miércoles, 15 de abril de 2020

La reconstrucción del concepto de Estado de Bienestar (3)


La encuesta de Proyección que comenzamos a citar en el posteo anterior arrojaba un aval a la mayor intervención estatal y, a la vez, una crítica a los bancos y otras empresas del sector privado. Entre estas, sobresalían los supermercados/hipermercados y las empresas de medicina prepaga. Al mismo tiempo, el Estado y las pequeñas y medianas empresas (Pymes) se perfilaban como actores más importantes para el desarrollo argentino que las grandes empresas y los bancos. Esos datos son relevantes a los efectos de componer el cuadro de situación en el que se inscribe el proyecto para gravar a las grandes fortunas para que contribuyan con un impuesto en el marco de la actual pandemia de coronavirus. Según el estudio de la consultora mencionada, el 53,5% está de acuerdo con que los bancos y las grandes empresas hagan un aporte ante la crisis, un 30,1% se muestra equidistante y apenas 16,4% está en desacuerdo (ver gráfico abajo; click para agrandar). Estas tendencias, recordamos, corresponden al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). 




La encuesta nacional más reciente de la consultora Analogías, realizada el 10 de abril sobre una muestra de 2.808 casos relevados telefónicamente (formato IVR) en 24 provincias, con un margen de error de +/-2% y un nivel de confianza de 95%, arroja datos en la misma línea. Casi 66% (es decir, 2 de cada 3) están muy de acuerdo con el cobro de un impuesto por única vez a las 1.000 personas más ricas del país para atender la emergencia, y un 16,1% se muestra de acuerdo; eso da un acuerdo de casi 82%, vs un desacuerdo de casi 14%; 4,4% ns/nc. Ese acuerdo es transversal y dominante por género, edad y nivel educativo, con pico en el sexo femenino (84,6%), electores de 30 a 44 años (83,5%) y electores con estudios primarios (84,3%; ver gráfico al inicio del posteo, click para agrandar). 



Una tendencia similar se detecta al relevar el nivel de acuerdo/desacuerdo con cobrar un impuesto especial a las ganancias de las 500 empresas más grandes de Argentina: 6 de cada 10 electores a nivel país están muy de acuerdo y casi 20% de acuerdo, lo que acumula un aval de casi 80% (79,6%). En sentido contrario, apenas 14,3% se muestra contrario a esa propuesta. El aval es transversal por género, edad y nivel educativo, con picos de 81,6% entre mujeres, electores de 45 a 59 años (81,2%) y de estudios primarios (82,7%; ver gráfico arriba, click para agrandar). Esto sugiere que hay un consenso conceptual en torno a la medida, más allá de que los estudios citados se realizaron antes de conocer el proyecto de ley que será propuesto para el debate en el Congreso Nacional, en condiciones atípicas debido a la cuarentena vigente. 


Finalmente, la Universidad Nacional de La Matanza (UNLAM) realizó un estudio sobre una muestra de 1.200 bonaerenses residentes en el AMBA entre el 11 y el 12 de abril de 2020. Los datos confirman la importancia asignada por el rol estatal en la actual coyuntura: 98,9% lo veía como muy importante o importante al inicio de la cuarentena y 94,3% al momento del cierre del estudio (ver gráfico arriba; click para agrandar). En síntesis, la tendencia está en línea con la cuasi unanimidad que veíamos en el estudio oportunamente en la encuesta de Proyección repasada recientemente, y confirma el reforzamiento del concepto de Estado de Bienestar en la opinión pública.  

lunes, 13 de abril de 2020

La reconstrucción del concepto de Estado de Bienestar (2)



