domingo, 17 de marzo de 2013

Nota publicada en suple de Economía de La Voz


Lo "out" y lo "in" del jefe en las empresas

Un informe revela cuáles son los rasgos más rechazados y también más valorados por el personal. Matices por generaciones y claves para favorecer la convivencia. �

  • 17/03/2013 00:02 | Norman Berra (Especial)

  • Durmiendo con mi jefe fue una telecomedia argentina de 2003 (protagonizada por Guillermo Francella y Luis Brandoni), yDurmiendo con el enemigo , una película de suspenso de 1991 (con Julia Roberts). La cuasi coincidencia de nombre puede, sin embargo, no ser mera casualidad: una de las cuestiones más problemáticas para el manejo de los recursos humanos se presenta cuando los que son jefes en una empresa generan malestar en el resto del personal (ver Infografía).
    Por eso, es clave conocer qué es lo que menos gusta de los jefes: un sondeo de Grupo Rhuo sobre preferencias y hábitos laborales revela cuáles son las principales causas de malestar y las demandas de los colaboradores en relación a sus superiores. La falta de reconocimiento al trabajo realizado y el trato despótico surgen como los dos rasgos más detestados. El estudio, realizado online entre 280 empleados de entre 18 y 49 años (en diciembre de 2012 en Córdoba, Buenos Aires, Rosario y Mar del Plata), arroja que la característica más desaprobada del líder del equipo es que no valore el trabajo hecho (23 por ciento), que sea autoritario (19 por ciento), que no esté preparado para ocupar el puesto y que no asuma la responsabilidad por sus decisiones (ambas con 17 por ciento cada una).
    link a nota completa:
    http://www.lavoz.com.ar/suplementos/negocios/empresas/lo-out-lo-jefe-empresas

viernes, 15 de marzo de 2013

El armado político en la oposición de cara a 2013


Otro elemento del escenario que sigue prácticamente inalterado desde la entrada política anterior es la ausencia de una oposición que pueda capitalizar el desgaste del oficialismo y los costos políticos en los que incurre con frecuencia (a veces absurdos, o explicables justamente por la situación de hegemonía electoral sin una oposición competitiva). 

El radicalismo, la fuerza nacional de mayor extensión (y la única que, de unificarse, podría negociar una eventual reforma de la Constitución con el oficialismo), sigue profundamente dividido entre alas acuerdistas en tensión (una más cercana al socialismo, y otros en contraposición, al PRO) y la corriente más ortodoxa y celosa de mantener la identidad radical (y refractaria, por eso, a los frentes electorales).

En cuanto a las fuerzas de carácter más distrital, el PRO de Mauricio Macri se enredó en la discusión de candidaturas para economistas de perfil político pero extrapartidarios, como Martín Redrado y Roberto Lavagna, dos referentes que se reivindican como peronistas y que no pueden más que despertar recelos entre los cuadros que han hecho política siempre dentro del PRO. Consideremos, por caso, que Redrado desmintió ir con la boleta PRO después de un anuncio en ese sentido, mientras que Lavagna puede crearle a Macri un serio problema con Gabriela Michetti en Capital Federal, ya que la ex vicejefa de gobierno desechó competir en provincia de Buenos Aires para privilegiar su carrera política en el distrito porteño, algo que sería lesionado si Lavagna fuera cabeza de lista de Macri en la Capital. En provincia de Buenos Aires, el distrito electoral de mayor peso, Macri aún vacila respecto a avanzar o no en un acuerdo con Francisco de Narváez (que tiene el antecedente de haber derrotado al kirchnerismo en las legislativas de 2009, pero hoy está detrás del oficialismo en las encuestas), mientras que en otros distritos redobla su apuesta por extrapartidarios (Córdoba y Santa Fe, donde obtuvo mayor rédito en la elección de gobernador con el ex Midachi Miguel del Sel).

