domingo, 14 de agosto de 2011

Primera lectura de las primarias


1) La contundencia de la victoria del FPV en todo el país -al cierre de este post, Cristina ganaba en casi todos los distritos del país, con excepción de San Luis- confirma el drástico cambio de clima de opinión respecto al año 2009 y cuantifica la notable recuperación del kirchnerismo, que de su condición de primera minoría, pero en retroceso, en el 2009, pasa a constituirse en estas primarias como mayoría neta, con más del 50% de los votos nacionales (50,07%).

2) La victoria de Cristina es tan categórica que supera incluso los pronósticos más optimistas del oficialismo, que giraban entre el 40 y 45% de los votos, cifras que les permitían, en esas hipótesis, ganar en primera vuelta en octubre. La presidenta hace una gran elección en distritos como Santa Fe (bastión del también candidato presidencial Hermes Binner, luego de que el candidato kirchnerista a gobernador de esa provincia saliera tercero) en Capital Federal (donde Daniel Filmus resultó por segunda vez derrotado a manos del jefe de gobierno Mauricio Macri) y en Córdoba, donde el FPV ni siquiera tuvo candidato en la elección de hace una semana. Se trata de tres distritos que en el 2007 le fueron esquivos a Cristina, y aun así ella logró por entonces imponerse en las presidenciales. En Chubut, provincia aún administrada por Mario Das Neves, candidato a vicepresidente de Eduardo Duhalde, también se impone. Estas primarias son el mejor resultado histórico del kirchnerismo a nivel nacional, y una nueva confirmación de la tesis de primacías oficialistas, ya expuesta oportunamente en este blog.

3) Otra razón por la que este resultado es óptimo para el kirchnerismo es la paridad entre los candidatos opositores. Muy floja elección de Alfonsín (12,17%), que deberá revisar su estrategia de aquí a octubre, peleando voto a voto con Eduardo Duhalde (12,16%) quien también estuvo muy por debajo de lo que esperaba. Este resultado echa por la borda la "hipótesis del mejor segundo", según la cual si uno de esos dos candidatos opositores se despegaba del resto y a la vez se acercaba a Cristina, el otro contendiente podría declinar su candidatura para favorecer una polarización con el oficialismo, que aparece ahora como quimérica, ya que la única candidata que se despegó del resto fue la oficialista, con casi 40 puntos porcentuales de ventaja sobre los segundos. Todavía falta, por supuesto, la parada de octubre, que es la realmente definitoria; pero una diferencia de esa magnitud parece indescontable.

4) Gran elección del socialista Hermes Binner (10,26%), el candidato opositor que tuvo la campaña más corta ya que concentró gran parte de sus esfuerzos en revalidar el triunfo de su delfín Antonio Bonfatti en Santa Fe. El guarismo obtenido por este gobernador se agiganta si se considera que, a diferencia de Alfonsín y de Duhalde, el socialista no tiene una estructura nacional extendida que le traccione votos. Con este resultado, el socialismo cuenta ya con un candidato instalado en la vidriera nacional: de aquí a octubre, todo lo que logre sumar, si hace una campaña eficaz, será ganancia.

5) Pésima elección de Elisa Carrió, quien del 23% de votos obtenidos en 2007 se desplomó al 3,24%, dilapidando capital político con sus continuos vaivenes de posicionamiento. El papelón fue tal que terminó siendo su candidato a vicepresidente, Adrián Pérez, quien diera la cara en el bunker de la Coalición Cívica. Pésima elección también de Proyecto Sur, de Pino Solanas, ya que al cierre de esta entrada la candidata de su espacio, Alcira Argumedo, se quedaba fuera de la pelea de octubre. Ambos candidatos deberán reflexionar sobre los costos electorales que tiene desarmar espacios permanentemente. Hasta hace unos meses, Solanas sostenía una candidatura presidencial, luego, bajó a Capital Federal, sostuvo una alianza con Binner, celebró la ruptura entre éste y Alfonsín, y semanas después pergeñó la candidatura de Argumedo, acusando a sus ex aliados de ninguneo. Tercero en Capital, fuera de la presidencial de octubre, y con menos votos que Jorge Altamira, quien de la mano de una eficaz y viral campaña en redes sociales sacó más votos que la fuerza del cineasta que en 2009 en Capital obtuvo más del 20% de los votos. Otro ejemplo (entre varios) de opositores netos que no pudieron, no supieron o no quisieron entender el cambio de clima de opinión que va del 2009 al 2011.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Lecturas de Córdoba (2)


1) Córdoba fue otro mojón en la confirmación de la hipótesis de la primacía de los oficialismos, verificada en todas las elecciones de gobernador realizadas en lo que va del año, con la única excepción de Catamarca (donde un frente entre el kirchnerismo y distintas vertientes del PJ, incluida el saadismo, concurrieron unidos a la elección y derrotaron al gobernante Frente Cívico y Social).

