martes, 19 de marzo de 2019

Tendencias nacionales: Unidad Ciudadana en ascenso, Cambiemos amesetado (1)

Más allá de los matices en las mediciones, repasando las encuestas nacionales conocidas en 2019 va insinuándose una tendencia: el desgaste del oficialismo estanca la intención de voto de Cambiemos, mientras que la de Unidad Ciudadana tiende a ascender, consolidándose como alternativa opositora. Así, en la medición de Synopsis correspondiente a marzo, UC roza el 33% y Cambiemos alcanza 31,6% (ver datos al lado; click para agrandar). La diferencia de 1,2 puntos porcentuales no es estadísticamente significativa y confirma un escenario de empate técnico. Se mantiene la polarización simétrica que deja afuera de la disputa por la primera minoría electoral a Alternativa Federal (13,6%): como apuntó ayer la consultora Celia Kleiman, se trata de una "two horse race" (carrera de caballos con dos contendientes principales). Con estos números, Alternativa Federal no tiene chances de entrar al ballotage. 




La encuesta se hizo el 8 y 9 de marzo, sobre una muestra de 1.314 casos relevados en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y las principales ciudades del interior del país (La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca, Tandil, San Nicolás, Junín, Rosario, Paraná, Comodoro Rivadavia, San Miguel del Tucumán, Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Salta, Corrientes y Neuquén), con un margen de error de +/- 2,8%. Si se analiza la serie evolutiva, se advierte el estancamiento de Cambiemos y la tendencia ascendente de Unidad Ciudadana, que por segunda medición consecutiva de esta consultora se coloca al frente del oficialismo. Alternativa Federal también insinúa una tendencia ascendente, pero aún así se ubica 18 pp detrás de la segunda fuerza, una brecha que hoy parece insalvable de cara al pase a ballotage (ver datos arriba; click para agrandar). 




Cuando se cambia el foco para analizar el evolutivo oficialismo vs oposición, si  bien las variaciones respecto a la medición anterior no son estadísticamente significativas, se advierte que la tendencia favorable a la oposición llega al pico de la serie histórica, en tanto que el oficialismo tocó piso en los dos meses previos y ahora está en el segundo registro más bajo de la línea de fiebre (ver datos arriba; click para agrandar). 


En los escenarios de segunda vuelta, Mauricio Macri sacaría el 45,4% y Cristina Fernández de Kirchner 44,9% (sin proyectar) y 50,8% vs 49,2% proyectado; la brecha de 1,6 pp es un empate técnico. En caso de que CFK no jugara en primera vuelta, las simulaciones de escenarios alternativos muestran a Macri con 51,7% frente al 48,3% de Agustín Rossi; 49,8% contra los 50,2% de Felipe Solá, 48,8% vs 51,2% de Sergio Massa, 45,9% vs 54,1% de Juan Urtubey y 41,1% ante los 58,9% de Roberto Lavagna (ver datos arriba; click para agrandar). La ventaja más abultada que logra el ex ministro sobre Macri es atribuible a que sumaría todo el caudal de CFK a su figura en caso de que ella no jugara; sin embargo, como vemos en todas las encuestas revisadas hasta el momento, Lavagna no llega al 25% de intención de voto mínimo para aspirar a entrar en ballotage, de lo cual se sigue que un mano a mano entre él y el presidente deviene abstracto mientras no cambie esa condición de inicio; lo mismo aplica a las otras figuras alternativas a CFK.




