jueves, 13 de octubre de 2011

La importancia de una política comunicacional


En varias ocasiones hemos planteado en este blog que una de las ventajas competitivas
del kirchnerismo respecto de las fuerzas opositoras actuales, en un sentido sincrónico -y respecto de gobiernos anteriores, en un sentido diacrónico- es haber concebido la disputa comunicacional, mediática y cultural como una dimensión también necesaria para la disputa propiamente política (hablando de "disputa" siempre en el marco institucional de la democracia, es decir, como construcción de consensos pero incluyendo el disenso como una consecuencia necesaria de la competencia política, no en un sentido negativo).

Un elemento central de la política comunicacional del gobierno es la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA), avalada por la Coalición por una Radiodifusión Democrática y por la Corriente por una Comunicación Nacional y Popular, espacio académico que agrupa a 15 carreras de comunicación y periodismo de todo el país y de las cuales forma parte la Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba (ECI-UNC). El aval tiene sentido, ya que gran parte de la comunidad universitaria comparte el espíritu de esa ley e interpreta que la misma se hace eco de las luchas por la democratización de la comunicación que caracterizaron la discusión téórica y política desde la década del ´60 en adelante.

Por eso, las facultades y escuelas de comunicación públicas han acompañado la iniciativa e incluso se han movilizado para sostener primero su aprobación y su defensa frente a los embates que intentan impedir su plena aplicación, como las medidas cautelares surgidas de recursos de amparo interpuestos al artículo 161, que establece los plazos de desinversión de la Ley SCA. Esa cláusula apunta a que aquellos grupos que conservan posiciones de mercado dominantes y más licencias que las que permite la Ley se desprendan de parte de sus activos, para paliar así la concentración de poder mediático y comunicacional. La pronta implementación de la Ley es como señala la Coalición, “requisito indispensable para distribuir la palabra y garantizar la pluralidad comunicacional”. Más explícito aún, el decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Lomas de Zamora, Santiago Aragón, afirmó recientemente que “no se puede redistribuir la riqueza sin redistribuir los medios".

Gustavo Bulla, periodista a cargo de la Dirección Nacional de Supervisión y Evaluación de la AFSCA (Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual) planteó oportunamente que un desafío que se plantea a partir de la nueva ley pasa por "poner a la gente en situación de pensar íntegramente la complejidad que supone armar un medio popular, sea radio, televisión y, en algunos, casos, productoras de contenidos. Aparecen complejidades que van más allá del plano jurídico legal, que es considerar la licencia: es la sustentabilidad del día a día, no sólo económica, sino que tenga inserción real en el público (...) Al Estado le cabe haber abierto la oportunidad legal y después no dejar librado al azar lo que sigue; pero por otra parte, en la concepción de la construcción de una emisora popular, uno no puede depender exclusivamente del Estado, porque incluso el Estado, después de los procesos electorales, puede cambiar de conducción".

A su vez, esta medida del oficialismo se inscribe en una línea de política comunicacional que se ha reforzado a nivel regional. Por caso, Brasil también viene haciendo aprestos para una nueva ley de medios, que recoge aportes de la flamante legislación argentina y que, como sucedió también aquí, despertó el rechazo de la corporación mediática (la Asociación Nacional de Diarios y la Asociación Brasileña de Radio y Televisión acusaron al gobierno de Brasil de promover un modelo autoritario y de control informativo). El ex ministro de Comunicación Social, Franklin Martins, al presentar la iniciativa hacia el fin del mandato del ex presidente Luiz "Lula" da Silva, destacó que “durante 200 años el público fue pasivo, fue considerado como consumidor, la futura legislación va estimular la participación de la ciudadanía para que deje de ser pasiva (...) si no hay regulación vale la ley del mercado, la ley del más rico”. En ambas afirmaciones se advierte un concepto particular del público y también un concepto de la comunicación como espacio social no reductible a lo comercial.

Con todo, la política comunicacional actual va más allá de la Ley de SCA: se expresa también en acciones como el Canal Encuentro, destacado por Marcela Cardillo, subsecretaria de Gestión Cultural de la Nación, como ejemplo paradigmático de que "las políticas de generación de contenidos audiovisuales en manos de los organismos públicos tienden a generar discursos que, a simple vista, no tendrían rédito económico para los particulares. Sin embargo, con canales culturales como puede ser Encuentro, nosotros notamos que sí hay un interés del público por este tipo de contenidos". Otro caso: el canal digital de cine nacional y latinoamericano INCAA TV, que emite un 70% de películas argentinas, un 20% de filmes iberoamericanas y un 10% ciento en otras lenguas y consta de ciclos por género y otros temáticos, como el policial, comedia, documental, etc, apuntando a la diversificación de contenidos con un sello alternativo al predominio de Hollywood que se observa en las señales comerciales del cable y la TV satelital privada. Este tipo de acciones le han granjeado al kirchnerismo el apoyo de gran parte de la comunidad artística argentina, además de muchos intelectuales.