En el posteo anterior comenzamos a analizar cómo la pandemia del coronavirus viene a reforzar la reconstrucción del Estado de Bienestar que la gestión de Alberto Fernández comenzó en diciembre pasado. Ese concepto se traduce en los datos duros procedentes de estadísticas oficiales, que dan cuenta de los recursos públicos destinados por el Estado nacional para paliar la crisis, y también en los datos blandos de las encuestas, que muestran cómo ese rol permea en las percepciones. Comenzamos citando los resultados de la consultora Proyección, que realizó un estudio sobre una muestra de más de 1.100 residentes mayores de 16 años en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), entre el 21 y el 23 de marzo pasados, el cual mostraba una cuasi unanimidad respecto a la importancia del rol estatal en la coyuntura. La misma consultora realizó un estudio más reciente entre más de 750 electores mayores de 16 años residentes en AMBA entre el 3 y el 5 de abril, que confirma las tendencias que veníamos apuntando. El 58,2% cree que el Estado es el que mejor está actuando frente al Covid-19, mientras que el segundo lugar es disputado por los comerciantes barriales (casi 40%), los medios de comunicación (casi 35%) y los productores de alimentos (33,1%; ver gráfico arriba, click para agrandar). 

En sentido contrario, los bancos están al tope de quienes actúan peor frente al Covid-19, con casi 70% de las respuestas (que eran de opción múltiple). El segundo lugar es disputado por supermercados e hipermercados (39,2%), el Estado (casi 36%) y los medios de comunicación (casi 35%; ver gráfico arriba, click para agrandar). Cruzando ambas respuestas, el Estado se queda con un saldo positivo de 22,6 puntos porcentuales, en empate técnico con el saldo de los comerciantes de barrio (24,7 pp). En cambio, los medios quedan con un saldo levemente negativo de 0,2 pp. Los productores de alimentos logran un saldo de +15,8 pp. Obviamente, los bancos quedan con la peor percepción, con un saldo negativo de 69 pp, seguidos por supermercados e hipermercados (casi -18 pp) y las empresas de medicina prepaga (casi -13 pp). El relevamiento combinó la modalidad on-line y el empleo de paneles. El error muestral fue de +/- 3,5% y el nivel de confianza del 95,5%.  


El mismo estudio arroja que el 73,1% cree que el Estado tiene que tener mayor presencia y/o control en salud, el 60,2% lo reclama en producción y empleo y casi el 49% en producción y distribución de alimentos. Luego del top 3, hay un empate técnico por el cuarto lugar entre acceso al crédito (25,5%) y distribución de la tierra (casi 23%; ver gráfico arriba). Apenas 7,9% responde "ninguno", lo que podría asociarse a las posturas ideológicamente afines al Estado mínimo, que han quedado reducidas a una minoría en esta coyuntura. Claramente, el signo de los tiempos es contrario a la prédica denominada "libertaria". En tercer término, el Estado también aparece en el top 3 de los actores clave para el desarrollo nacional, con 47% de las respuestas; lideran los trabajadores (78,5%) y las pequeñas y medianas empresas (65,2%). Más relegados aparecen los grandes empresarios (casi 29%; ver gráfico abajo, click para agrandar). 


En este marco, el desafío es lograr más y mejor Estado, ya que la salida de esta crisis será aún más compleja que la que se perfilaba en diciembre de 2019. Luego de 4 años de la gestión Cambiemos, que implicaron una caída del PBI en tres de ellos (-2,2% en el último año de gobierno de Mauricio Macri), con un endeudamiento récord, el cierre de 24 mil Pymes y 170 mil empleos industriales destruidos, el esfuerzo para la reconstrucción posterior a la cuarentena será titánico. Por ahora, el paquete estatal argentino alcanza el 1% del PBI, el monetario y macro financiero 1,3% y los estímulos monetarios una baja de 200 puntos básicos de la tasa (ver gráfico abajo; click para agrandar), pero nada para suficiente frente a esta pandemia. 


viernes, 10 de abril de 2020

La reconstrucción del concepto de Estado de Bienestar (1)