Synopsis también explora la hipótesis de una segunda vuelta entre la gobernadora de Buenos Aires, María E. Vidal, vs Cristina Fernández de Kirchner: en ese caso, Vidal alcanza 50,9% (y 52,9% con proyección de indecisos) y CFK 44,8% a CFK (47,1% con proyección de indecisos; ver datos arriba, click para agrandar). La diferencia de 5,8 pp no es estadísticamente significativa y además, como insistimos, resulta aventurado medir intención de voto en ballotage sin tener los datos de la primera vuelta (que son claves en la estructuración de las tendencias posteriores). En una lectura paramétrica, Macri con proyección de indecisos alcanza 50,8% (es decir, 2,1 pp menos que Vidal),  mientras que CFK contra Macri llega con proyección de indecisos al 49,2% (es decir, 2,11 pp más que contra Vidal). Con la foto de hoy, se insinúa que Vidal puede ser más competitiva, pero no se trata de diferencias categóricas. Si el presidente Macri se estanca y CFK mantiene su tendencia creciente, o más aún si Macri cediera, entonces podría madurar un plan "V" en el oficialismo. 

domingo, 17 de marzo de 2019

La raíz socioeconómica de la crisis sociopolítica (3): problemas y metro cuadrado de los electores

Ampliando el repaso para incluir otras mediciones, se confirma la centralidad de los problemas socioeconómicos en la agenda social de los electores argentinos. Según el estudio realizado en febrero pasado por la consultora Opinaia, la economía alcanza 23% de menciones, la inflación 16%, la pobreza 10% y el desempleo 8%: esto suma un 57%, con lo cual casi 6 de cada 10 respuestas se asocian a los efectos socioeconómicos de gestión (ver datos al costado; click para agrandar). A su turno, la consultora Gustavo Córdoba & Asociados detectó un patrón similar en su encuesta del mismo mes: casi 23% de menciones para inflación, 20,3% para endeudamiento, 12,4% para desempleo y 7,9% para pobreza, lo cual suma 63,5% (ver datos abajo; click para agrandar).  



Así, más allá de los matices entre mediciones, parece difícil que la agenda de campaña del oficialismo de cara a las PASO de agosto y las presidenciales de octubre pueda eludir los issues socioeconómicos para apoyarse en los que considera le resultan más favorables, como la corrupción: que si bien este tema rankea alto en las menciones, no es de ninguna manera la prioridad hoy, dado que su impacto en el metro cuadrado de los electores es menor que el de problemas como la inflación. Por su parte, las mediciones de Taquion también confirman que la economía está al tope de los problemas que preocupan a los argentinos, en tanto que la inseguridad y la desocupación ocupan el segundo y el tercer puesto de las menciones (ver datos abajo; click para agrandar). 



Profundizando en el tema desocupación, la consultora indagó en la preocupación por quedarse sin trabajo en los próximos meses: el 47,2% de los electores respondió que esa posibilidad le preocupa bastante o mucho, mientras que el 12% de los encuestados dijo estar ya desempleado; este dato "blando" (en tanto surge de una encuesta) está en el orden de magnitud del dato duro de desempleo que se dará a conocer en breve, pues las estimaciones preliminares apuntan a que el guarismo estará en el orden de los dos dígitos. Menos del 40% dice que le preocupa poco o nada la posibilidad de quedarse sin trabajo en los próximos meses (ver datos abajo; click para agrandar). 




Por otro lado, según una encuesta de Centro de Estudios Metropolitanos (CEM) las tarifas siguen en el centro de las preocupaciones de los habitantes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA, un conglomerado que incluye a Capital Federal y al Gran Buenos Aires): para más del 70% las facturas de los servicios públicos resultan caras o imposibles de pagar. “Para la inmensa mayoría el costo de las tarifas es una preocupación diaria. Siete de cada 10 lo viven como un problema para sus economías domésticas. La falta de certezas sobre de cuánto será la boleta de luz y gas amenaza cualquier proyecto personal. Un horizonte de aumentos ininterrumpidos de tarifas con pérdida de poder adquisitivo del salario no hace más que incrementar los miedos e inseguridades sociales”, dice Matías Barroetaveña, director del CEM. Según el informe, en el segundo cordón del conurbano casi la mitad de dice que las tarifas son imposibles de pagar y la percepción sobre los costos de los servicios públicos sigue en los peores valores de la serie evolutiva. En las mediciones del Monitor de Clima Social en las zonas donde se realiza la encuesta (CABA, conurbano sur, oeste y norte) la opinión negativa sobre el alto costo de los servicios se resiste a bajar: es del 75% para el gas, 76% para la luz y 62% para el agua. Es decir, alrededor de dos tercios de la población experimenta las tarifas de esos servicios como una amenaza a su economía doméstica.



