lunes, 8 de abril de 2019

Resultados en Río Negro y tendencias nacionales a fines de marzo (4)


Con el 93,56% de las mesas escrutadas en Río Negro, Carreras (JSRN) conseguía ayer un 52,49% y Soria (FPV) un 35,08%. Tercero lejos quedó Cambiemos, con la radical Lorena Matzen (5,67%). Así, el resultado fue casi una réplica de la elección de 2015, cuando el gobernador Alberto Weretilneck alcanzó el 52,8% y el FPV 33,94%. La última encuesta que citamos en este blog tuvo una buena aproximación al resultado, pues daba 53,95% a JSRN (se desvió en apenas +1,46 pp), 32,90% al FPV (se desvió en apenas -1,14 pp) y 3,77% a Cambiemos (se desvió en -1,99 pp). El promedio "pulpo Paul" que ensayamos a falta de encuestas recientes estuvo lejos, dado que en el mismo incidieron elecciones primarias nacionales que, como conjeturamos, presentan tendencias y comportamientos distintos a la de gobernador (de hecho, la de 2017 se polarizó al punto que Weretilneck prefirió bajar la lista antes que salir tercero) y una encuesta cerrada varios meses antes del comicio. Una de las encuestas que no vimos antes del posteo también tenía una buena proyección del resultado (ver datos abajo; click para agrandar), mientras que el resultado lineal se quedaba un poco corto con la performance del oficialismo (ver datos más abajo; click para agrandar). Claramente, si hubiéramos podido incorporar estas mediciones recientes, el pálpito del pulpito hubiera sido más ajustado al resultado final. 



Así como dijimos que el voto a gobernador no es predictor de la tendencia nacional, también hay que se prudente al ponderar las repercusiones de cara a armado político-preelectoral en ciernes, con la PASO de agosto en el horizonte. Es un hecho que el FPV viene de dos elecciones (PASO y general 2017) en las que superó el 40% de los votos, y de hecho en esta elección de gobernador logró mejorar su performance respecto a la de 2015, si bien de forma magra (+1,14 pp). Esto sugiere que su caudal de cara a las PASO de este año puede estar, en el peor de los casos, en la zona entre el 35% y el 40%, y si la elección se polariza como sucedió en octubre de 2017 puede acercarse al 50%. Cambiemos viene de lograr un 32% en aquella elección, y en la de gobernador su candidata apenas rozó el 6%; de cara a la PASO presidencial es más probable que su caudal se acerque al 30%, pero la tendencia le resulta desfavorable. Para más datos, es la segunda elección provincial (luego de Neuquén) en la cual su lista queda tercera y lejos de la pelea mayor, por lo cual el gobierno nacional no tiene nada para festejar. En el caso de San Juan, su sello ni siquiera estuvo presente. 




Tampoco tiene el oficialismo motivos para festejar en el repaso de encuestas nacionales. Al estudio de Opinaia que vimos en un posteo reciente se agrega la última medición de Federico González y Asociados. Se trata de un relevamiento nacional sobre una muestra de 1.000 casos entre el 28 y 30 de marzo, con un margen de error de +/- 3,16%. Incluye cuatro escenarios de PASO, siempre con Sergio Massa y Mauricio Macri, pero en algunos de ellos sin CFK o sin Roberto Lavagna. En los escenarios con CFK, ella aventaja a Mauricio Macri por alrededor de 4 puntos porcentuales: 29,1% vs. 25,4%, es decir 3,7 pp en el escenario con mayor cantidad de precandidatos, y 30,6% vs. 26,2% con uno más acotado, es decir, 4,4 pp (ver datos al inicio del posteo, click para agrandar).