En diversas entradas del blog planteamos que el malestar socioeconómico, eje central en los análisis de opinión pública desde 2018 a esta parte, ahora compite con otro tipo de malestar, asociado al temor al coronavirus. La pandemia ha desplazado a problemas como la inflación, el desempleo y los bajos salarios, compitiendo ahora en el top 3 de la percepción y preocupaciones de la opinión pública y poniendo en valor a la salud pública y el rol estatal. Al mismo tiempo, el Estado también cumple un rol clave para paliar el malestar socioeconómico agudizado por la cuarentena dictada para enfrentar la pandemia, cuyo impacto será una recesión mayor a la estimada inicialmente. Según un estudio de la Universidad de Avellaneda (Undav), se estima que la economía a nivel mundial  caerá casi 5% en el primer semestre de este año y 1,5% en todo 2020. En la Eurozona se prevé una caída de 9,5% y 4,4%, respectivamente, mientras que en Estados Unidos se calculan caídas de 8% y 2,4%. China, donde se originó la pandemia, caería 3,3% y 0,4%, respectivamente (ver gráfico arriba; click para agrandar). 
Aunque los países emergentes no están incluidos en esas proyecciones, la caída en ellos podría ser mayor, y Argentina está incluida en ese grupo. Como dato ilustrativo, según el Instituto Internacional de Finanzas (IIF), entre enero y marzo de este año se registró una fuga de más de 93 mil millones de dólares en países emergentes, lo supera la salida de capitales de los últimos 3 shocks financieros sumados (ver gráfico arriba; click para agrandar).



Así, en el medio de la coyuntura se perfila la reconstrucción del concepto de Estado de Bienestar, maltrecho durante los 4 años de la gestión de Mauricio Macri. En marzo pasado, el Banco Central liberó casi 430 millones de pesos en letras para préstamos subsidiados a Pymes al 24% y el programa Ahora 12 (ver gráfico arriba; click para agrandar). Pensemos que hoy, por la cuarentena,  apenas el 10% de las pequeñas y medianas empresas está trabajando normalmente, y que vienen de 3 años de caída de la actividad de los 4 de mandato de Cambiemos, con tasas de financiamiento al 100% en el último año (prohibitivas, ya que estaban por encima de la inflación). El desembolso actual y proyectado por políticas activas del Estado Nacional trepa a 2,5 puntos del Producto Bruto Interno (PBI), con los créditos para empresas a tasas del 24%, el aumento de la obra pública y el ingreso familiar de emergencia para los sectores más vulnerables en el top 3 de medidas en términos de desembolso en millones de pesos y como porcentaje del PBI (ver gráfico abajo; click para agrandar). 



En este marco, Argentina se ubica entre los países con mejores políticas estatales activas en términos de respuesta en empleo e ingresos ante la crisis del coronavirus según la International Trade Union Confederation. Cumple con 5 medidas clave consideradas, como licencias pagas, asistencia salarial, soporte de ingresos, salud gratuita y cobertura en alquileres o hipotecas, al igual que países desarrollados Canadá y Noruega (ver gráfico abajo; click para agrandar).  



La reconstrucción del Estado de Bienestar según datos duros permea en una revalorización del rol estatal según los datos blandos de diversas encuestas recientes. Una de las consultoras que midió esta variable fue Proyección, que  realizó un estudio sobre una muestra de más de 1.100 residentes mayores de 16 años en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), entre el 21 y el 23 de marzo pasados. Casi el 99% respondió que el rol del Estado es hoy muy importante o importante, y casi el 83% se identificó con la respuesta más intensa; apenas 1,1% le asignó un rol poco o nada importante (ver gráfico abajo; click para agrandar). Así, prácticamente hay unanimidad respecto a la importancia estatal en esta coyuntura. 



miércoles, 8 de abril de 2020

El cambio en la agenda pública (2)