2) La preponderancia de la continuidad de signos políticos en el poder, antes que el cambio, ratifica que, cuando no se da un contexto de crisis, los electorados tienden a votar lo conocido antes que lo que nuevo. A esa misma lectura -ya expuesta antes en este blog y en varios medios- se abrazó el gobierno nacional, que, al igual que en 2007, no tuvo candidato propio en estos comicios: “La gente está mejor y opta por no cambiar, independientemente a quién le atribuye ese bienestar”, evaluó el subsecretario General de la Presidencia de la Nación, Gustavo López, interpretando el triunfo electoral del candidato a gobernador justicialista, José Manuel de la Sota.

3) El triunfo del oficialismo en Córdoba obedece tanto a méritos propios de la gestión en curso como a errores de la oposición, que no le pudo encontrar la vuelta a la campaña ni a la estrategia política. José Manuel de la Sota triunfó con una medida exposición y mantuvo con el gobierno nacional una relación guiada por la conveniencia y la desconfianza mutua, sin haber sido nunca kirchnerista pero tampoco abiertamente anti-K. De esa forma, se transformó en un candidato "atrapalotodo": articuló el voto PJ tradicional, también los filo-K (recogió el apoyo de figuras visibles del kirchnerismo, como los muy exitosos, electoralmente hablando, intendentes de Villa María, Villa Dolores y Leones, Eduardo Accastello, Juan Pereyra y Fabián Francioni) e incluso votos anti-K. Luis Juez, en cambio, sostuvo su perfil antikirchnerista (aunque algo más moderado que en 2009) y comprobó que la verborragia mediática como herramienta de construcción política tiene un límite, sobre todo en situaciones que no son de crisis y malestar, achicando así su electorado respecto de elecciones anteriores. Oscar Aguad, por su parte, no obtuvo el rédito electoral que esperaba por haber llevado a Néstor Roulet, un ruralista ferozmente anti-K, como candidato a vicegobernador: el voto del sector rural se volcó a favor de De la Sota, propiciándole al oficialismo un dominio departamental inédito (salvo Capital, se impuso en toda la provincia).

4) Como sucedió con Capital, la elección provincial en Córdoba no puede ser capitalizada por ninguno de los precandidatos presidenciales que compite en las primarias de este domingo, aunque -también al igual que hizo Capital- reinstala una figura con ambiciones nacionales para el 2015. Ricardo Alfonsín, de UDESO, hizo campaña apostando a un triunfo de Oscar Aguad, que mejoró el resultado obtenido por Mario Negri en el 2007 pero quedó tercero; Hermes Binner apostó a un batacazo de Luis Juez que tampoco se produjo (el actual senador nacional y ex intendente sacó incluso menos porcentaje de votos que en 2007 y 2009). Los candidatos a gobernador apadrinados por Elisa Carrió (Griselda Baldata), Alberto Rodríguez Saá (Francisco Delich) y Jorge Altamira (Eduardo Salas) hicieron un papel para el olvido (de hecho, la izquierda apenas pudo retener la banca de Liliana Olivero gracias al alto voto en blanco en legisladores inducido por la boleta única).

5) Desde el punto de vista de la transparencia, los comicios fueron irreprochables, más allá de los serios deslices del Correo Argentino en la carga de datos. Con todo, la boleta única, si bien acabó (saludablemente) con el arrastre de la tradicional boleta sábana, ocasionó demoras en el escrutinio e indujo, por desconocimiento del electorado, altos porcentajes de votos en blanco en las categorías de legisladores y tribunos de cuentas (ya que alrededor del 20% de los votantes marcaron sólo la casilla de gobernador, y muchos de ellos seguramente han creído que estaban votando por lista completa).

lunes, 8 de agosto de 2011

Lecturas de Córdoba (1)


A principios del mes de julio, en una columna para revista Matices, escribíamos lo siguiente:

"Desde el retorno de la democracia en 1983, el radicalismo gobernó durante cuatro gestiones consecutivas: tres de Eduardo Angeloz (1983-87, 1987-91, 1991-95) y una de Ramón Mestre (1995-99). Casi 16 años de gestión radical prueban que el cordobés no cambia fácilmente el signo político en el poder: aun en plena crisis provincial (1995) votó una figura de recambio en la UCR (Mestre), considerando que no había condiciones para cambiar de partido (sí en 1998, con De la Sota)".