Como espacio, Unidad Ciudadana trepa al 32,4% y hasta 34,7%, según el caso (sumando CFK+Scioli). Así, la distancia entre UC y Cambiemos tiende ampliarse, al igual que vimos en las encuestas más recientes. Como espacio, Alternativa Federal supera a Macri, pero por sí solo ninguno de sus precandidatos se acerca al 20%, con lo cual es incierta la posibilidad de que AF pase al ballotage. En tanto, al analizar los escenarios sin CFK, se advierte que en caso de que no se presente CFK y en su lugar lo hiciera Axel Kicillof, el espacio k quedaría relegado a un tercer lugar, detrás de Alternativa Federal (primero) y Cambiemos (segundo), si bien por una diferencia estadísticamente no significativa respecto a este  (4 pp). Básicamente, AF depende no sólo de su ordenamiento interno (Lavagna se muestra reacio a competir en las PASO) sino también de la decisión de la ex presidenta respecto a si compite o no. De acuerdo al informe, si ella declinara participar, "Sergio Massa se posicionaría como el candidato con mayor probabilidad de enfrentar a Mauricio Macri en un balotaje, aventajando ligeramente a Roberto Lavagna (en caso de que éste decidiera presentarse)". En la misma línea, apunta que "Alternativa Federal se afianza como un espacio opositor competitivo, aunque aún no presenta un líder indiscutido, en la medida que Sergio Massa y Roberto Lavagna exhiben intenciones de voto parejas. En consonancia con lo anterior, cabe destacar que aunque Roberto Lavagna aparece ligeramente rezagado respecto de Sergio Massa (dos puntos por debajo) su candidatura confiere espesor y competitividad al espacio, especialmente en ausencia de CFK".



Si sumamos la encuesta de Federico González a la serie previa (con reemplazo de la anterior del mismo consultor), el promedio con 16 encuestas queda en 31,5% para CFK y 27% para Macri, una brecha de 4,5 pp. Si acotamos la serie evolutiva a las últimas 10 mediciones, la media de Cristina Fernández es de 33% y la de Macri 27,4% , con lo cual la brecha se estira a 5,6 pp. Este resultado es muy similar al que el consultor Hugo Haime reportaba ya a fines de febrero (ver datos abajo; click para agrandar), lo cual insinúa que sobre el cierre del primer trimestre del año se acentuó el desgaste oficialista y se consolidó Unidad Ciudadana como alternativa opositora, al punto de superar ya a Cambiemos en la mayoría de los sondeos (si bien por una diferencia que todavía es estadísticamente no significativa). 





viernes, 5 de abril de 2019

Palpitando Río Negro: el pulpo Paul entra en acción



Este domingo 7 de abril Chubut celebra elecciones primarias para gobernador (el domingo pasado fueron las de San Juan), mientras que Río Negro elige gobernador. Con una llamativa ausencia de encuestas publicadas (lo que, en el caso del segundo distrito mencionado, puede asociarse a limitaciones legales), echaremos mano a la figura literaria del pulpo Paul, aquel octópodo (ver datos arriba; click para agrandar) que fue empleado como oráculo para predecir los resultados de la selección alemana de fútbol en competiciones internacionales (la Eurocopa 2008 y el Mundial de Fútbol 2010, donde también fue empleado para predecir otros encuentros, con el notable palmarés de haber acertando los ocho cruces que se le propusieron). Por ello, más que "palpitando Río Negro", este posteo debería llamarse "pulpitando Río Negro", en homenaje al molusco. Sin embargo, antes de ejercer de oráculos, repasaremos un poco de información contextual de antecedente. 



El gobernador de Río Negro es Alberto Weretilneck, líder de Juntos Somos Río, quien fue electo vice de Carlos Soria, asesinado al mes de asumir por su esposa. El vice completó el mandato de Soria y en 2015, ya al frente de la boleta, ganó con el 52,8% frente al Miguel Pichetto, por entonces candidato del FPV (hoy, senador nacional y precandidato de Alternativa Federal). El gobernador aspiraba a ser reelecto, pero la Corte Suprema dictaminó a favor de quienes plantearon que ya había tenido dos mandatos y lo inhabilitó hace pocas semanas (el 22 de marzo pasado). De apuro, ungió como delfín a quien lo escoltaba como vice, Arabela Carreras. Así, uno de los ejes de la elección de este domingo es si Weretilneck ha logrado transferir su capital político a Carreras en este proceso accidentado. Es decir, en parte, la elección se trata de herencias políticas: Weretilneck como heredero de Soria en su primer mandato, y ahora Carreras como heredera del actual gobernador. 




El principal rival de JSRN es Martín Soria/FPV, intendente de General Roca, una de las ciudades de mayor peso electoral en esa provincia. Es hijo de Carlos Soria, lo que hace más interesante la disputa, dado que aquí también hay una herencia política en juego. La cercanía de Soria con CFK queda puesta en evidencia en el uso del sello FPV, una constante desde 2015. La hermana de Martín, María Emilia, ganó la elección legislativa de 2017 con un contundente 49,29%, frente al 32,02% de Cambiemos; en la primaria, el FPV había alcanzado 41,27% y Cambiemos 19,54%; al quedar tercero con 18,48%, JSRN bajó su lista en octubre, lo que polarizó y nacionalizó la elección. Ahora, en cambio, el oficialismo provincial vuelve a jugar fuerte para conservar el poder. 




