde favorablemente (gráfico arriba). Como se advierte, la tendencia es incomparable con lo que arrojaban las mediciones previas.



El mismo sesgo arrastra las respuestas hacia la confianza en el plan de vacunación “ahora”: la pregunta parte del dato anterior y contrasta la “vacunación VIP” con el concepto de “plan de vacunación justo y equitativo”, lo que deriva en respuestas negativas que están en el mismo orden de magnitud de la variable precedente (61%) y una positiva ubicada 9,5 puntos porcentuales por encima de la anterior. Una aproximación metodológica y empírica correcta al tema hubiera sido medir las opiniones respecto al plan de vacunación con respuestas en abanico positivas y negativas, como vimos en estudios anteriores, y luego introducir el affaire “Vacunagate” para comparar el antes y el después. Así, el sesgo introducido en el sondeo de M&F le quita representatividad a la medición, ya que no permite captar el impacto del tema en una serie evolutiva de la variable. Habría que esperar nuevas mediciones de Rouvier & Asociados y del CEOP (o de otros colegas, con una aproximación metodológica correcta) a los efectos de ponderar el desgaste real ocasionado por el “Vacunagate” en las opiniones respecto al plan de vacunación.


Mientras esperamos nuevas mediciones sobre el tema, podemos trazar algunas hipótesis a la luz de investigaciones anteriores. Sin duda, el “Vacunagate” pone en cuestión la transparencia de la información sobre el proceso de vacunación. En su medición de enero pasado, Zuban Córdoba & Asociados detectó que el 46,5% de los electores a nivel país calificaba a la comunicación del gobierno nacional sobre las políticas y medidas relativas a la pandemia como muy o algo clara, mientras que 51,4% la veía como un poco confusa o muy confusa (gráfico arriba). Así, el resultado estaba en un empate técnico, con respuestas favorables en el orden de magnitud del voto oficialista en octubre de 2019 (48,24%) y desfavorables en el orden de magnitud de la sumatoria de todas las demás listas en esos comicios. En resumen, una “grieta” en el sentido más amplio del término. El cruce por voto anterior ponía de manifiesto que entre quienes habían votado a Alberto Fernández el 72,1% calificaba a la información oficial como muy o algo clara, mientras que entre quienes se habían inclinado por Mauricio Macri o Roberto Lavagna la información era percibida como un poco confusa o muy confusa rondaba por casi 83% y casi 61%, respectivamente (gráfico arriba).



Así, conforme al “Vacunagate” se suman noticias relativas a que el proceso de vacunación en distritos no gobernados por el oficialismo nacional también incluyó a personajes “VIP” (por ejemplo en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, administrada por el PRO), es probable que veamos un desplazamiento de las actitudes respecto al tema hacia un clivaje de grieta clásica. De confirmarse esta hipótesis, el oficialismo podría sufrir una erosión de parte del plus de acompañamiento que tenía antes del affaire hacia respuestas favorables en el orden de magnitud del voto oficialista (es decir, en torno al 50%, como veíamos en los guarismos de Zuban Córdoba de enero pasado; gráfico arriba). Al mismo tiempo, es probable que las respuestas negativas se ubiquen en torno al 36,5% que veíamos en ese mismo estudio, dado que si el escándalo nacional se diluye por la aparición de episodios similares en distritos no oficialistas, la posibilidad de que algún referente opositor capitalice el malestar se vería limitada. Esto, a corto plazo; a mediano y largo plazo, más que uno u otro affaire, lo que terminará zanjando la imagen del plan de vacunación será el proceso de llegada y aplicación de las vacunas, ya que en los próximos días a la Sputnik V se sumarán más de un millón de dosis entre las suministradas por AstraZeneca y Sinopharm.

https://www.cba24n.com.ar/opinion/el--vacunagate--y-la-grieta-en-las-encuestas-nacionales_a6038fdd2c9fd6572c852f371


jueves, 18 de febrero de 2021

Plan de vacunación y grieta, según encuestas nacionales y distritales (columna publicada en CBA24N)