En el posteo anterior repasamos varios sondeos que indagan el nivel de preocupación que genera el coronavirus y cómo la pandemia entró en la percepción de los principales problemas percibidos por los argentinos. Con matices, todas las mediciones tienden a converger. La consultora Poliarquía hizo un seguimiento semanal del tema y el evolutivo longitudinal muestra una preocupación creciente en cada corte temporal, llegando al 95% de preocupación (suma de mucho + bastante) cuando se dispuso la cuarentena general el 19 de marzo pasado (ver gráfico arriba; click para agrandar). El estudio se realizó sobre residentes argentinos mayores de 18 años en 40 centros urbanos de más de 10 mil habitantes. Se relevó de manera telefónica (IVR), sobre una muestra de 3.744 casos, con un error muestral de +/-1,6% y un nivel de confianza del 95%, entre el 20 y el 26 de marzo de 2020. 




En esa línea, la preocupación llega casi a la unanimidad en la medición más reciente, por encima de los registros que arrojaban estudios anteriores, como el efectuado a nivel nacional por la consultora Reyes Filadoro: 41% se mostraba muy preocupado por el avance del COVID-19 y 32% se mostraba preocupado, lo que acumula un 73% de preocupación. Apenas 27% se muestra poco o nada preocupado (ver gráfico arriba, click para agrandar). Esta encuesta se realizó del 12 al 15 de marzo sobre una muestra de 1.200 casos relevados de manera telefónica, con un error muestral de +/-2,8% y un nivel de confianza del 95%.



Cabe destacar que la preocupación supera el 70% aun cuando la probabilidad de contagio es menor, de acuerdo al estudio realizado por el equipo de investigación “Salud, enfermedad y prácticas de curar” del Centro de Investigación y Estudios sobre Cultura y Sociedad (Ciecs/Conicet-UNC). Este equipo adaptó para Argentina una encuesta propuesta por la Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y realizó dos encuestas on line consecutivas entre el 23 de marzo y el 3 de abril. En total, se analizaron por separado las respuestas de 1.410 participantes, de lo que resulta que casi la mitad de los argentinos considera improbable la posibilidad de contraer coronavirus (44% en la primera medición y 46% en la segunda, una variación estadísticamente no significativa; ver gráfico arriba, click para agrandar). En ambas muestras participaron personas de 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), aunque fue más alta la participación de residentes en la provincia de Córdoba, desde donde se lanzó la encuesta (64,9% en la primera y 53,0% en la segunda aplicación).


Por su parte, según una encuesta en conjunto realizada en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) por las consultoras Aragón & Asociados-Federico González & Asociados, el coronavirus disputa el primer lugar en la percepción de los problemas que más preocupan en ese distrito, junto con la inseguridad; la diferencia de 0,3 puntos porcentuales entre ambos (11% a 10,7%) no es estadísticamente significativa). También está en empate técnico el desempleo (10% de las menciones). El estudio se basa en una muestra de 900 casos residentes en AMBA entre el 15 y el 16 de marzo (ver gráfico arriba; click para agrandar). Completan el top 5 problemas socioeconómicos como la inflación y los bajos salarios-ingresos (ambos con 8,6%).  


Finalmente, según un estudio realizado por Kantar en más de 30 países, los argentinos estamos en el top 3 de preocupación mundial ante la pandemia, sólo por debajo de China y Brasil. Más de la mitad (55%) asegura que la situación “lo preocupa enormemente”, mientras que en China la cantidad de preocupados asciende a 63% y en Brasil al 60% (ver gráfico arriba; click para agrandar). Otros países de América Latina que muestran un índice alto son Chile (53%), Colombia (53%) y Perú (51%). En el otro extremo, los países menos preocupados por la expansión del virus son Alemania (19%), Israel y Estados Unidos (ambos con 24%), y Gran Bretaña (26%). Italia tampoco aparece al tope del listado, aunque este estudio fue realizado antes de que EE.UU, Gran Bretaña e Italia vieran trepar el número de contagiados y de fallecidos por la pandemia. En el caso de España, el nivel de preocupación es similar al de la región iberoamericana (51%). En síntesis, todos los datos confirman que el coronavirus tuvo un claro impacto en la agenda pública argentina. 