"En 2011, De la Sota juega como postulante de un oficialismo que lleva 12 años en el poder (y va por 16, con lo que igualaría a la UCR). Como el radicalismo en 1995, apuesta al recambio, pero con un ex gobernador (figura conocida). Aguad, a su turno, repite la candidatura de 2003, no siendo una figura nueva, aunque sí menos conocida. Ambos cuentan con un capital político crucial: una estructura partidaria extendida en toda la provincia, algo de lo que Juez –de los tres, la figura de relativa novedad en la política cordobesa- carece. El juecismo es una fuerza personalista, con una presencia testimonial en gran parte del interior provincial: una clave de la elección es que más de 200 municipios y comunas votarán intendente junto con gobernador el 7 de agosto (el 20 por ciento del padrón); en muy pocas de ellas el juecismo tiene candidatos competitivos, por lo que depende de la tracción que ejerza la figura de Juez, lo que le resta chances en una provincia que, la historia lo prueba, no cambia fácilmente".

"Ensayaremos una instantánea del inicio de campaña: De la Sota al frente, figura conocida, con la fortaleza de la estructura partidaria y aupado por la gestión de Schiaretti (que, en términos de opinión pública, termina mejor de lo que empezó); Juez segundo, a caballo de su figura mediática, apostando a capitalizar la expectativa de cambio, pidiendo revancha del 2007; Aguad, tercero"

"Es de manual que una clave de toda definición electoral pasa por el sentido en que se definan los electores indecisos y enojados. En este caso, el foco está en el modo en que voten los electores de ese segmento que en 2009 eligieron la lista kirchnerista".

Sobre sondeos prelectorales, el 65% de quienes en 2009 votaron por el candidato kirchnerista Eduardo Accastello mostraban intención de voto por José Manuel De la Sota en la elección a gobernador. Sólo el 14% a Luis Juez, y apenas 7% a Oscar Aguad. Un 10% se mostraba indeciso, 2% no se inclinaba por ninguno de los candidatos, y 2% por otros candidatos.

De este dato surge claramente el acierto de la estrategia oficialista de desactivar la amenaza de una lista kirchnerista de cuño PJ, que si bien no tenía chances de ganar, sí podría haber complicado las chances de continuidad en el poder (recordar que en el 2009, en el peor momento del kirchnerismo, el FPV con Accastello rozó el 9% de los votos en toda la provincia). Sin esa amenaza, el oficialismo pudo contar con gran parte de esos votos, y a la vez avanzar sobre otros segmentos electorales, incluso indecisos y hasta votos críticos del kirchnerismo, como los del campo, redondeando así una contundente victoria.

Ese mismo dato pone de relieve también el error de Juez, que no entendió que necesitaba de una buena parte de esos votos para sostener chances de ganar en una provincia en la cual su armado político era débil. Si bien en un momento el candidato del Frente Cívico amagó con revisar su visceral antikirchnerismo del 2009, volvió a insistir con su perfil netamente opositor al gobierno nacional después del exiguo triunfo de Bonfatti, delfín de su referente político nacional Hermes Binner (ese domingo 24 de julio, Juez declaró que cuando venciera en Córdoba daría un discurso todavía más duro contra Cristina que el que pronunció Binner) y apostó también a colectar por centroizquierda (MST, Proyecto Sur) votos antikirchneristas. No le resultó: en porcentual, sacó no sólo menos votos que en el 2007 en toda la provincia, sino que también retrocedió respecto de las legislativas del 2009. En fin, Juez no entendió que el contexto del 2011 es distinto al del 2009, y pagó caro ese error de lectura del clima de opinión.

La veda de encuestas dispuesta por la justicia impidió la difusión de resultados de sondeos preelectorales, pero hoy ya ha trascendido, incluso en medios nacionales (caso El Cronista Comercial en su edición de esta jornada) que Delfos fue la que más cerca estuvo del resultado de ayer, al pronosticar 42 puntos para el peronismo cordobés.