Asimismo, a partir del año próximo, se prevé que entren en operaciones las 220 señales de TV abierta que funcionarán con tecnología digital; la mitad de ellas serán para explotación comercial y el resto para distribuir entre organismos no gubernamentales y universidades. La licitación marca un hito, ya que es la primera vez desde 1958 que el Estado abre la posibilidad de que se incorporen nuevos competidores en este mercado.

De cara al 2012 el gobierno también profundizará su plan destinado a avanzar en el negocio de la televisión digital. Se estima que a fines de 2011 se habrán destinado unos 2.500 millones de pesos para extender a casi todo el territorio la Televisión Digital Abierta (TDA), el sistema que ya llega al 50% del país con una oferta de 23 canales (entre los de alcance nacional y los provinciales) y 27 antenas transmisoras en funcionamiento. El programa ha distribuido a su vez unos 750 mil decodificadores a través del Plan Operativo de Acceso ‘Mi TV Digital’, orientado, según las autoridades, a que “todos los argentinos tengan igualdad de oportunidades en el acceso a la Televisión Digital Abierta, libre y gratuita mediante deco y antena gratis para establecimientos estatales, organizaciones sociales, pensionados, beneficiarios de planes sociales y hogares en situación de vulnerabilidad”. TDA cuenta con una audiencia potencial de alrededor de tres millones de usuarios y apunta a llegar a fin de 2011 con 50 estaciones en marcha, meta que permitirá llegar al 75% del país. Para 2012, el objetivo es llegar al 100% de la población y a 1,2 millones de decodificadores entregados y sumar nuevos canales a la oferta actual.

martes, 11 de octubre de 2011

Actualizando tendencias para la elección presidencial


A 12 días de la elección de presidente, vice y diputados nacionales, se impone una actualización de las tendencias, sobre la base de ciertas premisas a) se trata de una campaña electoral "tibia", poco competitiva, a partir de la contundencia del triunfo oficialista en las primarias del 14 de agosto (donde la fórmula Cristina Fernández-Amado Boudou obtuvo 50,24% de los votos, 38 puntos porcentuales por encima del opositor más votado b) ningún elemento del contexto interno ni externo parece amenazar el triunfo del FPV c) puede haber un reacomodamiento del voto opositor, a favor del candidato "sorpresa" de las primarias, Hermes Binner (Alianza del Frente Amplio Progresista), a costa del candidato presidencial de UDESO, el radical Ricardo Alfonsín; por su parte, el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, también podría drenar parte del voto obtenido en las primarias por el ex presidente Eduardo Duhalde d) los analistas interpretan que los candidatos opositores más favorecidos son aquellos que han sostenido un discurso menos confrontativo y más mesurado (en primer término, Binner, y en menor medida Rodríguez Saá) y los más perjudicados aquellos que el electorado ha percibido como demasiado enfocados en la crítica frontal y el pesimismo (Alfonsín, Duhalde y especialmente Carrió) y, en algunos casos, aun la negación del resultado en las primarias (Duhalde) e) dadas las condiciones requeridas para que haya un triunfador sin necesidad de ballotage -que un candidato obtenga más del 45% de los votos o el 40% con una diferencia de 10 puntos sobre su más directo competidor- una segunda vuelta está descartada del escenario, según todas las encuestas conocidas f) existe una cierta incógnita en si la contundencia del resultado de las primarias de agosto podría desalentar parcialmente la concurrencia en las generales de octubre y cómo podría repercutir eso en el resultado final; por ejemplo, qué porcentaje de electores que que sufragaron por candidatos opositores ya sin chances de ganar o incluso aquellos que eligieron a figuras que quedaron fuera de octubre por no haber reunido el piso mínimo requerido del 1,5% podrían dejar de concurrir (convirtiéndose en abstencionistas) o si, de concurrir efectivamente a las urnas el domingo 23, si sostendrán su voto opositor o se sumarán a la "ola ganadora", pudiendo así engrosar los guarismos del kirchnerismo hasta ampliar más de lo esperado su futura mayoría parlamentaria.