Aunque no se han publicado encuestas recientes, en medios nacionales se han citado estudios realizados para el oficialismo que le dan una ventaja de 10 puntos porcentuales a Carreras sobre Soria, pero con más de un 15% de indecisos, lo que en principio plantea un escenario abierto. Una de las que circuló en redes sociales estira la ventaja a 21 puntos porcentuales (53,95% vs 32,90%; ver datos arriba, click para agrandar). En sentido contrario, un sondeo del encuestador Fernando Lanza de hace unos meses ubicaba al FPV con 44,6% de preferencias, escoltado por el oficialista JSRN con el 21%, Cambiemos con 8,4%, RÍO (de Magdalena Odarda, ahora aliada del FPV) 6,4%, en blanco 3,4% y no sabe/no contesta 14%. Ese estudio se basó en una muestra de 1.800 casos en Viedma, Cipolletti, General Roca y Bariloche, las cuatro principales ciudades rionegrinas. Lo que sí parece claro es que Cambiemos, al igual que en Neuquén, volvería a quedar relegado al tercer lugar, y que el gobierno nacional preferiría que esa posición distante de la pelea principal beneficie a Carreras del JSRN antes que enfrentar una victoria del aliado de CFK. A falta de encuestas recientes que nos permitan ajustar un pronóstico, el pulpo Paul que llevamos dentro plantea dos escenarios posibles: 1) un promedio de las dos últimas elecciones donde jugaron las tres fuerzas (aunque la segunda no es de gobernador, lo que claramente puede introducir un sesgo) arroja 37,6% para el FPV, 35,6% para JSRN y 16,4% para Cambiemos; es decir, empate técnico (la diferencia de 2 puntos porcentuales a favor de Soria no es estadísticamente significativa). En el segundo escenario, construimos una serie con las mismas dos elecciones pero le agregamos las dos encuestas mencionadas: en este caso, tenemos 38,2% para el FPV, 36,6% para JSRN y 11,2% para Cambiemos. Es decir, ventaja de 1,6 pp a favor de Soria. Nuevamente, un empate técnico, y es sabido que estos escenarios suelen esconder un triunfo oficialista (dada la ventaja sistémica con la que suelen contar los gobiernos provinciales). Veremos este domingo qué tal fue nuestro "púlpito". 

Efectos socioeconómicos de gestión y campaña electoral de cara a las PASO

Con frecuencia se plantea que Cambiemos tratará de hacer girar la campaña 2019 en torno a la "grieta" política para eludir los efectos socioeconómicos de su gestión, que vienen creando malestar. Se trata de un desafío no menor, dada la centralidad de esos temas en la agenda, como vimos en un posteo reciente acerca de los principales problemas percibidos por los electores argentinos según diversas encuestas nacionales. Para más datos, esos problemas (inflación, pobreza, desempleo) tiene un gran impacto en la situación doméstica y el metro cuadrado de los electores, afectando a la economía familiar: según una reciente encuesta de la consultora Delfos, realizada sobre una muestra provincial de 1.800 casos con un error muestral de +-2,3%, 1 de cada 3 cordobeses percibe de manera negativa su situación económica personal y familiar, en tanto que casi la mitad la califica como regular; es decir, apenas 16% la califica como buena, contra un malestar que en sus dos niveles de intensidad alcanza el 83% (ver datos al lado; click para agrandar). 



El evolutivo de este dato desde octubre de 2018 muestra que el optimismo se mantiene estancado por debajo del 20%, mientras que el pesimismo oscila en torno al 33% y el primer nivel de malestar (regular) llega a picos del 54% y a pisos del 49%, por lo que ronda el 52% como valor medio; en cualquier caso, el malestar total alcanza o rebasa el 80%. Cuando se analiza el mismo dato por niveles socioeconómicos, el deterioro también surge nítidamente: la respuesta "buena" no llega al 30% ni siquiera en la clase social más favorecida, la alta (en la cual el malestar acumulado trepa al 72%). En la media, el malestar acumulado alcanza el 82% (con menos del 20% de respuestas positivas), mientras que en la baja el malestar total llega a un tope del 92%, con menos del 10% de respuestas positivas (ver datos abajo; click para agrandar).  