Delfos también realizó un operativo de mesas testigo, sobre 223 mesas en toda la provincia, con lo que a partir de las 22.50 hs del domingo 7 de agosto, comunicó el triunfo de UPC con el 42,54 % de los votos destinados a José Manuel De la Sota, un 29,70% para Luis Juez – FC y un 22,88% para Oscar Aguad-UCR. Los resultados del escrutinio resultaron casi exactos a la medición de las mesas testigo con un margen de error teórico del 0,3 % y un margen de error real del 0,1 %.

sábado, 6 de agosto de 2011

La heterodoxia del modelo impulsa el consumo (2)


Uno de los logros del actual modelo respecto de la situación de crisis del 2001 es la mejora del empleo: actualmente, entre los países de América Latina, Argentina se ubica en el primer lugar del ranking del índice de empleo, según un relevamiento realizado por la consultora internacional Grant Thornton. El índice de empleo para las empresas argentinas tuvo un balance positivo del 46%, resultado que representa un incremento de 37 puntos porcentuales respecto del 9% registrado en el IBR 2010. A nivel regional, Argentina se ubica en el primer lugar del ranking latino, seguido por Chile con 41%, México con 30% y Brasil con 26%.

A nivel mundial, esto ubica a nuestro país en el 8º, detrás de países como India (76%), Turquía (60%) y Suiza (56%). El promedio global realizado entre 11 mil empresas del sector privado encuestadas en 39 economías, fue de 32%, cifra que representa una importante recuperación respecto del -8% registrado en el 2010, aunque países que están afrontando graves crisis económicas, políticas y sociales de la Unión Europea (como Holanda, Grecia y España) siguen evidenciando una fuerte tendencia negativa en el índice de empleo, con -24, -20 y -19%, respectivamente.

Por otra parte, pese al proceso electoral los empresarios no prevén grandes cambios en la economía durante los próximos meses. Se percibe que el contexto interno, a diferencia del externo, no es un fuerte generador de incertidumbre: la mayoría de los empresarios le asigna altas chances a la reelección de Cristina Kirchner y bajas probabilidades a un cambio de gobierno que altere significativamente las condiciones macroeconómicas. La mitad de los hombres de negocios prevé una situación igual para los próximos seis meses y un 28% augura un escenario mejor, mientras que sólo un 22% se prepara para moverse en un contexto económico peor que el actual.

El 18% de los ejecutivos prevé para el próximo año una disminución leve de sus inversiones y el 15% anticipa una disminución significativa; en cambio, los que se preparan para aumentar sus inversiones bajaron de 28% a 22%. Con todo, la masa total de inversiones sobre facturación no ha sufrido un gran cambio respecto del último año: pasó del 13% al 12%. Por contrapartida, hay un optimismo rampante en cuanto a las ventas: el 52% anticipa un crecimiento, contra sólo el 19% que prevé una caída, si bien el panorama es más moderado que en el pasado mes de octubre (los optimistas en ventas eran 62% contra un 12% de pesimistas).

En empleo, se mantiene un leve predominio de los optimistas (26% contra 21%), mientras que en exportaciones ocurre lo contrario (19% anticipa una reducción, contra el 13% que pronostica un aumento). La encuesta fue realizada entre 275 socios de IDEA y respondieron representantes de grandes, medianas y pequeñas empresas, nacionales y multinacionales, pertenecientes a diversos sectores.

Eduardo D'Alessio, presidente de la consultora que desarrolló la encuesta, enfatizó que "en los últimos semestres, las mediciones mostraron que los empresarios esperan que todo siga igual dentro de una situación buena, y después la realidad ha convalidado esa expectativa. Se puede decir que hoy hay una predictibilidad de la economía." Cuando se les pidió evaluar el desempeño de la economía durante el último semestre, el 37% de los ejecutivos brindó una visión positiva, contra el 24% que dio respuestas negativas y un 39% que dijo que no hubo cambios.