Vamos al repaso:

1) un estudio de Consultora Equis le asigna a Cristina una proyección de votos positivos del 55%; Hermes Binner aparece 40 puntos por debajo (15,6%) y Alberto Rodríguez Saá alcanza 11,2% superando a Duhalde y Alfonsín. Realizada entre el 25 de septiembre y el 2 de octubre, la muestra se compuso de 1.060 personas en Ciudad de Buenos Aires, partidos del conurbano e interior de la Provincia de Buenos Aires, Salta, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Tucumán. Los resultados lineales (sin proyección de indecisos) fueron: Cristina Fernández 52,6%, Hermes Binner 14,8% y Alberto Rodríguez Saá 10,6%. Ricardo Alfonsín registró 7,8% (8,2% con proyección) y Eduardo Duhalde 6,5% (6,8% con proyección), ubicándose en cuarto y quinto lugar, respectivamente, retrocediendo respecto al resultado de las primarias de agosto. Muy por detrás aparecen Elisa Carrió de Coalición Cívica (1,4%) y el candidato del Frente de Izquierda, Jorge Altamira (1,3%).

2) el encuestador Enrique Zuleta Puceiro afirmó que Cristina Fernández de Kirchner tiene una tendencia electoral del 47% proyectable al 51%, seguida por Hermes Binner con un 13% (proyectable a 15%); luego viene Alfonsín (12%) y más abajo, Duhalde y Carrió. El consultor destacó que “Binner es un candidato menos confrontativo, es un candidato no del 2011 sino del 2015 y esta característica de moderación lo hace muy atractivo como opción opositora de medio y largo plazo”.

3) según la consultora Aresco, la proyección de los votos indica que Cristina Fernández podría llegar al 52,8% y Binner al 12,2%, seguidos por Alfonsín y Rodríguez Saá, con el 9,9% y el 9,8% respectivamente. Más lejos queda Eduardo Duhalde (8,1%). En el último pelotón, el Frente de Izquierda de Jorge Altamira sumaría el 4% de los sufragios, relegando a la Coalición Cívica de Elisa Carrió, que según Aurelio no pasará el 3,2% de los votos.

4) las tres encuestas más recientemente difundidas presentan también tendencias consistentes: la consultora Management & Fit anticipa que la mandataria recogerá el 57,3% de los votos, mientras que Ipsos y Romer & Asociados le otorgan el 53%. Para la consultora Poliarquía, la intención de voto de Cristina trepa al 49,3%, pero si se proyectan a los indecisos su caudal suma 55%. Poliarquía, que hace encuestas para el diario La Nación, reportó además que el 94% de los consultados pronosticó que la presidenta será la ganadora, un nivel de coincidencia casi sin precedente en las tendencias históricas de ola ganadora, confirmando así la percepción de elección no competitiva. Por otro lado, Binner alcanza una intención de voto de 13,6%, y una proyección que lo ubica entre 14 y 16%. Alfonsín, en cambio, bajó del 12,20% de agosto a 9,5%, con una proyección que lo coloca entre 10 y 12%. Mientras, se registra un empate técnico entre Alberto Rodríguez Saá y Eduardo Duhalde, aunque con una mínima ventaja para el gobernador de San Luis.

El director de Poliarquía, Sergio Berensztein, advirtió que "hay muy poca gente interesada" en las elecciones generales del 23 de octubre. Según los datos, al 40% de los consultados le interesa "muy poco" el proceso electoral, mientras a un 27% "no le interesa nada". "No hay ningún tipo de manifestación masiva, ni siquiera por parte del oficialismo", el Frente para la Victoria (FPV) (peronista), señaló.

Si se confirman esas proyecciones, la presidenta Cristina Fernández será la mandataria más votada desde el regreso a la vida democrática tras la dictadura militar (1976-1983), cuando Raúl Alfonsín (UCR) se alzó con el 51,7% de los sufragios.

5) algunas encuestas, dando por descontando el triunfo de Cristina, profundizan sobre el reacomodamiento en la oposición. Un estudio realizado por la consultora Carballo & Asociados señala que el segundo puesto de intención de votos lo tiene el candidato por el Frente Amplio Progresista, Hermes Binner, con 12,1% por ciento y deja en tercer lugar a Alberto Rodríguez Saá con 10,6% por ciento. El relevamiento ubica detrás a Ricardo Alfonsín con 9,2% por ciento y luego a Eduardo Duhalde con 8,2% por ciento de intención de voto. Por su parte, una encuesta de la consultora Isonomía señala que entre los entrevistados, Binner cosecha la mayoría de las adhesiones como "alternativa opositora" con un 22%; en segundo lugar lugar aparece Alfonsín (11,7%) seguido de cerca por Rodriguez Saá (11,3%) ciento y Duhalde en el cuarto puesto (7,9%). Mientras, un sondeo de la consultora Nueva Comunicación apunta que el gobernador de Santa Fe tiene una intención de voto de un 15,8% por ciento y ubica en tercer lugar a Eduardo Duhalde, con un 9,1%. En esa encuesta, el tercer puesto correspondería a Rodríguez Saá (8,8%) y el cuarto para Alfonsín, (7,6%).

