domingo, 22 de febrero de 2026

Reforma laboral, de la polarización al rechazo en las últimas mediciones (nota publicada en Perfil)

Luego del triunfo electoral oficialista en octubre pasado, hubo un lapso en el cual el clima respecto a una reforma laboral “en abstracto” tuvo un acompañamiento relativamente favorable en la opinión pública. En diciembre, con la presentación del proyecto, eso comenzó a cambiar, y en febrero, ya en pleno debate, se consolidó el giro: la iniciativa primero polarizó opiniones y con el correr de los días creció la oposición, hasta hacerse mayoritaria. Según la última encuesta nacional de consultora Delfos, casi 32% se mostró de acuerdo con el proyecto del oficialismo cuando comenzó el tratamiento, vs 52% en desacuerdo (gráfico arriba). El saldo desfavorable es contundente: 20,2 puntos porcentuales (pp), con un nivel de acompañamiento que replica el voto duro obtenido por La Libertad Avanza (LLA) en las primarias de agosto de 2023 y la primera vuelta presidencial de octubre de mismo año (30%).

Con apenas matices, la última medición nacional de Pulso Research arrojó 35,1% de acuerdo vs 44,6% de desacuerdo (gráfico arriba). Aunque el saldo desfavorable se reduce a 9,5 pp, sigue siendo nítido. 

El proyecto sólo logra niveles significativos de apoyo (superiores al 50%) entre electores que en octubre de 2023 votaron por Javier Milei o Patricia Bullrich como candidatos presidenciales, mientras que entre quienes eligieron a Sergio Massa, Myriam Bregman y Juan Schiaretti el rechazo oscila en niveles que van del 64% al 96%, según Delfos (gráfico arriba).

El clivaje político-electoral resulta así en una clave interpretativa, lo que también se pone de manifiesto en el informe de Pulso Research, que cruza las actitudes en función de voto en el ballotage 2023: 62,1% de acuerdo entre votantes de Milei, vs casi 81% de desacuerdo entre los de Massa (gráfico arriba). 

Ya en pleno debate en el Congreso, la paradoja quedó aún más expuesta: aunque el Gobierno nacional logró contar con los votos para que la iniciativa avanzara tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, llegó con un déficit narrativo que no tenía en diciembre de 2025. En la cobertura mediática, según el último informe realizado por consultora Analogías, la definición del problema desplazó el eje desde la modernización hacia la disputa de poder, lo que arrojó como resultado casi 9% de posiciones editoriales pro-gobierno vs 39,2% de posiciones pro-sindical, en condiciones de disputar la primera minoría con el posicionamiento neutro: 40,1% (gráfico arriba). 

De eso surge el contraste entre una reforma laboral aprobada en el Congreso (más allá del trámite pendiente en el Senado), pero con una legitimidad social disputada y en tendencia desfavorable: según el análisis conversacional realizado por Enter Comunicación, al observar la distribución en redes sociales el primer dato es la preeminencia de la neutralidad (52,7%), explicada por la masiva cobertura de los medios de comunicación nacionales e internacionales que siguieron cada minuto de la sesión de ayer y el estado de los servicios durante el paro general. Sin embargo, al filtrar lo informativo y analizar la postura de los usuarios que tomaron partido, la balanza se inclina drásticamente en sentido contrario al oficialismo. La primera minoría (casi 42%) de quienes expresaron su opinión se manifestaron en contra de la reforma laboral y a favor del paro general. La narrativa opositora se concentró en mensajes de defensa de los derechos adquiridos y fuertes cuestionamientos hacia los legisladores que votaron a favor de la reforma. Por contraste, las expresiones de apoyo al proyecto o rechazo al paro fueron marginales: apenas 5,3%. “Si bien el tema estuvo en la agenda de todos los medios, la ´calle digital´ fue ocupada casi en su totalidad por el arco opositor, mientras que el apoyo a la reforma no logró traccionar un volumen significativo de defensores activos en las plataformas sociales durante esta jornada”, destacó el informe. En síntesis, si bien el Gobierno logró avanzar con la aprobación de la iniciativa, las últimas mediciones coinciden en que el trámite generó un costo político significativo y complicó el cierre de un mes corto pero intenso, que arrancó con la polémica en el Indec.


sábado, 14 de febrero de 2026

Inflación y crisis en el Indec: impacto en Milei, según las últimas mediciones (nota publicada en Perfil)