Los datos surgen de la encuesta semestral de expectativas de ejecutivos que realiza el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) entre sus asociados. En líneas generales, las empresas pronostican crecimiento en sus ventas, estabilidad en su nivel de empleo y exportaciones y disminución de sus inversiones, esto último asociado a la preocupación por la competitividad, uno de los flancos usualmente cuestionados del actual modelo desde el establishment. Analistas evalúan que la incertidumbre prevaleciente en el orden internacional (que podría elevar al costo del dinero) también puede contribuir a explicar esa posición más conservadora de los ejecutivos asociados a IDEA.

En ese marco, la heterodoxia del modelo sigue, todavía, rindiendo frutos: el economista Dante Sica, de la consultora abeceb.com, remarca que "están sintiendo una pérdida de competitividad. No esperan una mejora en las exportaciones y creen que todo el crecimiento va a venir por las ventas al mercado interno", agregó. Está claro que el gobierno nacional mantiene la apuesta por la heterodoxia del modelo: se prevé una inyección de alrededor de 3.600 millones de pesos al consumo hasta octubre, el mes de las elecciones presidenciales.

El primer paso fue el aumento de 16,8% en las jubilaciones (previsto en la ley de movilidad), que implica inyectar a la economía $ 3.300 millones entre septiembre (cuando empieza a regir la medida) y octubre; a eso podría sumarse pronto un incremento en la asignación universal por hijo (alcanzaría a 3,6 millones de beneficiarios) que rondaría el 24% y elevaría el subsidio hasta los $ 280. Ello agregaría otros $ 300 millones sólo en los próximos 90 días, pero estarían preparándose nuevas medidas para las próximas semanas.

Dichas medidas tienen alto impacto multiplicador sobre la economía, ya que apuntan a sectores de alta propensión al consumo y baja tendencia al ahorro (como los jubilados y los segmentos de menores recursos, que vuelcan a las compras casi la totalidad de todos los aumentos que reciben); sin embargo, un riesgo latente es realimentar la inflación. Según los últimos datos oficiales, el consumo crece actualmente a un ritmo en torno al 14% interanual (en términos reales) y 26% si se computa tomando en cuenta también la inflación.

“En un mundo que se derrumba, en el que todavía se discute la eliminación de programas sociales para pagar deudas, esta Argentina que se nos escurrió casi entre las manos, hoy pagamos 2.208 millones de dólares haciendo honor a la reestructuración que hizo (el ex presidente Néstor) Kirchner”, aseveró esta semana la presidenta Cristina Fernández, en referencia al pago del capital del Boden 2012, durante un acto, donde además recordó que el pago es por los denominados “corralito y corralón, para que todos tengamos memoria y sepamos de donde venimos”. En ese marco, Cristina llamó nuevamente a los empresarios a invertir y "aumentar la oferta", mientras que el Estado se ocupará de "sostener la demanda": toda una definición del actual modelo.

miércoles, 3 de agosto de 2011

La heterodoxia del modelo impulsa el consumo (1)


1) según datos de Visa, el consumo con tarjeta de crédito «viene creciendo el 40% este año en relación con el año pasado». El guarismo es aún mayor en gasto con tarjeta de débito: un 50%, según Carrasco. A diferencia de lo que sucedía en la década del ´90, se trata de un consumo más sustentable: «la mora en el sistema de medios de pago es apenas del 1,5%, uno de los más bajos de la historia. Tampoco vemos un gran endeudamiento del público, como sí sucedía en épocas pre-crisis» apunta Gustavo Carrasco, director de relaciones institucionales de Visa Argentina.

Carrasco remarca que, antes de la crisis de 2002, veían que la gente usaba las tarjetas básicamente para comprar artículos de primera necesidad, mientras que hoy la situación es distinta: "el boom de la venta de electrodomésticos es lo que motoriza la suba en el consumo. La combinación de bajo endeudamiento y cumplimiento de pagos indica que la gente está consumiendo porque tiene plata en el bolsillo».

2) por otro lado, datos de ACARA (Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina) sobre patentamiento de autos marcan un récord: en lo que va del año, ya se superaron las 500 mil unidades. El número de vehículos patentados durante julio ascendió a 71.674 unidades, lo que representa un incremento del 24,5% comparado con julio de 2010, mes en el que se habían patentados 57.571 vehículos, completando de esa forma 21 meses consecutivos de crecimiento, "un ciclo de crecimiento que no tiene precedentes en la actividad", destacó Dante Álvarez, vicepresidente de ACARA.