viernes, 7 de octubre de 2011

De cómo nos vemos a cómo nos ven


En general, existe la presunción (alimentada por parte del sistema de medios y algunos referentes opositores) de que la imagen argentina en el exterior es pésima, que el país mide mal en los rankings de inversiones, de "libertad económica" (¡!), que no somos confiables, que no somos serios. En parte, es cierto que muchas miradas externas reflejan esa mirada sobre nosotros (y que internamente suele ser reflejada, espejada, por nuestros críticos de fronteras adentro). Sin embargo, me he tomado el trabajo de recopilar algunas miradas externas que, contra esa corriente, son bastante favorables. Veamos:

1) para Morgan Stanley, el país califica para atraer más inversiones: David Darst, jefe de estrategia de inversiones de Morgan Stanley, consideró que Argentina califica para subir la categoría que le otorga en la actualidad el índice internacional MSCI, el cual es considerado por los fondos de inversión a la hora de girar sus recursos a los países emergentes. Recientemente, Darst visitó Buenos Aires y expuso sobre inversiones en el contexto de crisis global, oportunidad en la que valoró "que la Argentina mostró un crecimiento sostenido de 8% en los últimos años, y presenta un bajo desempleo", entre otros aspectos, por lo que consideró que es tiempo de que Argentina se incorpore al MSCI Index. Morgan Stanley es el accionista controlante del índice MSCI, aunque Darst aclaró que él no tiene injerencia en la decisión de mejorar la nota del país.

En el 2009, quienes elaboraron el indicador MSCI bajaron a la Argentina de categoría desde "país emergente" a "país de frontera". Por entonces, la baja en la calificación coincidió con las medidas que tomó Argentina para controlar el acceso de los capitales golondrinas por medio de encajes para que los mismos permanezcan en el país por al menos un año de plazo, protegiendo así a la economía de la crisis internacional y los flujos especulativos. Argentina fue pionera en implementar una herramienta que luego fue incorporada al planteo de países del G-20 dentro de lo que se denominaron las "medidas macroprudenciales", que comenzaron a ser aceptadas por la comunidad internacional y que luego aplicó incluso nuestro admirado vecino, Brasil.

2) en su blog del Financial Times, el economista Nouriel Roubini puso a la Argentina como ejemplo exitoso de recuperación ante la crisis. Según Roubini, Grecia no tiene otra opción que caer en un default "ordenado" y abandonar la Eurozona para romper "el círculo vicioso", regresar a su moneda nacional y tomar medidas que le permitan recuperarse rápidamente, como hizo Argentina. El profesor de Economía de la Universidad de Nueva York aconsejó a las autoridades griegas una vuelta al dracma (su moneda anterior) para devaluar y así recuperar competitividad: "el retorno a la moneda nacional y una drástica devaluación sí permitirían recuperar rápidamente la competitividad y daría crecimiento, igual que el éxito de la Argentina", apuntó Roubini.

En la misma línea, pero antes en el tiempo, el premio Nobel de Economía, Paul Krugman ya había elogiado la salida del país de la crisis de 2001. "Argentina sufrió mucho entre 1998 hasta 2001 cuando trataba de ser ortodoxo (...) Después de la cesación de pagos a finales de 2001, pasó por una grave recesión breve, pero pronto comenzó una rápida recuperación que se prolongó por mucho tiempo".

3) el Banco Mundial (BM) pronosticó para el país un crecimiento superior al 8% y lo ponderó como líder en la revolución tecnológica de América Latina. Durante la presentación del informe "América Latina y el Caribe, el crecimiento de largo plazo", el economista jefe de la entidad, Augusto De La Torre, elogió el rumbo que tomaron los principales socios del Mercosur, que "se distanciaron del modelo en enclave colonial del pasado (...) Argentina y Brasil, que son países más ricos y modernos, hicieron grandes revoluciones tecnológicas y con mejores perspectivas hacia el futuro".