Por su parte, el Frente Amplio Progresista no logra capitalizar el segundo puesto obtenido por Hermes Binner en las elecciones presidenciales de 2011 y viene de enredarse en una disputa detonada por el deceso del presidente venezolano Hugo Chávez. El ex gobernador santafesino declaró que de haber votado en ese país lo hubiera hecho por el candidato conservador Henrique Capriles, mientras que otros referentes de ese espacio (como Claudio Lozano) remarcaron que la propuesta del FAP no tiene nada que ver con la del MUD por la que fue (y será nuevamente) candidato el joven gobernador del Miranda, esta vez compitiendo contra Nicolás Maduro. Más contemporizadora, Victoria Donda hizo de estas diferencias un elogio de la diversidad (se entiende; se fotografió con Alfonso Prat Gay en pleno verano).

Para cerrar (por ahora) con una onda papal, sí parece haber visos de “fumata blanca” entre Pino Solanas (Proyecto Sur) y Elisa Carrió (Coalición Cívica), dos fuerzas que en la última presidencial estuvieron al borde de la extinción y que apuestan a que el contexto de elecciones legislativas los favorezca más que las ejecutivas que protagonizaron en 2011. Ya hemos planteado en este blog que las elecciones legislativas de medio término suelen ser más propicias para las figuras polémicas y críticas aunque carezcan de experiencia y perfil de gestión que las elecciones de cargos como presidente, gobernador o jefe de gobierno/intendente. Sin embargo, el desafío que enfrentan ambas fuerzas es más el de la supervivencia que el de erigirse como alternativa competitiva de gobierno, dado que arriesgan las bancas (6 la Coalición Cívica y 3 Proyecto Sur) que obtuvieron en una elección que les fue relativamente propicia, la legislativa del 2009 (cuando Solanas quedó segundo detrás de Michetti en Capital y Carrió aún era aliada el socialismo y de la UCR).

miércoles, 13 de marzo de 2013

Fumata celeste y blanca


La coyuntura entretiene al público general y especializado con la elección del nuevo Papa; sin dudas es un hecho histórico que sea un latinoamericano y para más datos argentino, como fue un hecho histórico la elección de Obama como primer presidente afroamericano de los EE.UU.

Sin embargo, no cabe esperar de Jorge Bergoglio que cambie drásticamente a la Iglesia, del mismo modo que no cabía esperar de Obama un giro copernicano en la política estadounidense, simplemente porque un hombre solo no puede alterar significativamente un sistema, más allá de sus intenciones (suponiendo, y nos permitimos aquí una dosis de sano escepticismo, que esas intenciones sean buenas, lo que en la comparación de antecedentes favorecía más a Obama de lo que favorece a Bergoglio). Dicho esto, retomemos la discusión de los caminos que va recorriendo la política en este año electoral.

En la entrada anterior de coyuntura política planteábamos que el gobierno estaba cosechando un éxito relativo en debilitar a Moyano. Este movimiento se profundizó en las últimas semanas y el oficialismo endureció su línea de acción frente al camionero, como quedó en evidencia después de los bloqueos moyanistas a la cadena Maxiconsumo y a una empresa de Temperley. En respuesta, Moyano amenazó con medidas más fuertes que la prevista movilización de mañana con la CTA de Pablo Micheli, lo que profundiza su aislamiento respecto del PJ, incluso de aquel no abiertamente kirchnerista (después de los sucesos de Temperley, el moyanismo cuestionó al gobierno bonaerense de Scioli, a quien hasta hace poco tiempo atrás trataba de persuadir para que rompiera con el kirchnerismo).

Gran parte de la expectativa opositora dentro del PJ pasaba por una ruptura de Scioli respecto del kirchnerismo, escenario que sigue dentro de las condiciones de posibilidad téoricas pero que se dilata demasiado desde las condiciones empíricas, dada la altísima dependencia financiera que tiene el gobierno de Buenos Aires de los recursos nacionales. Aunque por estos días la tensión entre el sciolismo y el kirchnerismo está tocando picos de intensidad, el gobernador de Buenos Aires siempre ha mostrado la habilidad de acompañar los procesos políticos hasta el final (lo hizo con el menemismo) y aún así salir lo suficientemente airoso para reciclarse en un nuevo ciclo político (el kirchnerismo, desde el 2003, con Scioli como vicepresidente de Néstor).  