De acuerdo al estudio, el pico de descontento se dio en junio de 2018 en pleno proceso de crisis económica (detonada a partir de la suba del dólar desde abril). En septiembre pasado los guarismos se estabilizaron en terreno negativo, y transcurridos 6 meses no ha habido mejora alguna ni tampoco una “naturalización” de los costos, según el CEM. El dato más relevante es que en el segundo cordón alrededor de la mitad dice no poder pagar las tarifas en general; en el oeste y el sur, el 47% afirma que no puede pagar la luz, y en la zona sur el 46% dice que no puede pagar el gas.

sábado, 16 de marzo de 2019

La raíz socioeconómica de la crisis sociopolítica (2): problemas y metro cuadrado de los electores

Uno de los desafíos que enfrenta Cambiemos para lograr la continuidad en el poder este año pasa por el dato de que sus efectos socioeconómicos de gestión impactan en el metro cuadrado de los electores configurando una agenda de problemas que el gobierno no puede capitalizar de manera favorable. Repasaremos varios estudios en este análisis, comenzando por los más recientes y remontándonos unos meses atrás. En primer lugar, según la consultora M&R/Query, entre los temas que más preocupan hoy se destacan la inflación (37%), el desempleo (28%), la inseguridad (15%), la corrupción (10%), la educación (6%) y la salud (4%). Así, el informe apunta que “la preocupación por los temas económicos (inflación y desempleo) predominan en la agenda de la gente, y se comportan como en ‘espejo invertido’ respecto a los temas de inseguridad y corrupción” (ver datos al inicio del posteo, click para agrandar).



Por su parte, un relevamiento llevado a cabo por la Universidad de San Andrés (Udesa) arrojó que actualmente los principales problemas para los ciudadanos son: inflación (54%), inseguridad (40%), desempleo (36%), pobreza (26%), corrupción (24%), los políticos (21%), bajos salarios (20%), educación (17%), Justicia (17%), endeudamiento externo (16%), narcotráfico (12%). Con menos de 10% de menciones se ubican salud (8%), acceso a la vivienda propia (3%), otros (2%), transporte (2%), la Policía (1%) y villas miseria (1%). Según el informe, la percepción sobre el principal problema del país varió en la comparación interanual: en 2018 en primer lugar se ubicaba la inseguridad y hoy se ubica en segundo término (ver datos arriba y abajo; click para agrandar).



En tanto, según el estudio realizado en febrero por Synopsis, la preocupación por la inflación, que había cedido en el trimestre anterior, volvió a subir ese mes hasta rozar el 35% (un rebote de 4,3 puntos porcentuales). De esta forma, las preocupaciones económicas vuelven a ascender y llegan al 54,0%. También se insinúa un rebote de la preocupación por la corrupción (+2,3 pp), señalada como el principal problema por casi el 20% (ver datos abajo; click para agrandar).




Con todo, el informe de Synopsis del mes anterior (febrero) apuntaba que si bien el malestar socioeconómico es manifiesto y evidente en las demandas, no  recaía totalmente sobre el actual gobierno: a la hora de repartir responsabilidades por la situación actual, casi el 37% la asociaba a Macri, mientras que un 42,2% la asociaba a CFK. La brecha de 5,3 pp no era estadísticamente significativa, pero insinuaba que "la grieta" sigue permeando en las percepciones sobre este tópico y que el argumento de la "herencia K" aún funcionaba en segmentos amplios. La pregunta que se impone es qué sucedería si se repite esa pregunta luego del fin de "veranito" cambiario y con la nueva aceleración de la inflación, la suba del dólar y de las tasas (que frenan al tipo de cambio a costa de prolongar la recesión). 