Según el BM, la Argentina comparte el grupo de países con alto crecimiento y ya exhibe una mejora promedio superior al 5% durante el último lustro. "Argentina aparece como uno de los países de mejor desempeño económico, que no sufrió mucho (la crisis internacional de) 2009, se recuperó fuerte en el 2010 y 2011, y tuvo un desarrollo fundamental en algunos sectores", apuntó De la Torre.

4) a nivel regional, Argentina es el segundo país con mejor reputación, ocupando el puesto 24 (52,02 puntos sobre 100) en el ranking global de la encuesta Country RepTrak 2011, que cuantificó las percepciones de 42 mil personas sobre 51 países de los cinco continentes. Por delante de nuestro país aparece Brasil, la nación latinoamericana con mejor reputación, ocupando el puesto número 22 en el ranking global, con un registro de 54,56 puntos (una nota superior a la de EE.UU., que marcó 52,87 puntos). En Latinoamérica, Argentina aventaja a Perú (puesto 28, 50,18 puntos sobre 100) Chile (31, 49,75 puntos) México (35, con 45,99). Venezuela se ubica en la posición 38 (45,4 puntos) y Bolivia en la 39 (42,2 puntos). Colombia fue el país latinoamericano peor rankeado, al obtener la quinta calificación más baja (37,08), (por detrás de Angola y por delante de Nigeria) influido por una negativa percepción de país violento. El último de la clasificación fue Irak (21,78 puntos).

Globalmente, Canadá es el país con la mejor reputación del mundo, con 74,76 puntos sobre 100; le siguen Suecia (74,66) y Australia (74,25). El estudio del Reputation Institute midió la confianza, estima, admiración y buena impresión que los encuestados, todos ellos ciudadanos de los países del G8 (EE.UU., Reino Unido, Francia, Italia, Alemania, Japón, Canadá y Rusia), tienen acerca de los países testeados, y sus resultados muestran que la percepción de seguridad ciudadana y la amabilidad de la gente son los atributos que mayor peso tienen en la reputación de un país.

5) para el Fondo Monetario Internacional (FMI) la Argentina es el país de la región que más creció en la última década, a una tasa del 7,2% promedio anual, si bien en el 2012 recortaría el crecimiento a una tasa del 4,6% por la crisis internacional. Aunque el FMI cuestiona las cifras oficiales de inflación, su reciente informe de perspectivas económicas es positivo hacia nuestro país: por ejemplo, estima un superávit fiscal del 1% (en discrepancia con analistas privados) y remarca que el endeudamiento del país es manejable, ya que la relación de la deuda del sector público en términos del PBI apenas supera el 40%.

El informe apunta que, tras varios años de alto crecimiento, el PBI per cápita de los argentinos es el más alto de Sudamérica (u$s 15.900) seguido de Chile (u$s 15.000) y explica que aunque America Latina es dependiente de las materias primas, Argentina, Brasil y Uruguay han diversificado su estructura de exportaciones hacia productos no primarios.

6) la calificadora canadiense DBRS le subió la nota a la Argentina, elevando las calificaciones de la deuda de largo plazo emitida tanto en moneda nacional como extranjera, desde el nivel previo de "B-" a "B". DBRS consideró que la tendencia es estable y fundamentó su evaluación en los progresos realizados por el país para regularizar la deuda en default y las perspectivas positivas basadas en una fuerte recuperación del crecimiento del PBI en 2010 y un incremento sostenido en 2011.

Si bien advirtió sobre los riesgos de sobrecalentamiento y las elevadas expectativas de inflación (en torno del 25%), la calificadora evaluó que "en el mediano plazo, las perspectivas de crecimiento de Argentina parecen buenas, en parte por su fuerza de trabajo relativamente bien educada, una perspectiva positiva de crecimiento para Brasil, que genera la demanda de equipo de transporte argentino, y altos precios de los productos agrícolas.".

7) según General Motors (GM), Argentina será el país de la región menos golpeado por la crisis y su industria automotriz puede ser menos afectada que sus pares del Mercosur (incluso Brasil, donde GM prevé un crecimiento menor). GM calcula que la fabricación de autos en el país se incrementará 5% en 2012 respecto de 2011, lo cual la convertirá en el país de la región que más crecerá en ese rubro (el pronóstico para el año próximo es que la industria local podría fabricar más de 900.000 autos).