En la columna de la semana pasada repasamos una encuesta de Ricardo Rouvier & Asociados según la cual el 64,3% de los electores del país califica de manera positiva la tarea del gobierno nacional en relación a la compra y aplicación de la vacuna, un guarismo 16 puntos porcentuales por encima del caudal obtenido por el Frente de Todos (FdT) en octubre de 2019 (48,24%). Por otro lado, el casi 34% que califica de manera negativa está en el orden de magnitud del caudal de Juntos por el Cambio (JxC) en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) del mismo año: 32,94%. Esta semana, un nuevo estudio realizado por el CEOP confirma esa línea de interpretación: en este caso, el 68% de los electores pondera de manera favorable la gestión del gobierno nacional para garantizar la llegada de las vacunas a nuestro país, contra casi 30% que califica de manera negativa; 2,2% ns/nc (gráfico arriba). Así, un promedio de ambas mediciones arroja 66,2% de evaluación favorable vs 31,9% de desfavorable, lo que equivale a que dos de cada tres electores apoyan al gobierno en esta variable, lo que confirma nuestro análisis preliminar: en este tema hay una grieta atenuada, dado que el apoyo es claramente mayoritario.



Sin embargo, la grieta político-electoral reaparece con intensidad cuando se mide la propensión a vacunarse contra el coronavirus: según la consultora Zuban Córdoba & Asociados, casi 50% tiene intención de hacerlo, mientras que casi 28% dice que no a nivel país. Ambos guarismos que están en el orden de magnitud del voto oficialista y el voto duro de JxC, respectivamente; 22,5% ns/nc (gráfico arriba). Ese clivaje preelectoral se confirma, con matices, cuando se miden las actitudes respecto a la vacuna Sputnik V, con un empate técnico entre quienes se sienten confiados en ella (casi 41%) y quienes muestran desconfianza; casi 20% no sabe (gráfico abajo).




A su turno, el CEOP también detecta que alrededor de 42% se aplicaría cualquier vacuna, incluidas la de origen ruso y chino, mientras que casi 6% manifiesta que sólo se pondría vacunas de origen anglosajón. Por otro lado, un 37,1% se mantendría a la espera y casi 11% se ubica como anti vacunas; 4,3% ns/nc (gráfico abajo). Como dato comparativo relevante, la posición anti vacunas en este estudio es menor que la medida por Rouvier (casi 24%, según vimos en la columna anterior), lo que resulta alentador.




Donde el clivaje electoral se pone muy de manifiesto es en algunos estudios realizados en distritos clave. Así, según la consultora Circuitos, en provincia de Buenos Aires (PBA) casi 55% muestra intención de vacunarse, mientras que casi 22% se ubica como refractario; 23,5% ns/nc (gráfico abajo). En la elección presidencial, en PBA el FdT superó a JxC por 52,2% a 35,9% en octubre de 2019, lo que implica que la actitud favorable a la vacuna se ubica en el mismo orden de magnitud del voto oficialista.



El informe de Circuitos confirma esa grieta cuando cruza el dato de intención de vacunarse por el de voto proyectado en 2021: casi 90% de quienes votarían al oficialismo en las elecciones de medio término de este año se vacunaría, actitud que apenas roza el 37% entre quienes se inclinarían por la oposición (gráfico abajo).



Finalmente, según el último estudio realizado en Córdoba por Pulso Social, en nuestra provincia el 39% se aplicaría cualquier vacuna (gráfico abajo), un guarismo similar al 42,1% que reporta el CEOP en todo el país. Por otro lado, 15% se inclina por la Sputnik V, 8% por la de Pfizer y 5% por la de Oxford/AstraZeneca, mientras que 32% prefiere no vacunarse; un número preocupante, ya que está muy por encima del casi 11% de anti vacunas que detectó el estudio nacional del CEOP. Cabe recordar que Córdoba fue el distrito más favorable a JxC en la elección presidencial de 2019: alcanzó 61,31% de los votos, lo que explica en parte esa distribución de actitudes respecto a la vacunación.