Esa "grieta perceptiva" es confirmada también por las mediciones de D’Alessio/IROL. Según el informe de esa consultora elaborado a partir de la medición cerrada a fines de enero pasado, “las variables económicas y las perspectivas sobre su evolución siguen siendo la principal preocupación de los argentinos. La inseguridad es el segundo tema de angustia para los ciudadanos. La agenda continúa con críticas sobre el reparto de subsidios y un rechazo a la corrupción, donde cuestionan al Gobierno anterior y también al actual”. 



De acuerdo a la encuestadora, las opiniones se dividen entre quienes votaron a Cambiemos y al FPV en las últimas elecciones. Al respecto, se remarcó que “la preocupación por la economía es común a ambos posicionamientos, pero se exacerba entre opositores, especialmente en cuestiones como tarifas, desempleo y pago de tarjetas", mientras que “los oficialistas se muestran más preocupados por la inseguridad, la entrega indiscriminada de subsidios y las protestas en la vía pública (...) “Si bien la corrupción es mencionada por ambos segmentos, con distinto foco, resultaría más indignante para los electores de Cambiemos”. Sin embargo, aunque la corrupción tiene una cobertura mediática muy amplia (y sesgada a favor del actual gobierno y en contra del anterior), se trata de un "issue" con menos impacto en el metro cuadrado de los electores que el que tienen otros temas como la inflación, la incertidumbre económica, el aumento de los servicios y el aumento de los impuestos (los 4 principales problemas de la lista general; ver datos abajo, click para agrandar).  



A su turno, el estudio de Rouvier & Asociados realizado en febrero pasado también detecta a 4 problemas socioeconómicos entre los primeros 5 de la agenda de los electores a nivel país. La inflación lidera las menciones, con 40,2%, escoltada por los bajos sueldos/la pobreza (32,5%). El tercer lugar del podio se lo disputan la inseguridad (casi 18%), la recesión económica (16,2%) y la desocupación (15,4%). En cambio, la corrupción aparece aquí muy rezagada (casi 11%), en tanto que la deuda externa se anota con un considerable 8,6% (ver datos abajo; click para agrandar). 



Con todo, el peor resultado para el oficialismo no es que la agenda social esté reconcentrada en los problemas socioeconómicos, sino la bajísima expectativa en que el gobierno pueda resolver la grilla extensa de problemas: de 8 problemas, en 4 de ellos la expectativa favorable es menor al 20%, en 3 oscila entre el 20% y el 29,9% y en sólo uno, la corrupción, alcanza al 30% (ver datos abajo; click para agrandar). Durante gran parte de su gestión, el gobierno mantuvo expectativas elevadas como un activo; desde fines de 2017, estas vienen cayendo sistemáticamente, lo que explica gran parte de la crisis sociopolítica actual. 


jueves, 14 de marzo de 2019

La raíz socioeconómica de la crisis sociopolítica (1)

Como repetimos con frecuencia, una de las premisas analíticas de nuestro trabajo se inspira en el consultor Carlos Fara y expresa que, a mediano y largo plazo, son los efectos socioeconómicos de gestión los que explican las tendencias de la opinión pública. Así, una gestión que genera efectos socioeconómicos de bienestar generará tendencias de acompañamiento en la opinión pública que le permitirán cosechar victorias en varios turnos electorales, mientras que una que genere efectos socioeconómicos de malestar no podrá sostenerse tanto en el tiempo; más temprano que tarde, encontrará su turno electoral límite. Desde ese marco, la hipótesis es que el malestar socieconómico que genera la gestión Cambiemos (caída del PBI/la actividad económica en 3 de sus 4 años de gestión, caída del consumo en la misma línea, suba de la inflación, precarización del empleo) podría hacer que la coalición oficialista encuentre su límite en el turno electoral 2019: recordemos que logró imponerse por apenas 2,86 puntos porcentuales en el ballotage de 2015 y logró una módica victoria en la legislativa de medio término de 2017, pero de la mano de un rebote de la actividad económica que en 2018 y 2019 revirtió en caída. 