A lo largo del segundo semestre de 2025, la creencia de que el dato de inflación publicado por el Indec refleja adecuadamente la variación de precios que se percibe en la vida cotidiana osciló en torno o por debajo del 40%, vs una creencia desfavorable por arriba del 50% y con picos entre 60% y 70%, como muestra la serie evolutiva de consultora Zentrix (gráfico arriba). En enero pasado, antes de la salida de Marco Lavagna y la crisis que detonó la decisión del gobierno nacional de suspender la actualización metodológica del indicador, el saldo desfavorable fue de 15 puntos porcentuales: 41,4% positivo vs 56,4% negativo. 

Consistente con esas tendencias, la última encuesta nacional de consultora Trends arrojó que 42% de los electores argentinos creen que la inflación está bajando, vs 54% que piensan lo contrario (gráfico arriba). Esto replica el patrón de distribución de creencias respecto a la credibilidad del índice de inflación, con un segmento de “optimistas” que se ubica en el mismo orden de magnitud del voto obtenido por La Libertad Avanza en octubre de 2025 (40,7%) y una mayoría de “pesimistas” por encima del 50%. 

Esto confirma que la desconfianza respecto al indicador no es un problema nuevo, aunque la marcha atrás definida por el presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo podría agravarla a futuro. Según un panel de 57 encuestadores, consultores políticos y de comunicación convocados por la revista Imagen, la polémica en torno a la actualización del índice de inflación puede afectar la credibilidad del gobierno nacional. Tres cuartas partes del panel de expertos consideraron que la crisis del Indec fue muy mal gestionada y que tiene potencial para generar un daño reputacional en el oficialismo. Para más de la mitad de los especialistas (gráfico arriba), la crisis en torno al índice de precios afectará mucho o algo la confianza de la opinión pública en el gobierno nacional. 

Ese efecto ya comenzó a detectarse en las mediciones digitales. Según un relevamiento de la consultora Ad Hoc, el escándalo por la suspensión de la nueva medición de la inflación y el mal resultado del índice de precios al consumidor (IPC) de enero (2,9%) impactaron negativamente en la imagen de Milei en redes sociales. En primer lugar, en febrero se disparó exponencialmente la conversación digital sobre el Indec, superando las 206 mil menciones y alcanzando niveles pico (gráfico arriba). El interés fue traccionado por la renuncia de Lavagna a la conducción del organismo a principios del mes y el resultado publicado el pasado martes 10, que arrojó una nueva suba, la octava de forma consecutiva (gráfico abajo): desde agosto de 2025, el IPC muestra una trayectoria ascendente, y no hay desinflación desde mayo pasado. 

Al analizar el "sentimiento digital" hacia el presidente vinculado a esos tópicos, se observa alta negatividad: 66,2% en la crisis de credibilidad del Indec y 59,4% respecto a la inflación de enero. En ambos casos, la positividad perfora el umbral del 30% que define el núcleo duro del oficialismo, dado que obtuvo ese porcentaje de votos tanto en las primarias de agosto de 2023 como en la primera vuelta presidencial del mismo año. 


Según Ad Hoc, el tema "Inflación" resultó el más frecuente en la conversación digital en lo que va de febrero. "Es la primera vez que este eje de gestión impacta con este volumen y esta negatividad al Presidente. Es un tema sensible que constituye su principal fortaleza electoral", destacó el informe publicado en redes. 

"La renuncia del Marco Lavagna generó una conversación alta y una expectativa extendida en el tiempo. El Gobierno provocó una persistente negatividad en un tema sensible. Lo que suele durar solo 24 hs, duró al menos 10 días", agregó el análisis.  

La salida de Lavagna también fue analizada por Ad Hoc: cuando ocurrió, ya se habían disparado las conversaciones sobre el Indec a picos históricos. El análisis publicado el pasado 5 de febrero señaló que las menciones digitales que relacionaron a "Milei" con "Indec" registraron un 67,8% de negatividad. "La renuncia del Director del Indec impacta en un eje central de la gestión del gobierno. La conversación digital reflejó las preocupaciones asociadas a posibles consecuencias macroeconómicas y sirvió como insumo para aglutinar las comunidades opositoras", indicó el informe.