“Vemos un crecimiento cercano al 2% en Brasil y uno más importante en la Argentina, donde a septiembre ya se superó la producción de todo 2010 y donde se espera terminar el año con una cifra cercana a los 840.000 unidades”, dijo el presidente de GM Sudamérica, Jaime Ardila. Asimismo, Sergio Rocha, presidente de GM Argentina, confirmó que la inversión de u$s 150 millones aprobada durante este año para la planta de Rosario se realizará y que también GM tomará los 600 nuevos puestos de trabajo como preveía, con financiamiento propio. El ejecutivo resaltó que “Argentina está fuerte, no hay problemas financieros, y mientras China no entre en recesión y por ende el precio de las commodities no se derrumbe, la situación seguirá más o menos igual”, agregó.

martes, 4 de octubre de 2011

Confianza, consumo y desafíos en un contexto cambiante (3)


Una las principales preocupaciones que plantean los empresarios argentinos es la ausencia de un "clima de negocios favorable" para las inversiones; los ejecutivos tienen una visión positiva del país a corto plazo, pero de "moderación" a largo, y estiman que el crecimiento de la Argentina depende de "inversiones estructurales", según surge de una encuesta que la consultora Ernst & Young presentó recientemente en la 32 Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). El relevamiento fue realizado entre el 16 de agosto y el 16 de septiembre entre empresas con más de mil empleados, que en conjunto facturan más de 200 mil millones de pesos anuales.

Según ese estudio, los empresarios plantean que las acciones gubernamentales de corto plazo que pueden favorecer un aumento de las inversiones son un mejor clima de negocios (44%) incentivos fiscales (31%) e incentivos al consumo (15%). A nivel estructural, el 53% de las firmas indicó que una mayor seguridad jurídica redundaría en un mayor volumen de inversión. Por otro lado, las perspectivas de inversión para 2012 son parecidas a las de este año, en el que se invirtió más de lo que se preveía a fines de 2010, aunque la "incógnita" es el impacto de la crisis de Estados Unidos y Europa en la Argentina. Respecto a endeudamiento, casi la mitad de las empresas lo aumentó, aunque todavía sigue siendo comparativamente bajo, en tanto que un 32% por ciento continuó cancelando deuda, aún en un entorno de crecimiento económico alto en el país.

En relación con las ventas, el 67% de los consultados sostuvo que crecieron más del 20% y que mejoraron su rentabilidad, con lo cual las expectativas de rentabilidad para este año fueron superadas, en tanto que en 2012 estarían en línea con las de 2011. Dados estos favorables resultados, hay que decir que las quejas empresarias no aparecen demasiado justificadas.

En un contexto volátil, incluso las estimaciones privadas de la economía nacional son positivas. En agosto, según el estudio Ferreres, el PBI creció 5,5%, acumulando en los primeros ocho meses del 2011 un avance del 5,8 por ciento. "Se espera que en los meses restantes del año la actividad continúe arrojando una evolución positiva, aunque a tasas inferiores", agregó. El economista Orlando Ferreres consideró que "la inflación está estable, estuvo en 27 por ciento anual en los primeros meses del año, y ahora está en 23 por ciento, más o menos, y hace varios meses que está en ese ritmo, o sea, que no está creciendo. Está incluso un poco más baja que el año pasado, y el crecimiento sigue estando en alrededor de 6 por ciento".

Varios analistas apuestan a que, con el resultado electoral de octubre prácticamente asegurado, el Gobierno promoverá una mayor moderación salarial para preservar el empleo, acotar la inflación y frenar la pérdida de competitividad sin tener que impulsar una fuerte devaluación. En ese sentido, en el proyecto de ley de presupuesto se prevé que la masa de remuneraciones crezca un 18% y otro tanto lo haga el gasto público, un freno considerable tras un año electoral como éste, donde ese ítem creció al 30%. Asimismo, en el rubro subsidios se prevé un incremento de apenas 15%.

Con todo, el gobierno nacional persistirá en su vocación de sostener el consumo, algo que, en un mundo en crisis, también están replicando algunos sectores privados: ante el enfriamiento de Brasil (donde se dirige casi la mitad del millón de autos que se producen en el país) parte de la industria automotriz está enfocando su producción hacia el mercado local, apurando el lanzamiento de una docena de nuevos modelos, apuesta a la que se suman comerciantes y bancos que plantean que aún hay margen para crecer, pues las familias argentinas están lejos de su tope de endeudamiento. En este sentido, hay dos variables clave, el empleo y la confianza: mientras que en 2009, ante una perspectiva de despidos, la demanda se contrajo fuerte, esta vez el panorama es más positivo, puesto que la tasa de desempleo está en su mínimo en una década (8%) y porque las encuestas de confianza del consumidor siguen mostrando optimismo. Dato contundente: según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), a tres meses del cierre del año ya es récord histórico el patentamiento de autos, que ya superó la cifra alcanzada durante 2010 (662.591 vehículos). Durante el mes de septiembre del 2011, el registro ascendió a 84.238 unidades, un incremento del 31,5% comparado con septiembre del año pasado (mes en el que se habían patentados 64.051 vehículos). Así, se completan 23 meses consecutivos de crecimiento.