Ese malestar socioeconómico es el mar de fondo de los movimientos que se observan desde hace meses: aliados radicales que despegan sus comicios de gobernador de la elección presidencial temiendo un arrastre negativo de la figura presidencial (caso Jujuy, el más reciente), miembros del oficialismo que procuran desdoblar la elección en su distrito (caso María E. Vidal en provincia de Buenos Aires, intento abortado por la mesa chica de Cambiemos), aliados radicales que resisten en su distrito la candidatura a gobernador definida desde la Rosada (caso Córdoba, el más reciente y resonante). Todos esos movimientos serían impensables con un presidente que tuviera un respaldo mayoritario; se producen porque hace mucho que la imagen positiva de gestión se ha replegado hacia el núcleo duro del 30% (e incluso menos en mediciones como las de Synopsis; ver datos al inicio del posteo, click para agrandar). 

En este marco, un relevamiento de la consultora D’AlessioIROL/Berensztein grafica cómo la situación actual de crisis impacta en el consumo. Los datos surgen de distintas mediciones realizadas durante el segundo semestre del 2018 y enero 2019, basadas en más de 1.000 encuestas efectuadas de forma online a mayores de 18 años de todo el país. Según los datos, “8 de cada 10 argentinos reemplazaron a las primeras marcas por otras alternativas de menor precio. La sustitución abarca entre un 20% y un 60% de los productos consumidos”. Asimismo, por la brecha entre ingresos estancados o retrasados respecto a la inflación (subas en alimentos, servicios y cargas impositivas), las familias están armando una nueva planificación de sus gastos domésticos, en la que los "extras" se quedan afuera, generando así una categoría de "abandonados" del consumo (ver datos arriba; click para agrandar). 



Las gaseosas (71%) son el primer producto en ser desplazado para suprimir lo que pueda generar mayor impacto en el presupuesto familiar. Los encuestados consideran que “pueden suplir lo que resulta más costoso por productos de estación, que además al ser considerados `más sanos` disminuyen la culpa ante el reemplazo”. Las carnes tienden a ser suplantadas por arroz (41%), fideos (40%) y pollo (36%). En la misma línea, las familias optan por consumir mayor cantidad de verduras (35%) y frutas (31%; ver datos arriba, click para agrandar). En sentido contrario, entre los gastos que resisten a la disminución del consumo se destaca internet (68%). Los servicios como la telefonía celular y las transmisiones por streaming (Netflix) tampoco son opciones a la hora de rescindir el consumo. 

La caída del poder adquisitivo y el impacto en el consumo también se ponen de manifiesto en una mayor fragmentación de la modalidad de compra. El más reciente estudio realizado en la provincia de Córdoba por la consultora Delfos muestra que la compra mensual con refuerzos diarios (indicadora de un patrón de consumo fuerte) fue desplazada al segundo lugar (21%), superada con creces por las compras diarias (49%); esto confirma el deterioro, dado que las familias se ven forzadas a achicar y dividir sus compras para cuidar el bolsillo (ver datos arriba; click para agrandar). Se trata de un patrón de consumo típico de crisis, que coexiste con el debilitamiento de las primeras marcas. Con apenas matices, se observa tanto en Córdoba Capital como en el interior de la provincia (ver datos arriba; click para agrandar). Con todo, el dato más fuerte es que ese patrón atraviesa todos los niveles socioeconómicos, si bien en el Alto la compra mensual apenas queda 7 puntos porcentuales debajo de las compras diarias (mientras que en el nivel Medio queda 24 pp detrás y en el Bajo 48 pp detrás; ver datos abajo, click para agrandar). En síntesis, todos los datos confirman la profundidad de la crisis socioeconómica, que a tenor de nuestro seguimiento de encuestas de intención de voto está generando efectos preleectorales. 