Por otro lado, si Scioli observa lo que le viene sucediendo a Moyano después de la ruptura con el kirchnerismo, muy probablemente refuerce su estrategia de esperar que el desgaste del ciclo político K lo convierta en heredero natural. Por eso, el escenario en el que coinciden los analistas más fríos es el de un nuevo acuerdo K-Scioli en esa provincia (es decir, una "fumata blanca") para las listas de las legislativas de este año, en un marco en el que las encuestas mostrarían al oficialismo casi duplicando el voto del opositor más competitivo en ese estratégico distrito. La cuestión Massa sigue siendo una incógnita y materia de especulaciones: si en este caso sí se produce ruptura del intendente de Tigre con el kirchnerismo, habrá que medir y barajar de nuevo el escenario.

martes, 12 de marzo de 2013

Nota publicada en suple Tendencias: branding


El retorno de las viejas marcas

Clima de época. En los últimos años, en el contexto del relato “nac & pop” kirchnerista, marcas tradicionales caras a la imaginería popular han vuelto por sus fueros. Casos, implicancias y paradojas de una tendencia omnipresente.

  • 12/03/2013 00:01 | Norman Berra (Especial)

  • Desde 2003, la cultura  “nac & pop” viene ganando espacio y con ello, además del rescate de íconos como el Eternauta y de historiadores revisionistas como Arturo Jauretche, también se hizo visible una apelación a lo popular como contraposición a lo elitista y lo extranjero y una suerte de vintage en las marcas.
    Así, reaparecieron productos tradicionales como el Amargo Obrero, una clásica bebida popular (reflotada por la empresa Cepas Argentinas) que hace gala de apuntar al “laburante”. Con todo, este revival de marcas tradicionales y populares también se traduce en otros campos.
    link a nota completa:
    http://www.lavoz.com.ar/tendencias/retorno-viejas-marcas


domingo, 10 de marzo de 2013

Nota publicada hoy en suple de Economía y Negocios de La Voz


Mujeres al poder

Aunque la mujer ganó terreno en las empresas, hacer carrera en puestos ejecutivos y jerárquicos aún plantea desafíos para su avance. Experiencias y claves para subir posiciones y a la vez compatibilizar vida profesional y familiar.

10/03/2013 00:01 | Norman Berra (Especial)
    El progresivo avance de la mujer en el mundo del trabajo y la empresa es un dato incontrastable de los últimos años. Aun así, el sexo femenino todavía enfrenta desafíos específicos para hacer carrera, sobre todo a partir de las jerarquías intermedias y en las posiciones ejecutivas.
    En ese marco, los especialistas plantean que hay diversos aspectos que una mujer debe considerar si quiere alcanzar una posición de “top management”: tanto en el escenario actual como en el futuro inmediato, llegar a un puesto clave de la organización requiere, además de credenciales que habilitan a la postulación (titulación académica, conocimiento de idiomas, herramientas informáticas y experiencia), demostrar aptitudes en las relaciones interpersonales.
    María Olivieri, mánager de Michael Page Argentina (una de las consultoras más destacadas dentro de la industria mundial del reclutamiento de ejecutivos para media y alta gerencia) destaca que la actitud profesional es fundamental para hacer carrera. “Esa actitud se pone de manifiesto en una formación continua, la vocación de servicio y las ganas de superarse. En la mujer, el plus viene dado por dos conceptos muy ligados entre sí: la empatía y la escucha, capacidades en las que ella puede sobresalir”, compara la ejecutiva.
    link a nota completa:
    http://www.lavoz.com.ar/cordoba/mujeres-al-poder