sábado, 7 de noviembre de 2015

Nota publicada en suple Tendencias de La Voz

AUTOS 

Tecnología aplicada a la conducción

Lo que se viene en cuatro ruedas. Iluminación inteligente, e-call y otros desarrollos.

Por Norman Berra (Especial)

Con tecnologías como GPS, Wi-Fi, streaming de música en vivo o asistencia en tiempo real, los autos conectados ganan protagonismo en el mercado y las expectativas de los usuarios. En los próximos cinco años, esas funcionalidades cada vez más influyentes en las compras de los clientes de las automotrices jugarán un rol clave para las terminales, según los especialistas. Y, por si eso fuera poco, constantemente aparecen nuevos desarrollos, como las novedades que repasamos en esta nota:
http://www.lavoz.com.ar/autos/tecnologia-aplicada-la-conduccion



viernes, 6 de noviembre de 2015

Recalculando: de la primera vuelta al ballotage (2)

Una tercera encuesta de cara al ballotage fue realizada por Poll Data entre el 28 y el 30 de octubre, en forma teléfonica con sistema IVR (Interactive Voice Response), sobre 1.300 casos a nivel nacional. Según la consultora de Celia Kleiman, el triunfo sería para Cambiemos, con un 50,3% de los votos contra el 39,7% del Frente Para la Victoria (FPV). La encuestadora muestra un 5,7% de voto en blanco, un 4,3% de indecisos. Proyectando  proporcionalmente los indecisos y los porcentajes se traducen en 55,9% y 44,1%, respectivamente. En este caso, la brecha entre Mauricio Macri y Daniel Scioli es de 11,8 puntos porcentuales, apenas por debajo de los 12,6 del estudio de Elypsis y bien por arriba de la encuesta de los 4,5 puntos que arrojaba la encuesta de González y Valladares. En cualquier caso, es estadísticamente significativa y sugiere una victoria del candidato opositor.

Poll Data también indagó cómo se distribuirían los electores que en primera vuelta se inclinaron por Sergio Massa (UNA). De acuerdo con la consultora, un 55,1% se inclinará por Macri en la segunda vuelta, en tanto que un 34,7% apoyaría a Scioli. De las tres mediciones que vimos, esta es la que le da mayor captura relativa a Macri (según González y Valladares, era del 45%, y según Elypsis, del 30%), en tanto que le da un nivel intermedio de captura a Scioli (según González y Valladares, era del 22%, y según Elypsis, del 41%).  Por otro lado, un 5,8% de los electores que votaron por UNA lo haría en blanco, y 4,4% se muestra indeciso.

De este modo, si mantenemos nuestra premisa de análisis inicial (cada contendiente va al ballotage con su caudal de la primera vuelta) y hacemos la misma operación que ensayamos con las anteriores encuestas y los datos del escrutinio definitivo, tenemos de base 9.338.449 votos para Scioli, a los que sumamos el 34,7% que captaría de  Massa según la encuesta de Poll Data: 1.869.183. Esto arroja 11.207.632 votos para Scioli. Hacemos la misma operación con Macri: 8.601.063, más 55,1% de Massa según Poll Data: 2.968.069. Resultado para Macri: 11.569.131 votos. En valores relativos, tenemos 49,2% para Scioli y 50,8% para Macri, es decir, una diferencia de 1,6%, menor al error muestral de 2,7%, es decir estadísticamente no significativa, un potencial empate técnico o “too close o call”. La simulación, sin embargo, es menos completa que en los posts anteriores, donde también proyectamos los votos de los otros candidatos y no sólo el de Massa (en este caso, al carecer de ese dato, tal procedimiento no es posible). 

De la revisión de estos tres estudios pos 25-O surge un punto incontrovertible: considerando la variable intención de voto, las tres capturan el “momentum” favorable a la oposición, ya que arrojan una ventaja para Macri sobre Scioli. Por otro lado, hay controversia en otro punto clave: cuántos votos captarían Scioli y Macri de los candidatos que quedaron fuera del ballotage. Ese dato es altamente discrepante en los estudios, en particular en lo relativo a la atracción de los electores de Massa. Asimismo, también hay matices si consideramos no la variable intención de voto como viene dada en los estudios, sino la proyección de votos a partir del caudal electoral obtenido por Scioli y Macri en la primera vuelta: en el caso de González y Valladares tenemos 48,6%-51,4%, respectivamente (un empate técnico), en la encuesta de Elypsis 52,2%-47,8% (ventaja para Scioli) y en el estudio de Poll Data (si bien con una simulación menos completa que en las dos anteriores, como ya mencionamos) 49,2% y 50,8%, respectivamente (es decir, otro empate técnico). 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Recalculando: de la primera vuelta al ballotage (1)