Los patentamientos acumulados en los siete meses del año ya alcanzan las 511.872 unidades, que representa un 30% de incremento comparado con el mismo período del pasado año -que fue récord en su momento, con 394.660 unidades patentadas-. Álvarez remarcó que "mientras la economía del país siga pujante el sector la acompañará, esa es la principal razón que, además, evidencia la nula influencia que tienen para el sector, los procesos electorales, que ya se han dando en numerosas provincias y que próximamente se dará en el ámbito nacional. Esto es un síntoma inequívoco de un mercado automotriz consolidado que, teniendo una población considerablemente menor, ya está en el mismo nivel de desarrollo que los países líderes de Latinoamérica como es el caso de México, con cifras casi idénticas, y de Brasil, en menor medida".

3) según un relevamiento de la consultora Home Research, el consumo en hogares aumentó un 5,7% durante el primer semestre, en comparación con el año anterior. Lo que más se compró fueron las golosinas y los alimentos frescos; bajaron las bebidas alcohólicas. Para José Luis Grandi, titular de la consultora, si bien lo que queda del año es un período "atípico, electoral", el consumo no va a caer sino que se mantendré en cifras similares a las actuales, con un crecimiento cercano al 5 y 6 por ciento.

Home Research estudia la evolución del consumo hogareño a través de los envases desechados. La compañía pacta el tema con 1.000 hogares de la Capital y 1.500 del interior del país, los que guardan los envases de los productos usados para el posterior estudio.

5) la confianza del consumidor creció 0,3%: según el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por la Fundación Mercado, el indicador se incrementó 0,3% en la medición de julio respecto a la junio. Además, el Índice de Confianza del Ahorrista (ICA) mejoró 2,5% y el de Confianza de las Familias (ICF) lo hizo 0,6%.

La comparación interanual con julio de 2010 muestra que el ICC mejoró en 2,2% y el ICA un 3,5%, determinando una mejora interanual del ICF de 2,4%. El leve aumento del ICF se deriva de una disminución de la percepción de la situación presente en 1,9%, mientras que las expectativas económicas mostraron un alza del 1,5%; las de empleo, las de ingreso y las expectativas inflacionarias se mantuvieron estables.

La tendencia de compra de bienes durables por parte de las familias es en julio de 8,5%, manteniéndose en el nivel del mes de mayo, que fue de 8,4%. Asimismo, el porcentaje de familias con capacidad de ahorro en julio es de 14,7%, mostrando un leve aumento comparado al mes de mayo, que fue de 14,5%.

Recientemente, la presidenta del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Mercedes Marcó del Pont, destacó que el desendeudamiento logrado en los últimos años y una economía diversificada alejan al país de amenazas externas como la de Estados Unidos. “En estos ocho años se construyó un proceso muy vinculado a la demanda interna, lo que genera un reaseguro muy importante para la sustentabilidad de este crecimiento; otra de las cuestiones que es muy importante es que nosotros venimos creciendo a partir de nuestro financiamiento”, destacó.

La cita es oportuna, en un marco económico internacional en el que conviven un contexto favorable al país (principalmente, una alta demanda a buen precio de los productos argentinos) con la crisis ideológica del discurso libremercadista, que hace agua incluso en el Primer Mundo (el cuasi default de EE.UU y la delicada situación en Europa son claras muestras de esto).

Esta combinación de factores ha reivindicado la aplicación de programas económicos heterodoxos, a contramano de las tradicionales recetas ortodoxas. Las calificadoras de riesgo soberano sistemáticamente vienen "castigando" a Argentina y "premiando" a los países con políticas fiscales y monetarias más conservadoras. Pero las calificaciones apenas son un indicador más de evaluación crediticia y no son fiables en términos sistémicos, ya que las agencias no sólo no pudieron anticipar la crisis financiera global, sino que la promovieron.

La heterodoxia argentina se puso de manifiesto en términos de metas redistributivas más ambiciosas que la de otros países de la región, que también crecieron, pero de manera más desigual (el ejemplo más claro es el de Perú, que creció fuerte pero de manera muy concentrada, al punto que Alan García abandona el poder sin haber podido siquiera ungir un sucesor que continúe su política: le tocará a Ollanta Humala, casi un Anticristo para el saliente presidente de Perú, darle un giro al modelo peruano). Argentina, desde la era "K, apostó fuerte el aumento del gasto público (si bien con menos eficiencia de la deseable) y el consumo como mecanismo de intervención social.