Recordemos que hasta el turno electoral del 2017, la provincia de Córdoba acompañó con su voto a la lista de Cambiemos con guarismos de casi el 50% en la legislativa de medio término de ese año, con más del 50% en la primera vuelta presidencial del 2015 y con más del 70% en el ballotage del mismo año, por lo cual estos datos son clave. Otro problema para el oficialismo es el desplome de las expectativas: en Córdoba, 1 de cada 3 cordobeses espera un empeoramiento de su situación económica personal/familiar (dimensión micro), casi un 30% espera seguir igual (con inercia negativa de la situación percibida) y casi la misma proporción espera una mejoría: vale decir, la negatividad alcanza a 60% (ver datos abajo; click para agrandar).



El cruce por niveles socioeconómicos arroja que los matices por clase social son mínimos: en las tres clases (alta, baja y media) el optimismo es del 30% o menos, en tanto que el malestar en sus dos niveles oscila alrededor del 60% (ver datos abajo; click para agrandar).



Con apenas matices, a nivel nacional también se advierte que casi el 60% considera que la situación económica del país (dimensión macro) va a empeorar en los próximos meses, versus apenas el 17,3% que considera que va a ser mejor (ver datos abajo; click para agrandar), según la más reciente encuesta de la consultora Management & Fit.



La serie evolutiva a nivel país muestra que la percepción está muy cerca del pico de pesimismo registrado en noviembre pasado (ver datos abajo; click para agrandar). Según la consultora, “hay proporcionalmente más mujeres y más mayores de 40 años que consideran que la situación estará mejor. Mientras que los menores de 40 años y los de nivel educativo medio opinan en mayor proporción que estará peor”.



Management & Fit también indagó cómo creen los argentinos que estará la situación económica personal en los próximos meses y los guarismos obtenidos son similares a los de la anterior variable; apenas el 17,4% considera que estará mejor, contra casi el 49% que estima que estará peor. Sobre este punto, la consultora indicó que “hay proporcionalmente más mayores de 40 años y de nivel educativo medio que consideran que su situación económica estaría igual a los próximos meses”.


En síntesis, el análisis de datos de un distrito clave como Córdoba y de las tendencias a nivel país sugiere que la agenda económica será un tema muy difícil de eludir de la campaña electoral nacional. Si bien el gobierno nacional viene contando con un sistema de medios hegemónico que procura instalar una agenda que le resulte relativamente favorable (el más claro ejemplo es su cobertura del issue "corrrupción", recargada sobre el gobierno anterior) el metro cuadrado de los electores cada vez se desplaza más hacia la agenda socioeconómica, con lo que se va neutralizando cada vez más esa cobertura mediática sesgada. Recordemos un hallazgo ya clásico de la teoría de la comunicación: la capacidad de influir de los medios varía en forma inversa a la centralidad de los temas tratados. "Cuanto menor es la experiencia directa que tiene la gente sobre una determinada área temática, más depende de los media para obtener las informaciones y los marcos de interpretación correspondientes a esa área. La gente no tiene necesidad de los mass media para enterarse del aumento de los precios. Estas condiciones, cuando existen, invaden la vida cotidiana de las personas" (Zucker). La experiencia directa, vivida y personal de un problema basta para que este resulte significativo, independientemente de la influencia cognoscitiva de los medios. En ese marco, es muy probable que el oficialismo deba prever una estrategia discursiva que incorpore estos "issues" del metro cuadrado, asignándoles una funcionalidad en su eje general de polarizar con el gobierno anterior. 

miércoles, 3 de abril de 2019

Tendencias nacionales a fines de marzo (3)

El último estudio de la consultora Opinaia se suma a la serie de los que vienen mostrando una creciente ventaja de CFK sobre un Mauricio Macri amesetado. Sobre la base de una muestra de 3.102 casos nacionales relevados entre el 6 y el 14 de marzo, con un margen de error de +/-1,8%, la encuesta ubica a la ex presidenta/Unidad Ciudadana con 33% de intención de voto, al presidente/Cambiemos con 28%, a Sergio Massa/Alternativa Federal con 9%, a Nicolás del Caño/Frente de Izquierda con 6% y a José Espert/Partido Libertario con 4%; 2 de cada 10 electores, en tanto, se muestran indecisos (ver datos al lado; click para agrandar). La diferencia de 5 puntos porcentuales entre CFK y Macri es estadísticamente no significativa, pero analizando la serie de estudios vemos que la brecha se va estirando para ubicarse linealmente por encima del error muestral (que en este caso es apenas inferior al 2%). La tendencia sigue sugiriendo un ballotage entre Unidad Ciudadana y Cambiemos, dado que Alternativa Federal, con Massa como candidato, no llega al 10% y queda lejos de la disputa por la primera minoría electoral. 