En síntesis: 1) las encuestas nacionales previas a febrero ya venían mostrando una desconfianza predominante respecto a la verosimilitud de los datos de inflación 2) ahora, se suma el daño reputacional generado por la crisis en el Indec, confirmado por las primeras mediciones de sentimiento social en redes sociales.  

sábado, 7 de febrero de 2026

Cuánto impacta el ajuste en las vacaciones, según las últimas encuestas nacionales (nota publicada en Perfil)

A fines de diciembre pasado, la consultora Delfos midió en todo el país la intención de viajar en las vacaciones de verano: considerando la suma de seguramente sí + probablemente sí, la propensión cayó 3 puntos porcentuales (pp) interanuales a nivel país, de 33% a 30% (gráfico arriba). Esto anticipaba una economía doméstica que seguía ajustándose en el segundo año de gobierno de La Libertad Avanza e impactando en la temporada estival. En términos etarios, los mayores descensos en la intención de viajar se daban en el segmento de 18 a 49 años (5 pp interanuales, de 35% a 30%), mientras que por nivel de estudios el mayor descenso se producía entre quienes tenían estudios bajos: 5 pp interanuales, de 31% a 26% (gráfico abajo). Dado que la variable nivel de estudios es un “proxy” del nivel socioeconómico (NSE), esto resultaba consistente con un proceso de deterioro de los ingresos en un contexto de ajuste.

En tanto, según la última encuesta nacional de Pulso Research, el acumulado de quienes no se toman vacaciones este verano pasó de 77,2% en enero de 2025 a 83,1% en enero de 2026, lo que arroja una suba de casi 6 pp interanuales, mientras que quienes vacacionan cayeron de 16,1% a 11,5% (-4,6 pp), lo que confirma la persistencia del proceso de ajuste en las economías domésticas de los argentinos.

El análisis por variables arroja que sólo en el nivel socioeconómico (NSE) alto se observa una incidencia significativa de los viajes asociados a vacacionar: casi 28%, más que duplicando al NSE medio y más que cuadruplicando al NSE bajo. Eso perfila un patrón segmentado a favor de los sectores sociales más acomodados y adverso a la mayoría.

Realizada también en enero de 2026, la última encuesta nacional de Trends arrojó un panorama menos negativo: 37% acumulado entre los que salieron de vacaciones (11%) o piensan salir más adelante (26%), vs 63% de quienes no saldrán. El 37% de vacaciones o dispuesto a tomárselas más adelante se ubica en el mismo orden de magnitud del voto a La Libertad Avanza en octubre pasado: 40,7% (la diferencia de 3,7 puntos porcentuales entre ambos guarismos no resulta estadísticamente significativa si se considera el error muestral de +/-2,2%). 

Consistente con eso, el informe muestra una mayoría del 53% que percibe que el costo de vacacionar en Argentina es caro y no lo vale; el acumulado con quienes consideran que es caro, pero lo vale, alcanza 69%, claro síntoma de una valoración ampliamente desfavorable, vs 31% de acumulado entre quienes opinan que el costo de vacacionar es barato para lo que se ofrece más quienes responden “vale lo que cuesta”.

En la misma línea, el informe arroja 59% que opina que vacacionar en Argentina resulta más caro que ir al exterior. Eso resulta consistente con la situación de atraso cambiario relativo y la performance del turismo interno vs el emisivo en los últimos meses, que incluso generó polémica por la decisión del oficialismo de discontinuar algunas mediciones sectoriales, como las Encuestas de Turismo Internacional (ETI) y de Ocupación Hotelera (EOH).

En síntesis, el promedio de ambas mediciones realizadas en enero pasado arroja una clara mayoría “ajustada” de 73% sin chances de tomarse vacaciones. Es decir, casi 3 de cada 4 argentinos.

Por contraste, un promedio del 24,2% estaría en condiciones de vacacionar este verano, esto es, un cuarto del total. 

Esto resulta consistente con informes sectoriales preliminares que perfilan vacaciones fragmentadas, con estadías cortas, decisiones de última hora, gastos restringidos y selectivos, junto con niveles de ocupación similares a los de 2025 pero por debajo de los registrados en 2023 (antes del cambio de gobierno nacional a fines de ese año).

En paralelo, las agencias dedicadas al turismo emisivo registraron un aumento en la demanda, que también está en sintonía con las tendencias reportadas por Trends.