Otro indicador positivo: en septiembre, las ventas de los comercios minoristas superaron las expectativas y crecieron 6,1% frente a igual mes del 2010, con una demanda sostenida, de acuerdo a la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (Came). Según la entidad, con el resultado de septiembre, las ventas minoristas acumulan un aumento interanual promedio de 6,7% en los primeros nueve meses del año. El comunicado de la Cámara recalcó que "a pesar de la incertidumbre en los mercados mundiales, de algunas dudas sobre el dólar y de la cercanía de las elecciones, los comercios tuvieron más fluidez de público".

Came indicó que en septiembre hubo más promociones que en julio y agosto y que el crédito continúa canalizando gran parte de las ventas, y en particular "el financiamiento en cuotas sin interés (...) no se observa saturación en los límites de compras con tarjetas, lo que indica que la capacidad de pago es buena". Por lo tanto, "en la medida que las expectativas lo permitan, el ciclo de consumo debería continuar", vaticinó Came.

Finalmente, según el último informe de la Fundación Mercado, mejoró la confianza del consumidor y la de los ahorristas: los Índices de Confianza del Consumidor (ICC), Ahorrista (ICA) y Familias (ICF) para el mes de septiembre fueron de 28,7%, 29,2% y 28,7%, respectivamente. Respecto a agosto, la mejora del ICC es de 2,06, en el ICA de 1,99 % y en el ICF de 2,05%, mientras que la comparación interanual con septiembre de 2010 muestra que el ICC mejoró en 4,0%, el ICA un 10,5% y el ICF de 5,5%. El aumento mensual del ICF se explica, al igual que en agosto, por una mejora de la percepción de la situación presente de 11,7%, mientras las expectativas tuvieron una variación positiva de 0,7%.

En septiembre, el porcentaje de familias con capacidad de ahorro trepó al 16%, por encima de agosto pasado (14,7%). La tendencia de compra, al igual que el ahorro, tuvo un estímulo derivado de una mejora en la percepción de ingresos y empleo. De acuerdo al relevamiento, un 22,5% de las familias experimentó un aumento de sus ingresos nominales en los últimos tres meses, mientras un 70,5% reportó estabilidad y un 7% experimentó una retracción. Asimismo, la intención de construcción de viviendas fue de 3.1%, y la compra de viviendas de 1.7%, levemente superior a los resultados de agosto, mientras que la tendencia de compra de bienes durables de las familias fue de 9,2%, superior al nivel del mes de agosto, que fue de 8.4%. En síntesis, sin incertidumbre electoral pero con incertidumbre económica global, la confianza se sostiene en un marco de expectativas positivas pero cautas. Habrá que ver cómo sigue la película, en este presente tan fluctuante.

lunes, 3 de octubre de 2011

Confianza, consumo y desafíos en un contexto cambiante (2)


Desde la óptica empresaria, el contexto para la inversión se configura no sólo de acuerdo a variables internas (como los costos laborales) sino también en función del tipo de cambio, en particular las fluctuaciones de la divisa estadounidense y la brasileña; el último mes mostró que el país vecino apunta a corregir lo que entendía como una excesiva fortaleza del real, pero a la vez puso en claro que Brasil no pretende una devaluación muy fuerte (primero alentó la baja del real, pero poco después lo sostuvo). Para los argentinos, un real más débil implica productos más baratos en el país vecino (que podrían llegar a volcarse en el mercado nacional) y dificultades crecientes para colocar la producción argentina en ese país, lo que impulsa las presiones devaluatorias fronteras adentro.

En este marco, muchos analistas económicos creen que el gobierno nacional apuntará a moderar la inflación y las subas salariales para sostener la competitividad sin tener que hacer una fuerte devaluación. En esa línea de análisis, destacan la negociación del salario mínimo vital y móvil, ya que los gremios querían un 41% de incremento y el Poder Ejecutivo "alentó" cerrar en un 24%. Otro indicio lo dio el discurso de Cristina Fernández en el acto conmemorativo del Día de la Industria, cuando admitió la necesidad de cambios con vistas a un entorno global más enrarecido: "si hay distorsiones, vamos a hacer todas las correcciones necesarias", fue la frase.