La tendencia no varía de manera estadísticamente significativa cuando se incluye a Roberto Lavagna en lugar de Massa: CFK cede 1 pp, Macri se mantiene y el ex ministro logra 3 pp más que el líder del Frente Renovador (11% vs 8%). Tampoco se altera la proporción de indecisos (ver datos arriba; click para agrandar). Cuando se mide a Urtubey, hay un sutil desplazamiento: CFK sube 1 pp, Macri se mantiene y el gobernador salteño tiene una performance más débil (6%; ver datos abajo, click para agrandar) que Massa (9%) y Lavagna (11%). Esto confirma que es el menos competitivo de las tres figuras de ese espacio, como señalan la mayoría de las encuestas revisadas hasta ahora (con excepción de las de Gustavo Córdoba & Asociados). La diferencia de 3 pp entre Lavagna y Massa no es estadísticamente significativa, como tampoco lo es la de 3 pp entre el tigrense y el salteño, pero sí hay una recurrencia en los estudios de ubicar al gobernador de Salta como el de menor intención de voto relativa. 


En esa línea, el informe destaca que "en distintos escenarios de primera vuelta se impone Cristina Kirchner con una intención de voto cercana a los 32-34 puntos. La candidatura de Mauricio Macri queda en segundo lugar con el 28%. El espacio peronista no kirchnerista se ubica tercero, con distinta performance según el candidato. Comparativamente, Roberto Lavagna es el que mejor se ubica, aunque por escaso margen por sobre Sergio Massa". De cara al ballotage, hay una leve ventaja estadísticamente no significativa de CFK sobre Macri sin proyección de indecisos (43% a 40%), que se revierte al proyectarlos (49% a 51%), aunque manteniendo el escenario de empate técnico (ver datos debajo; click para agrandar). Como venimos apuntando, las proyecciones de la segunda vuelta se ajustan mejor cuando se conoce el resultado de la primera ronda, dado que la diferencia en esa instancia permite trazar hipótesis sobre la reversibilidad o no del resultado de cara al ballotage. 



Si sumamos esta medición a la serie anterior, el promedio da 31,3% para CFK y 27,2% para Macri, una brecha de 4,1 pp. Sin embargo, si recortamos la serie para incluir sólo las 10 encuestas más recientes, la ex presidenta trepa a 32,2% mientras que el presidente se estanca en 27%, de lo que resulta una brecha de 5,2 pp que va haciéndose cada vez más nítida, aunque todavía no rompe el escenario de empate técnico. Sobre 6 mediciones, en tanto, el promedio que elabora Proyección Ciudadana arroja 32,06% para CFK y 26,38% para Macri (ver datos abajo; click para agrandar); como se advierte, las diferencias son mínimas, y en cualquier caso la ex presidenta supera el umbral del 30%, mientras que Macri lo perfora.  



martes, 2 de abril de 2019

Tendencias nacionales a fines de marzo (2)


En el posteo anterior veíamos que en la más reciente encuesta de Analía del Franco CFK aventajaba a Mauricio Macri por 5,6 puntos porcentuales (35,2% a 29,6%), con Sergio Massa en 12,2% y Roberto Lavagna en 10,2%. Planteábamos que esa brecha seguía en zona de empate técnico, pero ya implicaba una diferencia más visible que la que detectaban estudios anteriores. Pues bien, el estudio nacional de Gustavo Córdoba & Asociados de marzo arroja un panorama aún más desfavorable para el oficialismo, con la ex presidenta rozando el 36% de cara a las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) y el presidente con apenas 22,3% de intención de voto, un guarismo que está en el orden de magnitud de lo que obtuvo en las PASO de 2015: 24,5%. En tercer lugar se ubica Lavagna (10,8%), mientras que Urtubey, Massa y Espert están en un triple empate técnico. Miguel Pichetto, otro de los referentes de Alternativa Federal, aparece lejos (1,5%) y sin chances competitivas (ver datos al lado; click para agrandar).   