Como vimos en los post anteriores, si a partir de la encuesta de González y Valladares ajustamos la proyección de votos de Daniel Scioli y Mauricio Macri en función de los electores que captarían relativamente de los candidatos que quedaron fuera del ballotage y sumándolos al caudal obtenido por ambos el 25-O (premisa que tomamos para analizar las encuestas en este contexto, a partir de las enseñanzas de ballotages regionales), hay una diferencia sensible con respecto a la intención de voto: 48,4% para Scioli y 51,6% para Macri, una diferencia de 3,2%, apenas mayor al error muestral de 2,9% e idéntico al resultado del último ballotage porteño. La intención de voto proyectada, en cambio, le daba a Macri 50% y a Scioli 45,5% (una brecha de 4,5 puntos porcentuales). Asignando en función de la permeabilidad relativa en ballotage (a favor de Scioli, a favor de Macri, en blanco e indeciso), ambos suben, pero Scioli un poco más que Macri, y la brecha se acorta. Hay ventaja para el candidato opositor, pero no decisiva. 

Un segundo estudio pos 25-O es el realizado por Elypsis: a partir de un muestreo en 1.300 casos de cobertura nacional, demuestra una intención de voto del 48% a favor de Macri, sobre un 37% de Scioli. Al eliminar los votos en blanco y proyectando los votos que todavía se encontrarían indecisos alcanzaría el 56,3% para Cambiemos contra el 43,7% del FPV, lo cual implica una brecha de 12,6 puntos, mucho mayor a los 4,5 puntos que veíamos en el estudio de González y Valladares y estadísticamente significativa (ya que el error muestral en este caso es de +-2,7%). Esta encuesta resulta así mucho más favorable para Macri que la anterior, ya que no hay punto de intersección entre los rangos probables para Macri (53,6-59) y los de Scioli (41-46,4), lo que sí sucedía en el estudio de González y Valladares. Insistimos en ese análisis por la gravitación de la covarianza en un escenario con sólo dos candidatos, como es la segunda vuelta (donde, remarcamos, un voto vale "doble": si A saca un voto más de lo previsto en una encuesta, se lo saca a B). 

Sin embargo, cuando enfocamos el análisis en la captura de votos de Scioli y Macri entre los electores que eligieron a otros candidatos el 25-O, hay un hallazgo clave: según Elypsis, Scioli se quedaría con el 41% de los votantes de Massa y 30% restante estarían a favor del voto a Macri. Estos resultados parecerían confirmar que gran parte del electorado de Massa conserva su identidad filo-peronista y optaría por el candidato del FPV en la segunda vuelta del 22 de noviembre. De acuerdo con esta consultora, parte del voto sciolista que se detectaban antes de las elecciones fue hacia Massa, y eso determinaría el bajo caudal que tendría el último domingo el frente FPV y porqué volverían a Scioli ante el ballotage. 

Este dato es central, porque en este caso Scioli casi duplica la captura de votos de Massa que veíamos en el estudio de González y Valladares: 41%, contra 22%. Mutatis mutandis, Macri baja su captación: 30%, contra 45% en el estudio de GyV. De acuerdo a Elypsis, Macri, contrarrestaría estos votos con una enorme retención de votos propios (94%) y un porcentaje de votos de aquellos candidatos que se encuentran en contra de las políticas del Fpv. En cambio, a Scioli le asigna una retención de apenas el 71%. En nuestra opinión, este es el punto más dudoso del estudio, dado que contradice los antecedentes de ballotage que revisamos antes, según los cuales la tendencia general es que los contendientes mantengan el caudal de la primera vuelta. De este modo, si mantenemos esa premisa de análisis y hacemos la misma operación que ensayamos con el estudio de González y Valladares, pero ya con los datos del escrutinio definitivo (en el que el FPV estiró la diferencia sobre Cambiemos de 2,5% a 2,9%, aunque ambos crecieron en caudal; ver cuadro arriba), tenemos de base 9.338.449 votos para Scioli, a los que sumamos el 41% que captaría de  Massa según la encuesta de Elypsis (2.208.545), 17% de quienes votaron a otros candidatos (Del Caño, Stolbizer y Rodríguez Saá, un total de 315.802) y 24% de quienes votaron en blanco (159.537). Esto arroja 12.022.333 de votos para Scioli. Hacemos la misma operación con Macri: 8.601.063, más 30% de Massa según Elypsis (1.616.009), 40% de los otros tres candidatos (743.063) y 9% de quienes votaron en blanco (59.827). Resultado para Macri: 11.019.961 votos. En valores relativos, tenemos 52,2% para Scioli y 47,8% para Macri, es decir, una diferencia de 4,4%, mayor al error muestral de 2,7%, aunque de baja significatividad desde el punto de vista estadístico: una victoria oficialista con un margen exiguo, pero mayor al que obtenía Macri corriendo la misma simulación sobre la base de la encuesta de González y Valladares (2,8%). 