Por otra parte, la línea oficial del gobierno representada por la ministra de Industria, Débora Giorgi sigue resaltado el papel clave de la inversión, tal como lo hizo recientemente al destacar que el crecimiento de las inversiones en la Argentina fue el más alto del Mercosur, con una tasa sobre PBI que registró un incremento interanual del 19,5 por ciento. "La inversión acompaña el crecimiento a tasas altas de Argentina, y los inversores son tanto locales como extranjeros. Nadie invierte donde no hay rentabilidad y eso se puede hacer porque hay un mercado interno pujante", afirmó Giorgi. Según las cifras oficiales de los organismos estadísticos de cada país, Argentina lidera el crecimiento de inversiones en el bloque del Mercosur, superando por más de diez puntos porcentuales a Brasil, cuyo crecimiento fue del 8,8%, mientras que el de Uruguay fue del 13,2% y Paraguay 12,5%. Asimismo, Argentina ocupa el segundo lugar en toda América Latina, sólo superada por Chile con una diferencia menor a un punto porcentual (20,4%), indicó un comunicado oficial.

También la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) remarca que la inversión extranjera directa creció un 54% el año pasado en el país: "En todo el mundo apuestan a la Argentina, porque tenemos una economía previsible, un contexto macroeconómico solvente y un mercado interno demandante", sostuvo Giorgi, y destacó el desarrollo de inversiones provenientes de Estados Unidos, Suecia, China, Brasil, entre otros países del mundo, en muchos casos con proyectos a desarrollar hasta 2015.

No obstante, además del componente cuantitativo de las inversiones, también interesa su dimensión cualitativa. Respecto a este punto, Giorgi destacó que la calidad de las inversiones se verifica en que desde 2003 los anuncios en formación de capital crecieron casi al doble que los destinados a la adquisición de empresas (840% contra 460%), a diferencia de lo que sucedía en la década del '90, cuando predominaba la compra de empresas locales por parte de capitales extranjeros. Asimismo, la funcionaria señaló que la Argentina registró el récord desde la década del ´40 en inversión de equipo durable de producción, alcanzando 10,1% del PBI, afirmando que la inversión es el componente de la demanda agregada que más crece y señalando que que "más del 40 % de la misma está destinada a bienes de capital, lo que asegura un crecimiento sustentable de la actividad industrial en la Argentina. Esto genera más capacidad productiva, más trabajo y más ingresos; un círculo virtuoso donde la inversión amplía el mercado interno y a su vez responde al aumento de la demanda".

La información oficial también enfatiza que el entramado de las Pyme (pequeñas y medianas empresas) también crece en materia de inversiones: en la primera mitad del año, el 34,2 % de las pequeñas y medianas empresas industriales ya realizó inversiones y, de acuerdo a una encuesta realizada por la Secretaría Pyme (Sepyme), en este año 9 de cada 10 pymes aumentarán o mantendrán los niveles de inversión de 2010.

Sin embargo, una investigación de la Unión Industrial Argentina revela que pese al contexto de certidumbre política (se descuenta un triunfo del oficialismo en octubre) y al positivo desempeño de las ventas en shoppings, casas de electrodomésticos, concesionarias de autos y otros comercios, los ejecutivos sienten temor de cara a los próximos meses. Es decir, si bien reconocen que venden más, también plantean preocupaciones: los empresarios argentinos prevén que sus márgenes de ganancia disminuirán en los próximos 12 meses y no creen que el actual sea un buen momento como para invertir.

La investigación de la fundación Observatorio Pyme -dependiente de la UIA, revela que en agosto, 6 de cada 10 afirmaron que sus márgenes de ganancia se achicaron respecto a un año atrás. En cuanto a las perspectivas, 7 de cada 10 sostuvieron que la rentabilidad esperada para 2012 será peor o igual que la actual. A contrapelo del buen humor social y del optimismo (y los objetivos) del Gobierno, apenas 4 de cada 10 empresarios industriales planea invertir en este trimestre del año y la mayoría (61%) considera que es un "mal momento" para desembolsar dinero en equipos y en maquinarias.

Los analistas atribuyen esto a que el incremento en las remuneraciones que sostiene la dinámica del consumo les genera a las empresas una reducción en sus márgenes de ganancias, mientras que la inflación en dólares, del orden del 15% anual, los ha ido dejando fuera de carrera para ubicar sus productos en el mundo y más expuestos a la competencia importada. De hecho, según la investigación de la Unión Industrial los principales problemas expresados por los empresarios son el fuerte aumento de los costos salariales (señalado por un 93% de los entrevistados), el incremento en las cotizaciones de las materias primas (88%) y la consecuente caída en la rentabilidad (82%).