miércoles, 13 de marzo de 2019

Tendencias electorales nacionales: mediciones, promedios y las "medias" de Lavagna

Otra de las mediciones recientemente conocidas es la realizada por la Universidad de San Andrés (Udesa). Sobre una muestra de 1.006 adultos entre 18 y 64 años conectados a internet (por lo que, advertimos, puede haber un sesgo por nivel socioeconómico hacia los sectores medios y altos), ubica a Mauricio Macri con 24% de intención de voto, seguido por CFK con 23%. Por Alternativa Federal, el estudio mide al ex ministro de Economía Roberto Lavagna (11%), al gobernador salteño Juan Urtubey (6%) y al líder del Frente Renovador, Sergio Massa (5%; ver datos al inicio del posteo, click para agrandar). Alfredo Olmedo, que podría bajarse de la presidencial para contender por la gobernación de Salta, llega al 3%, y Felipe Solá a 1%. Hay un alto nivel de indecisos: 28%. 

Más allá del empate técnico entre Massa y Urtubey que reporta Udesa (Lavagna le saca al gobernador salteño 5 puntos porcentuales, diferencia no categórica pero más visible), el orden de precandidatos en esta encuesta contradice los datos de Raúl Aragón que vimos en un posteo reciente. Según ese informe, aunque en situación de empate técnico, Massa roza el 11%, Urtubey roza el 10% y Lavagna el 9% (ver datos abajo; click para agrandar). 




En cambio, el estudio de la consultora Synopsis de enero pasado ubicaba al ex ministro como el precandidato más competitivo de Alternativa Federal: 13,1% contra casi 7% de Massa y casi 3% de Urtubey (ver datos abajo; click para agrandar). Como vemos, no hay consenso en las mediciones respecto a la performance de Lavagna, lo que tiene que ver en parte con la indefinición de ese espacio respecto a las candidaturas de sus referentes y de él mismo. Hasta hace poco, por caso, Lavagna afirmaba que sólo sería candidato si no tiene que competir contra otras figuras de AF en las PASO, lo que requeriría que tanto Massa como Urtubey declinaran participar. 




En este marco, en orden a dilucidar el dato de quién es el precandidato de Alternativa Federal más competitivo de cara a las PASO de agosto, resulta clave analizar las medias de Lavagna, aunque no nos referimos a las prendas que fueron tema de notas y comentarios (ver foto abajo) sino a las medias aritméticas, es decir el promedio de mediciones, del ex ministro y también de Sergio Massa y Juan Urtubey; a priori, el tigrense es más competitivo que el salteño. De todos modos, el dato de Udesa ratifica un escenario de polarización simétrica, con Cambiemos y Unidad Ciudadana en empate técnico y logrando el pase a ballotage; para aspirar a eso, AF debería sumar linealmente el caudal de Lavagna, Urtubey y Massa a efectos de mantener un 22% y "rascar" al menos otro 1,1% para disputar la primera minoría electoral (algo difícil de lograr). 



Si sumamos la encuesta de Udesa a la serie y actualizamos el promedio con 12 mediciones, CFK queda en 29,7% y Macri en 28%; la ventaja de 1,7 pp a favor de la ex presidenta no es estadísticamente significativa y confirma el empate técnico que venimos viendo, con apenas matices. Sin embargo, si se analiza el dato de la evolución de la imagen positiva en el estudio de Udesa, se advierte que Macri viene perdiendo imagen desde hace un año, mientras que CFK viene creciendo desde diciembre de 2018 (ver datos abajo; click para agrandar). Se trata de otra variable que permite entender por qué su figura se consolida como principal opositora.