1) La contundencia de la victoria del FPV en todo el país -al cierre de este post, Cristina ganaba en casi todos los distritos del país, con excepción de San Luis- confirma el drástico cambio de clima de opinión respecto al año 2009 y cuantifica la notable recuperación del kirchnerismo, que de su condición de primera minoría, pero en retroceso, en el 2009, pasa a constituirse en estas primarias como mayoría neta, con más del 50% de los votos nacionales (50,07%).
2) La victoria de Cristina es tan categórica que supera incluso los pronósticos más optimistas del oficialismo, que giraban entre el 40 y 45% de los votos, cifras que les permitían, en esas hipótesis, ganar en primera vuelta en octubre. La presidenta hace una gran elección en distritos como Santa Fe (bastión del también candidato presidencial Hermes Binner, luego de que el candidato kirchnerista a gobernador de esa provincia saliera tercero) en Capital Federal (donde Daniel Filmus resultó por segunda vez derrotado a manos del jefe de gobierno Mauricio Macri) y en Córdoba, donde el FPV ni siquiera tuvo candidato en la elección de hace una semana. Se trata de tres distritos que en el 2007 le fueron esquivos a Cristina, y aun así ella logró por entonces imponerse en las presidenciales. En Chubut, provincia aún administrada por Mario Das Neves, candidato a vicepresidente de Eduardo Duhalde, también se impone. Estas primarias son el mejor resultado histórico del kirchnerismo a nivel nacional, y una nueva confirmación de la tesis de primacías oficialistas, ya expuesta oportunamente en este blog.
3) Otra razón por la que este resultado es óptimo para el kirchnerismo es la paridad entre los candidatos opositores. Muy floja elección de Alfonsín (12,17%), que deberá revisar su estrategia de aquí a octubre, peleando voto a voto con Eduardo Duhalde (12,16%) quien también estuvo muy por debajo de lo que esperaba. Este resultado echa por la borda la "hipótesis del mejor segundo", según la cual si uno de esos dos candidatos opositores se despegaba del resto y a la vez se acercaba a Cristina, el otro contendiente podría declinar su candidatura para favorecer una polarización con el oficialismo, que aparece ahora como quimérica, ya que la única candidata que se despegó del resto fue la oficialista, con casi 40 puntos porcentuales de ventaja sobre los segundos. Todavía falta, por supuesto, la parada de octubre, que es la realmente definitoria; pero una diferencia de esa magnitud parece indescontable.
4) Gran elección del socialista Hermes Binner (10,26%), el candidato opositor que tuvo la campaña más corta ya que concentró gran parte de sus esfuerzos en revalidar el triunfo de su delfín Antonio Bonfatti en Santa Fe. El guarismo obtenido por este gobernador se agiganta si se considera que, a diferencia de Alfonsín y de Duhalde, el socialista no tiene una estructura nacional extendida que le traccione votos. Con este resultado, el socialismo cuenta ya con un candidato instalado en la vidriera nacional: de aquí a octubre, todo lo que logre sumar, si hace una campaña eficaz, será ganancia.
5) Pésima elección de Elisa Carrió, quien del 23% de votos obtenidos en 2007 se desplomó al 3,24%, dilapidando capital político con sus continuos vaivenes de posicionamiento. El papelón fue tal que terminó siendo su candidato a vicepresidente, Adrián Pérez, quien diera la cara en el bunker de la Coalición Cívica. Pésima elección también de Proyecto Sur, de Pino Solanas, ya que al cierre de esta entrada la candidata de su espacio, Alcira Argumedo, se quedaba fuera de la pelea de octubre. Ambos candidatos deberán reflexionar sobre los costos electorales que tiene desarmar espacios permanentemente. Hasta hace unos meses, Solanas sostenía una candidatura presidencial, luego, bajó a Capital Federal, sostuvo una alianza con Binner, celebró la ruptura entre éste y Alfonsín, y semanas después pergeñó la candidatura de Argumedo, acusando a sus ex aliados de ninguneo. Tercero en Capital, fuera de la presidencial de octubre, y con menos votos que Jorge Altamira, quien de la mano de una eficaz y viral campaña en redes sociales sacó más votos que la fuerza del cineasta que en 2009 en Capital obtuvo más del 20% de los votos. Otro ejemplo (entre varios) de opositores netos que no pudieron, no supieron o no quisieron entender el cambio de clima de opinión que va del 2009 al 2011.



