viernes, 5 de abril de 2019

Efectos socioeconómicos de gestión y campaña electoral de cara a las PASO

Con frecuencia se plantea que Cambiemos tratará de hacer girar la campaña 2019 en torno a la "grieta" política para eludir los efectos socioeconómicos de su gestión, que vienen creando malestar. Se trata de un desafío no menor, dada la centralidad de esos temas en la agenda, como vimos en un posteo reciente acerca de los principales problemas percibidos por los electores argentinos según diversas encuestas nacionales. Para más datos, esos problemas (inflación, pobreza, desempleo) tiene un gran impacto en la situación doméstica y el metro cuadrado de los electores, afectando a la economía familiar: según una reciente encuesta de la consultora Delfos, realizada sobre una muestra provincial de 1.800 casos con un error muestral de +-2,3%, 1 de cada 3 cordobeses percibe de manera negativa su situación económica personal y familiar, en tanto que casi la mitad la califica como regular; es decir, apenas 16% la califica como buena, contra un malestar que en sus dos niveles de intensidad alcanza el 83% (ver datos al lado; click para agrandar). 



El evolutivo de este dato desde octubre de 2018 muestra que el optimismo se mantiene estancado por debajo del 20%, mientras que el pesimismo oscila en torno al 33% y el primer nivel de malestar (regular) llega a picos del 54% y a pisos del 49%, por lo que ronda el 52% como valor medio; en cualquier caso, el malestar total alcanza o rebasa el 80%. Cuando se analiza el mismo dato por niveles socioeconómicos, el deterioro también surge nítidamente: la respuesta "buena" no llega al 30% ni siquiera en la clase social más favorecida, la alta (en la cual el malestar acumulado trepa al 72%). En la media, el malestar acumulado alcanza el 82% (con menos del 20% de respuestas positivas), mientras que en la baja el malestar total llega a un tope del 92%, con menos del 10% de respuestas positivas (ver datos abajo; click para agrandar).  


Recordemos que hasta el turno electoral del 2017, la provincia de Córdoba acompañó con su voto a la lista de Cambiemos con guarismos de casi el 50% en la legislativa de medio término de ese año, con más del 50% en la primera vuelta presidencial del 2015 y con más del 70% en el ballotage del mismo año, por lo cual estos datos son clave. Otro problema para el oficialismo es el desplome de las expectativas: en Córdoba, 1 de cada 3 cordobeses espera un empeoramiento de su situación económica personal/familiar (dimensión micro), casi un 30% espera seguir igual (con inercia negativa de la situación percibida) y casi la misma proporción espera una mejoría: vale decir, la negatividad alcanza a 60% (ver datos abajo; click para agrandar).



El cruce por niveles socioeconómicos arroja que los matices por clase social son mínimos: en las tres clases (alta, baja y media) el optimismo es del 30% o menos, en tanto que el malestar en sus dos niveles oscila alrededor del 60% (ver datos abajo; click para agrandar).



Con apenas matices, a nivel nacional también se advierte que casi el 60% considera que la situación económica del país (dimensión macro) va a empeorar en los próximos meses, versus apenas el 17,3% que considera que va a ser mejor (ver datos abajo; click para agrandar), según la más reciente encuesta de la consultora Management & Fit.



La serie evolutiva a nivel país muestra que la percepción está muy cerca del pico de pesimismo registrado en noviembre pasado (ver datos abajo; click para agrandar). Según la consultora, “hay proporcionalmente más mujeres y más mayores de 40 años que consideran que la situación estará mejor. Mientras que los menores de 40 años y los de nivel educativo medio opinan en mayor proporción que estará peor”.



Management & Fit también indagó cómo creen los argentinos que estará la situación económica personal en los próximos meses y los guarismos obtenidos son similares a los de la anterior variable; apenas el 17,4% considera que estará mejor, contra casi el 49% que estima que estará peor. Sobre este punto, la consultora indicó que “hay proporcionalmente más mayores de 40 años y de nivel educativo medio que consideran que su situación económica estaría igual a los próximos meses”.


En síntesis, el análisis de datos de un distrito clave como Córdoba y de las tendencias a nivel país sugiere que la agenda económica será un tema muy difícil de eludir de la campaña electoral nacional. Si bien el gobierno nacional viene contando con un sistema de medios hegemónico que procura instalar una agenda que le resulte relativamente favorable (el más claro ejemplo es su cobertura del issue "corrrupción", recargada sobre el gobierno anterior) el metro cuadrado de los electores cada vez se desplaza más hacia la agenda socioeconómica, con lo que se va neutralizando cada vez más esa cobertura mediática sesgada. Recordemos un hallazgo ya clásico de la teoría de la comunicación: la capacidad de influir de los medios varía en forma inversa a la centralidad de los temas tratados. "Cuanto menor es la experiencia directa que tiene la gente sobre una determinada área temática, más depende de los media para obtener las informaciones y los marcos de interpretación correspondientes a esa área. La gente no tiene necesidad de los mass media para enterarse del aumento de los precios. Estas condiciones, cuando existen, invaden la vida cotidiana de las personas" (Zucker). La experiencia directa, vivida y personal de un problema basta para que este resulte significativo, independientemente de la influencia cognoscitiva de los medios. En ese marco, es muy probable que el oficialismo deba prever una estrategia discursiva que incorpore estos "issues" del metro cuadrado, asignándoles una funcionalidad en su eje general de polarizar con el gobierno anterior. 

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