https://www.cba24n.com.ar/opinion/plan-de-vacunacion-y-grieta--segun-encuestas-nacionales-y-distritales-_a602e3e8a5ea3a7122e0ba71a


viernes, 12 de febrero de 2021

Qué dicen las encuestas nacionales sobre la confianza en el plan de vacunación (columna publicada en CBA24N)


¿Cómo impacta en las encuestas el operativo de vacunación en marcha contra el Covid-19? Existen varias mediciones al respecto desde noviembre del 2020, cuando se fue confirmando la llegada de las primeras dosis que finalmente se concretó en diciembre pasado. El estudio más reciente de la consultora Ricardo Rouvier & Asociados detectó que el 64,3% de los electores del país califica de manera positiva la tarea del gobierno nacional en relación a la compra y aplicación de la vacuna, un guarismo que está 16 puntos porcentuales por encima del caudal obtenido por el Frente de Todos (FdT) en octubre de 2019 (48,24%). En tanto, el casi 34% que lo califica de manera negativa está en el orden de magnitud del caudal de Juntos por el Cambio (JxC) en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) del mismo año: 32,94%. Esto sugiere que en esta variable hay una grieta, pero atenuada, dado que el apoyo es claramente mayoritario con más del 60% (gráfico arriba). En cambio, el clivaje electoral reaparece con intensidad cuando se mide el operativo de vacunación: según la consultora Zuban Córdoba & Asociados, el 50,1% lo califica positivamente y el 36,5%, de manera negativa, guarismos que están en el mismo orden de magnitud del voto oficialista y el de JxC, respectivamente; 13,4% ns/nc (gráfico abajo). 



Cuando se miden variables asociadas a la confianza en la inmunización masiva, los guarismos favorables descienden: un tercio de los electores (33,4%) está totalmente de acuerdo o algo de acuerdo con que a mediados de 2021 todo el país va a estar inmunizado, mientras que casi 46% está algo en desacuerdo o totalmente en desacuerdo con esa posibilidad; casi 20% ns/nc (gráfico abajo). En cierta medida, que la expectativa optimista sea acotada le quita algo de presión al gobierno nacional, que está envuelto en una puja por la llegada de las vacunas junto con el resto de los países afectados. Por contrapartida, el pesimismo le puede jugar en contra en el camino de la recuperación de la actividad a la cual apuesta el presidente Alberto Fernández de cara a las elecciones de medio término de este año. 



Asimismo, la confianza en la materia muestra matices en función de las novedades y noticias asociadas a las distintas vacunas. Según Rouvier & Asociados, casi 46% de los electores confía en todas las vacunas, un guarismo que prácticamente coincide con el voto al oficialismo en 2019. Por otro lado, un 15,2% dice confiar sólo en algunas, mientras que casi 24% de electores permeable a la campaña anti vacunas dice no confiar en ninguna de ellas; 15,3% no sabe (gráfico abajo).  



Cuando se observa la serie evolutiva de esta variable en el estudio de Rouvier & Asociados, se detecta que la confianza general ronda entre un pico de casi 49% en noviembre pasado y un piso de 43,3% en diciembre, con lo cual el resultado de enero se ubica como media de la serie. La respuesta “confío en algunas” ronda entre un piso del 12,4% en noviembre y un pico de 16,4% en diciembre, con lo cual nuevamente el valor de enero es cercano al promedio de la serie (gráfico abajo). 



Así, la principal amenaza es la postura anti vacunas, que insinúa una suba de 3,3 puntos porcentuales entre su piso de noviembre pasado y su registro de enero, pasando de 20,4% a 23,7% (gráfico arriba). Si bien se trata de una suba estadísticamente no significativa en el período estudiado, que alrededor del 22% de los adultos no confíen en ninguna de las vacunas contra el Covid-19 representa un problema para la salud pública y un desafío para la comunicación oficial en la materia, que deberá mejorar mucho para crear las condiciones de contexto compatibles con una superación de la pandemia a lo largo de este año en el que además enfrenta su elección de medio término. 

https://www.cba24n.com.ar/opinion/que-dicen-las-encuestas-nacionales-sobre-la-confianza-en-el-plan-de-vacunacion_a6025b5ce20f1ef58c5da4d9a