En este caso, la diferencia entre CFK y Macri es de 13,6 puntos porcentuales y estadísticamente significativa; además, se ubica en el orden de magnitud de la que logró Daniel Scioli en la PASO de 2015 (38,67% a 24,50%, 14,17 pp). Este dato es clave, puesto que en la encuesta de RTD que citamos recientemente veíamos tendencias que perfilaban una suerte de "déjà vu" de la primera vuelta de 2015, mientras que en esta vemos un eco de la PASO del mismo año. Para más datos, según Córdoba & Asociados Cristina Fernández también se impone a la gobernadora de Buenos Aires, María E. Vidal (eventual plan "V" de Cambiemos si Macri declina postularse), con similar contundencia que lo hace frente a Macri: 35,5% vs 23,5%, esto es, 12 pp, estadísticamente significativos (ver datos arriba; click para agrandar). 


Cuando sondea intención de voto por espacios, se repite un escenario similar: Unidad Ciudadana alcanza 33% vs 25,1% de Cambiemos y casi 12% de Alternativa Federal (ver datos arriba; click para agrandar). Si bien hay casi 22% de indecisos, la tendencia perfila un ballotage entre la principal fuerza opositora y el oficialismo, puesto que AF se ubica más de 10 pp por detrás de Cambiemos como espacio, mientras que en los escenarios de precandidatos ninguna de sus figuras se acerca al 20% de intención de voto por sí sola. Superada la instancia de PASO, la consultora sondea tres escenarios de primera vuelta: en el primero, CFK alcanza 37,1% vs 26,3% de Macri, con Massa compitiendo por Alternativa Federal; en el segundo, CFK alcanza 36,6% vs 25,5% de Macri, con 14,6% de Lavagna (ver datos abajo; click para agrandar). 


En este caso, ya no se detecta un eco del 2015, sino una diferencia nítida: en la primera vuelta de ese año, Scioli obtuvo 37,08% de los votos contra 34,15% de Macri. Es decir, en esa ocasión, el candidato de Cambiemos no sólo sumó a su caudal del 24,5% en las PASO el 5,6% que habían alcanzado en esa instancia sus contendientes de las primarias Ernesto Sanz (UCR) y Elisa Carrió (Coalición Cívica), sino que además creció otros 4 puntos electorales, quedando a apenas 2,93 pp del ganador de la primera vuelta, lo que abrió un ballotage en paridad de condiciones competitivas. Como venimos repasando, la historia de las segundas rondas en la región muestra que cuando la diferencia entre el candidato más votado y el segundo es de 5 pp o menos, el resultado es reversible, tal como vimos en 2015 (en el ballotage, Macri logró 51,34% vs 48,66% de Scioli). En cambio, en estos escenarios, la brecha a favor de CFK oscila los 11 pp, lo que acota el margen de reversibilidad del resultado en el ballotage (con esa diferencia, las chances se distribuyen asimétricamente en favor del candidato ganador de la primera vuelta). Incluso, no puede descartarse una victoria en primera vuelta, dado que CFK queda en el primer escenario a 3 pp de superar el 40% de los votos, mientras que Macri queda a 3,7 pp del 30%. Si la ex presidenta supera el 40% + 1 de los votos y Cambiemos no llega al 30%, no habría ballotage. 


Gran parte de la diferencia a favor de CFK que hoy muestran sondeos como el de Córdoba & Asociados se explica por el desplome de la intención de voto de Cambiemos en el estratégico conurbano bonaerense. Según una encuesta de Federico González y Asociados sobre una muestra de 800 electores del Gran Buenos Aires (GBA), CFK/Unidad Ciudadana alcanza el 31,5% de intención de voto, mientras que la sumatoria de Alternativa Federal llega al 27,8% y Cambiemos a 21,4% (ver datos arriba y abajo; click para agrandar). En ese marco, se han planteado algunas conjeturas acerca de la posibilidad de que hubiera una segunda vuelta sin Cambiemos, hipótesis que hoy no cuenta con fundamentos suficientemente sólidos, como venimos analizando. De hecho, si sumamos el estudio de Córdoba & Asociados a la serie de mediciones que venimos analizando, el promedio de 16 encuestas realizadas entre febrero y marzo arroja 31,2% para CFK vs 27,1% para Macri, una diferencia de 4,5 pp que preanuncia un ballotage entre Unidad Ciudadana y Cambiemos, toda vez que Alternativa Federal necesitaría que se concrete una sumatoria lineal de las intenciones de todas sus figuras entre la PASO y la primera vuelta para acercarse a Macri.