lunes, 6 de abril de 2020

El cambio en la agenda pública (1)


En una entrada reciente plantéabamos que el malestar socioeconómico, que  llegó para quedarse (el coronavirus genera recesión global y es impensable que ese efecto no profundice la crisis local) compite ahora con otro malestar y que el gobierno, que parece estar manejando el timing de esta pandemia mejor que otros en el mundo, puede capitalizar un frente muy diferente a los que acostumbramos a analizar. Ese giro no sólo tiene un efecto en términos de la mejora en los índices de imagen y adhesión del gobierno, como hemos visto en entradas recientes, sino también en las demandas sociales o principales problemas percibidos y en el nivel de preocupación de la opinión pública respecto a ese issue. En este marco, según el estudio realizado por la consultora Analogías sobre una muestra de más de 2.300 argentinos (con un error muestral de +/- 2,0% y un nivel de confianza del 95%) al 60% de los electores argentinos le preocupan mucho las consecuencias en la salud que puede tener la pandemia en el país y casi al 32% le preocupan bastante, lo cual acumula un 92% de preocupación. Apenas 7,4% respondió "poco o nada". Así, la preocupación es transversal por sexo, edad, nivel educativo y área relevada, con picos de 92,5% entre mujeres, 94,5% entre los electores de 30 a 44 años, quienes tienen estudios universitarios (92,8%) y Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA; 92,5%). Hay un dato llamativamente bajo en el nivel secundario, con apenas 63,5% de respuestas en la misma línea en el acumulado, pero se trata de un error de publicación, ya que el despiece de datos superior muestra que el guarismo correcto es 91,5% (ver gráfico arriba; click para agrandar). El estudio fue publicado el pasado 23 de marzo. 



Por su parte, según la encuesta realizada por Rouvier & Asociados del 28 de marzo al 2 de abril sobre una muestra de 1.200 casos relevados de manera telefónica, el coronavirus/la salud se ubican al tope de los problemas, con 67,2% de menciones acumuladas. Le siguen la inflación (42,5%), la economía y la falta de trabajo (37,3%). Fuera del top 3 aparecen inseguridad, con casi 14%, y educación, con 10,5% (ver gráfico arriba; click para agrandar). El error muestral del estudio es de +/- 2,8%, con un nivel de confianza del 95,5%. La apertura de los problemas percibidos por nivel socioeconómico muestra que en los 4 segmentos principales en los que se estructura el NSE se repite el mismo 1-2 de problemas: coronavirus/salud al tope e inflación en segundo lugar. Los matices aparecen a partir del tercero: en los NSE ABC1 y C2 es la inseguridad, mientras que en los demás NSE es la economía y la falta de trabajo, para cerrar el top 3 (ver gráfico abajo; click para agrandar). Esto confirma que el issue coronavirus tiende a igualar la agenda de la opinión pública, más allá del NSE. 



A los efectos ilustrativos, es pertinente comparar la preocupación que despierta el coronovirus en nuestro país con datos internacionales recientes. Según una encuesta realizada por Gallup International (GIA) y Voices Argentina en 28 países, incluida Argentina, a nivel local el 75% de la población expresó que tiene miedo por sí mismo o por algún miembro de su familia (ver gráfico abajo; click para agrandar).


Apenas el 16% está en desacuerdo con esa frase, mientras que 9% ns/nc (ver gráfico abajo; click para agrandar). En Argentina, la muestra fue de 1.070 casos en núcleos urbanos, con un relevamiento online realizado desde el 11 al 16 de marzo (recordemos que la cuarentena comenzó el 20 de marzo, lo cual probablemente cambiaría las respuestas si se relevara ya dentro de su período de vigencia).