lunes, 2 de noviembre de 2015

Del “too close to call” de primera vuelta al ballotage (2)

Completemos la revisión de esta encuesta de González y Valladares, la primera de cara al ballotage: como veíamos, según la consultora la intención de voto proyectada de Macri llega al 50% contra un 45,5% de Scioli. Esta brecha de 4,5 puntos porcentuales, decíamos, es mayor al error muestral de 2,9% (es decir, estadísticamente significativa), pero no categórica, dado el alto nivel de indecisos (8,8%) de voto en blanco (4,1%) y la incidencia de la covarianza, un dato clave de cara al ballotage (sobre todo si recordamos la experiencia reciente de la segunda vuelta porteña). 

En un escenario de sólo dos candidatos, cada punto en que sobreestimemos a un candidato es un punto en que subestimamos al otro: la consecuencia práctica de esto es que, por ejemplo, si le dimos 50% al candidato “A” y 45% al “B”, pero “A” obtuvo en realidad 49% y “B” 46%, la diferencia inicial de 5 puntos no se achicó a 4 puntos, sino a 3 puntos (1 menos para “A” y 1 más para “B”). Esto hizo que la elección de Capital Federal, que teóricamente era ganada con comodidad por Horacio Rodríguez Larreta del PRO, terminara con susto para Macri (51,6% para Larreta a 48,4% para Martín Lousteau). 

Sigamos revisando los datos de González y Valladares a la luz de las premisas que establecimos en el post anterior (surgidos de antecedentes regionales de ballotages). De acuerdo a la consultora, Scioli retiene el 95,6% de los votos que obtuvo el 25 de octubre y Macri el 98,3%. Con un leve matiz, esto confirma la premisa de Daniel Chasquetti de que cada contrincante va a segunda vuelta manteniendo, de mínima, el caudal que obtuvo en primera. El otro punto clave, como vimos, es cómo se distribuyen los votos de los candidatos que quedaron fuera del ballotage. Según esta encuesta, en plena “espuma poselectoral del 25-O” (anímicamente favorable a Cambiemos), Macri captaría el 45% de los votantes que se inclinaron por Massa en la primera vuelta, mientras que Scioli concentraría el 22,3% de los electores del tigrense. Un 25%, en tanto,  aún no definió qué opción tomará, y un 8% votaría en blanco. El voto mayoritario de Del Caño (54,5%), por su parte, se inclinaría por el sobre vacío, un 15,2% votaría a Scioli, 5,2% a Macri y 25,1% no sabe. Respecto a los electores que eligieron a Stolbizer el 25-O, el 40% de los votos migraría hacia Macri, el 9% hacia Scioli, un 38,5% de esos votantes permanece indeciso y 12,9% votaría en blanco. Finalmente, el electorado de Rodríguez Saá se parte en tercios en 31,6% para Scioli, 36,1% para Macri, 17,2% en blanco y 15,1% indecisos.

¿Qué sucede si en vez de tomar la intención de voto lineal que arroja esta encuesta tomamos el caudal obtenido por Scioli y Macri en primera vuelta y asignamos las proporciones relativas que capturan de los candidatos que quedaron fuera? (método que, dicho sea de paso, ajustó muy bien los resultados en algunas elecciones en las cuales las encuestas presentaron desvíos del escrutinio en el voto declarado, que se corrigieron al estimar por el modelo predictivo basado en el voto anterior que estamos ensayando aquí). En ese caso, tenemos de base 9.00.242 votos para Scioli, a los que sumamos el 22% de Massa (1.146.575), 15% de Del Caño (121.301), 9,4% de Stolbizer (58.191) y 31,6% de Rodríguez Saá (128.676). Esto arroja 10.456.984 para Scioli. Hacemos la misma operación con Macri: 8.382.610, más 45% de Massa (2.345.627), 5,2% de del Caño (41.498) y 36,1% de Rodríguez Saá (147.000). Resultado: 11.159.403. En valores relativos, tenemos 48,4% para Scioli y 51,6% para Macri, es decir, una diferencia de 3,2%, apenas mayor al error muestral de 2,9%: un ballotage a la porteña. 

domingo, 1 de noviembre de 2015

Nota publicada en suple Tendencias de La Voz

TENDENCIAS 



Un mundo de oportunidades

Tecnología aplicada a la inclusión. 

Por Norman Berra (Especial)

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